El fracaso de la institucionalización del pensamiento crítico

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un proveedor reputado (con la única condición de que
debe ser mayor de C12).
3. Hago que envíen los frascos sin abrir a un notario de la ciudad donde resido.
4. Un notario introduce el contenido de cada frasco
en un recipiente numerado del 1 al 6 (si prefiere, puede
usted enviar los recipientes al notario a tal efecto).
5. El notario guardará bajo llave el código con la
información de qué número de recipiente, del 1 al 6,
corresponde a cada remedio.
6. A continuación él le enviará a Vd. los seis recipientes numerados.
7. Puede usted utilizar el método que considere mejor y hacer todas las comprobaciones que desee (con
los únicos límites del número de glóbulos que haya en
el recipiente y el tiempo fijado para que averigüe los
códigos, esto es, la correspondencia de los números
con los remedios).
8. Le doy cien días para que lleve a cabo las comprobaciones.
9. Cuando considere que lo ha logrado, envíe su
veredicto al notario (por ejemplo: 1 = rhus, tox, 2 =
sulfuro, 3 = arsénico, etc.)
10. El notario lo cotejará con su código y nos dirá el
resultado a usted y a mí.
Pagaré gustosamente todos los costes que suponga
el experimento (notario, productos homeopáticos, envíos, etc.). Podemos también negociar algunos detalles
de este desafío en caso de que contradigan sus propias
concepciones de prueba, ciencia rigurosa, etc.
Para garantizar que los dos vamos en serio, una vez
estemos de acuerdo en las condiciones (los detalles que
no concreto los puede completar como quiera), ambos
transferiremos la suma de 2000 euros a una cuenta del
notario. Si quiere aumentar la cantidad, por favor, dígamelo. Como he dicho, la mayoría de los detalles de
mi desafío se pueden negociar para adaptarse a sus necesidades. Si consigue usted adivinar los códigos del 1
al 6, el notario le transferirá la suma de 4000 euros (su
depósito y el mío) a su cuenta. Si falla, me transferirá
esa suma a mi cuenta.
En la entrada original dejé muy claro que este desafío mundial se cerraba al terminar 2020. Mientras
estuvo abierto, hice lo posible por que la información
llegara a los homeópatas. Dado que la homeopatía se
originó en Alemania y sigue siendo bastante popular
allí, incluso publiqué la misma entrada sobre el desafío
en alemán4. Además, tanto yo como otras personas tuiteamos repetidas veces sobre ello (en inglés, alemán,
francés, español y posiblemente también otros idiomas), incluso directamente a homeópatas de distintos
lugares del mundo.
Dado que ningún homeópata ha aceptado el desafío
en el plazo marcado y que no se ha presentado ningún
argumento sensato para convencerme de que mi desafío era poco razonable, acientífico o injusto, ahora
ya es un hecho indiscutible que los homeópatas no se
creen sus propios extravagantes y anticientíficos postulados.
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Estoy inmensamente agradecido a la comunidad
mundial de homeópatas por documentar heroicamente la verdad de una manera tan clara. No puede haber
sido fácil ser así de sinceros a costa de la reputación
de la homeopatía. Pero creo que es un paso importante
y honorable en la buena dirección. Proporciona información esencial para aquellos que quieran entender la
práctica y profesión de la homeopatía.
de nuevo, muchas gracias
P.D.: En interés del progreso, por favor, den toda la
publicidad posible a esta información.
Edzard Ernst (edzardernst.com)
Traducción: Inma León Cobos
El fracaso de la institucionalización del pensamiento crítico
Una semana después de la publicación del libro La
osteopatía, ¡vaya timo!, nos comunicaron la retirada
del aval que nos permitía ejercer los cargos de presidente y vocal del grupo de pensamiento crítico de la
institución de fisioterapeutas a la que pertenecíamos.
Nuestro comportamiento no se ajustaba a la deontología. Dicha institución nunca aclaró qué comportamientos habían sido poco éticos. Una decisión tan sorprendente como la de proponernos, en su momento, formar
parte de la misma como grupo de pensamiento crítico
y tener una representación insólita de la fisioterapia,
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sin homólogo parecido en ningún otro país. Y tal vez
el pensamiento crítico no tenga sentido si no se edifica
dentro de cada grupo de trabajo como tampoco tiene
sentido que haya grupos sin pensamiento crítico, pero
si algo podemos decir es que nuestra posición respecto
a la osteopatía siempre fue pública y manifiesta desde
el principio. A nadie pudimos sorprender, a nadie pudimos llevar a engaño. A la comunicación de la retirada
del aval le siguió la dimisión en bloque del resto de
la junta del grupo de pensamiento crítico. La institucionalización del pensamiento crítico había fracasado.
Mi compañero Rubén Fernández5, miembro también
de ARP-SAPC, y yo lo tenemos claro: nos echaron por
criticar la osteopatía.
La osteopatía que defienden los fisioterapeutas
La osteopatía sufre un profundo trastorno de identidad o, mejor dicho, vive en un constante sufrimiento
por su identidad. No es en absoluto un asunto baladí,
la cuestión identitaria consume una ingente cantidad
de esfuerzos y buena parte de sus «publicaciones científicas». En España, una parte del colectivo osteopático está tristemente representado por fisioterapeutas.
Fisioterapeutas-osteópatas que consideran la osteopatía una ciencia y han aplicado un filtro personal al
cuerpo de conocimiento de la osteopatía donde lo indefendible, aseguran, ha sido abandonado. La verdad
es que, aun si eso fuese cierto, la osteopatía que ellos
defienden no sería menos problemática. Y no es cierto,
esencialmente porque los osteópatas-no-fisioterapeu-

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tas, que representan la mayoría de osteópatas, no solo
no han abandonado nada, sino que lo reivindican apelando a la tradición y a los orígenes. Es más, ante la
pregunta ¿es la osteopatía una ciencia? responden sin
complejos que no, porque la ciencia no lo puede todo.
Esta osteopatía vitalista, espiritualista y energetista no
puede definirse como pseudocientífica, tan solo como
anticientífica. Esta postura es un lujo que no pueden
permitirse defender los fisioterapeutas-osteópatas
y que se ventilan convirtiéndolo en un problema de
intrusismo provocado por la existencia de osteópatasno-fisioterapeutas. No es verdad. No existen una osteopatía buena y otra mala.
El elemento de la discordia
El libro, recientemente publicado, es la primera
obra íntegramente dedicada a la osteopatía desde una
perspectiva crítica y reúne el conjunto de cosas que
merecen saberse para posicionarse respecto a la misma. Su publicación ha despertado tantas filias y fobias
como la retirada de nuestro aval. Indignaciones y celebraciones a partes iguales en ambos casos que hablan,
más que nunca, de la necesidad de este libro en vísperas de la publicación del informe del Instituto Carlos
III sobre la osteopatía, dentro del plan de protección
de la salud contra las pseudociencias del gobierno, que
podría tener serias implicaciones en el ejercicio y práctica del fisioterapeuta en España.
Rubén Tovar

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