Malas alternativas. Buenas vibraciones

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malas alternativas Antonio Martínez Ron - www.fogonazos.blogspot.com- Buenas Vibraciones H acia el año 1880, cansado de masturbar manualmente a sus pacientes, el doctor Joseph Mortimer Granville patenta el primer vibrador electromecánico con forma fálica. Durante el siglo XIX, el masaje de clítoris es considerado el único tratamiento adecuado contra la histeria, de manera que cientos de mujeres acuden cada día a su médico para que les masajee la zona y les induzca a un "paroxismo histérico", hoy conocido como orgasmo. La histeria, supuesta enfermedad que los griegos habían descrito el "útero ardiente", se convierte en una especie de plaga entre las mujeres de la época. Cualquier comportamiento extraño ­ ansiedad, irritabilidad, fantasías sexuales ­ es considerado como un claro síntoma y la paciente es enviada inmediatamente a recibir un masaje relajante. A finales del XIX la cantidad de mujeres que acuden a la consulta es tal, que a los médicos se les acaba por cansar la mano y empiezan a inventar todo tipo de femenina". Su uso se promociona como una forma de mantener a las mujeres relajadas y contentas. "La artefactos que les ahorren el trabajo. vibración proporciona vida y vigor, fuerza y belleza" La variedad de vibradores de aquella época es abru- ­ dicen los anuncios ­ "El secreto de la juventud se madora, muchos modelos funcionan con corriente ha descubierto en la vibración". Su comercialización eléctrica, otros lo hacen con baterías o gas, incluso se llega a tal extremo que algunos modelos incluyen un diseñan algunos que funcionan a pedales (hay que recambio adaptable que convierte el vibrador en una imaginarse al médico pedaleando como Marco Pan- batidora. tani para proporcionarle a su paciente su correspondiente ración de alivio histérico). Los aparatos tienen Pese a lo que nos pueda parecer hoy, en aquellos años velocidades que van desde 1.000 a 7.000 pulsaciones la aplicación del vibrador sobre el clítoris es tenida por minuto y los precios pronto empiezan a ser ase- por una práctica exclusivamente médica. En la conquibles para su uso doméstico. Modelos como el cepción androcéntrica de la época, al no haber con"Barker Universal", el "Gyro-Lator" o la "Miracle tacto con el interior de la vagina, se considera que no Ball" comienzan a comercializarse a través de los hay contacto sexual. Los problemas y los tabúes periódicos de tirada nacional. "La vibración es la empiezan más tarde, a partir de 1920, cuando los vida" ­ rezan algunos anuncios ­ "Porque tú, mujer, vibradores aparecen en las primeras películas pornográficas. A partir de ese momento, el vibrador tienes derecho a no estar enferma". empieza a perder su imagen de instrumento médico y En muchos catálogos femeninos el vibrador se pub- a adquirir connotaciones negativas, hasta quedarse licita como "instrumento para la tensión y la ansiedad con el carácter algo turbio que tiene en nuestros días. el escéptico 66 EXPERIENCIAS "NO TAN" CERCANAS A LA MUERTE Alberto del Arco y Gregorio Segovia (Depto. de Fisiología, Facultad de Medicina, Universidad Complutense de Madrid); Alberto Porras-Chavarino (Unidad Médica, Pfizer, Madrid) y Rodrigo Martínez (Hospital Nacional de Parapléjicos, Unidad de Neurología Experimental, Toledo)* n hombre está muriendo, y oye que su doctor le declara muerto. Comienza a escuchar un zumbido desagradable y al mismo tiempo siente que se mueve por un túnel largo y oscuro. A continuación se encuentra fuera de su cuerpo físico, viendo su propio cuerpo desde fuera y observando, como un espectador, al médico que intenta resucitarlo. Al rato se sosiega y empieza a acostumbrarse a su extraña condición (...). Otros vienen a recibirlo y ayudarlo. Ve los espíritus de parientes que ya habían muerto, y aparece ante él un espíritu amoroso y cordial, un ser luminoso. Este ser le pide que evalúe su vida. En determinado momento se encuentra aproximándose a una especie de barrera o frontera, y descubre que debe regresar a la Tierra. El momento de su muerte no ha llegado todavía. Está inundado de intensos sentimientos de alegría, amor y paz. Finalmente, se reúne con su cuerpo físico y vive (...). U ste es el relato "ideal" de lo que el psiquiatra Raymond A. Moody bautizó como experiencias cercanas a la muerte (ECM)1. Tomado de su popular libro Vida después de la vida (1976)2, en este relato aparecen, según él, los elementos más recurrentes que se describen en este tipo de experiencias, como son: sensaciones de paz y quietud; viajes a través de un túnel; experiencias fuera del cuerpo físico; encuentros con seres queridos que ya han fallecido; o la revisión panorámica de la vida propia. En este libro, E Moody, recopila y analiza testimonios como éste, narrados a posteriori (a veces incluso años después de la experiencia) por individuos que bien por accidente, o bien como consecuencia de alguna enfermedad, han estado cerca de la muerte, o incluso fueron resucitados después de ser declarados clínicamente muertos. ¿Por qué se producen las ECM? ¿Tienen algún significado? El autor expone varias de las teorías, naturales y sobrenaturales, que tratan de explicar estas experiencias y, aunque no se decanta por ninguna de ellas, deja el "misterio" encima de la mesa y termina el libro diciendo: "Si las experiencias del tipo que he discutido son reales, entonces tienen profundas implicaciones en lo que cada uno de nosotros hacemos en nuestras vidas. En ese caso sería cierto que no podemos comprender plenamente esta vida hasta que sepamos algo de lo que hay más allá". Desde entonces ha habido muchas investigaciones y se ha escrito mucho acerca de las experiencias cercanas a la muerte3, que inevitablemente se han contagia67 el escéptico

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