Psi animal. Animales prodigiosos

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PSI ANIMAL ANIMALES "En ningún caso debemos interpretar un caso de conducta animal como consecuencia de las más elevadas facultades mentales, siempre que podamos explicárnosla por las más simples". C. Lloyd Morgan (1894) comienzos del siglo XX, la atención popular y científica fue capturada por las increíbles hazañas de ciertos animales que, desafiando la inteligencia humana, no solamente pusieron en tela de juicio sus supuestas "capacidades intelectuales" sino que plantearon enigmas que muchos intentaron explicar como fenómenos extrasensoriales. Si bien este tipo de proezas no eran nuevas, nunca habían despertado el interés científico. Ya en el siglo XVII, las maravillas del caballo "parlante" (golpeaba conel escéptico 42 PRODIGIOSOS tra el suelo el casco de una de sus patas respondiendo preguntas) Morocco y su dueño el mago británico Banks asombraban al público. El impacto fue de tal magnitud que la ignorancia de la época lo acusó y condenó por un supuesto pacto con el diablo. Un siglo después, Nicholson, James Hazard, Nicholas Hoare y William F. Pinchbeck exhibían sus "sabios" cerdos ante gustosos espectadores que no dudaban en pagar sus entradas para ver tales suertes porcinas. Precisamente este último fue el autor del primer libro conocido de ilusionismo que se publicó en EE.UU. bajo el título The Expositor: or Many Mysteries Unravelled (Boston, 1805). No menos espectaculares fueron los gansos presentados en Londres en 1789 con sus usuales números de localización de cartas y colores elegidos, incluso con los ojos vendados. Pronto surgieron prodigiosos perros que superaron a sus competidores. Entre ellos destacaron Don Carlos, un sorprendente perro de raza spaniel que era anunciado como "el perro de doble vista"; por su parte Munito1, bajo las órdenes del Signor Castellini y jubilado, Wilhelm von Osten, adquirió un caballo ruso llamado Hans a quien adiestró de una manera muy particular. Al cabo de dos años llevó el adiestramiento del animal a tal grado de perfeccionamiento que no tardó en publiA través del tiempo se imponían citarse y pronto pasó a ser el cennuevas estrellas con capacidades tro de atracción de muchos curio2 similares. Pero los que sin duda sos e investigadores de la época . han marcado una etapa en los anales de la ciencia y superando el Der kluge Hans (el inteligente límite de lo esperado, fueron el Juan) o Clever Hans, según un código preestablecido, golpeaba el famoso semental Clever Hans y suelo con su pezuña dando la cansus sucesores, los caballos de tidad de golpes que correspondían Elberfeld. a la correcta respuesta de la pregunta formulada verbalmente. De "DER KLUGE HANS" este modo resolvía cálculos arit(EL INTELIGENTE JUAN) méticos, convertía fracciones ordiEn 1892 un viejo oficial alemán narias en decimales y viceversa. mediante cartas impresas con letras y números, desarrollaba su acto respondiendo preguntas sobre geografía, botánica e historia natural (Christopher, 1962; Jay, 1984; Jay, 1994) . A Por este mismo procedimiento transformaba números en letras (un golpe = A, dos golpes = B, etc.), permitiéndole --incluso-- formar palabras en respuesta sobre alguna consulta de algún problema simple de la vida diaria. También asombraba con sus conocimientos musicales. Por ejemplo, si en el piano se ejecutaba una séptima: RE FA LA DO, movía la cabeza para indicar que C (DO) debía eliminarse para conseguir una cadencia o acorde menor perfecto (Müller, 1915; Pfungst, 1907). El hecho de que von Osten no intentara lucrarse con las facultades de su caballo y permitiera su 43 el escéptico ANIMALES PRODIGIOSOS libre examen por cualquier persona interesada y/o la formulación de preguntas por desconocidos, hacía parecer poco viable la posibilidad de un fraude. ban al animal, sino que también reprodujo en su laboratorio la misma experiencia cumpliendo él mismo el rol de Clever Hans. Para ello, convocó a varios En 1904, una primeparticipantes ra comisión de estuque debían dio compuesta por hacerle preeminentes profesioguntas miennales (zoólogos, psitras estaban cólogos, veterinaconectados a rios, hipologistas, un aparato etc.) examinó a que medía la respiración y Clever Hans y concluyó que el caso no los moviera una superchería mientos de y que merecía seria su cabeza. El El más famoso de los primeros caballos paratención. Aún así, experimenlantes fue Morocco. La ignorancia del siglo pronto el misterio XVII hizo creer a muchos que el animal y su tador les quedó resuelto. respondía dueño tenían un pacto con el diablo. (Christopher Collection) mediante Pocas semanas desgolpes con pués, una nueva comisión científi- su mano. Más del 90% de los sujeca presidida por Karl Stumpf tos le proporcionó el mismo tipo [1848­1936] (director del Instituto de indicios sensoriales involuntade Psicología de la Universidad de rios que había observado durante Berlín) y con pruebas concluyen- las experiencias con Hans y que tes presentadas por el profesor determinaban el momento en que Oskar Pfungst [1874­1932], deter- debía dejar de golpear. minó que el éxito de Hans era producto de su notable habilidad para En función de sus observaciones, guiarse por los mínimos indicios pudo establecer una especie de sensoriales (visuales y auditivos) tipología o características que que le proporcionaban involunta- debería reunir un comunicador riamente su dueño y/o los propios involuntario que quisiera tener asistentes. Un leve movimiento o éxito (Rosenthal, 1976): inclinación hacia adelante de la cabeza, un levantamiento de cejas a) Por lo general, que el consultano incluso la dilación de las fosas te tuviera habilidad y "tacto" en el nasales de los consultantes, eran trato con animales. signos suficientes para que el anib) Que tuviera un aire de autoridad mal dejara de golpear. También sosegada. fue determinante el fracaso del c) Que se concentrara en la resanimal cuando ninguno de los presentes conocía la respuesta o no puesta correcta y que se quedara expectante y deseoso de ésta. estaban al alcance de su vista. d) Que tuviera facilidad de resEl trabajo de Pfungst fue doble- puesta motora o que tuviera tenmente meritorio puesto que, no dencia a la gesticulación. sólo descubrió e identificó el tipo e) Que estuviera en un relativo de indicios sensoriales que guia- buen estado de salud. el escéptico 44 Según Pfungst, el caballo había logrado un autoaprendizaje de esta "lectura" de signos sin que el propio von Osten se lo hubiera propuesto conscientemente. Así se expresaba Stumpf al respecto: "El caballo debía haber aprendido, en el curso de las largas series de lecciones de aritmética, a observar mientras golpeaba con la pezuña los pequeños cambios en la actitud, con los que el maestro inconscientemente acompañaba los resultados de su proceso mental, y a tomarlos como signo para pararse, aumentando su exactitud con la práctica. El caballo era inducido a hacerlo lo mejor posible en la forma requerida, dándosele regularmente una golosina, consistente en un trozo de pan o zanahorias. Este inesperado tipo de autoaprendizaje, y la precisión así adquirida para percibir ligerísimos movimientos, son en sí mismos suficientemente sorprendentes." (Pfungst, 1907)3 Fue el final de una historia y de la extravagante obsesión de von Osten por demostrar al mundo su creencia en la capacidad de cálculo de su mascota. Su mayor decepción fue cuando la opinión pública le dio la espalda y "el pobre von Osten protestó en vano: nadie lo escuchó; el veredicto fue dado. Él nunca se recuperó de este golpe oficial; se convirtió en el hazmerreír de todos aquéllos a quiénes él había asombrado en un principio; y se murió, solo y amargado, el 29 de junio de 1909, a los 71 años de edad". (Maeterlinck, 1914) Cuando el asunto de los animales calculadores parecía concluido y el interés científico por estas hazañas se desvanecía, se reabrió la cuestión con la aparición de cuatro notabilísimos caballos que se hicieran célebres bajo el nombre pasos de von Osten y sumó cuatro tiempo récord raíces cuadradas, de la ciudad en que habitaban, nuevos ejemplares: Muhamed, cúbicas y cuartas de números de Zarif, el poney Hanschen y Barto, hasta seis y siete cifras (Krall, Elberfeld. 1912). LOS CABALLOS DE ELBERFELD Si bien en el esclarecimiento de las habilidades de Clever Hans las objeciones al loable trabajo de Pfungst fueron prácticamente nulas, en el caso de los caballos de Elberfeld la polémica no quedó resuelta. Mientras que unos científicos consideraron que la explicación para el caso Hans era también válida para los caballos de Elberfeld, otros apuntaron su imposibilidad interpretando los sucesos de manera diferente e incluso algunos postulando la hipótesis telepática como génesis del enigma4. Antes de analizar esta diversidad de opiniones veamos como surge el prodigio de Elberfeld. En 1906, el rico industrial Karl Krall, quien ya era propietario de Clever Hans, decidió retomar los Los argumentos en favor de una capacidad de cálculo o percepción telepática por parte de los caballos estaban basados fundamentalmente en los siguientes puntos: 1. Imposibilidad de fraude por la demostrada honestidad de Krall. 2. Inadmisibilidad de la hipótesis de las señales inconscientes dadas por los observadores considerando que Barto era ciego. Portada y primera página del libro de W. F. 3. Aciertos en ausencia del señor Pinchbeck (1805) que, entre otras cosas, revelaba el sistema de entrenamiento de su Krall y los palafreneros. cerdo sabio. (Christopher Collection) 4. Experiencias en las que se aislaba al caballo y se le observaba a un viejo caballo ciego. través de una mirilla. 5. Complejidad de los cálculos a En pocos meses Krall consiguió resolver. resultados sorprendentes y estos 6. Rapidez en la resolución de las últimos cuatro caballos no sólo operaciones. duplicaron las virtudes de su antecesor sino que, además y en franca Veamos la labilidad de estos argusuperación, lograron extraer en mentos cuando realizamos un aná- HOUDINI Y SUS INDAGACIONES SOBRE ANIMALES INTELIGENTES El gran ilusionista Harry Houdini [1874-1926], quien prácticamente no ha dejado rama del ilusionismo sin abordar, durante una de sus giras por Alemania tuvo la ocasión de presenciar las actuaciones del caballo Clever Hans. Sus conclusiones no diferían de los hallazgos de Pfungst. Es más, el propio Houdini entrenó a su perro Bobby para demostraciones de "adivinación", logrando que cogiera el naipe elegido por un espectador. El 31 de mayo de 1918, llevó a cabo una presentación con su fox terrier en la Society of American Magicians, dejando perplejo a más de uno de los profesionales de la magia que habían asistido. La actuación estaba tan bien lograda que le permitía afirmar: "Yo era capaz de darle a Bobby su indicio silencioso en cualquier habitación o incluso en una oficina periodística, y los espectadores podían observarme de cerca en todo momento puesto que nunca hacía un movimiento que pudieran ver o un sonido que pudieran escuchar". (Houdini, 1924, p. 260) 45 Harry Houdini el escéptico ANIMALES PRODIGIOSOS lisis más profundo del caso. dizaje y comunicarse con el caba- tuvo que salir durante la prueba, el La posibilidad del fraude nunca llo. Sobre esto escribe Faustinus: caballo fracasó en las preguntas fue excluida en su totalidad; si «Estudié tan cuidadosamente el más sencillas que le hizo bien Krall siempre mostró buena sistema de Albert, que yo mismo Faustinus." (Katz, 1937) disposición para el libre examen pude emplearlo y obtener las resde los caballos (lo cual tampoco es puestas que yo deseaba, correctas Los errores frecuentes que cometígarantía), las muchas veces activa o equivocadas. El sistema de an los caballos también proporcioparticipación Albert consis- naron una interesante pista que dio de los palafretía en hacer origen a un estudio por parte del neros es un una señal psicólogo suizo Claparède [1873factor a no desimperceptible 1940] del porcentaje de respuestas cuidar. Según con la cabeza, correctas y erróneas. Según su algunas acusaque indicaba a informe, obtuvo un 11% de resciones, en cierM u h a m e d puestas exactas para las preguntas tas oportunidacuándo tenía fáciles y un 13% para las difíciles; des, el cuidaque parar los en otra serie, un 7,5% para las dor se apartaba golpes.» fáciles y un 13% para las difíciles de los investi(Claparède, 1912). gadores pero El sistema de sin permanecer signos que cita Estas reveladoras cifras refuerzan e n t e r a m e n t e Los puercos sabios de Hazard y Hoare emula- Faustinus no la hipótesis de las señales inconsoculto a la ron con nobleza las proezas de las mascotas se empleó con cientes. Si los animales calculaban visión de los precursoras de Nicholson y Pinchbeck. Hanschen ni realmente, era lógico esperar que (Cortesía del autor) animales (!!!). con Barto, y, sus aciertos fueran mayores en aunque tenía la creencia de que cálculos simples y no precisamenVeamos el estos dos caballos también estaban te en los más complicados; pero si comentario del profesor David dirigidos por Albert en sus contes- consideramos que la solución de Katz sobre una carta abierta recibi- taciones, no pudo descubrir el un problema complejo implica una da por G. E. Müller, de Edelberg, modo que tenía de comunicarse mayor tensión y descontrol de las quien bajo el seudónimo de con ellos. Lo extraño era que al emociones del observador (hecho Faustinus se presentó y describió someter a las pruebas a Hanschen ya señalado por Pfungst y que luego sus experiencias con los no era incluso necesario que desde ya facilita el mejor desemcaballos (Müller, 1915): Albert se hallase en peño del animal "Faustinus, en su carta, relataba la cuadra; podía para captar cuallas experiencias con los tres caba- comunicarse con él quier mínimo indicio), ello nos llos, que se llamaban Muhamed, fácilmente desde da una explicación Hanschen y Barto, este último afuera. El caballo ciego. Respecto al primero dice: fracasaba en cuanto de tan ilógica actitud. Esto también «Muhamed no entiende absoluta- no podía seguir a mente nada de lo que se le propo- Albert con la mirase interrelaciona ne, pero responde a un lenguaje de da; no siendo así, con los puntos 5 y signos que le hace Albert, uno de dio brillantes resul6. La posibilidad de que algún sus guardianes.» Muhamed dio tados. Barto, el contestaciones correctas mientras caballo ciego, los palafrenero o el Albert se hallaba presente, pero dio excelentes propio señor fallaba cuando Faustinus le pre- cuando Albert proKrall conocieran guntaba encontrándose solo. En puso que las prealgún método de ocasiones en que él pensaba guntas fueran escricálculo rápido tampoco está encontrarse solo con Muhamed, tas sobre la piel del Albert se hallaba fuera de la cua- caballo o pronun- Cartel de la época, anunciado los excluida, incluso dra y fácilmente podía manejarse ciadas en voz alta. prodigios del perro llamado Munito en los informes indipara emplear su método de apren- Una vez que Albert Londres. (Christopher Collection) can que los cabael escéptico 46 enfoque psicológico del llos no respondían cuando entrenamiento y aprendizael número propuesto no je-- puede consultarse una tenía raíz exacta. muy buena A propósito de esto nos síntesis en: relata González Quevedo http://www.equiworld.net/ (1964): "El filósofo R. uk/training/horse/ Quintón, como consecuenpschology.htm cia de una acalorada discusión a propósito de los 4.- Aunque parezca menticaballos de Elberfeld, desra, todavía se pueden leer cubrió este método simplificado al que aludimos. Y, Oskar Pfungst determinó que el éxito de Clever Hans era opiniones a favor de esta en 1912, él mismo extraía producto de su notable habilidad para percibir los indicios hipótesis con las siguientes más mínimos (visuales y auditivos) que le propalabras: "No queda más que de memoria, en dos segun- sensoriales porcionaban involuntariamente su dueño y/o los propios una explicación: la telepados, las raíces de números asistentes. (http://www.cwu.edu/~warren/Unit2/Cleverhans.html) tía.[...] El cerebro del caballo de muchísimas cifras delanextraía las respuestas del te de los miembros de la mucho ser considerado un caso Facultad de Filosofía de París. Los ejemplar en la investigación del cerebro de los asistentes (presentes sabios filósofos creían que se tra- comportamiento animal), siguió o ausentes), como si manipulase las teclas de un ordenador." taba de un calculador prodigioso, cautivando a algunos investigado(Chauvin, 1991) pero el mismo Quintón explicó res deseosos de querer extender que se trataba simplemente de un sus creencias paranormales en los 5.- Existen métodos especiales método muy reducido que él solo humanos a los animales. para realizar cálculos complejos había llegado a descubrir en base a (extracción de raíces cuadradas, lo que sabía de los caballos". cúbicas, cuartas y quintas de NOTAS números de varias cifras) y en Además, ¿quién podría asegurar tiempo récord que frecuentemente que Krall o alguno de los guardia1.- No confundir con el también utilizan los ilusionistas en sus prenes no fuera un calculador prodicélebre perro Monetto que, bajo la sentaciones de Mnemotecnia 5 gio? Sabemos positivamente que dirección de Nicholas Hoare, fue Teatral y Mentalismo (Oliveira, muchos de los calculadores prodiuna imitación posterior de Munito 1940; Aliu, 1952; Gardner, 1956). gio que han pasado a la historia, resolvían problemas muy comple- (Jay, 1994). 6.- El joven pastor italiano, Vito jos mediante técnicas de su propia 2.Durante este período también Mangiamele, de solo 10 años de invención y que (a pesar de ser se destacó Rosa la yegua de edad y sin la más mínima educailetrados6) incluso algunos habían Berlín, cuyas proezas deleitaban al ción, demostró en 1837 --ante los adquirido el método de cálculo sin público del espectáculo de varieintegrantes de la Academia de proponérselo (Smith, 1983). dades (Pfungst, 1907). Ciencia de París-- que podía extraer la raíz cúbica de un númePero la historia recién comienza 3.Antiguos y diversos métodos ro de siete dígitos en escasos treinpuesto que, mientras que en el de adiestramiento de caballos para ta segundos (Maeterlinck, 1914). plano científico todo quedó archiespectáculos públicos están reprovado y con denominación propia como el efecto Clever Hans, en el ducidos con detalle en el excelente terreno pseudocientífico la especu- artículo de Thomas Sebeok (1986) REFERENCIAS lación paranormal refloreció como y en el libro de Marcel Sire (1954). Aliu, S. (1952) La Magia de la Ya el propio William F. Pinchbeck Memoria (Tomo II). Edit. Sintes, lección nunca aprendida. había revelado el sistema de entre- Barcelona. Lo que siempre debería haber per- namiento de su puerco sabio en manecido en un plano estrictamen- The Expositor: or Many Mysteries Chauvin, R. (1991) La fonction te teatral o circense (o cuando Unravelled (Boston, 1805). Para psy. Éditions Robert Laffont, SA., algo más actualizado --con un París. Versión en castellano En 47 el escéptico ANIMALES PRODIGIOSOS Busca del Poder M e n t a l , Ediciones Robinbook, SL. Barcelona, 1992. Christopher, M. (1962) Panorama of Magic. Dover Publications, Inc., New York. Claparède, E. (1912) Les chevaux savants d'Elberfeld. Ginebra. Citado por Graven (1972) Psychology. London. Müller, G. E. (1915) beitrag über Elberfelder Pferde. Psych., 73. Citado Katz (1937). Ein die Z. por Oliveira, M. (1940) Magia Teatral. Edit. Livraria Progredior, Porto. Pfungst, O. (1907) Das Pferd des Herrn von Osten (Der Kluge Hans). Ein Beitrag zur experimentellen Tier- und Menschen-Psychologie. Johann Ambrosius Barth, Leipzig. Primera versión en inglés Clever Hans (The Horse of Mr. Von Osten). A Contribution to Experimental Animal and Human Psychology. Henry Holt and Co., New York, 1911. Gardner, M. ( 1 9 5 6 ) No sólo hubo animales maravillosos en otras épocas. Los libros, entre otros de S. Fitzpatrick en el que habla sobre las propiedades paranormaM a t h e m a t i c s , muchos, les de los animales de compañía, y de R. Webster, en el que trata de desMagic and arrollar nuestra capacidad de comunicación por vía psíquica con nuestras mascotas, demuestra que el tema sigue estando vivo. (Editor) Mystery. Dover Publications, Inc., New York. Versión en castellano Jay, R. (1994) The Faithful Monetto Magia Inteligente, Ediciones Juan & The Inimitable Dick. Jay´s Journal Rosenthal, R. (1976) Experimenter of Anomalies, Spring, Vol. 1, N° 1. Granica, S. A., Barcelona, 1988. Effects in Behavioral Research [edición ampliada]. Irvington Publishers, Katz, D. (1937) Animals and Men . González Quevedo, O. (1964) A Inc., New York. Face oculta da mente. Edic. Loyola, Longmans, Green, Londres. Versión San Pablo. Versión en castellano El en castellano Animales y Hombres. Sebeok, T. A. (1986) Clever Hans Rostro Oculto de la Mente. Edit. Sal Estudios de Psicología Comparada. Redivivus. 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