SCHWARZ MAURICIO-JOSÉ

LA SANGRE Y LOS TESTIGOS DE JEHOVÁ

Edición 2012 - Número 259

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Mauricio-José Schwarz

(Artículo publicado originalmente en la bitácora El retorno de los charlatanes).

Más historias ejemplares de jueces que no creen que los padres tengan derecho a matar a sus hijos.

El Escéptico: 

EL MINISTERIO DE SANIDAD OFICIALIZARÁ LA SUPERSTICIÓN

Edición 2011 - Número 250

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Mauricio-José Schwarz

(Artículo publicado originalmente en la bitácora El retorno de los charlatanes)

Actualización, 15 de julio: Ante el despropósito narrado en esta entrada, los imbéciles profesionales que ejercitan el machismo contra las mujeres que ocupan puestos de responsabilidad, máxime si son de izquierda, han emprendido la previsible campaña en contra de Leire Pajín en lo personal, incluso acusándola de haber introducido esta legislación por sus creencias o su falta de rigor y criterio científico. Si bien es la Ministra Pajín quien puede -y debe- detener este absurdo independientemente de sus creencias personales, a las que tiene todo el derecho del mundo, es necesario dejar constancia que este esperpento monumental nació el 11 de diciembre de 2007, cuando el grupo de Izquierda Unida-Inciativa per Catalunya Les Verts ("the usual suspects", que diría el Capitán Renault en Casablanca), presentó al Congreso de los Diputados una proposición no de ley para crear "un grupo de trabajo entre el Ministerio de Sanidad y Consumo y las Comunidades Autónomas para propiciar una reflexión conjunta que concluya con un informe, a efectos de una futura regulación de las terapias naturales en nuestro país". Tal proposición para gastar dinero en brujería fue aprobada por los proponentes y los representantes del PSOE, el PP y CiU, demostrando que la superstición es independiente de la ideología (lo que de por sí da miedo). Dicho grupo "de trabajo" (nombre generoso cuanto impreciso) empezó a funcionar (es un decir) en febrero de 2008, mucho antes de que Leire Pajín asumiera el cargo de Ministra de Sanidad.

La Ministra de Sanidad española, Leire Pajín, que llegó a ocupar ese alto puesto portando en la muñeca ni más ni menos que una timopulsera "Power Balance", anunció hoy 13 de julio que en septiembre se dará una lista "definitiva" de las "terapias naturales" que serán reconocidas y reguladas por el Sistema Nacional de Salud, según informa El País.

Anunció que entre ellas estará la quiropráctica, con la absurda coartada de que está "reconocida en la legislación de todos los países europeos excepto en Grecia, Luxemburgo y España".

Esto quiere decir que en todos los países europeos menos esos tres, unos señores fingen curar todas las enfermedades (todas) manipulando brutalmente la columna vertebral de sus víctimas para liberarlos de misteriosas "subluxaciones" que según su peculiar e irracional creencia son la fuente de todas las enfermedades (todas) sin temor a ser detenidos por intrusismo profesional, estafa, fraude, delitos contra la salud, engaño y pretensa magia, entre otras cosas. Cierto que más de un masajista en crisis se autonombra "quiropráctico", pero la disciplina real a la que nos referimos es una barbaridad mágica monumental como puede usted ver aquí, que afirma que toda la medicina científica, sí toda, está equivocada.

Que es lo mismo que afirman, para el caso, todas las "terapias naturales" que no son ni terapias ni naturales, porque ninguna de ellas puede dar pruebas científicas sólidas, reproducibles y adecuadas ni de sus teorías de la enfermedad, ni de su marco conceptual general ni mucho menos de la eficacia de sus intervenciones.

Es decir, que si el Ministerio de Sanidad indica a alguna persona que es correcto, adecuado para su salud, beneficioso y recomendable que vaya con un quiropráctico, homeópata, acupunturista, iridólogo, magnetoterapeuta u otro pseudomédico similar, estará engañando a esa persona, desvergonzadamente y sin duda alguna. Todas esas son prácticas que al ser sometidas a estudios rigurosos como los que le exigimos a todos los procedimientos médicos y a todos los medicamentos que se autorizan, resulta que no tienen una efectividad mayor que la de un placebo.

Además, casos concretos como la quiropráctica se han demostrado como un grave peligro para la salud por sus irracionales manipulaciones de cuello que dejan con frecuencia a los pacientes tetrapléjicos o les causan la muerte.

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