Escepticismo

IV Curso La Ciencia Toma la Palabra: los Problemas Sociales de las Pseudociencias en la Era de la Información

El lunes, martes y miércoles de la semana que viene tendrá lugar uno de los mayores eventos de pensamiento crítico y escepticismo que organiza la Universidad de Alicante con el apoyo de ARP-Sociedad por el Avance del Pensamiento Crítico: la cuarta edición del curso La Ciencia toma la Palabra los Problemas Sociales de las Pseudociencias en la Era de la Información. Este curso, que contó el año pasado con 240 alumnos, se puede realizar tanto presencialmente como de forma on-line y se tratarán temas como lo que es medicina y lo que no lo es, de la mano de José M. Mulet; los aspectos psicológicos de las creencias irracionales y la pseudociencia de la mano de Helena Matute; de la pseudociencia en economía por José Luis Ferreira; cómo aplicar el método científico en la vida cotidiana por Xavi Luri, un hombre que ha colaborado con la Agencia Espacial Europea para mandar el satélite Galileo al espacio; el matemago Fernando Blasco nos hablará sobre magia y cómo los charlatanes (o magufos) la utilizan para engañarnos; sobre extraterrestres, fenómenos paranormales y el peligro de creer gracias al siempre irreductible Luis Alfonso Gámez..

El curso se realizará en el Salón de Actos del edificio Germán Bernacer de la Universidad de Alicante y cuesta 30€ si quieres los créditos o el certificado del curso y gratis si no..
 

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Escépticos hacia el movimiento escéptico

El Escéptico Digital - Edición 2013 - Número 270

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Vimes

(Artículo publicado originalmente en la bitácora Así habló Cicerón).

Cuando yo era joven e inocente el movimiento escéptico me impresionó. Un grupo de personas que divulgaban ciencia y luchaban contra la religión y las estafas desde el atril de la objetividad y la imparcialidad. Wow. No podía por menos de encantarme. El problema es que luego crecí y aprendí algunas cosas sobre objetividad, privilegio y control del discurso. También me bajé del pedestal adolescente al que mi supuestamente perfecta y no sesgada razón me había subido. Y descubrí con sorpresa que muchos escépticos, algunos de los cuales me doblan en edad y experiencia, siguen encaramados ahí.

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