Tiempo de desmitificar

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Editorial
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Hace años que como jóvenes nos vimos atraídos por una serie de temas etiquetados como "misterios científicos". Se trataba de los ovnis, la vida extraterresrre, las experiencias paranormales, etc.

Leíamos con avidez todo lo que se publicaba sobre los citados temas. Los que escribían aquellos libros y artículos se nos presentaban como respetables científicos.

Con el paso del tiempo la Ciencia ha ido avanzando y la mayoría de aquellos enigmas han sido resueltos satisfactoriamente. Los que no han sido explicados definitivamente pueden serlo en cualquier momento; lo único que hace falta es que haya alguien que intente buscar una explicación racional y lógica.

Era típico en los libros de ovnis de los años sesenta atribuir el origen de éstos a "portentosas-naves-extraterrestres-con-bicho-sapientísimo- dentro" procedentes de Marte. Los canales lo probaban. Sin embargo, en contra de manifestaciones de este tipo, las sondas norteamericanas Mariner 9, Viking 1 y Viking 2 han demostrado claramente que aquellos canales de Giovanni Schiaparelli y Percival Lowell no eran nada más que visiones.

¿Qué han hecho nuestros "científicos" escritores? ¿Han reconocido su error?

En absoluto. Ellos han seguido escribiendo las mismas cosas, pero haciendo que el origen de los pretendidos alienígenas cada vez sea más remoto. Primero fueron otros planetas del sistema solar, luego otras estrellas de nuestra galaxia, y ahora se habla de universos paralelos y viajes espacio-temporales. Todo ello, pura lucubración.

Por otra parte la curiosidad nos llevó a investigar personalemnte aquellos pretendídos misterios. ¿Qué descubrimos? En pocas palabras: Nos habían engañado.

Tras una investigación minuciosa, los aterrizajes con huellas quedaron convertidos en simples borracheras del testigo. Los sonidos provenientes de una "portentosa-nave-extraterrestre" eran vulgares cantos de sapo. Los astropuertos para el aterrizaje de ovnis se transformaron en construcciones con un significado religioso. Las estatuas de la isla de Pascua que miran al cielo, en vez de ser obra de extraterrestres armados con rayos láser, se mostraron -tras una serie de viajes a aquella isla del pacífico- como el producto de una civilización de la Edad de Piedra, que ni siquiera conocía los metales y era analfabeta.

También descubrimos que los grandes sabios de la parapsicología, los que habían demostrado la existencia de la telepatía, la clarividencia y la precognición en laboratorios universitarios de Estados Unidos y Gran Bretaña, por un lado habían manipulado de modo fraudulento sus datos, y por otro habían sido engañados por los supuestos dotados.

Y así se nos cayó la venda.

Además fuimos conociendo a aquellos "científicos" autores que antes admirábamos. Eran ídolos con pies de barro. Sabios de salón, sin ningún título universitario y -lo que es peor- sin el mas mínimo sentido común. Carentes de capacidad crítica, "comulgaban con ruedas de molino". Creadores -insistimos, creadores, falsificadores, inventores, manipuladores, etc.- de misterios; si éstos no existían se los inventaban.

Por ejemplo, creaban el misterioso Triángulo de las Bermudas, que ni es misterioso ni es triángulo, aunque sí es verdad -hemos de reconocerlo- que las Bermudas existen.

A nivel local, el misterio de Ummo, que empezó como broma de cafetería -en la que personalmente intervinimos-, se ha convertido en un negocio de millones para nuestros antes admirados investigadores "científicos".

A la gente la están engañando. Nos han engañado, pero esto no es lo más grave. Lo peor es que lo han hecho impúnemente, sin que nadie haya tenido la oportunidad de mostrar la otra cara de esta falsa moneda.

A base de repetición y machaconería han llegado a hacer creer al público que llevan razón, e incluso sus aberraciones pseudo y anticientíficas se están difundiendo -en algunos casos- desde la universidad. Este es el caso de una prestigiosa universidad de Bilbao en la que se han llegado a dar por buenas las piedras de Ica -fraude arqueológico mundialmente reconocido-.

Nos hemos hartado. No queremos que nos sigan engañando.

Nos ha costado mucho tiempo y esfuerzo darnos cuenta del fraude. Por suerte, hemos descubierto que si a una persona joven, maleable, se le muestran las pruebas a tiempo es capaz de reflexionar. Y de la reflexión surge el sano escepticismo.

Creemos que puede ser de un gran valor pedagógico desenmascarar las farsas públicamente.

Nos hemos marcado como objetivo desmitificar uno por uno todos los fraudes en los que en un tiempo creímos. Es una labor dura. Al principio pueden tomarte por inquisidor, dogmatizador, etc. Es lógico, destruiremos alguno de sus mitos.

Pisa con cuidado, que estás pisando sobre mis sueños. William Buttler Yeats.

En contra del deseo de algunos, pero a favor del de muchos otros, aquí tenéis el número 1-2 de "La Alternativa Racional".

Algunos nos han dado la espalda, como ya anunciábamos en el editorial del número experimental, pero aún contamos con personas que comparten nuestros puntos de vista. A nivel nacional esperamos irnos afianzando poco a poco, y a nivel internacional contamos con el apoyo de los colegas de otros países. Aún así nuestra tarea no es fácil. Como es bien sabido, la razón debe luchar constántemente por la supervivencia, mientras que la irracionalidad y el sensacionalismo cuentan con todo tipo de apoyos.

Seguiremos adelante denunciando, siendo el tábano que moleste, pique e incordie a los grandes sacerdotes de lo irracional -ufólogos, parapsicólogos, astrólogos y oscurantistas en general- que hoy por hoy campan a sus anchas en este país. Para ello, todos los escépticos especializados en las diferentes pseudociencias hemos de unirnos y formar un frente de batalla común. Nosotros deseamos que en un futuro cercano esta revista cuente con una mayor variedad temática y con mayor número de firmas.

Esta es una revista escéptica en el sentido más positivo de la palabra. Sin una revisión escéptica de los hechos no hay ciencia, sino fe. Lo único que queremos es sacar a la luz la verdad. A quien le desagrade el boletín será porque está del lado de los que están ocultando y/o tergiversando la realidad en las diferentes pseudociencias.

Nos consta que lo único que han hecho quienes han recibido por parte de los creyentes el apelativo de "debunkers" ha sido practicar el escepticismo. Así han querido algunos insultar a escépticos de la talla de Kurtz, Frazier, Klass, Randí, Gardner, etc... Nosotros, desde esta humilde tribuna pretendemos, como los citados escépticos, reivindicar la verdad. Si esto es ser negativistas y/o "debunkers", nos sentimos orgullosos de serlo.

Ha llegado nuestro tiempo, el tiempo en el que los que hemos sido engañados durante años hablemos.

Para todas las cosas hay razón, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su tiempo.

Tiempo de nacer y tiempo de morir, tiempo de plantar y tiempo de arrancar lo plantado. Tiempo de matar y tiempo de curar; tiempo de destruir y tiempo de edificar; tiempo de llorar y tiempo de reir; tiempo de endechar y tiempo de bailar.

Tiempo de esparcir las piedras y tiempo de allegar las piedras; tiempo de abrazar y tiempo de alejarse de abrazar. Tiempo de agenciar y tiempo de perder; tiempo de guardar y tiempo de arrojar.

Tiempo de romper y tiempo de coser; tiempo de callar y tiempo de hablar. Tiempo de amar y tiempo de aborrecer; tiempo de guerra y tiempo de paz.

Eclesiastés, 3, 1-8.

Ha llegado nuestro tiempo, el tiempo en el que los que hemos sido engañados durante años hablemos.

Ha llegado el tiempo de desmitificar.

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