OVNIS y fenómenos naturales

Sección: 
UN MARCIANO EN MI BUZÓN
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ovnis y fenómenos naturales Luis R. González Un marciano en mi buzón (3.3): Q uisiera comentar algo sobre los estímulos que pueden ser confundidos con ovnis. Entre los de origen astronómico, el ejemplo paradigmático sería el planeta Venus, también conocido como "lucero del alba" por su brillantez excepcional. En la figura 1 vemos un valor perteneciente a una emisión de diez (en doble banda) puesta en circulación por los Estados Unidos en 1991 mostrando los distintos planetas del Sistema Solar (más la Luna) y las diferentes sondas americanas que los han visitado; a todos menos Plutón. En el caso de Venus, se ha acompañado con una imagen del Mariner 2, la primera sonda terrícola en llegar hasta aquel planeta en 1962, descubriendo las elevadas temperaturas de su atmósfera. En ufología, son abundantes los casos en que este planeta es confundido con un ovni. No obstante, en ocasiones tales atribuciones son precipitadas y erróneas. Por ejemplo, en 1948 cuando el capitán Mantell se estrelló persiguiendo a un supuesto ovni, la USAF aseguró públicamente que había muerto persiguiendo a Venus. No sabemos si lo hicieron por incompetencia o queriendo ocultar la verdadera explicación secreta (que veremos en una próxima entrega). Sea como fuere, aquí tenemos una hojita bloque puesta en circulación Fig. 1 Fig. 2 en 1999 por Tanzania, donde se ilustra el incidente (fig. 2). Muchos avistamientos de luces nocturnas de larga duración y escaso desplazamiento son debidos a confusiones con otros planetas también bastante brillantes como Júpiter o Saturno, e incluso estrellas de gran brillo como Sirio. Incluso nuestro propio satélite, la Luna, por increíble que parezca, ha sido confundido en ocasiones con un ovni. El grupo ufológico-escéptico francés CNEGU llegó a identificar hasta una docena de casos empleando un método ciertamente peculiar: el llamado "ciclo de Saros" para los eclipses. Cada 6585,32 días (18 años 11 días y 8 horas) la Luna vuelve a situarse en el mismo punto del cielo nocturno, lo que permite reconstruir varios años después las circunstancias de una antigua observación ovni. A modo de ilustración incluyo esta hojita bloque de nueve valores sobre el eclipse total de sol Fig. 3 51 el escéptico Fig. 5 Fig. 4 Fig. 7 Fig. 6 que en 1999 pudo observarse desde Alderney, la más norteña de las islas del canal de la Mancha (fig. 3). En nuestro país, investigadores como Manuel Borraz y Juan Carlos Victorio han llegado a identificar explicaciones lunares para diversos casos, incluyendo algunos con avistamiento de supuestos seres1. Es también frecuente, sobre todo en los avistamientos masivos, que el supuesto ovni (interpretado, no nos confundamos, como nave extraterrestre tripulada) haya sido un simple meteoro entrando en la atmósfera. Esta hojita bloque argentina, con un sello en 3D y puesta en circulación el 28 de julio de 2007, ilustra una de estas caídas. En esta ocasión, el bólido se fragmentó y llegó a estrellarse contra la superficie terrestre hace unos 4 000 años, formando lo que se conoce como el "Campo del cielo", donde hay documentados unos treinta cráteres y se han recogido meteoritos de hasta 37 toneladas (fig. 4). Otros dos ejemplos: La figura 5, sello puesto en circulación el 25 de diciembre de 1998 por Ucrania, ilustrando la caída del meteorito "Illinezkij" cerca del pueblo de Vinnitsa. A su derecha (fig. 6), otro ruso referido a un impacto masivo de meteoritos metálicos que ocurrió en Sikhote-Alin, el 12 de febrero de 1947. Llama la atención la gran columna de humo descrita por los testigos y que permaneció durante varias horas. Aunque existen casos dudosos como el famosísimo bólido de Tunguska, conmemorado por este sello ruso emitido en 1957 (fig. 7). Cientos de teorías se han esgrimido sobre el origen de aquella tremenda explosión. Los científicos defienden la idea de un meteorito o cometa, aunque según un reciente libro2 los testigos oculares apuntan a DOS trayectorias perpendiculares, y por tanto, a ¡dos objetos distintos! Los ufólogos estamos acostumbrados a los grandes errores de los testigos a la hora de estimar direcciones o ángulos, pero parece que se adoptaron medidas de control adecuadas (como la reconstrucción de los hechos sobre el terreno). Sin embargo, como ninguno describe haber visto Fig. 8 juntos ambos bólidos, cabe la posibilidad de que se trate de una confusión de fechas, dados los años transcurridos. En un punto intermedio ya dentro de la atmósfera terrestre pero de origen natural tendríamos fenómenos como las auroras boreales, los rayos globulares e incluso algún tipo de nubes. No conozco ningún sello que ilustre un rayo globular, pero existen al menos dos emisiones con ejemplos de auroras boreales (y australes). Esta pareja de sellos estadounidenses de 2006 se refieren uno a cada hemisferio (fig. 8). En cambio, estos cinco valores de 2008 (fig. 9) muestran imágenes de auroras observadas en el territorio antártico británico. Normalmente, los habitantes de las zonas donde se dan estos hermosos fenómenos naturales están acostumbrados a ellos y no los confunden con ovnis. Pero, en ocasiones, las auroras pueden llegar a aparecer en zonas alejadas de las habituales causando sorpresa. Existen muchos otros fenómenos naturales (halos solares y lunares, columnas solares, etc.) generalmente vinculados a la presencia de hielo o inversiones de temperatura en la atmósfera que también han sido en ocasiones confundidos con ovnis, sobre todo en las interpretaciones ufológicas de las "maravillas celestes" de la Antigüedad. En 1992, el Fig. 9 el escéptico 52 Fig. 10 territorio antártico británico les dedicó una serie de sellos (fig. 10). Los dos últimos (de mayor valor facial) se refieren a nubes de formas curiosas o que brillan en el cielo nocturno. Existen muchos ejemplos fotográficos de nubes a las que se ha pretendido hacer pasar por naves espaciales, como en este conocido caso (fig. 11). Por ello es recomendable familiarizarse con los distintos tipos de nubes. Una iniciación puede ser este bello bloque de 15 valores emitidos por el servicio postal de los Estados Unidos en 2004 (fig. 12), que muestran todos los géneros básicos... excepto uno, los nimboestratos. Fijaos en el sello del extremo derecho de la fila central. Próxima entrega: ¿Bases alienígenas? El autor desea agradecer la colaboración de Giancarlo D'Alessandro, ufólogo italiano editor del "PHILCAT. Catalogo di UFOfilatelia" disponible en la red: http://web. Fig. 11 tiscalinet.it/Giada/ Asimismo, agradecería la colaboración de los lectores, para ampliar la casuística filatelico-ufológica y pone a su disposición éstos y muchos otros sellos de temática espacial para todo tipo de exposiciones. Notas: http://goo.gl/GzKN3 o http://goo.gl/ALIux 2. Vladimir Rubtsov, THE TUNGUSKA MYSTERY, Springer (2009) 1. Fig. 12 53 el escéptico

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