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El Escéptico Digital (2017):

Es un boletín electrónico que distribuye gratuitamente ARP-Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico. De periodicidad trimestral, en él se pueden encontrar todo tipo de artículos relacionados con la ciencia, la divulgación y el pensamiento crítico y racional.

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El Escéptico Digital - Edición 2019 - Número 274 - II Época

EDITORIAL
NEGACIONISMO, CÓMO ESTAR EN LA LUNA SIN IR A ELLA…”
Cincuenta años después del primer alunizaje, icono de la carrera espacial emprendida por distintas naciones, no deja de sorprender tanto la capacidad de unos para emprender este tipo de hazañas, como el empecinamiento de otros por arruinar el mérito. Y es curioso que la nota negacionista no la aporten rivales o enemigos, sino gente ajena al suceso, y que ha sido beneficiada seguramente por este suceso. A Michael Shermer le llamaba la atención que señores que nada habían tenido que ver con el nazismo ni los campos de concentración eran defensores a ultranza del negacionismo del holocausto. Personas que ni siquiera vivían ni tenían relación con Alemania, o ni siquiera Europa.

Del negacionismo más burdo se puede aprender bastante, como ya nos enseñara el profesor y divulgador Eugenio Manuel Fernández en su libro “La conspiración lunar ¡vaya timo!” (Laetoli), donde convierte cada supuesto argumento a favor de la teoría conspiracionista en un ejercicio de física, de matemáticas o de lógica. Tras deshacer todas estas falacias, aduce que la Unión Soviética nunca negó la conquista de la Luna, y eso que probablemente eran los más interesados en desprestigiar el logro estadounidense.

El conocimiento siempre se puede poner a prueba, no es una verdad revelada a unos cuantos. Y con este conjunto de conocimientos, en teoría, deberíamos ser capaces de refutar cualquier teoría estúpida… o no. Es cierto que la mayoría de las dudas que son capaces de formular los negacionistas son fáciles de refutar. Pero me pregunto hasta qué punto se deben guardar datos, no solo para la experimentación o investigación, sino también para calmar las ansias de aquellos que lo van a negar por sistema. Una tarea así me parece gigantesca.

Me lleva ello a la memoria lo que lleva haciendo desde hace casi 20 años el valenciano Vicente-Juan Ballesteros Olmos con su inmenso archivo “UFO fotocat”, con la intención de recopilar con minuciosidad forense los datos de toda fotografía de supuestos ovnis a nivel mundial. Un esfuerzo brutal con más de 12000 casos, más de 200 archivadores, 40 GB de datos, y ninguna evidencia de visita extraterrestre. Siempre me ha sorprendido el tesón de Vicente-Juan y sus colaboradores por documentar estos supuestos avistamientos. Sobre todo ahora, cuando la simple observación de imágenes borrosas, que en su día pudieran llegar a portada de tabloides, teniendo la tecnología actual, puede producir risas. ¿Cuántos de estos registros son irrelevantes, y cuáles podrían ser útiles para documentar un verdadero caso ovni? Nadie lo sabe. Quiero recordar que el escepticismo en España y en otras partes del mundo proviene de ufólogos que tenían fascinación por este mundo, y que un día se aburrieron de mirar fotografías borrosas y de leer historias inventadas.

En el número 51 de El Escéptico se habla mucho de educación y pensamiento crítico. Los escolares de hoy serán testigos de hechos históricos, y muy probablemente también lo sean de corrientes de opinión que inventen sobre cosas que hoy día pensaríamos que es absurdo negar. Y es posible que no haya un registro explícito de ello. Es posible que el disparate se pueda contabilizar en costes materiales y, lo que es peor, en vidas perdidas, como lo hace ya la negación del calentamiento global, o de la eficiencia de las vacunas. En este boletín hemos recopilado estos artículos, junto a noticias de nuestra asociación en particular, y del pensamiento crítico en general. ARP-SAPC guarda una biblioteca digital, la mayor en castellano, que almacena documentación sobre todo tipo de disparates que ha inventado o negado la humanidad, con total independencia. Ayúdanos a seguir esta labor.
 

Jorge J. Frías Perles
Presidente
ARP-Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico

El Escéptico Digital - Edición 2019 - Número 273 - II Época

EDITORIAL
 
Escribo estas líneas tras ser conocedor del contenido de varios grupos de “terraplanistas” en la popular red social “Facebook”. Hasta ayer pensaba que el número de personas que defendían que la tierra es plana era meramente anecdótico, aunque con mucho éxito en los noticieros digitales que abusan del “clickbait” (ese titular que llama tanto la atención a tu curiosidad, que acabas pinchando en él, con el desengaño de que la noticia no es tan sabrosa como la pintaban).

Me pregunto hasta dónde puede llegar esta broma, en qué momento una creencia estúpida (para los tiempos que corren) deja de ser inocente y se puede convertir en algo peligroso. Me pregunto cómo identificar con antelación los peligros de toda idea estúpida antes de que se expanda como la pólvora.

Hace ahora diez años, publicábamos un brevísimo escrito del filósofo Mario Bunge donde reclamaba a los escépticos una mayor dedicación a temas de mayor calado que los extraterrestres o el Big Foot, como es la teoría económica. Se preguntaba por qué el mundo que aparecía en las revistas escépticas, lleno de criaturas imposibles y extrañas naves, era muy distinto a la realidad. Por qué los autores no se dedicaban a desmontar los lemas de Keynes y sus sucesores. Dedicar tiempo a buscar las huellas de un mono peludo que nadie ha visto es, quizás, dedicarle demasiado esfuerzo a nada.

Por supuesto, algunas ideas parecen más peligrosas que otras. Pero la aparentemente inocua creencia en extraterrestres ha demostrado no ser tan inocente para mucha gente, llegando al extremo de acabar con sus vidas con la vana intención de llegar a otros mundos.

Si algún día esta moda de la tierra plana tiene algún recorrido mayor, pensaremos que debimos hacer algo en su momento para cortar el mal de raíz. Pero tampoco podemos escandalizarnos por todas las ideas simplonas que, en su mayoría, dejarán de escucharse dentro de poco.

Es una paradoja constante en el mundo del escepticismo. Lo estamos viendo en la larguísima lista de pseudoterapias que han elaborado de forma conjunta el Ministerio de Ciencia y el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social. Estoy seguro de que algunas de esas falsas terapias surgen de alguna idea simplona, casi inocente, que no parece dañar a nadie. Pero que, con el tiempo, acaban siendo un jugoso negocio para embaucadores. En algún momento alguien debió cortar de raíz esa bobada, por el bien de todos.

El número de ideas peregrinas aumenta, es mucho mayor que el esfuerzo que podamos hacer por ir desmintiéndolas una a una. Por eso debemos usar una regla simple, que el peso de la prueba ha de caer en la persona que realiza la afirmación. Así, de una tacada, el gobierno ha catalogado a 73 pseudoterapias de las que no se ha encontrado ningún intento serio de demostrar sus supuestas propiedades. Por delante aún tiene una lista igual de extensa, pero también tiene la tarea más dura: hacer entender a los ciudadanos de cómo funciona este mecanismo. Se debe trasladar de las campañas de concienciación a los planes de estudios, y conseguir ciudadanos que puedan defenderse intelectualmente del bombardeo masivo de argumentos falaces.

Estamos indefensos, y el bombardeo de bobadas no ha hecho más que empezar.

 
Jorge J. Frías Perles
Presidente
ARP-Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico

El Escéptico Digital - Edición 2018 - Número 272 - II Época

EDITORIAL
 

En el momento de escribir estas palabras se están produciendo dos acontecimientos en el mundo de la política española que nos atañe como asociación de forma directa. En primer lugar, el esfuerzo del actual gobierno por intentar poner coto a las pseudoterapias, y en segundo lugar, el uso sin reparos de noticias falsas en las ultimas elecciones andaluzas.
 

Los intentos reguladores de las pseudoterapias en España desde un gobierno han sido tímidos, y en ocasiones alarmantes - como fue la pretensión del anterior gobierno de dar a la homeopatía la misma categoría que un medicamento, aunque no pasan los mismos controles-. Como antecedente, desde ARP-SAPC podemos contar la experiencia del informe que realizamos para la Generalitat de Cataluña sobre homeopatía, en 1996. 
 

Sin saber aún qué derroteros va a tomar la iniciativa, es todo un hito que un gobierno español se preocupe por abrir este melón. También lo es, cosa que agradecemos de forma particular, que consulte con las asociaciones escépticas que llevamos tiempo llamando la atención sobre el nulo rigor que tienen estas terapias y la impunidad con la que actúan. Quiero destacar que en ese listado estén, por fin, asociaciones de profesionales de la sanidad. Tenemos que ser conscientes del salto hacia adelante que supone que los especialistas se impliquen en bloque en sacar del sistema sanitario estas malas prácticas, como manda la lógica. Han sido consultadas, además, asociaciones de enfermos con una sensibilidad especial a las pseudoterapias, entre los que se encuentran afectados directos.

Cambiando de tema, se acaban de producir elecciones autonómicas en Andalucía. Más allá de los resultados, la preocupación está en cómo las noticias falsas se van imbricando en los procesos electorales en todo el mundo para influir en su resultado, como ha ocurrido recientemente con la presidencia de Estados Unidos o el referéndum del Brexit. Llevamos asistiendo los últimos años a la creación de supuestos diarios digitales cuyos contenidos de dudoso rigor se extienden con demasiada facilidad por las redes sociales sin que los internautas se paren a pensar sobre la veracidad de estos. Cualquier uso de estos medios de difamación y manipulación son un peligro para la salud de la democracia, y se me antoja cada vez más necesario una alfabetización en este sentido a todas las generaciones de internautas; prepararlos para la defensa intelectual contra estas mentiras, y que sirvan de dique de contención que impidan su difusión. Una defensa intelectual que debe comenzar desde ya en la escuela.

 

Pero de la escuela, y de hacia dónde miran políticos, pedagogos y docentes, mejor hablamos en otro momento. Pasemos a disfrutar del último boletín de El Escéptico Digital, celebrando el número 50 de nuestra revista El Escéptico. Todo un logro para una asociación tan pequeña como la nuestra.

 

Jorge J. Frías Perles

Presidente
ARP-Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico

El Escéptico Digital - Edición 2018 - Número 271 - II Época

EDITORIAL
 
EDITORIAL «LLEGA EL VERANO A LAS REDES SOCIALES»
 
Con la llegada del periodo estival nuestras cansadas mentes buscan con sabiduría la relajación. Seamos o no del grupo de afortunados que puedan gozar de unas vacaciones, el verano es época de descanso. Así también lo entienden algunos medios de comunicación que, ante el descenso de acontecimientos del mundo de la política, buscan llenar la parrilla con todo tipo de noticias intranscendentes. Es lo que conocemos como “serpiente de verano”.

Dentro de este saco tenemos noticias divertidas, curiosas, amables, pero también falsas. Es el momento de rescatar al monstruo del lago Ness, a los marcianos de Roswell y a la superluna de agosto. Van a llegar a nuestras redes sociales, junto a ese blog poco serio y ese vídeo viral con miles de reproducciones. Llenarán tu muro, aún más, de rumores sin confirmar, de dietas sin sentido, de fenómenos que no ocurren. ¿No vas a hacer nada para evitar su propagación?

Hay que reconocer, eso sí, el esfuerzo que están haciendo algunos medios para evitar este tipo de noticias, y la cobertura informativa rigurosa y objetiva que están dando a algunos temas, como la regulación de la homeopatía.  Es el momento de apoyar esa labor y ser un poco más higiénicos en las redes sociales. Hay muchas recomendaciones para identificar estas noticias, pero la más difícil es esa labor de retirarlas de circulación de la red, reconocer y avisar de nuestro error, y hacer llegar estas recomendaciones a nuestros allegados. La serpiente de verano no anidará, entonces, en nuestros muros.

Y, por supuesto, leer y compartir publicaciones escépticas, como El Escéptico Digital.

Os deseamos un feliz verano de montañas limpias, playas sin medusas y muros sin noticias falsas.

Jorge J. Frías Perles
Presidente
ARP-Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico

El Escéptico Digital - Edición 2018 - Número 270 - II Época

EDITORIAL
 
EDITORIAL «CONTRA LA PSEUDOCIENCIA, TU CLIC ES MUY IMPORTANTE ¡AYÚDANOS!»

Lo hemos oído en la tele: «Oler un limón puede prevenir el cáncer». El impacto de una afirmación pseudocientífica como ésta, hecha por la televisión, es imposible de calcular, pero seguro que no es pequeño. En el programa adecuado, y ante un público fiel al mismo, el daño puede ser casi casi irreparable.

Casi casi, pero no del todo.

Debemos estar atentos y atentas. La multiplicación continua de estos mensajes por diferentes medios y redes sociales, sin rectificaciones claras y enérgicas, obliga a un esfuerzo constante a quienes nos preocupa, y no siempre damos abasto.

La difusión rápida de respuestas adecuadas, razonables y claras es cada vez más necesaria, y en eso todos jugamos un papel muy importante. No hay luz si no se pulsa el interruptor, y eso es un simple clic. El esfuerzo para difundir sensatez no es mayor: basta con replicar mensajes de otros que contengan respuestas basadas en la ciencia.

En ARP-SAPC necesitamos más personas con sentido común que nos apoyen, que difundan por los medios sociales nuestras campañas, que nos presten sus ideas, que ayuden con su firma a que nuestros mensajes lleguen a donde deben.  Nunca seremos demasiados quienes ayudamos a evitar errores graves en temas de salud, de consumo o de creencias anticientíficas.

ARP-SAPC es una pequeña entidad independiente, que solo se nutre de las cuotas de quienes se asocian a la misma.  No aceptamos subvenciones, para preservar nuestra independencia. Debido a ello, precisamos crecer en socios y socias, aunque sea lentamente. También debido a nuestro actual tamaño, no podemos dedicar todo el presupuesto que sería necesario a la difusión de nuestras campañas, y precisamos el apoyo de activistas en la rápida divulgación de nuestros mensajes.

Necesitamos que más personas arrimen el hombro en la difusión del pensamiento crítico. Para reparar lo que es casi irreparable.

Estamos convencidos de que el esfuerzo vale la pena. Es el momento de hacerse socio o socia. Y si ahora no te va bien, al menos de tratar de compartir cuando puedas nuestros mensajes.       

Alfonso López Borgoñoz
Presidente
ARP-Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico

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