Pseudomedicinas

Famosos y pseudomedicinas, al hilo de Elsa Pataky y Pep Guardiola

El médico del Bayern de Munich pierde la confianza del club y deja de prestarle sus servicios. Parece que sus métodos no agradaban en exceso al entrenador del Bayern, Pep Guardiola; y, puesto que las inyecciones de productos homeopáticos formaban parte de esos métodos, es sencillo hacer una deducción arriesgada: que Guardiola se opone a la práctica homeopática con sus jugadores.

Ahora bien, Guardiola no se pronuncia respecto a esas cuestiones, y el desacuerdo con el médico del club parece deberse a un conjunto de causas muy variado, con una consecuencia claramente constatable: que los jugadores del Bayern se lesionan con frecuencia. Nos gustaría mucho que Guardiola se opusiera al uso de procedimientos homeopáticos con sus jugadores, pero esto no ha sucedido. Sería curioso ver al entrenador de una de las principales instituciones bávaras pronunciarse contra otra importante institución bávara: la homeopatía. Sobre todo, sería ejemplar.

La voz de Guardiola llega lejos y alcanza a un público variopinto. Lo mismo sucede con la de tantos actores de fama asentada. Elsa Pataky criticó las dietas milagro en unas declaraciones recientes, en las que desmentía haber cedido su imagen para promocionar una de esas atrocidades. Es un gesto que la honra. España está llena de famosas de distinto pelaje que hacen caja divulgando las bondades de comer no sé qué cosa de no sé qué marca. Elsa Pataky se desmarca de esa moda al pronunciarse contra las dietas milagro. En este sentido, Elsa Pataky observa una conducta ejemplar respecto a las dietas milagro y merece nuestra más sincera enhorabuena por ello.

Ojalá quienes sufren y disfrutan con la fama adoptaran posturas racionales en sus recomendaciones y no indujeran a error a quienes les siguen en los medios. Su palabra, con frecuencia, recibe mayor atención que la de las autoridades sanitarias.

 

Pseudomedicina en "Els Juliols" de la Universidad de Barcelona

Pseudomedicina en "Els Juliols" de la Universidad de Barcelona

Uno de los grandes enigmas de la humanidad es la razón que induce a las universidades a legitimar, financiar, albergar y publicitar pseudociencias en general y pseudomedicinas en particular. Quizá las universidades no tengan empacho en tirar piedras contra su propio tejado, dando pábulo a quienes desprecian el conocimiento y la ciencia. Pero los ciudadanos tenemos derecho a pedir explicaciones a las universidades que se prestan a hacerle el juego a la pseudociencia.

 

ARP-Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico ha conocido la ocurrencia más reciente del género gracias a uno de nuestros socios, Alberto Fernández Sierra. Recomendamos la lectura del artículo de su blog "Cerebros no lavados", donde se informa extensamente del asunto: la Universidad de Barcelona ha decidido emplear su prestigioso programa Els Juliols para presentar un curso titulado "Introducció a les medicines complementaries"

 

Alberto Fernández también promueve la recogida de firmas para pedir la retirada de ese curso. Desde ARP-SAPC pedimos la adhesión a esa petición, así como su difusión.

 

La opinión de ARP-SAPC es tajante: las pseudociencias no deben tener cabida en los centros de enseñanza. El conocimiento y el saber basado en el método científico no se hallan en plano de igualdad con la especulación sin base y la superchería. La medicina no es equiparable al curanderismo. La farmacopea no está en el mismo lugar que el bálsamo de Fierabrás. Es alarmante que profesionales con estudios de Química publiciten inventos que, como la homeopatía, niegan de plano una de las bases de su propia disciplina: el número de Avogadro. La propia calificación de "complementarias" dice a las claras que pseudoterapias llamadas habitualmente "alternativas" buscan hacerse hueco a toda costa. La medicina, cuando cura, no es ni alternativa, ni complementaria: es medicina.

 

ARP-SAPC muestra su preocupación por la tendencia a convertir a linas universidades en caballos de Troya de la pseudociencia. Pedimos a la Universidad de Barcelona que elimine este curso, y que considere que el papel de las universidades consiste en promover el conocimiento y la investigación. La inclusión de este curso perjudica gravemente al prestigio de la Universidad de Barcelona.

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