ARP-SAPC

Hoy hay charla de Alfonso López Borgoñoz en EEEP Barcelona

Alfonso López Borgoñoz (Valencia, 1960) es arqueólogo de formación, habiendo participado en diversas campañas
arqueológicas y publicado una veintena de artículos en publicaciones especializadas. Trabaja en el ayuntamiento de Castelldefels (Barcelona), donde en la actualidad, con otros compañeros y compañeras, trabaja en temas relacionados con el castillo de la ciudad, en Participación, en convivencia intercultural, así como con el campus de la UPC en la ciudad.

Ha sido Presidente de la Sección Española de Amnistía Internacional desde abril de 2010 hasta abril de 2014,  abiendo colaborado con la entidad con diferentes responsabilidades a lo largo de los últimos dieciocho años. Ha sido presidente de ARP-SAPC y está en el equipo de redacción de 'El Escéptico', donde ha publicado varios artículos relacionados con la pseudo-arqueología, sobre las llamadas terapias alternativas, contra el creacionismo, así como sobre el derecho al progreso científico.

Astrónomo aficionado también, ha dirigido la revista 'Universo. Astronomía y Astronáutica' desde 1998 a 1999, publicando diversos de divulgación relacionados con dicha ciencia y con la historia de la astronomía.

Esta semana hay charla de Alfonso López Borgoñoz en EEEP Barcelona

Alfonso López Borgoñoz (Valencia, 1960) es arqueólogo de formación, habiendo participado en diversas campañas
arqueológicas y publicado una veintena de artículos en publicaciones especializadas. Trabaja en el ayuntamiento de Castelldefels (Barcelona), donde en la actualidad, con otros compañeros y compañeras, trabaja en temas relacionados con el castillo de la ciudad, en Participación, en convivencia intercultural, así como con el campus de la UPC en la ciudad.

Ha sido Presidente de la Sección Española de Amnistía Internacional desde abril de 2010 hasta abril de 2014,  abiendo colaborado con la entidad con diferentes responsabilidades a lo largo de los últimos dieciocho años. Ha sido presidente de ARP-SAPC y está en el equipo de redacción de 'El Escéptico', donde ha publicado varios artículos relacionados con la pseudo-arqueología, sobre las llamadas terapias alternativas, contra el creacionismo, así como sobre el derecho al progreso científico.

Astrónomo aficionado también, ha dirigido la revista 'Universo. Astronomía y Astronáutica' desde 1998 a 1999, publicando diversos de divulgación relacionados con dicha ciencia y con la historia de la astronomía.

30 años siendo una alternativa racional, crítica y eficaz a las pseudociencias

Para hablar de hace treinta años, debo hablar primero de hace cuarenta años, cuando -por sorprendente que pueda parecer- en las clases de religión de mi instituto de Barcelona explicaba yo a mis compañeros lo que había leído sobre supuestos astronautas en la antigüedad en unos libros de un suizo llamado Erich Von Däniken o cuando les refería los imaginarios misterios de Rennes-le-Château. Recuerdo que yo creía que en todo ello había muchas incógnitas, sin duda, pero también es verdad que entonces ya tenía clara la capacidad de los seres humanos de avanzar desvelando las mismas y que en ello la ciencia iba a ayudar (y mucho).

Para hablar de hace treinta años, también vale la pena hablar ahora de hace poco más de veinte, seguramente veintidós o veintitrés años, cuando en mi ciudad, Castelldefels, conocí, junto a mis hermanos Sergio y Carlos, a un vecino escéptico muy activista, un periodista científico llamado Mario Bohoslavsky, así como a un amigo suyo llamado Juan Soler que nos hablaron de ARP (Alternativa Racional a las Pseudociencias). Ya entonces, la verdad, hacía tiempo que me había dado cuenta de que la respuesta a los enigmas no estribaba en buscar nuevos enigmas o complicar con sinrazones lo que creíamos que eran enigmas, sino en buscar soluciones a los mismos en base al método científico. Lo oscuro no se podía explicar invocando a explicaciones aún más oscuras, sino recurriendo a la lógica basada en los datos y en el debate racional.

Y entonces Mario y Juan nos facilitaron conocer a otro grupo de amigos que era el que en aquel momento lideraba ARP (junto con el mismo Mario), que eran Félix Ares, Javier Armentia, Miguel Ángel Sabadell, Luis Alfonso Gámez, Carlos Tellería… y muchos otros que aún siguen en esto, aunque no todos en nuestra entidad (pero siguen, que es lo que cuenta…). Por suerte, sigo manteniendo con todos ellos amistad, aunque en algún caso haga mucho tiempo que no los vea. Mario, por desgracia, falleció al poco, el 1 de diciembre de 1995, de un paro cardíaco.

30 años siendo una alternativa racional, crítica y eficaz a las pseudociencias

Para hablar de hace treinta años, debo hablar primero de hace cuarenta años, cuando -por sorprendente que pueda parecer- en las clases de religión de mi instituto de Barcelona explicaba yo a mis compañeros lo que había leído sobre supuestos astronautas en la antigüedad en unos libros de un suizo llamado Erich Von Däniken o cuando les refería los imaginarios misterios de Rennes-le-Château. Recuerdo que yo creía que en todo ello había muchas incógnitas, sin duda, pero también es verdad que entonces ya tenía clara la capacidad de los seres humanos de avanzar desvelando las mismas y que en ello la ciencia iba a ayudar (y mucho).

Para hablar de hace treinta años, también vale la pena hablar ahora de hace poco más de veinte, seguramente veintidós o veintitrés años, cuando en mi ciudad, Castelldefels, conocí, junto a mis hermanos Sergio y Carlos, a un vecino escéptico muy activista, un periodista científico llamado Mario Bohoslavsky, así como a un amigo suyo llamado Juan Soler que nos hablaron de ARP (Alternativa Racional a las Pseudociencias). Ya entonces, la verdad, hacía tiempo que me había dado cuenta de que la respuesta a los enigmas no estribaba en buscar nuevos enigmas o complicar con sinrazones lo que creíamos que eran enigmas, sino en buscar soluciones a los mismos en base al método científico. Lo oscuro no se podía explicar invocando a explicaciones aún más oscuras, sino recurriendo a la lógica basada en los datos y en el debate racional.

Y entonces Mario y Juan nos facilitaron conocer a otro grupo de amigos que era el que en aquel momento lideraba ARP (junto con el mismo Mario), que eran Félix Ares, Javier Armentia, Miguel Ángel Sabadell, Luis Alfonso Gámez, Carlos Tellería… y muchos otros que aún siguen en esto, aunque no todos en nuestra entidad (pero siguen, que es lo que cuenta…). Por suerte, sigo manteniendo con todos ellos amistad, aunque en algún caso haga mucho tiempo que no los vea. Mario, por desgracia, falleció al poco, el 1 de diciembre de 1995, de un paro cardíaco.

30 años siendo una alternativa racional, crítica y eficaz a las pseudociencias

Para hablar de hace treinta años, debo hablar primero de hace cuarenta años, cuando -por sorprendente que pueda parecer- en las clases de religión de mi instituto de Barcelona explicaba yo a mis compañeros lo que había leído sobre supuestos astronautas en la antigüedad en unos libros de un suizo llamado Erich Von Däniken o cuando les refería los imaginarios misterios de Rennes-le-Château. Recuerdo que yo creía que en todo ello había muchas incógnitas, sin duda, pero también es verdad que entonces ya tenía clara la capacidad de los seres humanos de avanzar desvelando las mismas y que en ello la ciencia iba a ayudar (y mucho).

Para hablar de hace treinta años, también vale la pena hablar ahora de hace poco más de veinte, seguramente veintidós o veintitrés años, cuando en mi ciudad, Castelldefels, conocí, junto a mis hermanos Sergio y Carlos, a un vecino escéptico muy activista, un periodista científico llamado Mario Bohoslavsky, así como a un amigo suyo llamado Juan Soler que nos hablaron de ARP (Alternativa Racional a las Pseudociencias). Ya entonces, la verdad, hacía tiempo que me había dado cuenta de que la respuesta a los enigmas no estribaba en buscar nuevos enigmas o complicar con sinrazones lo que creíamos que eran enigmas, sino en buscar soluciones a los mismos en base al método científico. Lo oscuro no se podía explicar invocando a explicaciones aún más oscuras, sino recurriendo a la lógica basada en los datos y en el debate racional.

Y entonces Mario y Juan nos facilitaron conocer a otro grupo de amigos que era el que en aquel momento lideraba ARP (junto con el mismo Mario), que eran Félix Ares, Javier Armentia, Miguel Ángel Sabadell, Luis Alfonso Gámez, Carlos Tellería… y muchos otros que aún siguen en esto, aunque no todos en nuestra entidad (pero siguen, que es lo que cuenta…). Por suerte, sigo manteniendo con todos ellos amistad, aunque en algún caso haga mucho tiempo que no los vea. Mario, por desgracia, falleció al poco, el 1 de diciembre de 1995, de un paro cardíaco.

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