OTRO AÑO SIN MARCIANOS

Edición 2011 - Número 248

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Javier Cavanilles
 
(Artículo publicado originalmente en la bitácora Desde el más allá (más o menos)
 
A la mayoría de gente el nombre de Michael Salla no le suena ni los mocos. Sin embargo es toda una estrella del firmamento paranormal. Es la persona que creó el concepto de exopolítica (política aplicada a los visitantes de espacio exterior) y dio con una auténtica mina de oro para mantener vivo un negocio, el de la ufología, exangüe. De ahí han derivados otros síndromes como la exoconciencia (no olvidemos que es una pseudoreligión), la exoeconomía y otras pretendidas ramas científicas basadas en sus delirios que auguran unas excelentes perspectivas de negocio.
 
Los exopolíticos son de naturaleza optimista. No se preguntan si los extraterrestres nos visitan / nos han visitado, empiezan por ahí: están aquí y punto. Y lo que sigue son las más disparatadas teorías que uno pueda imaginarse. El mundillo se nutre de personas de dudoso currículo que aseguran haber trabajado en misiones secretas contra los marcianos, presuntos investigadores y contactados, tantos que da la sensación que los verdes se están presentado de uno en uno a toda la Humanidad
 
Para los exopolíticos, 2010 debería haber sido el gran año, el de poner el contador a cero. Según Salla, cuya credibilidad rivaliza con su gusto para las corbatas, iba a ser el del reconocimiento oficial de la existencia de contactos con seres de otro planeta. El Nobel de la Paz a Obama era un primer paso para coronarlo como líder mundial elegido para la misión y luego, en la ONU, se haría el gran anuncio. No puedo leer todo lo que se publica, pero creo que si eso hubiera pasado estaría en Google.
 
Además, resulta que en la Tierra –que es hueca- hay nada menos que 19 razas alienígenas bambando libremente (otros aumentan la cifra hasta 90). Siete de ellas apoyan al temido complejo militar-industrial y el resto se dedica a combatirlo. Mis favoritos son ‘Los de Vega’ que tienen nombre de grupo de sevillanas, ‘Los Alfa Centauri’ que suenan a escisión de los Ñetas y los Nórdicos, cuya sede social está bajo el Polo Norte. Supongo que no sorprendo a nadie si digo que muchos de los que creen estas cosas se niegan a aceptar que el hombre ha pisado la Luna.
 
La profecía falló. ¿Se ha retractado Salla? ¿Se ha suscitado un acalorado debate en la exoparroquia? Por supuesto, no. Simplemente se ha cambiado. Ahora levantas una piedra y aparecen cientos de signos que anuncian el inminente advenimiento de los verdes. Si eso no es mesianismo extraterrestre, que venga Dios y los vea, que él de eso sabe mucho.
 
Pero que no se me malinterprete. No estoy insinuando, y tampoco lo pretendo, que los exopolíticos estén algo zumbados. No me habré explicado bien: están como regaderas. Por ejemplo, cuando Julian Assange dijo que en algunos de los futuros cables del departamento de Estado habría alusiones a los platillos volantes, muchos ufólogos de cantimpalo se frotaron las manos (hasta dónde yo sé, cada uno las suyas). ¿Qué dirán los dichosos cables? Pues según EU Times, van a sacar a la luz la guerra que libran marcianos y ejército americano desde 2004 al sur de Nueva Zelanda (ver mapita).
 
La realidad sobre los ovnis de wikileaks, de momento, es bien distinta. Hasta la fecha, el único documento que aborda el asunto –publicado por el noruego Aftenposten- es uno redactado en la embajada americana de Minsk (Bielorusia) en diciembre de 2007. El comunicado de 11 páginas aborda distintos asuntos (política, economía,…) y el último de ellos (ocupa un párrafo, lo que da la medida de la trascendencia del tema), se titula irónicamente “la frase de la semana” y dice tal que así:
 
    “El director del KGB de Bielorusia, Yuriy Zhadobin , sobre por qué ya no investigan fenómenos paranormales:
 
    'A diferencia de lo que ocurría en la [extinta] URSS, el departamento ya no está involucrado en el estudio de fenómenos paranormales. [En aquella época] teníamos muchos más medios y oportunidades y podíamos utilizarlas en cualquier cosa y en todas. Hoy la situación es diferente. Entonces, si la sociedad estaba interesada en algo, formaba parte de nuestra esfera de interés. Pero ahora, cuando se trata de sanadores, ovnis y cosas de esas, ya no podemos dedicarnos a eso'”.
 
Wikileaks 1 – Marcianos 0. Y esto no ha hecho más que empezar. De los 25.000 documentos que han filtrado Assange y compañía, apenas se han hecho públicos unos 3.000. Se supone que habrá más, pero me apuesto lo que sea a que todos van en la misma dirección, la única: los extraterrestres ni están ni se les espera. Por mucho que digan los exopolíticos o las campañas publicitarias disfrazadas de sesuda reflexión científica de la Royal Society.
 
P.d.: Para marciano, nuestro grupo de facebook.
 

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El Escéptico: