Universidad de Zaragoza

La Universidad de Zaragoza retira títulos de homeopatía

La Universidad de Zaragoza ha retirado los títulos de "Diploma de Especialización en Terapéutica Homeopática" y "Experto Universitario en Homeopatía Clínica", tras las quejas formuladas por ARP-SAPC de manos del socio, y profesor de dicha institución, Eustoquio Molina, junto a Pedro Merino, Víctor Javier Sanz y Miguel Bayón, y a la que se unieron alumnos de la Facultad de Medicina. Según informan los representantes de Plataforma Abierta en el Consejo de Gobierno de la Universidad, en los acuerdos del Consejo celebrado el 23 de mayo de 2013 se acordó que:

[...] se retiran los estudios: Diploma de Especialización en Terapéutica Homeopática y Experto Universitario en Homeopatía Clínica por el espaldarazo que puede suponer su impartición en sede académica a tema controvertible y se ha propuesto a los proponentes (F de Medicina) profundizar al respecto reorientándolos si es posible. F Vázquez, representante de profesores pide aclaraciones del mensaje de rechazo que puede recibir la sociedad sobre la Homeopatía con esta decisión R. Navarro apoya al vicerrector en sus propuestas de retirar las tres propuestas de estudios y en particular las de impartir estudios de Homeopatía contra los que ya se ha manifestado en este Consejo de Gobierno en otras ocasiones.

Sin embargo, se mantiene el título de "Máster Propio en Acupuntura, Departamento de Anatomía e Histología Humanas", pese las alegaciones formuladas por ARP-SAPC. En la rueda de prensa celebrada el pasado viernes 17, el doctor Víctor Javier Sanz dejó claro que "son dos pseudociencias con peligros evidentes y sin fundamento científico y dos saberes precientíficos emparentados con la magia y la religión".

ARP-SAPC felicita a la Universidad de Zaragoza por retirar los estudios de homeopatía, y seguirá trabajando para convencer al rectorado de esta institución de los perjuicios que supone dar pábulo a las pseudociencias.

Los medios de Zaragoza se hacen eco de la rueda de prensa del pasado viernes

Tras la rueda de prensa celebrada el pasado viernes en el Centro de Prensa de Zaragoza, en el que los profesores Eustoquio Molina y Pedro Merino, junto al médico Víctor-Javier Sanz (autor de dos libros de la colección ¡vaya timo! sobre homeopatía y acupuntura), y el divulgador científico Miguel Bayón, leyeron una carta en la que denunciaban la impartición de "enseñanzas mágicas y pseudocientíficas" en esta universidad (en concreto, homeopatía y acupuntura), los medios de comunicación se han hecho eco de la noticia.

El periódico de Aragón, en sus ediciones digital y de papel, destaca que "Son dos pseudociencias con peligros evidentes y sin fundamento científico y dos saberes precientíficos emparentados con la magia y la religión", advirtieron los catedráticos Pedro Merino y Eustoquio Molina y el cardiólogo Víctor Sanz, expresidente de ARP-SAPC.

También habla de ello El Heraldo de Aragón, que se hace eco del apoyo que ha dado la delegación de alumnos a la iniciativa, con la recolección de firmas de alumnos contra los títulos pseudocientíficos:

"Por su parte, la delegación de alumnos de Medicina ha consensuado un posicionamiento en contra de las terapias sin eficacia científicamente demostrada que han plasmado en un documento. Este insiste en que, 'por el bien del paciente' y de la formación de los galenos, las disciplinas que se enseñan deben estar avaladas por estudios empíricos."

La noticia, publicada en papel, puede leerse en el anexo de esta noticia.

En televisión, la cadena Aragón TV entrevistó a Eustoquio Molina y a Víctor-Javier Sanz para el informativo de la noche, que se puede ver en el enlace http://alacarta.aragontelevision.es/informativos seleccionando el informativo "Aragón Noticias 2", del día 17/05/2013 a partir del minuto 15:42.

Carta abierta al rector de la Universidad de Zaragoza

 

Zaragoza, 17 de mayo de 2013

EXCELENTÍSIMO Y MAGNÍFICO SEÑOR RECTOR(*)

Universidad de Zaragoza.

Estimado Sr.:

Resulta muy preocupante que la Universidad de Zaragoza otorgué varios títulos propios universitarios sobre homeopatía y acupuntura y que tenga una cátedra de homeopatía subvencionada por los laboratorios Boiron. Como responsable de la Universidad de Zaragoza debe saber que se trata de dos pseudomedicinas con peligros evidentes y sin fundamento científico. Y por si fuera poco, nos encontramos ante dos saberes precientíficos emparentados con la magia y la religión.

Samuel Hahnemann, el creador de la homeopatía, lo decía bien claro: «Tiempo era ya de que la sabiduría del Divino creador y conservador de los hombres pusiese fin a estas abominaciones [alopáticas] e hiciera aparecer una medicina inversa [la homeopatía]». Y si aplicamos la ley del similia similibus curantur -la más importante de sus creaciones- a los tiempos actuales llegamos a la conclusión de que altas dosis de penicilina son capaces de producir gonorrea y amigdalitis en el hombre sano. Otra famosa ley, la de las dosis infinitesimales, es aún más inverosímil, pues con ella se pone en solfa toda la teoría atómico-molecular de la materia. Recordemos que, según esta ley, a partir de la dilución 12 CH  (dilución centesimal hahnemanniana) no queda en el preparado ni una sola molécula de la «tintura madre» original. Sin embargo, afirman que gracias a que la dilución es agitada durante el proceso de elaboración, resulta mucho más efectiva que si tuviera la sustancia primitiva. De hecho, cuanta menos sustancia original hay en la dilución y más se agita esta última, más potente es el supuesto  efecto. Que por estas incongruencias se otorguen títulos universitarios y se premie al profesor titular que las imparte, Javier Lanuza, con una cátedra de empresa, es realmente preocupante.

Por su parte, en el Nei Jing, la "biblia" de la acupuntura, se afirma que «la energía [Qi] no es visible, pero un maestro la percibe; sabe el camino para remontarla. Él puede así tonificarla y dispersarla a su agrado». Por si fuera poco, gracias a la palpación de los pulsos, los acupuntores (antes de aplicar las agujas) son capaces de diagnosticar no sólo el desequilibrio de Qi (inexistente), sino también el sexo del feto en la mujer embarazada e incluso si un enfermo tiene piedras en la vesícula biliar. Pero aún hay más. En la base de la acupuntura está la teoría según la cual, por ejemplo, el bazo es un órgano Zang que forma parte del aparato digestivo y es la sede del pensamiento. Y lo mismo podemos decir del resto de los órganos Zang Fu, tal y como lo explica con todo lujo de detalles la Medicina Tradicional China. En el colmo del delirio, para los acupuntores modernos estas cosas (órganos inexistentes, funciones mágicas, etc.) no son errores, sino ¡formas diferentes de pensar! Quien crea que todo esto es la exageración de unos escépticos exaltados, no tiene nada más que echar una ojeada a cualquier libro de acupuntura.

En suma, con semejantes pseudomedicinas, sobran la farmacología, la microbiología, la genética y el diagnostico por imagen en todas sus variedades. Peor aún, sobra toda la medicina científica. ¿No se han preguntado quienes proponen tales dislates, por qué en las facultades de física (o de química) no se habla de "física alternativa y complementaria" (o de "química alternativa y complementaria") y no se otorgan títulos sobre "astrología científica" (o sobre "alquimia científica")? ¿Se debe, quizás, a que los médicos son más crédulos que los físicos o los químicos, o es simplemente que algunos médicos carecen de escrúpulos con tal de ganar dinero y tener un puesto de trabajo? ¿O peor aún, ignoran el método científico?

No podemos extendernos en una carta de denuncia, como la presente, sobre todas las  pruebas que demuestran las falsedades y engaños que homeópatas y acupuntores defienden y sus infiltrados universitarios propalan.  En este sentido, puede consultar las detalladas alegaciones presentadas por varios profesores contra estos estudios propios de la Universidad de Zaragoza, en las cuales se documenta que tanto la homeopatía como la acupuntura son puras pseudociencias, como la astrología, creacionismo científico, radiestesia, tarot, etcétera, que deben proscribirse de cualquier programa universitario.

Decía Gregorio Marañón que la historia de la cultura es la lucha entre la ciencia y la superstición. Lamentablemente en la Universidad de Zaragoza los charlatanes pseudocientíficos se han infiltrado y la superstición amenaza a la ciencia y a la cultura, pudiendo dejar de ser, en palabras de Unamuno, el templo del saber y la razón.

Aún queda tiempo para rectificar, eliminando estas enseñanzas, que se vienen impartiendo desde hace una década, y la cátedra de homeopatía desde hace varios años. Y rectificar, como todo el mundo sabe, es de sabios.

Y para que así conste, en nombre de la asociación cultural ARP–Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico (ARP-SAPC), firmamos esta carta abierta los siguientes socios:

 

Carta abierta a la vicerrectora de la Universidad de Zaragoza

Recientemente se ha hecho público que la Universidad de Zaragoza ha abierto una cátedra de homeopatía.

Desde ARP-Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico hemos enviado una carta abierta a dicha institución para mostrar nuestro malestar por dicha decisión, así como con la esperanza de que se recapacite sobre el tema. A día de hoy seguimos sin respuesta por parte de la Universidad, pero la carta ha aparecido publicada en las versiones de papel tanto de El Heraldo como en El periódico de Aragón.