Europa Laica

Europa Laica consigue recaudar el dinero para las costas del juicio en 72 horas

El pasado miércoles 27 nos hacíamos eco del llamamiento de Europa Laica y Movimiento Hacia un Estado Laico (MHUEL)para pagar las costas del proceso contra la medalla policial a la virgen del amor, tras el fallo negativo, en total 4000 euros.

En solo 72 horas se superó el objetivo, gracias a las donaciones de socios y simpatizantes, llegando a los 6000 euros. El sobrante, como comentaron al comenzar la campaña, lo usarán para futuros litigios judiciales en favor del laicismo.

Todo comenzó cuando Europa Laica y MHUEL denunciaron hace 4 años la imposición de una medalla de oro al mérito policial a la Virgen del Amor de Málaga mientras Jorge Fernández Díaz era el titular del Ministerio del Interior.

Después de que en 2015 la Audiencia Nacional avalase la decisión de Interior, el Tribunal Supremo decidió reabrir la causa que, una vez más, ahora ha vuelto a fallar a favor del ministerio.

Los demandantes intentaron incorporar a la causa la resolución por la que Interior reguló en 2012 “los criterios y el procedimiento a seguir para las propuestas de ingreso en la Orden al Mérito Policial” y que asocian la medalla a muerte en acto de servicio, en actuaciones ejemplares o trascendentes, en las que además destaque el valor o la eficacia reiterada. Sin embargo, la Sala de lo Contencioso del Supremo rechazó incorporar la resolución.

Más información en la página de Europa Laica y MHUEL.

Europa Laica pide ayuda para el pago de costas de la sentencia de la Medalla de la Virgen del Amor

Europa Laica, en su lucha por la laicidad de las insituciones, denunció - junto a la aragonesa Movimiento hacia un Estado Laico ( MHUEL )- la concesión de la Medalla de Oro del Mérito Policial a la Virgen del Amor. El Tribunal Supremo ha desestimado dicha denuncia, y condena a las organizaciones a pagar 4000 euros de costas judiciales.

Por ello, desde las asociaciones ha comenzado una campaña de donaciones solidarias, de forma que el dinero se ingresa en una cuenta que se usará exclusivamente para este pago, y si quedara remanente, para futuros litigios judiciales en favor de la laicidad del Estado.

Toda la información acerca del proceso judicial y de cómo realizar la donación en las páginas de Europa Laica, y de MHUEL.

Vídeo de la charla 'Conocimiento, racionalidad y laicismo'

Ya está subida a Internet la charla de Andrés Carmona "Conocimiento, racionalidad y laicismo", que abría el ciclo de conferencias del mismo nombre que organiza el Seminario Galileo Galilei de la Universidad de Granada, junto a Granada Laica.

El ciclo comenzó el 16 de diciembre con esta charla y durará hasta el mes de junio, con una exposición mensual en la que se reflexionará sobre el laicismo y la libertad de conciencia, desde los avances que aportan la ciencia, el conocimiento y la racionalidad (filosofía, física, antropología, medicina, química, biología, sociología). Para ello está prevista la intervención de estudiosos de cada una de esas ramas del saber. Tras la intervención de los ponentes se llevará a cabo un debate entre los asistentes.

Todas las charlas serán a las 19h en el Centro de documentación científica de la UGR (c/ Rector López Argüeta, s/n).

La charla, y toda la información de este ciclo, está en la web de Europa Laica:

https://laicismo.org/2016/video-conferencia-conocimiento-racionalidad-y-laicismo-por-andres-carmona-en-granada/156232

Semana confesional

 

Semana confesional

Cada año se suceden, con motivo de la semana santa, una serie de hechos que contravienen la aconfesionalidad del Estado, vale decir, la igualdad de los ciudadanos ante la ley y el respeto a la libertad de conciencia de estos mismos ciudadanos. Repasemos los más conspicuos:
* Pregoneros públicos. No es raro encontrar como pregoneros a autoridades y cargos públicos —civiles y militares— proclamando mensajes netamente religiosos.
* Procesiones escolares. El llamado ‘viernes de Dolores’, en particular, abundan las procesiones infantiles: colegios públicos y concertados sacan a los niños, incluso los de educación infantil, disfrazados de penitentes (e incluso de miembros de las fuerzas de seguridad del Estado) a procesionar por los patios escolares y por las calles. No es la única actividad escolar confesional relacionada con la semana santa.
* Cargos públicos en procesión. En muchas de las procesiones de la semana participan, y de forma muy ostensible, autoridades, cargos públicos y miembros uniformados de las fuerzas armadas y de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado. Es evidente que esas personas pueden participar en los actos religiosos que deseen, pero sólo a título personal, nunca institucional.
* Indultos piadosos. Se indulta cada año a una veintena de presos a instancias de cofradías y hermandades católicas; en las procesiones que éstas organizan participan luego los presos liberados.
* Calles tomadas. Las procesiones ‘toman’ los núcleos de muchos municipios durante toda una semana. En este tiempo se limita de una forma extremada la libre circulación de los ciudadanos y se genera a diario mucho ruido y residuos; el ruido perturba de una forma a todas luces excesiva la tranquilidad de los ciudadanos en sus propias casas.
* Gasto público. Las procesiones y otros actos religiosos de semana santa suponen un gran coste para el erario: movilización policial, limpieza de basuras y cera (que se derrama sobre aceras y calzadas con total impunidad, con el riesgo que supone)… A esto hay que sumar las subvenciones directas a las cofradías y hermandades, y otros tipos de gastos, como los dedicados a la construcción de palcos y la habilitación de calles.
* Medios cofrades. Los medios audiovisuales públicos dedican muchas horas a eventos netamente religiosos. Una cosa es informar sobre esos eventos, y otra emitirlos de una forma exhaustiva y con comentarios proselitistas confesionales (por ejemplo, de sacerdotes).
 

Como se ve, los ciudadanos quedamos en clara desigualdad por razón de las creencias que alberguemos. Los extensos privilegios señalados arriba, para quienes profesen la fe católica; los demás, ciudadanos de segunda, sometidos al proselitismo y el abuso confesionales. El interés turístico y comercial no puede justificar el evidente y grave desequilibrio.
Por la libertad de conciencia de los ciudadanos, por sus derechos básicos de uso y disfrute de los espacios públicos (calles y plazas, medios audiovisuales) e incluso privados (por los efectos el ruido), por el buen empleo del erario (en pro del bien común, no favoreciendo a los adeptos a unas ciertas creencias) y por una educación no doctrinaria, hay que denunciar la conculcación de la aconfesionalidad del Estado —y, por tanto, de la misma democracia— que se produce durante la semana santa. Esa mutilación de derechos (educativos, económicos, etc., etc.) también se produce, por desgracia, el resto del año, pero durante esta semana es especialmente visible, y hasta abrumadora, porque afecta más a algunos aspectos de la vida cotidiana. La semana santa pone en clara evidencia que el Estado necesita conquistar la laicidad (en aras de la igualdad y la justicia) para poder alcanzar la integridad y la salud democráticas.

Europa Laica, 16 de abril de 2014

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