Inclasificable

Artículo sobre MMS de José Ramón Alonso

Tras el preocupante auge del uso supuestamente medicinal del desinfectante industrial MMS, compuesto prohibido por las autoridades sanitarias por sus efectos negativos en la salud, hemos pedido a José Ramón Alonso permiso para incluir uno de sus artículos donde explica con claridad qué es realmente este compuesto y por qué no debe tomarse.

El artículo puede leerse online o descargarse en: https://www.escepticos.es/monografia/4611

En el repositorio de ARP-SAPC hay gran cantidad de información sobre numerosos temas sobre escepticismo y pensamiento crítico. Puede consultar las publicaciones en: https://www.escepticos.es/publicaciones

Falacias lógicas, ahora también para compartir en tus redes

Gracias a la iniciativa de David Revilla, esta web cuenta con una completa guía de falacias lógicas explicadas de forma gráfica. Una falacia es un razonamiento inválido o engañoso con apariencia de correcto que pretende ser convincente. Es muy habitual encontrárselas en muchísimos terrenos, sobre todo para argumentar a favor o en contra de causas o intereses de todo tipo. Cualquier comunicación honesta debería prescindir de ellas en la medida de lo posible, por lo que conviene estar muy al tanto de cuáles son, cómo detectarlas y combatirlas:

https://falacias.escepticos.es/

Ahora incluye un botón de copiado, para pegar fácilmente en los muros de las redes sociales

¿Cómo compartir en las redes?

¿Quieres compartir alguna de las imágenes en alguna red social? ¡Ahora lo hemos hecho aún más sencillo! Ve a la falacia que quieras compartir, y haz click en el botón que hay debajo del dibujo:

¡Ya está! Ahora solo tenemos que ir a nuestra red social favorita y seleccionar la opción “pegar”.

Te acabas de ahorrar cinco minutos tratando de explicar por qué el argumento no es válido.

Disponible el número 273 de «El Escéptico Digital»

Ya se encuentra en nuestra web todo el contenido del número 273 de El Escéptico Digital, boletín electrónico de ciencia, escepticismo y crítica a la pseudociencia, que previamente se ha difundido de forma gratuita a las direcciones de los suscriptores de esta newsletter (no confundir con nuestra revista El Escéptico).

El Escéptico Digital es el boletín electrónico de ARP-Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico, que se distribuye por email gratuitamente. De periodicidad trimestral, en él se pueden encontrar todo tipo de artículos y noticias relacionados con la ciencia, la divulgación y el pensamiento crítico y racional.

Para suscribirse basta con acceder a El Escéptico Digital desde nuestra página principal e introducir la dirección de correo electrónico siguiendo el enlace que aparece en la cabecera del blog del EED, en nuestra web ( //www.escepticos.es/esceptico-digital ) tal y como se ve en la imagen siguiente:

 

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El Escéptico Digital - Edición 2019 - Número 273 - II Época

EDITORIAL
 
Escribo estas líneas tras ser conocedor del contenido de varios grupos de “terraplanistas” en la popular red social “Facebook”. Hasta ayer pensaba que el número de personas que defendían que la tierra es plana era meramente anecdótico, aunque con mucho éxito en los noticieros digitales que abusan del “clickbait” (ese titular que llama tanto la atención a tu curiosidad, que acabas pinchando en él, con el desengaño de que la noticia no es tan sabrosa como la pintaban).

Me pregunto hasta dónde puede llegar esta broma, en qué momento una creencia estúpida (para los tiempos que corren) deja de ser inocente y se puede convertir en algo peligroso. Me pregunto cómo identificar con antelación los peligros de toda idea estúpida antes de que se expanda como la pólvora.

Hace ahora diez años, publicábamos un brevísimo escrito del filósofo Mario Bunge donde reclamaba a los escépticos una mayor dedicación a temas de mayor calado que los extraterrestres o el Big Foot, como es la teoría económica. Se preguntaba por qué el mundo que aparecía en las revistas escépticas, lleno de criaturas imposibles y extrañas naves, era muy distinto a la realidad. Por qué los autores no se dedicaban a desmontar los lemas de Keynes y sus sucesores. Dedicar tiempo a buscar las huellas de un mono peludo que nadie ha visto es, quizás, dedicarle demasiado esfuerzo a nada.

Por supuesto, algunas ideas parecen más peligrosas que otras. Pero la aparentemente inocua creencia en extraterrestres ha demostrado no ser tan inocente para mucha gente, llegando al extremo de acabar con sus vidas con la vana intención de llegar a otros mundos.

Si algún día esta moda de la tierra plana tiene algún recorrido mayor, pensaremos que debimos hacer algo en su momento para cortar el mal de raíz. Pero tampoco podemos escandalizarnos por todas las ideas simplonas que, en su mayoría, dejarán de escucharse dentro de poco.

Es una paradoja constante en el mundo del escepticismo. Lo estamos viendo en la larguísima lista de pseudoterapias que han elaborado de forma conjunta el Ministerio de Ciencia y el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social. Estoy seguro de que algunas de esas falsas terapias surgen de alguna idea simplona, casi inocente, que no parece dañar a nadie. Pero que, con el tiempo, acaban siendo un jugoso negocio para embaucadores. En algún momento alguien debió cortar de raíz esa bobada, por el bien de todos.

El número de ideas peregrinas aumenta, es mucho mayor que el esfuerzo que podamos hacer por ir desmintiéndolas una a una. Por eso debemos usar una regla simple, que el peso de la prueba ha de caer en la persona que realiza la afirmación. Así, de una tacada, el gobierno ha catalogado a 73 pseudoterapias de las que no se ha encontrado ningún intento serio de demostrar sus supuestas propiedades. Por delante aún tiene una lista igual de extensa, pero también tiene la tarea más dura: hacer entender a los ciudadanos de cómo funciona este mecanismo. Se debe trasladar de las campañas de concienciación a los planes de estudios, y conseguir ciudadanos que puedan defenderse intelectualmente del bombardeo masivo de argumentos falaces.

Estamos indefensos, y el bombardeo de bobadas no ha hecho más que empezar.

 
Jorge J. Frías Perles
Presidente
ARP-Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico

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