Alejandro Serrano León: "La sanidad privada tiene la prioridad de obtener beneficios económicos"

El Escéptico Digital - Edición 2013 - Número 267

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(Entrevista al artífice de la campaña para evitar el cierre de la Unidad Pediátrica Cardiaca del Hospital Materno-Infantil de Las Palmas de Gran Canaria).
Aula Cultural "Radio Campus" de la Universidad de La Laguna

Para quienes no conozcan toda la historia ¿cuál es la función exacta de una unidad de Cirugía Pediátrica Cardiaca?

Básicamente, se encarga de operar a niños que padecen cardiopatías congénitas, las cuales en muchos casos les dificultan llevar una vida normal y en las situaciones más extremas pueden causarles la muerte. Gran parte de estas cirugías se practican a los pocos días del nacimiento de los niños, con lo que se les facilita llevar una vida sin grandes complicaciones al respecto casi desde el comienzo.

¿Cuál ha sido la trayectoria de esta unidad en el Materno-Insular de Gran Canaria?

La unidad fue creada en el año 2001, haciéndose cargo de la misma el doctor José María Brito, uno de los pioneros de la Cirugía Cardiaca Infantil en España. Durante los siguientes años formó un equipo junto a otros profesionales de la medicina que llevó a cabo numerosas operaciones. En 2007 la Consejería de Sanidad decide transferir la gestión del servicio a un equipo de cirujanos del Policlinico San Donato de Milán (Italia). Los médicos de este equipo se desplazaban a Gran Canaria para realizar las operaciones y además en el convenio se fijaron unos objetivos de formación de nuevos profesionales que no se cumplieron.

¿Por qué se plantea su cierre?

La razón esgrimida por la Consejería de Sanidad fue que a finales de 2012 expiraba el convenio con San Donato y que ningún médico en formación había alcanzado los estándares de calidad que reclaman las sociedades científicas, los cuales exigen unas 150 intervenciones por año; mientras que en 2011 en el Materno Infantil se realizaron 86. Lógicamente en un territorio alejado del continente y fragmentado como es Canarias es difícil alcanzar esas cifras, y por ello también se planteó un convenio para operar a niños con cardiopatías del continente africano, pero tampoco se ha cumplido esta parte.

¿Qué alternativas se plantearon para la prestación del servicio?

El Gobierno de Canarias siempre sostuvo que no se dejarían de prestar los servicios aunque tendría que ser necesariamente fuera de las islas. El traslado a centros hospitalarios de la península, además de costoso, es largo (los aviones deben mantener unas condiciones de presurización que les obliga a volara baja altitud) y en determinados casos se correría el serio riesgo de que los pacientes no llegaran vivos al destino.

¿Eran esas alternativas realmente mejores o simplemente más económicas?

La Consejería de Sanidad también justificó en un primer momento el cierre del servico por el alto coste del convenio con la Fundación San Donato (unos 850.000 euros al año). Sin poner en duda la capacidad y profesionalidad de los cirujanos de esta institución, que siguieron viniendo a operar aún cuando se les adeudaban numerosos pagos, parecía como si se asumiese que eran los únicos que podían prestar el servicio, cuando también en España hay varios equipos de cirugía cardiaca infantil altamente cualificados.

Se anuncia que la decisión ha sido revocada. ¿Cree que definitivamente o hasta que la opinión pública se centre en otro problema?

Ante la presión social y el gran número de apoyos conseguido para el mantenimiento del servicio, finalmente la Consejería de Sanidad dio marcha atrás en sus intenciones y anunció que no se cerraría, contando para ello con los servicios de cirujanos del hospital Vall d'Hebron de Barcelona. Sin embargo, no ha quedado claro en que casos se desplazarían los médicos a Gran Canaria para operar y en cuales serían los pacientes los que tendrían que trasladarse, y los profesionales del centro catalán tampoco parecen tener noticias del convenio que anunció la Consejería canaria. Transcurridos ya algunos meses desde que se anunció que se mantendría el servicio, el futuro del mismo sigue sumido en la incertidumbre.

¿Cree que existían intereses privados interesados -valga la redundancia- en este cierre?
Es difícil decirlo. La Cirugía Cardiaca Infantil es una especialidad con costes muy altos, y no existe en Canarias ningún centro sanitario privado que la ofrezca. Sin embargo, si otras comunidades autónomas también decidieran suprimir dicho servicio -como ocurre con otros muchos servicios asistenciales en los últimos meses- no sería de extrañar que la solución ofrecida a la ciudadanía pasara porque lo ofreciera alguna entidad privada. Y sobra decir que la sanidad privada, a diferencia de la pública, tiene una prioridad que es obtener beneficios económicos.
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