Pertenecer a ARP-SAPC

En mi ultima entrada en este blog, copiaba las reflexiones y sensaciones que un amigo había tenido en aquel maravilloso encuentro-semicongresillo que tuvimos por Alfaz del Pi alla cuando vaticinaban "la fin del mundo", que diria mi yaya...

Hoy quiero compartir la experiencia de un compañero que ha demostrado mas que de sobra su motivacion y compromiso en la lucha contra las psudociencias. Es la copia de una entrada de su propio y muy recomendable blog "Ciencia Masticada", entrada a la que podeis acceder siguiendo este enlace:

http://cienciamasticada.blogspot.com.es/2016/08/arp-sociedad-por-el-avan...

Y esto es lo que nos cuenta Luciano alli:

LLevo alrededor de dos años como miembro/socio de ARP (Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico), lo que viene siendo una de las dos asociaciones escépticas de este país. En este tiempo he aprendido muchísimo de gente muy interesante, he aportado todo lo que he podido, aunque siempre tengo la sensación que podría hacer más, y me apetece compartir mi experiencia personal, ya que desde fuera las cosas se ven de una manera diferente a como se ven desde dentro.

 
 
Quiero dejar claro que esta es mi visión personal, no es un artículo respondiendo a nada ni a nadie en particular y estará plagado de mis sesgos, mis limitaciones y mi inexperiencia.
Me asocié a ARP después de conocer a varios de sus socios en las redes sociales. Admiraba a alguno de ellos por su trabajo en la lucha contra las pseudociencias y por su labor divulgadora. Quería poner mi granito de arena, aunque solo fuera con mi aporte económico, para apoyarles en su labor. Me costó un poco dar el paso, ya que no tengo preparación científica ni filosófica que respaldara mi escepticismo, pensaba que dentro podría ser tratado con condescendencia y nada más lejos de la realidad. Una vez dentro descubrí que en la asociación hay grandes y prestigiosos científicos, psicólogos, informáticos, historiadores, abogados, filósofos e incluso personas con formación profesional. Pero si algo tienen todos en común es sus ganas de trabajar por un mundo más escéptico y racional.
Si bien sigo manteniendo mi admiración por los divulgadores, ahora no sólo les admiro a ellos. Dentro de la asociación he visto el incansable trabajo de mis a compañeros y compañeras, organizando charlas, dando soporte a la página web, página de Facebook, Twitter, corrigiendo y editando artículos, la revista en papel y muchas otras labores que requieren de una dedicación de varias horas diarias en algunos casos.
En ARP nadie cobra un duro por su trabajo. Me consta que a algunas personas, aparte de la cuota anual que aportan, el trabajo en la asociación les genera otros gastos y nunca les he visto alardear de ello o quejarse.

Funcionamos con una lista de correos donde se debaten todos los temas. Hay una lista de Correos general y otras con distintos grupos de trabajo. Yo pertenezco a la general y una segunda con los moderadores de los distintos medios de difusión.
En la lista general se debaten todos los temas, tanto los de funcionamiento de la asociación, como aquellos que puedan entrar dentro del perfil que aborda la asociación. En ocasiones los debates llegan a adquirir un tono más elevado de lo que debería, por regla general no va más allá de las puyas y los comentarios con retranca. Al principio esto me sorprendió, pero después, pensándolo fríamente ¿Cómo podía ser de otra forma? Al final todos somos personas con nuestras miserias y nuestros sesgos, con nuestros días buenos y malos, con temas que nos atañen más personalmente y sacan a relucir nuestra peor cara. Pero en líneas generales el ambiente es de colaboración, ganas de compartir información y mucho debate sano.
Somos conscientes, o así lo percibo yo de la mayoría, que no hacemos todos lo que podemos, que no lo hacemos todo lo bien que se podría, que no llegamos a todos los temas que nos gustaría, pero también somos conscientes de nuestras limitaciones y no nos flagelamos por ello. Debatimos cómo mejorar nuestra capacidad de llegar a más gente, cuáles son las mejores estrategias y en la medida que nos es posible, vamos realizando los cambios que somos capaces o consideramos más urgentes.
 
 
Al final si uno se pone a analizar fríamente contra qué y contra quienes nos enfrentamos, queda claro que partimos en clara desventaja.
Empresas de alimentación, de cosmética, farmacéuticas, homeopáticas, charlatanes como Pamies o Corbera, astrólogos, pitonisos y algún otro que me dejo en el tintero. Parecen perfiles muy diferentes, pero todos tienen algo en común, que viven de ello. Esto les da una ventaja sobre nosotros, no tienen que pasarse 8 horas al día en su trabajo, dedicar otro número de horas diarias a la familia y a las labores domésticas, y sólo cuando encuentran un hueco, poder trabajar para la asociación. Esta gente dedica su jornada laboral a ello, son profesionales y ganan mucho dinero.
En una ocasión, después de una charla de Emilio José Molina, en la que nos habló del peligro de la bioneuroemoción, y donde nos contó el aumento exponencial que estaba teniendo esta pseudociencia, que cuenta con más de 200.000 seguidores en Facebook, le pregunté qué podíamos hacer para frenarlos, cuando para ellos esto es un medio de vida. La respuesta que me dio fue algo desoladora, me respondió que no tenía ni idea.

Somos pocos en el movimiento escéptico. Yo voy a tratar como "movimiento escéptico" a aquellos que pertenezcan o colaboren con alguna asociación, página de divulgación, etc. Que como ya he dicho este es un artículo mío, con mis sesgos y mis limitaciones (soy un ignorante que le queda mucho por aprender) y para mí, escéptico puede ser cualquiera, pero pertenecer al movimiento escéptico, requiere un poquito de trabajo y compromiso, perdónenme si ofendo alguno.
Como decía somos pocos, asociados a Círculo Escéptico y a ARP habrá en total unas 500 personas, teniendo en cuenta todo el trabajo que hay, somos pocos y con recursos limitados. Tampoco quiero ir de víctima y hacer parecer esto como, "mira los pobrecitos escépticos", para nada. Gracias a nuestro trabajo, hemos conseguido que instituciones retiren el apoyo a charlatanes, rechazando cederles espacios públicos, estoy seguro que en parte somos responsables de que universidades retiren los grados de homeopatía, conseguimos salir en los medios dando un punto de vista racional en muchos temas y seguro que a más de uno hemos ayudado a aclarar dudas en muy diversos temas. Para los recursos de los que disponemos, no está nada mal.

Por último, voy a comentar mi experiencia como moderador, en el grupo público de Facebook de nuestra asociación. El grupo tiene más de 5.000 seguidores, se publican varios artículos diarios y hay decenas de comentarios en algunos. En ocasiones hay insultos, faltas de respeto, debates encendidos. Muchas gente identifican los comentarios que se hacen de forma privada por personas en el grupo, como la postura de la asociación, la gente debe darse cuenta de que no podemos controlar lo que los particulares hacen en su nombre. Los moderadores procuramos encauzar los debates y respetando la libertad de expresión, tratar que no se produzcan faltas de respeto. Lamentablemente no siempre somos capaces y en ocasiones nos vemos obligados a expulsar a personas por su actitud. Esto puede parecer una nimiedad, pero en el subconsciente de muchos, queda que esas faltas de respeto, esas actitudes, son vertidas y toleradas por la asociación y son parte de la manera de funcionar del movimiento. Eso no es cierto, desde la asociación procuramos informar de manera respetuosa y nunca hacemos culpables a los damnificados por timadores, por haber sido víctimas de un fraude o engaño.
 
 
No somos perfectos, tenemos mucho por hacer y que aprender, yo el que más. Pero si algo tengo claro, es que me siento muy orgulloso de pertenecer a esta asociación y del trabajo que realizamos. Invito a todo el mundo que esté interesado a que se asocie para ayudar a fomentar el pensamiento crítico. Quizás desde dentro vean que no es como parece ser desde fuera.