Preguntas frecuentes

Preguntas y respuestas sobre la relación entre campos eléctricos y magnéticos estáticos (corriente continua, DC) y salud humana (en particular cáncer); incluye fuentes de exposición, resúmenes de estudios de laboratorio y en personas e información sobre normativa.

Ultima modificación: 14-marzo-2000
Versión: 2.7.0
Autor: [email protected]
Versión española: Traducida al español por Carlos Llanos (Red Eléctrica de España). Esta traducción no ha sido revisada por el Dr. Moulder.

1) ¿ Piensa alguien que los campos eléctricos o magnéticos estáticos producen cáncer o cualquier otro problema de salud?

Aunque gran parte de la preocupación sobre campos electromagnéticos y cáncer se ha concentrado en la frecuencia industrial, microondas y radiofrecuencias, se ha sugerido que los campos estáticos pueden producir o contribuir al cáncer.

Hay muy poca base teórica para sospechar que los campos estáticos puedan causar o contribuir al cáncer o a cualquier otro problema de salud (Q17), y muy poca evidencia de laboratorio (Q11, Q12, Q13, Q15, Q16, Q23) o epidemiológica (Q8, Q9, Q10, Q23) de una asociación entre campos estáticos y riesgos para la salud humana.


2) ¿ Pueden considerarse todos los campos electromagnéticos comjo iguales al evaluar si puede haber relación entre cáncer y los campos eléctricos o magnéticos estáticos?

No. La naturaleza de la interacción entre una emisión electromagnética y el material biológico depende de la frecuencia de la emisión, así que los diferentes tipos de emisiones electromagnéticas deben ser evaluados de forma individual.

Los rayos X, luz ultravioleta, luz visible, campos eléctricos y magnéticos generados por los sistemas de energía eléctrica (campos de frecuencia industrial) y campos magnéticos estáticos son todas emisiones electromagnéticas diferentes, caracterizadas por su frecuencia o su longitud de onda.

La frecuencia de una emisión electromagnética es el ritmo con el cual el campo electromagnético cambia de dirección y/o amplitud, y generalmente se mide en hercios (Hz), siendo 1 Hz un cambio (ciclo) por segundo. La frecuencia y la longitud de onda están relacionadas, y cuando la frecuencia aumenta, la longitud de onda disminuye. Los campos de frecuencia industrial son de 50 ó 60 Hz y tienen una longitud de onda de unos 5.000 km. Por el contrario, los hornos de microondas tienen una frecuencia de 2,54 billones de Hz y una longitud de onda de unos 10 cm, y los rayos X tienen frecuencias de 10^15 Hz y longitudes de onda mucho menores de 100 nm. Los campos estáticos, o campos de corriente continua (DC), no varían regularmente con el tiempo, y se puede decir que tienen una frecuencia de 0 Hz y una longitud de onda infinita.

La interacción del material biológico con una emisión electromagnética depende de la frecuencia de la emisión. Normalmente hablamos del espectro electromagnético como si produjera ondas de energía. Esto no es estrictamente correcto, porque algunas veces la energía electromagnética actúa en forma de partículas más que como ondas; esto es particularmente cierto para altas frecuencias. La naturaleza de estas partículas electromagnéticas es importante, porque es la energía por partícula (o fotón, como se denominan estas partículas) la que determina qué efectos biológicos producirá la energía electromagnética [62].

A muy altas frecuencias, características del ultravioleta lejano y los rayos X, las partículas electromagnéticas (fotones) tienen suficiente energía para romper los enlaces químicos. Esta ruptura de los enlaces es conocida como "ionización", y a esa parte del espectro electromagnético se le denomina "ionizante". Los bien conocidos efectos biológicos de los rayos X están asociados con la ionización de las moléculas. A frecuencias más bajas, como las de la luz visible, radio y microondas, la energía de un fotón está muy por debajo de la que es necesaria para romper enlaces químicos. Esta parte del espectro se conoce como "no ionizante". Como la energía electromagnética no ionizante no puede romper los enlaces químicos, no existe analogía entre los efectos biológicos de la energía electromagnética ionizante y no ionizante [62].

Las emisiones de energía electromagnética no ionizante pueden producir efectos biológicos. Muchos de los efectos biológicos del ultravioleta cercano, luz visible e infrarrojos dependen también de la energía del fotón, pero están relacionados con la excitación electrónica más que con la ionización, y no se producen a frecuencias inferiores al infrarrojo (por debajo de 3 x 10^11 Hz). Las radiofrecuencias y microondas pueden causar efectos en los tejidos, produciendo calor. La eficiencia con la que una emisión electromagnética puede inducir corrientes eléctricas, y por tanto generar calor, depende de la frecuencia de la emisión y del tamaño y la orientación del objeto que está siendo calentado. A frecuencias inferiores a las utilizadas por la radio en AM (alrededor de 10^6 Hz) las emisiones electromagnéticas se acoplan débilmente con los cuerpos humanos y de animales y, por lo tanto, son muy ineficientes para inducir corrientes eléctricas y generar calor [62].

De este modo, en términos de posibles efectos biológicos, el espectro electromagnético se puede dividir en cuatro partes:

  1. La parte ionizante, donde puede haber un daño químico directo (rayos X, ultravioleta lejano).
  2. La parte no ionizante, que puede subdividirse en:
    1. La parte de la radiación óptica, donde puede darse la excitación del electrón (ultravioleta cercano, luz visible, infrarrojo).
    2. La parte donde la longitud de onda es más pequeña que el cuerpo, y puede haber calentamiento a través de corrientes inducidas (microondas y ondas de radio de alta frecuencia).
    3. La parte donde la longitud de onda es mucho mayor que el cuerpo, y el calentamiento por corrientes inducidas ocurre en raras ocasiones (ondas de radio de baja frecuencia, campos de frecuencia industrial y estáticos).

3) ¿ Tenemos que considerar tanto la radiación electromagnética como los campos electromagnéticos al evaluar si puede haber relación entre cáncer y los campos eléctricos o magnéticos estáticos?

No. Las emisiones electromagnéticas estáticas no producen radiación.

En general, las emisiones electromagnéticas producen tanto energía radiante (radiación) como no radiante (campos). La energía radiada existe independientemente de su fuente, viaja lejos de su fuente y continua existiendo aun cuando la fuente se apaga. Los campos no se proyectan al espacio y cesan cuando la fuente se apaga. Los campos electromagnéticos estáticos no tienen componente radiativa.


4) ¿ Tenemos que considerar tanto la componente eléctrica del campo como la magnética al evaluar si puede haber relación entre cáncer y los campos eléctricos y magnéticos estáticos?

No. Sólo la componente magnética del campo parece ser relevante para posibles efectos en la salud.

Los campos magnéticos son difíciles de apantallar y penetran fácilmente en edificios y personas. Por el contrario, los campos eléctricos tienen muy poca capacidad de penetración en la piel o edificios. Como los campos eléctricos estáticos no penetran en el cuerpo, está asumido que cualquier efecto biológico por exposición habitual a campos estáticos tiene que ser debido a la componente magnética del campo o a los campos eléctricos y corrientes que estos campos magnéticos inducen en el cuerpo [1, 54].


5) ¿Qué unidades se utilizan para medir campos magnéticos estáticos?

Los campos magnéticos generalmente se miden en Tesla (T), miliTesla (mT) y microTesla (microT), siendo:

1.000 mT = 1 T
1.000 microT = 1 mT

En Estados Unidos, los campos a veces se siguen midiendo en Gauss (G) y miliGauss (mG), siendo:

10.000 G = 1 T
1 G = 100 microT
1 microT = 10 mG.

En este documento de preguntas más frecuentes la unidad utilizada será mT (miliTesla).

Los campos magnéticos se pueden especificar como densidad de flujo magnético o como intensidad de campo magnético. En Estados Unidos y Europa occidental la intensidad de campo generalmente se especifica en unidades de densidad de flujo magnético (Tesla o Gauss). Sin embargo, en algunas publicaciones de Europa oriental los campos se especifican en Oersted (Oe), que son unidades de intensidad de campo magnético. Cuando se trata con exposición de material no ferromagnético, como animales o células, la densidad de flujo magnético y la intensidad de campo magnético se pueden considerar equivalentes, así pues:

1 Oersted = 1 Gauss = 100 microT = 0,1 mT


6) ¿Qué niveles de campo magnético estático son habituales en viviendas?

La exposición residencial y ambiental a campos magnéticos estáticos está dominada por el campo natural de la Tierra, que varía entre 0,03 y 0,07 mT, dependiendo de la localización. Los campos magnéticos estáticos justo debajo de líneas de transporte de energía eléctrica continua (DC) están alrededor de 0,02 mT. Pequeñas fuentes artificiales de campos estáticos (imanes permanentes) son comunes, desde los especializados (componentes de altavoces, motores con batería, hornos microondas) hasta triviales (imanes de refrigeradores). Estos pequeños imanes pueden producir campos de 1-10 mT a 1 cm de sus polos magnéticos. La exposición más elevada a campo magnético estático por parte del público en general proviene de las imágenes de resonancia magnética (en inglés, MRI), donde los campos varían entre 150-2.000 mT [1, 2].

Los efectos directos en objetos ferromagnéticos y equipos electrónicos es lo único que la mayoría de la gente notaría por debajo de unos 1.000 mT. Realmente, no hay un valor umbral para efectos en objetos ferromagnéticos; una buena brújula girará en presencia de campos de hasta 0,01 mT, pero se requiere un campo mucho mas intenso (por encima de 1 mT) para que los objetos ferromagnéticos se muevan de forma peligrosa. La electrónica puede verse afectada por campos bastante bajos; un monitor en color de alta resolución, por ejemplo, puede mostrar distorsiones con campos magnéticos de hasta 0,1 mT.

Una fuente de exposición a campos estáticos que empaña la distinción entre exposición residencial y laboral son los trenes eléctricos. Los campos estáticos en trenes eléctricos pueden llegar a 0,2 mT [80].


7) ¿Qué niveles de campo magnético estático son habituales en lugares de trabajo?

Las personas expuestas laboralmente a campos estáticos incluyen operadores de unidades de resonancia magnética (MRI), personal de instalaciones de física especializada y biomédicas (por ejemplo, aquéllos que trabajan en aceleradores de partículas) y trabajadores involucrados en procesos electrolíticos, como la producción de aluminio. Algunos trabajadores de la industria del aluminio están expuestos a campos de 5-15 mT durante largos periodos de tiempo, con exposiciones máximas de hasta 60 mT [2, 3]; pero otro estudio muestra campos promedio de sólo 2-4 mT [4]. Se ha informado de que los trabajadores de plantas que usan celdas electrolíticas están expuestos a campos de 4-10 mT durante largos periodos de tiempo, con exposiciones máximas de hasta 30 mT [5, 6]. Las personas que trabajan en aceleradores de partículas están expuestas a campos por encima de 0,5 mT durante largos periodos de tiempo, con exposiciones por encima de 300 mT durante muchas horas y exposiciones máximas de hasta 2.000 mT [7].

Otra fuente de exposición a campos magnéticos estáticos son los campos residuales que pueden quedar después de retirar campos magnéticos fuertes. Por ejemplo, después de retirar una unidad de resonancia magnética de la habitación puede quedar un campo residual de hasta 2 mT en el acero de la estructura que ha sido permanentemente magnetizado. Tales campos no son lo suficientemente fuertes para constituir una preocupación para la salud humana, pero pueden ser lo bastante fuertes como para interferir con el funcionamiento de equipos electrónicos sensibles. Los profesionales pueden reducir estos campos residuales (aunque no eliminarlos por completo).


8) ¿Qué se sabe sobre la relación entre exposición laboral a campos estáticos y cáncer?

Se han realizado relativamente pocos estudios sobre incidencia de cáncer en trabajadores expuestos a campos magnéticos estáticos. Budinger y col. [7] no han encontrado un exceso de cáncer en trabajadores expuestos a campos de 300 mT generados por aceleradores de partículas, y Barregard y col. [6] no han encontrado un incremento de cáncer en trabajadores expuestos a campos de 10 mT en una planta de producción de cloro.

También hay estudios en trabajadores de plantas de reducción de aluminio [8, 9, 10, 61]. En general, los estudios en trabajadores de plantas de reducción de aluminio no estaban diseñados para analizar los efectos de los campos estáticos, pero estos trabajadores están expuestos a campos de 5-15 mT [2, 3, 4]. En los estudios en plantas de reducción de aluminio el único incremento de cáncer detectado fueron tumores linforeticulares, y esto sólo fue observado en un estudio [8]. El único estudio en plantas de reducción de aluminio que investigó específicamente la exposición a campos estáticos y cáncer no encontró ningún exceso de cáncer del sistema nervioso o hematopoiético [61].


9) ¿Cómo determinan los científicos si un agente ambiental, como un campo eléctrico o magnético estático, produce o contribuye al desarrollo del cáncer?

Hay ciertos criterios ampliamente aceptados [11, 63, 64], a menudo denominados "Criterios de Hill" [11], que se emplean para evaluar los estudios epidemiológicos y de laboratorio sobre agentes que pueden causar cáncer en humanos. Bajo estos criterios se examina la fuerza, consistencia y especificidad de la asociación entre exposición e incidencia de cáncer, la evidencia de una relación dosis-respuesta, evidencia de laboratorio, la plausibilidad biológica de una asociación y la coherencia de la asociación propuesta con lo que se conoce sobre el agente y sobre cáncer.

  1. Fuerza de la asociación: si existe un claro incremento de la incidencia de cáncer asociado con la exposición. El exceso de cáncer hallado en estudios epidemiológicos se cuantifica normalmente en un número denominado riesgo relativo (RR). Es la incidencia de cáncer en una población "expuesta" dividido por la incidencia de cáncer en una población "no expuesta". Como nadie está no expuesto a campos estáticos, la comparación realmente se hace entre "exposición alta" frente a "exposición baja". Un riesgo relativo de 1,0 significa que no hay efecto, un riesgo relativo menor de 1,0 significa una disminución de la incidencia de cáncer en el grupo expuesto, y un riesgo relativo superior a 1,0 significa un incremento de la incidencia de cáncer en el grupo expuesto. Una asociación fuerte es aquélla con un riesgo relativo de 5 o superior. Fumar tabaco, por ejemplo, tiene un riesgo relativo de cáncer de pulmón 10-30 veces superior que no fumar.
  2. Consistencia: si la mayoría de los estudios muestran el mismo incremento de la incidencia del mismo tipo de cáncer. Utilizando el ejemplo del fumador, básicamente todos los estudios sobre fumar y cáncer han mostrado un incremento de la incidencia del cáncer de pulmón y de cabeza y cuello.
  3. Relación dosis-respuesta: si aumenta la incidencia de cáncer cuando aumenta la exposición. De nuevo, cuanto más fuma una persona mayor es el incremento de la incidencia de cáncer de pulmón.
  4. Evidencia de laboratorio: si existe evidencia experimental que sugiera que el cáncer esta asociado con la exposición. Las asociaciones epidemiológicas se refuerzan mucho cuando hay evidencia de laboratorio que apoye de tal asociación.
  5. Mecanismos biológicos plausibles: si hay algún dato biológico o mecanismos biofísicos que sugieran que debe existir una asociación entre agente y cáncer. Cuando se comprende cómo algo causa una enfermedad es mucho más facil interpretar la epidemiología ambigua. En el caso de fumar, mientras que las pruebas directas de laboratorio relacionando fumar y cáncer eran débiles en el momento en el que se publicaba el informe del Surgeon General ('Cirujano General'), la asociación era altamente plausible porque había conocidos agentes causantes de cáncer en el humo del tabaco.
  6. Coherencia: si la asociación entre exposición a un agente y cáncer es consistente con lo que se sabe sobre la biofísica del agente y la biología del cáncer.

Estos criterios deben aplicarse con precaución [11, 63, 64]:

  • Es necesario analizar toda la literatura publicada al respecto; no es aceptable elegir sólo aquellos informes que defienden la existencia de un riesgo para la salud.
  • Es necesario revisar directamente los documentos originales importantes; no es aceptable basar los juicios únicamente en revisiones académicas o legislativas.
  • Cumplir un criterio individual no es una cuestión de un sí o un no; el respaldo para un criterio puede ser fuerte, moderado, débil o inexistente.
  • Los criterios deben contemplarse como un conjunto; ningun criterio individual es ni necesario ni suficiente para concluir que existe una relación causal entre exposición a un agente y una enfermedad.

10) ¿Indican los criterios de Hill aplicados a los resultados epidemiológicos que existe relación entre campos estáticos y cáncer?

No. La aplicación de los criterios de Hill muestra que actualmente la evidencia epidemiológica de una relación entre campos magnéticos estáticos y cáncer es débil o inexistente.

  1. Primero, sólo hay una débil asociación entre campos magnéticos estáticos y cáncer. Sólo hay un estudio que muestra alguna indicación de una asociación entre campos estáticos y cáncer [8], la asociación no es fuerte y sólo se observa con un tipo de cáncer.
  2. Segundo, la asociación entre campos magnéticos estáticos y cáncer no es consistente. Los estudios en trabajadores expuestos a campos magnéticos estáticos en industrias que no sean plantas de reducción de aluminio [6, 7] no muestran asociación entre exposición a campos estáticos y cáncer, y todos los estudios, excepto uno, entre la industria del aluminio no muestran asociación entre exposición a campos magnéticos estáticos y cáncer.
  3. Tercero, como sólo un estudio informa de una asociacion entre exposicion a campos estaticos y cancer, el tema de la especificidad es irrelevante.
  4. Cuarto, no hay evidencia de una relación dosis-respuesta entre exposición a campos estáticos e incidencia de cáncer. El único estudio que señala una asociación entre exposición a campos estáticos y cáncer no muestra evidencia de relación dosis-respuesta.

Por lo tanto, la evidencia epidemiológica de una asociación entre campos magnéticos estáticos y cáncer es débil e inconsistente, y no consigue mostrar una relación dosis-respuesta.


11) ¿Cómo pueden utilizarse los estudios de laboratorio para ayudar a evaluar la posible relación entre campos magnéticos estáticos y cáncer?

Cuando la evidencia epidemiológica de una relación causal oscila entre débil e inexistente, como en el caso de los campos magnéticos estáticos y el cáncer, los estudios de laboratorio tendrían que proporcionar una evidencia muy fuerte de carcinogénesis para equilibrar la balanza.

Los carcinógenos, agentes que producen cáncer, pueden ser genotóxicos o epigenéticos (en la terminología antigua eran iniciadores y promotores). Los agentes genotóxicos (genotoxinas) pueden dañar directamente el material genético de las células. Las genotoxinas a menudo afectan a muchos tipos de células, y pueden provocar más de un tipo de cáncer. Las genotoxinas generalmente no tienen un valor umbral para sus efectos; así que al disminuir la dosis de la genotoxina se reduce el riesgo, pero puede que nunca desaparezca. Por lo tanto, la evidencia de genotoxicidad a cualquier intensidad de campo sería relevante para evaluar su potencial carcinogénico [62, 75].

Un agente epigenético es algo que incrementa la probabilidad de que una genotoxina dañe el material genético de las células o de que provoque cáncer. Los promotores son un tipo particular de agente epigenético que incrementa el riesgo de cáncer en animales ya expuestos a un carcinógeno genotóxico. Los agentes epigenéticos (incluyendo promotores) pueden afectar sólo a ciertos tipos de cáncer. Los agentes epigenéticos generalmente tienen valores umbral para producir efectos; así que al disminuir la dosis de un agente epigenético se alcanza un nivel en el que no hay riesgo. Por lo tanto, la evidencia de actividad epigenética a intensidades de campo muy por encima de las que se encuentran en ambientes residenciales y laborales no sería claramente relevante para evaluar su potencial carcinogénico [62, 75].


12) ¿Son genotóxicos los campos magnéticos estáticos?

No. Se han llevado a cabo un amplio rango de estudios sobre genotoxicidad de los campos estáticos en organismos completos y células. En conjunto, estos estudios ofrecen una evidencia convincente de que los campos magnéticos estaticos no son genotóxicos.

Los estudios de genotoxicidad en organismos completos han sido algo limitados. Beniashvili y col. [12] no encontraron un incremento de la incidencia de cáncer de mama en ratones expuestos a campos de 0,02 mT. Mahlum y col. [13] hallaron que la exposición de ratones a campos de 1.000 mT no producía mutaciones, y otros investigadores encontraron una ausencia similar de mutagénesis en moscas de la fruta expuestas a campos de 1.000-3.700 mT [14, 15, 16].

Hay un estudio de posible genotoxicidad. En ese estudio, Koana y col. [65] encontraron indicios de un incremento de mutaciones en moscas de la fruta que no tenían capacidad para reparar daños, al ser expuestas a campos de 600 mT durante 24 horas. No se observaron efectos en moscas de la fruta con capacidad normal de reparar los daños del ADN.

Los estudios de genotoxicidad celular han sido más extensivos. Los estudios de laboratorio publicados han mostrado que los campos magnéticos estáticos no producen ninguno de los efectos que indican genotoxicidad. Los campos magnéticos estáticos no producen roturas en hebras de ADN [76], aberraciones cromosómicas [18, 19, 20, 21, 22, 23, 79], intercambio de cromátides hermanas [18, 20, 22, 24], transformacion celular [19, 25], mutaciones [26, 27, 28, 94] o formación de micronúcleos [78].

También se han llevado a cabo algunos estudios sobre campos eléctricos estáticos. Estos estudios han sido revisados por McCann y col. [29], quienes concluyeron que a pesar de que había algunos informes de genotoxidad de los campos eléctricos estáticos, "todos los informes de resultados positivos han utilizado condiciones de exposición que posiblemente han sido acompañadas de otros fenómenos, como efecto corona, chispazos y transitorios, mientras que los negativos no."


13) ¿Incrementan los campos magnéticos estáticos los efectos de otros agentes genotóxicos?

Probablemente no. En general, los campos magnéticos estáticos no parecen tener este tipo de actividad epigenética. Hay unos pocos estudios que sugieren que los campos magnéticos estáticos podrian amplificar los efectos de otros agentes genotóxicos, pero ninguno de estos estudios ha sido replicado.

Tres estudios [14, 30, 31] han encontrado que campos estáticos de 140-3.700 mT no incrementan los efectos mutagénicos de la radiación ionizante; pero un cuarto estudio [32] señala que campos estáticos de 1.100-1.400 mT produjeron un ligero incremento en el número de aberraciones cromosómicas producidas por la exposición a dosis altas de radiación ionizante, y un quinto estudio informó de que un campo de 4.000 mT incrementó ligeramente la muerte celular radioinducida [33].

Un estudio [94] ha hallado que campos estáticos de 5.000 mT no incrementan los efectos mutagénicos de un cancerígeno químico.

La reparación del daño producido por la radiación no resultó afectada por un campo de 140 mT [31], hasta que fue inhibida a 4.000 mT [33]. Dos estudios [34, 78] informaron de que campos estáticos de 1.300-4.700 mT no amplificaron los efectos mutagénicos de una conocida genotoxina química, e incluso puede que inhiban tal actividad.

Dos estudios [35, 36] hallaron que campos estáticos de 150-800 mT no amplificaban el desarrollo de tumores de mama inducidos químicamente, pero un tercer estudio [12] informó de que un campo estático de 0,02 mT incrementó el desarrollo de tumores de mama inducidos químicamente.


14) ¿ ;Indican los estudios de laboratorio que los campos magnéticos estáticos tienen algún efecto biológico que pueda ser relevante para el cáncer o cualquier otro problema de salud?

No. Los estudios de laboratorio sobre los efectos de los campos magnéticos estáticos muestran que estos campos no tienen efectos consistentes sobre el crecimiento tumoral [69], crecimiento celular [69, 75], funcionamiento del sistema inmunológico [70, 75] o balance hormonal [75].

Crecimiento tumoral [69]: En general, campos magnéticos estáticos de 13-1.150 mT no parecen tener efecto en el crecimiento de tumores inducidos químicamente [36] o trasplantados [37, 38, 39]. Sin embargo, hay un estudio que sugiere que un campo magnético estático de 15 mT incrementa la tasa de crecimiento de tumores inducidos químicamente [35].

Crecimiento celular [69, 75]: En general, campos magnéticos estáticos de 45-2.000 mT no parecen tener efecto en el crecimiento de células humanas [20, 33, 39, 67], animales [25, 31, 39, 42, 72, 74] o de levadura [66]. Sin embargo, hay cuatro estudios de efectos de los campos estáticos en el crecimiento celular:
- inhibición del crecimiento de linfocitos humanos a 4.000-6.300 mT [33];
- inhibición del crecimiento de células tumorales a 7.000 mT [76];
- estimulación del crecimiento de células de mamíferos a 140 mT [67];
- tanto estimulación como inhibición de la síntesis de ADN en fibroblastos a 610 mT [72].

Efectos en el sistema inmunológico [70, 75]: En la mayoría de los estudios, campos magnéticos estáticos de 13-2.000 mT no parecen tener efectos en el sistema inmunológico de animales [38, 40, 41, 42], aunque un estudio informa que la implantación de pequeños imanes en el cerebro de ratas incrementa su respuesta inmunológica [43]. Dos estudios en humanos [5, 44] han informado de que los trabajadores de plantas de reducción de aluminio, donde la exposición a campos magnéticos estáticos es común, tienen pequeñas alteraciones en el número de algunos tipos de células inmunológicas. Estas alteraciones en el número de células no tienen una significación clínica conocida, y puede que incluso no estén relacionadas con la exposición a campos magnéticos.

Efectos hormonales [75]: Hay algunos estudios de que los campos magnéticos estáticos del nivel del campo natural de la Tierra (alrededor de 0,05 mT) pueden afectar a la producción de melatonina en ratas [45, 46, 47], aunque otros estudios con campos más intensos (por ejemplo, 2.000 mT [68]) no han observado tales efectos. No está claro que esta observación tenga ninguna significación para la salud humana. Aunque se ha sugerido que la melatonina podría tener actividad "preventiva del cáncer" [48, 49], no hay evidencia de que los campos magnéticos estáticos afecten al nivel de melatonina en humanos, o de que la melatonina tenga actividad anticancerígena en humanos.


15) ¿Muestran los campos magnéticos estáticos algún efecto biológico reproducible en estudios de laboratorio?

. Mientras que las pruebas de laboratorio no sugieren una conexión entre campos magnéticos estáticos y cáncer, los estudios han mostrado que los campos magnéticos estáticos tienen "bioefectos", particularmente a intensidades de campo por encima de 2.000 mT [1, 50, 51, 52, 53, 54, 55]. Estos bioefectos no tienen una relación obvia con el cáncer.


16) ¿Muestran los campos magnéticos estáticos efectos biológicos reproducibles a la intensidad que se encuentra en ambientes laborales?

Posiblemente. Se ha informado de unos pocos efectos biológicos en sistemas de laboratorio con campos de hasta 20 mT y algunos organismos parecen ser capaces de detectar cambios en la intensidad y/o la orientación del campo magnético estático de la Tierra (0,03-0,05 mT) [1, 54]. Además, las tasas de algunas reacciones químicas pueden ser afectadas por campos magnéticos tan bajos como 10 mT [56, 57].


17) ¿Existen mecanismos conocidos que puedan explicar cómo campos magnéticos estáticos de la intensidad que se encuentra en ambientes laborales podrían producir efectos biológicos en humanos?

No. Existen mecanismos biológicos conocidos a través de los cuales campos magnéticos estáticos intensos (por encima de 2.000 mT) podrían producir efectos biológicos [1, 50], pero estos mecanismos no podrían explicar efectos biológicos de campos estáticos de intensidades por debajo de 200 mT [1, 50]. Se podría concebir que estos efectos biológicos sean debidos a efectos en el ritmo de reacción de radicales libres con campos tan bajos como 0,1 mT [56, 57, 71]; pero hay poca evidencia de que tales efectos tengan alguna significación biológica [71, 77].


18) ¿ Indican los criterios de Hill aplicados a la suma de resultados de laboratorio y epidemiológicos que existe relación entre campos estáticos y cáncer?

La aplicación de los criterios de Hill (Q9) muestra que la evidencia de una asociación causal entre exposición a campos estáticos y la incidencia de cáncer es débil o inexistente.

  1. La revisión de la evidencia epidemiológica muestra una asociación débil o inexistente entre exposición a campos magnéticos estáticos y cáncer (Q9).
  2. No hay evidencia de laboratorio de que los campos estáticos produzcan el tipo de efectos en células, tejidos o animales que apuntan a que produzcan o contribuyan al cáncer (Q12, Q13, Q14).
  3. De lo que se conoce sobre la biofísica de los campos magnéticos estáticos y sus efectos en los sistemas biológicos, la hipótesis de que causan o contribuyen al cáncer no tiene plausibilidad biofísica (Q17).

19) ¿Ha revisado algún organismo independiente la investigación sobre campos eléctricos y magnéticos estáticos y sus posibles efectos en la salud humana?

. Recientemente se han publicado varias revisiones de la literatura epidemiológica y de laboratorio. Ninguna de estas revisiones ha concluido que los campos magnéticos o eléctricos estáticos de la intensidad que se encuentra en ambientes residenciales y laborales sean un riesgo para la salud humana.

Una revisión de 1993 realizada por el Consejo Nacional de Protección Radiológica del Reino Unido (National Radiological Protection Board - NRPB) [58] concluyó que para campos eléctricos estáticos "no hay evidencia biológica a partir de la cual se puedan deducir restricciones básicas de exposición humana a campos eléctricos estáticos..." y que "para la mayoría de la población, la percepción de cargas eléctricas superficiales molestas... no tendrá lugar por exposición a campos eléctricos estáticos por debajo de 25 kV/m."

Para campos magnéticos estáticos, el NRPB [58] concluyó que "no hay evidencia experimental directa de ningún efecto adverso agudo en la salud, efectos adversos en la salud debidos a exposición de corta duración a campos magnéticos estáticos de hasta 2 T (2.000 mT)... No se puede descartar efectos en el comportamiento o funcionamiento de marcapasos por exposición a campos magnéticos de densidad de flujo mucho mayor de 2 T (2.000 mT)... Hay poca informacion experimental sobre los efectos de la exposición crónica. De momento no se ha descubierto ningún efecto a largo plazo... No hay evidencia convincente de que los campos magnéticos estáticos sean mutagénicos... La progresión tumoral, y consecuentemente la promoción tumoral, no parece verse afectada por exposición a campos estáticos de hasta 1 T (1.000 mT)."

En 1993, la Conferencia Americana de Higienistas Industriales Gubernamentales (American Conference of Governmental Industrial Hygienists - ACGIH) [59] concluyó en su revisión de la literatura sobre campos magnéticos estáticos que "por el momento, no se han podido identificar órganos diana específicos para los efectos nocivos de los campos magnéticos... Aunque se han observado algunos efectos [de campos magnéticos estáticos] en humanos y animales, ningún efecto nocivo de campos magnéticos de hasta 2 T (2.000 mT) ha sido demostrado de forma concluyente."

En 1994, la Comisión Internacional de Protección contra la Radiación No Ionizante (International Commission on Non-Ionizing Radiation Protection - ICNIRP) [50] concluyó que "los conocimientos científicos actuales no sugieren efectos nocivos en los principales parámetros de desarrollo, comportamiento y fisiológicos en organismos superiores por exposición transitoria a campos estáticos de densidad hasta 2 T (2.000 mT). A partir del análisis de las interacciones entre exposición a largo plazo, la exposición a densidades de flujo magnético de hasta 200 mT no debe tener consecuencias adversas". Las últimas recomendaciones de ICNIRP sobre campos magnéticos variables [81] pueden ser relevantes también.


20) ¿Existen normas de exposición a campos eléctricos y magnéticos estáticos?

. Cierto número de organizaciones gubernamentales y profesionales han desarrollado normas de exposición, o han modificado o confirmado sus normas anteriores. Para marcapasos y equipos médicos implantados, ver también Q22.

  • En 1987, el Laboratorio Nacional Lawrence Livermore de Estados Unidos desarrolló y publicó unas recomendaciones de exposición personal a campos magnéticos [54]. Según estas recomendaciones, las personas con marcapasos y aparatos protésicos están limitadas a un campo máximo de 1 mT, se requiere formación y seguimiento médico para personas expuestas a campos por encima de 50 mT, y el campo medio ponderado en el tiempo se limita a 60 mT para todo el cuerpo y a 600 mT en brazos y piernas. La exposición máxima de pico se limita a 2.000 mT.
  • En 1987, la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó unos criterios de salud para trabajadores expuestos a campos magnéticos estáticos [60]. Su informe concluía que "a partir de los datos disponibles no se puede concluir que la exposición a corto plazo a campos magnéticos estáticos por debajo de 2 T (2.000 mT) suponga un riesgo para la salud."
  • A finales de 1993, el Consejo Nacional de Protección Radiológica del Reino Unido (NRPB) estableció unas recomendaciones de exposición a campos estáticos [58]. Para campos magnéticos estáticos los límites recomendados son 200 mT promediados durante 24 horas, un campo máximo en todo el cuerpo de 2.000 mT y un campo máximo en brazos y piernas de 5.000 mT. Para campos eléctricos estáticos el límite recomendado es 25 kV/m. Estas normas se aplican tanto a exposición residencial como laboral.
  • También en 1994, la Conferencia Americana de Higienistas Industriales Gubernamentales (ACGIH) estableció normas de exposición a campos magnéticos estáticos [59]. El límite de la ACGIH para campos magnéticos estáticos es 0,5 mT para portadores de marcapasos, y para el resto el límite ponderado en el tiempo es de 60 mT para exposición de todo el cuerpo y 600 mT para las extremidades. Debido a la naturaleza de las normas de la ACGIH, esta normativa se aplica sólo en ambientes laborales.
  • En 1994, la Comisión Internacional de Protección contra la Radiación No Ionizante (ICNIRP) publicó unas recomendaciones de exposición a campos magnéticos estáticos [50]. Para el público en general la norma de exposición a campos magnéticos estáticos es 40 mT para exposición continua, excepto para personas con marcapasos cardíacos y otros equipos médicos implantables, para los que la norma es menor (0,5 mT). Para exposición laboral la norma es 200 mT para exposición continua, 2.000 mT para exposición breve en todo el cuerpo, y 5.000 mT para exposición de brazos y piernas.

21) ¿Cuales son las bases de las normas de seguridad establecidas por Lawrence Livermore, OMS, ACGIH, NRPB y ICNIRP?

La normativa se basa en varias consideraciones.
- Un objetivo es mantener las corrientes eléctricas inducidas por el movimiento a través del campo magnético estático a niveles por debajo de las que se dan de forma natural en el cuerpo.
- Un segundo objetivo es mantener las corrientes inducidas por el flujo de corriente en los vasos sanguineos grandes a niveles que no produzcan efectos hemodinámicos o cardiovasculares.
- Las restricciones para marcapasos y aparatos protésicos se consideran en Q22.


22) ¿Afectan los campos estáticos a los marcapasos cardíacos?

Se ha informado de efectos en los marcapasos cardíacos con campos de hasta 1,7 mT [73]. El efecto más común era una reversión a modalidad asíncrona; el efecto depende mucho del modelo y la orientación, y en los modelos probados el funcionamiento volvía a ser normal cuando el marcapasos era alejado del campo [73]. Algunos marcapasos también muestran un torque significativo al ser expuestos [73]. Por esta razón, las recomendaciones actuales sobre campos estáticos restringen la exposición a usuarios de marcapasos cardíacos a 0,5 mT [50, 58, 59]. Sería prudente aplicar esta restricción a otros equipos médicos electrónicos implantados, y también a aparatos protésicos, aunque no todas las normas son explícitas en este punto.


23) ¿Reducen los campos estáticos la fertilidad, causan defectos de nacimiento o incrementan las tasas de aborto?

No existe evidencia convincente de tales efectos.

Fertilidad: Mur y col. [82] no encontraron efectos significativos sobre la fertilidad en hombres expuestos a campos estáticos de 4-30 mT en la industria del aluminio; y Evans y col. [87] no encontraron efectos en la fertilidad de operadoras de aparatos de resonancia magnética (MRI). Un estudio sobre animales halló evidencias de un descenso de la fertilidad masculina a 1.500 mT [83], pero otros dos estudios a 500-700 mT no hallaron tal efecto [84, 95]. Un cuarto estudio sobre animales informó de un descenso de la fertilidad femenina a 80 mT, pero no a 30 mT [93].

Abortos: Baker y col. [85] hallaron que exploraciones mediante resonancia magnética realizadas a 1.500 mT en el segundo y tercer trimestre del embarazo no incrementaban la tasa de abortos; y Evans y col. [87] no encontraron efectos significativos en las tasas de aborto en operadoras de aparatos de resonancia magnética. Dos estudios en animales informaron de un descenso de la viabilidad fetal a 30 mT [86, 93] y 80 mT [93], pero otros estudios a 500-1.000 mT [90, 95] y 6.300 mT [89] no encontraron tal efecto.

Malformaciones congénitas: Baker y col. [85] hallaron que las exploraciones mediante resonancia magnética realizadas a 1.500 mT durante el segundo y tercer trimestre del embarazo no producían malformaciones congénitas; y Evans y col. [87] no encontraron un incremento de malformaciones congénitas en los hijos de operadoras de aparatos de resonancia magnética. Un estudio sobre animales informó de efectos adversos sobre el desarrollo fetal a 1.500 mT [83]; pero otros estudios no encontraron un incremento de las malformaciones congénitas a 30 mT [86], a 500-1.000 mT [13, 90, 92, 95] ó 6.300 mT [89]. Dos estudios de resonancia magnética a 1.500 mT realizados en animales [88a, 88b] informaron de incrementos de las malformaciones congénitas, pero el calentamiento debido a la radiofrecuencia usada en las exploraciones mediante resonancia magnética no puede ser descartado como el factor causante. Un tercer estudio sobre resonancia magnética a 1.500 mT [91] no halló tal efecto.