FISCALÍA PIDE TRES AÑOS DE CÁRCEL Y CUATRO DE INHABILITACIÓN PARA DOS MÉDICOS POR LESIONES

Edición 2012 - Número 253

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Belén Molina

(Noticia publicada originalmente en el diario Canarias Ahora)

Una paciente sufrió una infección aguda tras una mamoplastia de aumento. Ninguno de los dos acusados posee el título de especialización.

La Fiscalía Provincial de Santa Cruz de Tenerife pide tres años y medio de prisión, además de cuatro de inhabilitación para el ejercicio de la medicina a Luis José González Rodríguez y Guillermo Baro Suárez, cirujanos tinerfeños, por las lesiones que causaron a una joven de 21 años, a quien realizaron un aumento de mamas en una clínica privada de La Victoria de Acentejo, al norte de Tenerife.

Además de las lesiones, la Fiscalía acusa a los dos médicos de un delito de intrusismo, por carecer de la titulación específica para la práctica de cirugía plástica, estética y reparadora, amén de que el centro donde se realizó la intervención, la Clínica Azul, no estaba autorizada para que en él se llevasen a cabo intervenciones de cirugía mayor ambulatoria, como es el caso de las mamoplastias.

Marta F.L. acudió el 29 de junio de 2005 a la Clínica Azul, en La Victoria, para someterse a dos intervenciones: una de aumento de mamas y otra de lipoescultura. Para ello le aplicaron anestesia local con sedación, pese a que la víctima fue autorizada para desayunar antes de la intervención. La lipoescultura no se pudo llevar a cabo, según los propios acusados, por los gritos de dolor que profirió Marta durante la implantación de las dos prótesis mamarias, de 450 cc cada una.

Poco después de la intervención, Marta notó que las heridas en la zona alveolar supuraban y sentía dolor. El doctor Guillermo Baro le recetó clamoxil, que no frenó la infección.

Cincuenta y ocho días después, las prótesis le fueron extraídas en el Hospital Universitario de Canarias a consecuencia de una infección aguda en ambas mamas, con lesiones ulceradas alrededor de ambos pezones. Además, Marta sufrió una quemadura en un dedo, ya que no fue advertida de que tenía que quitarse el anillo que llevaba porque se iba a emplear bisturí eléctrico.

Según el escrito de acusación de la Fiscalía, “como consecuencia de la falta de medios del centro, donde no se podía practicar esta operación, y la falta de pericia de los dos facultativos, que tampoco estaban titulados para ella, las dos prótesis no se implantaron correctamente”.

Marta estuvo cuatro días hospitalizada y 60 de baja. Aparte de las lesiones estéticas, se ha visto impedida para amamantar a su hijo, que en la actualidad tiene 12 meses.

La Fiscalía pide que los dos médicos, aparte de la pena de prisión y de la inhabilitación profesional, indemnicen a la víctima con 6.600 euros por los días de sanidad; 10.000 euros por los daños morales y a que le devuelvan los 6.300 euros que pagó por las dos intervenciones, una de las cuales ni siquiera se llevó a cabo.

La Clínica ya fue inhabilitada

La acusación particular, sin embargo, no acusa a los dos médicos de lesiones, sino de imprudencia grave, junto con intrusismo, y pide para Luis José González Rodríguez dos años de cárcel por la imprudencia y otro año por el delito de intrusismo. Para Guillermo Baro pide un año de condena por imprudencia y 36.500 euros de multa.

Cristino Suárez López, cirujano plástico en el Hospital Universitario de Canarias, que en 2005 era presidente de la Sociedad Española de Cirujanos Estéticos y Plásticos, fue quien retiró las prótesis a Marta, pero antes denunció a la Clínica Azul, que tiene más sedes en el norte de Tenerife y en la capital.

Tras una inspección el 3 de agosto de ese año, durante la cual se encontraron material e instrumental para llevar a cabo intervenciones de cirugía mayor ambulatoria, como separadores y bombas de aspiración, el Servicio Canario de Salud dictó el 9 de agosto una resolución por la que prohibió que se llevase a cabo ese tipo de cirugía hasta que constase la preceptiva autorización de funcionamiento.

Luis José González Rodríguez es un personaje conocido. Durante años impulsó la magnetoterapia, ya pasada de moda, desde su Club Natura, e incluso tenía un programa de televisión en una cadena local, Azul Televisión, que en 2008 se convirtió en El Día TV.

La Clínica Azul es propiedad de la mercantil Mednabri S.L., pero su representante legal es el doctor González Rodríguez, quien cuenta con la titulación de médico y cirujano, tres diplomas y un máster sobre medicina estética, pero carece del título de especialización.

URL: http://www.canariasahora.es/noticia/200263/

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