#NoSinEvidencia: Ni crucifijos en las escuelas, ni homeopatía en los hospitales

Ante la decisión del Ministerio de Sanidad de iniciar un proceso de regularización de los productos homeopáticos con el objetivo de que puedan ser vendidos legalmente como medicamentos, ARP-SAPC, junto a #NoSinEvidencia, Círculo Escéptico, Asociación de Divulgación Científica de la Región de Murcia, Naukas.com y Hablando de Ciencia, van a realizar un acto de protesta en Madrid el día 12 de julio a las 12 horas frente a la sede del Ministerio en el Paseo del Prado.
 
Durante estos días vamos a suministrar enlaces a documentación que aporta una contundente alegación contra los supuestos principios de la homeopatía.
 

Ni crucifijos en las escuelas, ni homeopatía en los hospitales

 

Se acaba de hacer público un proyecto de orden ministerial que posibilitará el ahorro de millones de euros a distintas multinacionales, cuyo negocio es lucrarse con la falta de información de la ciudadanía mediante vacíos legales. Si uno cuenta esto así, acuden dos pensamientos: primero, que ya está el gobierno haciendo de las suyas, gobernando para los más ricos; segundo, que menuda desvergüenza permitir que haya empresas que se lucren con desgracias ajenas a través de resquicios legales.

Sin embargo, no se trata de Bayer, Bankia, Nestlé, Capio o Monsanto, sino de multinacionales homeopáticas que venden pastillas de azúcar, esto es: placebo. No lo digo yo: lo dice el propio ministerio de Sanidad y todos –absolutamente todos- los artículos científicos y estudios rigurosos publicados sobre el tema. Repito: todos. Repito una vez más: t-o-d-o-s. Hace unas semanas equiparaba la evidencia científica que poseemos sobre la existencia de un cambio climático de origen humano con la de la seguridad de los transgénicos: en el caso de la homeopatía, la evidencia de que disponemos para afirmar que su efecto no difiere del de un placebo es comparable a la que tenemos de que las especies evolucionen, o de que la Tierra gire alrededor del Sol. No sé si me explico.

Pero a ese conocimiento no se llega por ciencia infusa, ni mucho menos. Hace tan sólo un par de años yo pensaba que eso de la homeopatía era algo “natural”, remedios a base de hierbas. Lo leía en rótulos de farmacias y algunos amigos la tomaban, y, en cierta medida, lo asumía como algo normalizado. Desterremos la creencia de que todos deberíamos saberlo, y que quien desconoce la realidad de las pseudociencias es un magufo y un paleto. En su gran mayoría, no lo son; tan sólo están equivocados y creen que la homeopatía funciona. Pero no: como explica James Randi en este desternillante vídeo, sus principios son un festival de lo absurdo, una carrera alocada por ver qué parte de la doctrina homeopática contradice en más puntos al conocimiento científico actual. La homeopatía es agua y azúcar, y punto. Y, repito, no lo digo yo: lo dice cualquier estudio serio, cualquier espectrógrafo de masas y, lo que es más importante, la propia etiqueta de los preparados homeopáticos. Que haya un premio de un millón de dólares para quien demuestre que la homeopatía funciona y nadie lo haya ganado es quizás la mejor prueba de su ineficacia.

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#NoSinEvidencia: Parodia Homeopatía - That Mitchell and Webb Look

Ante la decisión del Ministerio de Sanidad de iniciar un proceso de regularización de los productos homeopáticos con el objetivo de que puedan ser vendidos legalmente como medicamentos, ARP-SAPC, junto a #NoSinEvidencia, Círculo Escéptico, Asociación de Divulgación Científica de la Región de Murcia, Naukas.com y Hablando de Ciencia, van a realizar un acto de protesta en Madrid el día 12 de julio a las 12 horas frente a la sede del Ministerio en el Paseo del Prado.
 
Durante estos días vamos a suministrar enlaces a documentación que aporta una contundente alegación contra los supuestos principios de la homeopatía.
 

Parodia Homeopatía - That Mitchell and Webb Look

 

 

Mario Bunge: "Hoy día la ciencia asusta tanto a la izquierda como a la derecha"

Sección: 
En la prensa
El Escéptico Digital - Edición 2014 - Número 275

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Antonio Calvo Roy

(Entrevista publicada originalmente en el diario El País).

Mario Bunge (Buenos Aires, 1919), es “un filósofo de la ciencia curioso”. Estudiante primero de física y luego de filosofía, doctorado con una tesis sobre cinética del electrón relativista, fue profesor en Argentina, de donde emigró por motivos políticos en 1963. Tras pasar tres años dando clase en varios países, en 1965 llegó a Canadá. En la universidad McGill de Montreal enseñó y hoy sigue siendo profesor emérito. Bunge visita Madrid de paso para Génova porque, subraya, “de allí es mi señora”. En Génova pasará dos meses, corrigiendo la versión inglesa de sus memorias: “Voy viendo que hay pasajes muy locales que quiero cambiar. Espero publicarlas en septiembre”.

#NoSinEvidencia: Homeopatía y Hormesis

Ante la decisión del Ministerio de Sanidad de iniciar un proceso de regularización de los productos homeopáticos con el objetivo de que puedan ser vendidos legalmente como medicamentos, ARP-SAPC, junto a #NoSinEvidencia, Círculo Escéptico, Asociación de Divulgación Científica de la Región de Murcia, Naukas.com y Hablando de Ciencia, van a realizar un acto de protesta en Madrid el día 12 de julio a las 12 horas frente a la sede del Ministerio en el Paseo del Prado.
 
Durante estos días vamos a suministrar enlaces a documentación que aporta una contundente alegación contra los supuestos principios de la homeopatía.
 

Homeopatía y hormesis

 

La homeopatía no es hormesis. Se trata de una falsa analogía similar a la que existe entre homeopatía y vacunas (1). He aquí las diferencias esenciales:

  1. La hormesis es un término usado en toxicología para referirse a una dosis-respuesta bifásica (de los sistemas biológicos) frente a un agente o estímulo ambiental, de tal modo que una dosis baja produce un efecto beneficioso y una dosis alta un efecto tóxico o nocivo (2). La hormesis es, pues, un concepto necesario y útil para describir las respuestas adaptativas de los organismos a los factores estresantes ambientales. Los ejemplos incluyen, entre otros, el pre-condicionamiento isquémico (muy conocido desde hace tiempo en cardiología), el ejercicio físico, la restricción de la energía procedente de la dieta y la exposición a dosis bajas de ciertos productos físico-químicos. Por el contrario, la homeopatía es una pseudomedicina basada en la creencia mágica de que toda sustancia capaz de provocar ciertos síntomas en el hombre sano a dosis altas, es capaz de curarlos en el enfermo a dosis bajas (1).

  2. El mecanismo de acción de la hormesis es "alopático", es decir, basado en el método y en los principios de la ciencia. En efecto, las reacciones químicas que explican la hormesis son inducidas por concentraciones pequeñas pero medibles (respetando el número de Avogadro) de las sustancias que intervienen (3). En el caso de la medicina, nos encontramos, por tanto, ante un preparado correcto y con la dosis correcta, condiciones ambas necesarias para curar un trastorno. Por el contrario, la mayoría de los preparados homeopáticos se diluyen de tal modo que ninguno de los solutos de partida (tintura madre) permanece en la solución; en consecuencia, carece de sentido hablar de una dosis beneficiosa o perjudicial.

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#NoSinEvidencia: Javier Armentia: "La homeopatía no debería venderse ni como medicina alternativa; es perder el tiempo"

Ante la decisión del Ministerio de Sanidad de iniciar un proceso de regularización de los productos homeopáticos con el objetivo de que puedan ser vendidos legalmente como medicamentos, ARP-SAPC, junto a #NoSinEvidencia, Círculo Escéptico, Asociación de Divulgación Científica de la Región de Murcia, Naukas.com y Hablando de Ciencia, van a realizar un acto de protesta en Madrid el día 12 de julio a las 12 horas frente a la sede del Ministerio en el Paseo del Prado.
 
Durante estos días vamos a suministrar enlaces a documentación que aporta una contundente alegación contra los supuestos principios de la homeopatía.
 

Javier Armentia: "La homeopatía no debería venderse ni como medicina alternativa; es perder el tiempo"

 

La directora de la Agencia Española de Medicamentos dice que los productos homeopáticos son medicamentos igual que todos los demás y que así lo establecen varias directivas comunitarias. ¿Coincide con esta afirmación?

No lo son, y la misma reglamentación de los medicamentos los considera diferentes. El otro día, ella misma declaraba en una entrevista en El Mundo: "No todos los medicamentos homeopáticos tienen que demostrar su eficacia, depende del tipo que sea. Algunos, los que no hacen reivindicación de una indicación, es decir, no dicen que vayan a tratar algo concreto, no tienen que demostrar eficacia porque no hacen una alegación terapéutica. Aquellos que sí lo hacen, sí lo tienen que demostrar". O sea, que tan iguales no son. Un medicamento convencional no solo tiene que ser inocuo y seguro, sino que además ha de poder demostrar su "eficacia terapéutica". Los homeopáticos se escapan, y lo han venido haciendo desde hace años. Por ejemplo, desde 2012 solamente 12 medicamentos se habían dado de alta en la AEMPS, todos usando el método simplificado en el que no tiene que demostrar eficacia alguna. La nueva reglamentación va a ser el coladero para los, según las industrias homeopáticas, cerca de 19.000 medicamentos (la AEMPS dice que unos 6.000) que pasan a tener el nihil obstat sin una sola demostración de eficacia terapéutica. Una vergüenza. Amparada, pues sí, por reglamentaciones europeas.

¿Por qué es tan crítico con estos productos? ¿Son inútiles o peligrosos?

Sí. Por varias razones. La homeopatía es una invención, en tres razones. Primera: la homeopatía es una teoría de la enfermedad y de su cura errónea. Se basa en una idea falsa del origen y la evolución de las enfermedades, lógico, porque hace 2 siglos, Hahnemann no sabía que existen microbios patógenos, ni se conocían enfermades genéticas... Los homeópatas no han evolucionado nada desde una idea de que la persona se pone mala con unos síntomas, por una especie de equilibrio de energías vitales y humores que tiene que ver con teorías precientificas, pero nada que ver con lo que la ciencia sabe de la etiopatología, o sea del verdadero origen de las enfermedades. Para colmo, tampoco es tan antigua como pretenden: dos siglos. Una estupidez de la era moderna. Segunda: la homeopatía se basa en un principio de similitud mágico que no es real: "Lo similar cura lo similar". Además no se basa más que en observaciones subjetivas para dictaminar qué efecto tiene un producto... Es todo magia simpática, nada que ver ni con las vacunas, ni con la farmacopea de verdad ni con la inmunología, como se quiere hacer creer. Tercera: para colmo, la idea de la extrema dilución del veneno para hacerlo inocuo pero más efectivo solo se podía entender en una era de influjos mágicos y energías sutiles, pero no tiene que ver con la química: en las disoluciones homeopáticas no hay medicamento, el principio activo no está presente ni un una sola molécula. Así que o es agua bendita o no hay manera de que tenga efecto.

 

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