Boletín Nº 25 de La Alternativa Racional

Número: 
25
Periodo de publicación: 
Junio de 1992

A partir de este número nuestro compañero de fatigas Javier Armentia tratará de escribir unas CRÓNICAS ARPÍAS con la máxima regularidad que sus múltiples ocupaciones le permitan. Cuando he leído las dudas de Javier, las mismas que a mi me han asaltado muchas veces, he pensado que esta primera Crónica Arpía podía ser un magnífico editorial. Así que os dejo con él.

CRÓNICAS ARPIAS

ANTES DE COMPRARTE UN COCHE, CONSULTA TU HORÓSCOPO

Javier Armentia

Hoy me asalta una terrible duda: ¿fue adecuado lanzar hace dos años la campaña anti-astrológica? ¿No habremos provocado algo aún peor que la situación anterior al 23 de mayo del 90?

Precisamente ahora acabo de ver en la televisión un anuncio de un coche de una multina­cional francesa (Citröen) en la que, como reza el título de esta colaboración, nos recomienda tener en cuenta el zodíaco a la hora de motorizarnos. Pero no es solo eso:

· desde hace algo más de medio año nos asalta desde todos los medios de comuni­cación escritos una serie de anuncios donde se ofrece un teléfono para consultar el horóscopo. De hecho, estos teléfonos eran de Australia o Estados Unidos, de manera que la llamada del crédulo le iba a sa1ir un tanto cara...

· pero es que ahora, a través de Telefónica, la mejor compañía de teléfonos de Espa­ña y parte de las Américas, se nos evita el estipendio de la llamada internacional, porque en el servicio ese de los teléfonos de prefijo 900 se nos ofrece la consulta astrológica al módico precio de 50 pesetas (más o menos) por paso... Y además también nos vende el reconfortante tarot personalizado con (supongo) corte de la baraja vía electrónica.

· y la Lotería Nacional, aprovehando el ti­rón astrológico, nos obsequió el pasado año con el sorteo del Zodiaco, una ma­ravilla, en la que por cierto, las probabili­dades de ganar (me explico, el promedio de dinero ganado por jugador afortunado) es menor que en los sorteos “convencionales”. Uno puede comprar un numero de cualquier signo, aunque supongo que bastante gente optará por comprar el décimo correspondiente al suyo.

La situación es ésta, y no quiero pecar de pesimista. No me consta que la campaña Obje­ciones a la astrología haya sido el detonante de las arriba mencionadas aberraciones. De hecho, similares historias nos eran conocidas en otros países desde antaño. Pero no puedo, por más que esté convencido de la necesidad y utilidad de aquella movida, sino reconocer que por cada comentario escéptico que logramos introducir en los medios de comunicación, aparecía otro crédulo; por cada opinión de astrónomo la de un astrólogo; por cada crítica, un horóseopo.

¿Desesperanza? En cierto modo: no han sido pocos los colegas que me han desaconsejado seguir con la batalla... He de reconocer que mi conocida tozudez hace que estas críticas no sean reconocidas nunca plenamente, pero... hay pre­guntas que se me plantean, generalizando lo dicho a toda la labor de ARP.

¿Es la labor de ARP positiva?

Yo estoy de que es así, aunque reconozca que nuestra maquinaria administrativa sea en cierto modo caótica, y es que si no es por unos pocos no estaríamos leyendo esto. Precisamente, el pa­sado 7 de enero, aparecía Félix Ares en un coloquio de ETB-2 (Televisión Vasca, segunda cadena). Era el único escéptico de los cuatro in­vitados. Pero su mera presencia hizo que las opiniones que vertieron los parapsicólogos fue­ran mucho más moderadas que de costumbre.

Es decir: 1a presencia de un miembro (en este caso, cualificado) de ARP, hizo que varios conocidos adeptos del pensamiento salvaje y anticientífico, corrigieran sus posturas hasta el punto de afirmar que no había hecho parapsicológico alguno que estuviera demostrado científicamente. ¡Increíble! Dejando aparte la contribución razonada y clara de nuestro presidente, por el simple hecho de estar allí, catalizó la raciona­lidad...

En este sentido, ARP tiene un sentido y una labor clara: la de Pepito Grillo de lo paracientífico. Nuestra presencia, aunque débil, en los medios de comunicación está logrando que una parte de la población sepa que hay opiniones contradictorias. No quiero ser optimista y decir que además estamos logrando que la gente se cuestione las afirmaciones de los crédulos; a los hechos arriba mencionados me remito, pero sí creo que algo se logra.

En este sentido, ARP tiene un sentido y una labor clara: la de Pepito Grillo de lo paracientí­fico. Y si no, miren como una columna en Diario 16, de nuestro asesor y, (aunque a él le repatee un tanto) patriarca de la divulgación científica, Manuel Toharia, puede hacer más que muchas apariciones en radio y otros medios... Que nos cuente nuestra directora ejecutiva (¡ay, Mercedes, cómo quedas en televisión!) cuántas cartas de personas interesadas en pertenecer a ARP han aparecido desde entonces...

¿A pesar de ser una labor positiva, por qué vamos de culo?

Se me perdone la expresión. Quiero refe­rirme a lo que ya he comentado, que a pesar de un cierto lanzamiento de ARP hacia el exterior, lo cierto es que la situación empeora cada vez más, que las ofertas de lo paranormal aumentan, y que sus tentáculos llegan a todos los estamen­tos de la sociedad. Y de hecho, los medios de comunicación están dando una de cal y otra de arena (por lo menos, o varias de arena...).

Por ejemplo, la revista CONOCER de octu­bre incorporaba un rotundo artículo sobre la memez astrológica. Sin embargo, en el número de diciembre podíamos leer (horripilados) que el SIDA se podía curar con una adecuada terapia mental. Y esto es algo bastante común (aunque no quiero ser injusto con esta revista, que últimamente ha mejorado en cuanto a raciona­lismo...).

ARP es, me temo, de cara al exterior, de cara a los medios de comunicación, la oportunidad de tratar un tema con un poco de salsa, con ese aire de polémica que es muy cómodo para el perio­dista, a quien le basta moderar, y controlar el tiempo de intervención de cada invitado para llevar el peso de la razón (siquiera televisiva) al lado que le interese.

Y aun siendo esto útil, justo y necesario (si no estuviéramos nosotros por ahí no iba a haber nadie más) me parece un tanto pobre. Pues no hemos de olvidar que nuestra aparición puede dar gratuitamente un toque de seriedad o ecuanimidad a una emisión o texto por lo demás impresentable. Es decir, que les podemos estar haciendo propaganda gratis.

Espero tener la oportunidad de profundizar en este tema en una próxima contribución en esta página arpía, pero tengo la impresión de que una forma de salir de este círculo vicioso es lograr una presencia continuada en los medios de comunicación de voces escépticas. Y, de cara al futuro, poder abordar por nosotros mismos más investigación directa sobre lo paranormal.

Puede, para finalizar, que todo esto sea una cuestión de nuestra mala estrella. Si hubiéramos consultado el horóscopo, la numerología, la cartomancia, etc., etc., tendríamos ahora una si­tuación más favorable, un viento cósmico soplando a nuestro favor que se diría. ¿Tendremos que reconvertirnos, como el sector minero?

UN TERRIBLE CASO DE MEMORIA SELECTIVA...

Javier E. Armentia

Planetario de Pamplona

En el número 23 de LAR hacía yo la crítica de un articulo de Javier Akerman en la revista PSI-CO­MUNICACIÓN de la Sociedad Española de Para­psicología. Me quejaba de la mala investigación y documentación paupérrima que empleaba el autor para criticar el punto de vista escéptico dc la parapsicología. Comentaba entre otras cosas (un párrafo que debiera no haber aparecido impreso) que aunque la Parapsi­chological Association había sido miembro de la American Association for the Advancement of Scien­ces, ya no lo era. Y no es verdad...

¿Duendes del ordenador? ¿Deseos proyectados? ¿Algo sobrenatural? No, la verdad es que fue un error inexcusable, fruto de un mal sistema de archivo, y de no esperar a que la correspondencia internacional tarde sus correspondientes meses en el limbo antes de llegar. En efecto, había escrito a la AAAS pidiendo confir­mación del dato: (era la PA miembro o no? Lo cierto es que di por sentado que tras el intenso debate que se había mantenido a comienzos de los 80 (recordemos las manifestaciones claras de J.A. Wheeler, la puntilla otorgada por Randi y su proyecto Alfa...), los científicos americanos habían hecho lo ra­cional: mantener la PA fuera de su organismo. No era así, tal como me confirma Linda McDaniel, de la AAAS en una carta recién recibida: the PA is still an affiliate of the AAAS. (¿Es ese still indicativo de que algo podría ocurrir en el futuro?)

En cualquier caso, lo dicho: introduje un dato fal­so, un párrafo con una argumentación errónea y acusé de memoria selectiva a Akerman basándome en ella. No hay excusa, pero sirvan estas líneas para reconocer el fallo garrafal. (Y si aún les queda confianza en lo que escribo, habrán de reconocer que releyendo el artículo eliminando el párrafo erróneo, la crítica se sigue manteniendo).

En situaciones como ésta suele usarsc el confor­table de sabios es reconocer... ero aparte de petulante, me conforta bien poco dejar impreso algo falso en una revista a la que estimo sobre todo por la veracidad de lo que en ella leo. Lo siento, si es que ello sirve de algo.

25 NUMEROS, SIETE AÑOS DE HISTORIA.

Mercedes Quintana

Mientras se elegían los artículos que incluiría el nú­mero 25 de LAR, alguien sugirió dedicar unas pági­nas para hablar del pasado, del presente y del previ­sible futuro de ARP y lo que, algo inmodestamente, llamamos LA ATERNATIVA RACIONAL. Con es­te número, LAR cumple sus bodas de plata y de ver­dad que llegados a este punto resulta difícil resistir las ganas de mirar hacia atrás, no tanto por el tiempo transcurrido como por la cantidad de cambios habi­dos durante ese tiempo.

Quizá no todos sepáis que el origen de ARP fue un colectivo llamado ARIFO (Alternativa Racional para la Investigación del Fenómeno Ovni) y que los dos primeros números de LAR vieron la luz en edi­ción conjunta en diciembre del año 85. Aunque estos primeros números no incluían publicidad, si algunos anuncios, que expresaban mejor que cualquier ideario lo que seria en adelante la pos­tura de este Colectivo frente a las pseudociencias (ver anexo 1).

Me alegra pensar que ese talante radical de los primeros números no se ha perdido con la ampliación del círculo que originó la ARP de nuestros días. ARIFO supo crecer sin perder lo más auténtico y buena prueba de ello lo constituye la in­corporación en este último año de nuestro asesor Manuel Toharia, otrora duramente criticado en las páginas de LAR. Eran los tiempos en los que Conocer daba cabida a los abusos de interpretación del Dr. Jiménez del Oso -pienso que por ignorancia más que por partidismo, mientras Algo se consolidaba como el único refugio de la divulgación científica seria de este país (excepto, quizá, por lc que se refiere a temas de ciencias sociales, para los que se reservó unas preferencias biologicistas que nunca entendí). Ahora que Conocer escribe sobre as­trología citando a Javier Armentia y habla de los ov­nis por boca de nuestro Vicepresidente, ahora que Algo ha desaparecido de los quioscos y que Muy Interesante es lo que presume cada vez menos, ha­biendo perdido el norte de lo que es científico y lo que no para compartir lectores con las Año Cero y Más Allá que crecen como las setas en el mercado, está claro que la situación actual es bastante diferente de aquéllos tiempos y el tándem ARJFO-LAR no podía ser ajeno a los cambios que se producían a su alrededor.

Pero, volvamos a retomar el hilo de esta historia, que sigue tras la publicación de esos dos primeros números en edición conjunta.

Sin periodicidad fija -entre 3 y 6 meses- fueron saliendo los siguientes números, inaugurando con el nº 5 (enero, 87) la relación ARP-LAR que ha llegado a nuestros días. El editorial de aquél número comen­zaba con una frase contundente: Ha muerto ARIFO, ¡viva ARP!, declarando con ello la intención de reco­ger en LAR críticas a las pseudociencias ajenas a la investigación del fenómeno ovni y, también, de lega­lizar al grupo con el nombre actual. Hace poco reci­bimos la carta de un lector en la que nos decía que en LAR se prestaba demasiada aten­ción al tema ovni, y es que, pese a los seis años transcurridos desde esa declaración de intenciones, sigue siendo mínima la incorporación de especialistas en otras pseudocien­cias que las analicen con la misma dedicación y espíritu crítico con que nuestros fundadores estudiaron el fenómeno ovni.

En cuanto a su formato, desde estos primeros números hasta hoy se pueden observar varios cambios iiitpurtaiitea en ia revista. La compostcion por ordenador empezó con el nº 6, pero hasta el 12 se mantuvo la edición mediante cuadernillo de foto­copias. El nº 12 se imprimió ya en Bilbao con el mismo formato exterior que se observa en la actua­lidad, incorporando además, a partir del nº 18, la composición de artículos en dos columnas. Con el nº 21 cambió el tipo de letra, a fin de aumentar el con­tenido sin aumentar el número de páginas; con el nº 23 empezaron a verse titulares en la portada, y... como veis, seguimos innovando. La cabecera de portada se está modificando y, previsiblemente, el tamaño actual en DIN-A4 se reducirá a la mitad a partir de un número –espero no muy lejano.

En cuanto al contenido, ignoro si en el futuro LAR moderará su estilo, como algunos predicen, in­tentando esconder bajo la alfombra el aire a imprenta vietnamita y las portadas anticlericales de aquéllos primeros números. Yo espero que no sea así, sobre todo porque esos aires trajeron muy buenos colabo­radores a esta casa y porque creo que se puede mejo­rar la calidad sin sucumbir a la autocensura y sin evitar llamar a las cosas por su auténtico nombre. Un ejemplo: el 28 de marzo la Federación Española de Médicos Homeópatas (FEMH) clausuraba las II Jor­nadas Nacionales de Medicina Homeopática, que contaron con la presidencia de honor de... ¡S.M. el Rey don Juan Carlos! Supongo que denunciando una pseudociencia tan bien protegida como es la Homeo­patía no conseguiremos ir muy lejos (empezando por el expediente de subvención), pero cada vez somos más los que creemos que el agua sigue siendo agua, con o sin química inventada y cuente o no con las simpatías reales, así que, tranquilos, que no nos ca­llaremos.

Ahora que a todos los yuppies y nuevos ricos (ex-comunistas, ex-ateos y “ex-túpidos”) les da por leer Año Cero, imagino que LAR puede convertirse en una especie de Mundo Obrero, capaz de marcar diferencias, no sólo ideológicas e intelectuales sino también sociales, y con el mismo atractivo de aquéllas causas -estadisticamente, al menos- perdidas (¿Será por esto que caemos tan bien a los nostálgicos de la revolución pendiente...?).

Por lo que se refiere a la Asociación, pese a los recientes cambios geográficos de sus órganos directivos, mantiene el proyecto de siempre, al que en el futuro debería contribuir de forma significativa esa delegación funcional que recogen nuestros Estatutos en la figura de los Coordinadores de zona. Éstos tendrían por mision fundamental convertir las ralaciones sociales en algo realmente operativo o, por lo menos, en algo más operativo que esas circulares sobre noticias internas que se envían a los socios y que acabarán por convertirse en una especie de Skeptieal Briefs a la española, si alguien no lo remedia. Actualmente parece que esta delegación ha caído en el olvido, al carecer de un número importante de asociados con ganas de hacer cosas dentro de ámbitos más locales, lo que nos lleva a plantear otra cuestión importante, y es ¿por qué somos tan pocos?...

Creo que en todas las asociaciones se encuentran miembros más activos que otros y es inútil empe­ñarse en que todos sean igual de activos, aparte de limitar con ello los medios económicos de la Asocia­ción. Debe aumentarse el número de socios sin im­poner más criterios selectivos que la afinidad con eso que denominamos escepticismo, por difícil que sea de medir. Pienso que, a la larga, de aquí surgirá ese colectivo minimamente representativo que buscamos para romper la tradición de los cuatro gatos que se proponen hacer cosas, de acuerdo con el ideario que exhibimos formalmente en la contraportada. Si que­remos programar actividades de cierta relevancia, el problema humano puede llegar a ser tan importante como el económico, si no más.

Quisiera terminar este viaje por el tiempo presentando la actual distribución geográfica de los socios de ARP, de los suscriptores de LAR y de la población total (ver anexo 2). Ya véis que ARP tiene una fuerte implantacion en Madrid, a gran distancia del País Vasco y Cataluña. En cuanto a los suscriptores de LAR, Madrid y Cataluña se llevan la palma, seguidas del País Vasco y Aragón. Sobre la pobla­ción total se mantiene la misma tendencia, aunque sube algo el porcentaje del País Vasco y baja el de Cataluña, por la diferencia favorable al primero respecto al número de socios.

Otra variable que muestra diferencias altamente significativas y que no puedo dejar de comentar es el sexo. Con una aplastante mayoría se refleja la diferencia a favor de los hombres: el 92,6 de los so­cios y el 95,6% de los suscriptores. Como es lógico, las razones que explican esta di­ferencia son las mismas que originan -entre otras cosas- la escasa presencia de mujeres en carreras científico-experimentales, consideradas tradicionalmente como “de chicos”. No son causas ligadas a ningún misterio de la biología, simplemente lo que se enseña a unos y a otras desde que nacen (*)

(*) Para más información sobre el tema, os sugiero: Hombres y Mujeres. John Nicholson, Ariel Psicología; Rosa y Azul. La transmisión de los géneros en la escuela mixta Serie Estudios n9 19, Instituto de la Mujer; Nuevas perspectivas en el desarrollo del sexo y el Género Juan Fernández (Coord.), Pirámide Psicología.

SANGRE DE SAN PANTALEÓN

José Luis Jordán Peña

El autor es Vicepresidente de la Asociación Española de Parapsicologia (*).

El concepto de Nirvana en versión occidental más se parece a un estado de sueño fisiológico, donde, dormido, se dejan vagar las ilusiones in­fantiles en prodigios y acciones mágicas para no sentirse insertado en un mundo real duramente erosionado por las guerras fratricidas y buscando el triste condumio cotidiano; un mundo en que la muerte fuera el único premio después de tantas calamidades.

Acerquémonos a los supuestos milagros, a los prodigios en busca de la materia distorsio­nada, mutada hasta en lo más íntimo de su es­tructura atómica compuesta por los Quarks. La sangre es un compuesto complicadísimo, licor precioso que corre en nuestras venas llevando el alimento a los tejidos celulares del organismo, o bien la energía que brindan los electrones de las moléculas de oxígeno. Se compone de una fase líquida: el plasma, caldo sustancioso que porta varias hormonas y proteínas (fibrinógeno, glo­bulinas, sueroalbúmina...), iones de elementos (cloro, sodio, fósforo...) y además varios corpús­culos: glóbulos rojos (eritrocitos o hematíes) responsables con su hemoglobina de llevar el oxígeno hasta los pulmones, y los glóbulos blan­cos (leucocitos), verdaderos defensores frente a las invasiones orgánicas; plaquetas (trombocitos), fontaneros que nos reparan los vasos (canalizaciones) por los que circula la san­gre.

Muchos años después de fallecer alguien, la sangre se extingue evaporándose el liquido del plasma. Los glóbulos se rompen dejando como secuela una hemoglobina degradada. Las molé­culas se desconectan restando algunos cristales de clorhidrato de hematina. La sangre desnatu­ralizada no es más que una masa achocolatada, igual que una pella de tierra. Si la examinamos, no queda ni rastro de ese licor escarlata. Tras este irreversible proceso, habiéndose diseminado en el aire, en el entorno, habiéndose cumplido el ciclo biológico al que no escapa ningún ser vivo, ¿cómo puede ser que la sangre se reconvierta en líquido y además se restituyan sus cualidades?

En el caso que nos ocupa, el de la ampolla conteniendo la milagrosa sangre de San Pantaleón, parece que las leyes de la naturaleza se hubieran mantenido a distancia. El prodigio consiste en que la sangre de este santo, en forma de masa terrosa contenida en una ampolla, en determinadas fechas y circunstancias experimen­ta una licuefacción. A tenor del proceso fisio-químico que acabamos de describir, en la fase líquida tendríamos una masa mayor que la del coágulo seco. No obstante, como continuación del fantástico evento (ya puestos...), pesemos la ampolla antes y después del milagro. Tal vez nos sorprendamos al observar que la masa, el peso de antes y el de después, es el mismo. ¿Cómo puede ser que mente divina accionando la materia no haya aportado siquiera agua? Misterio... Sólo se resolverá si estudiamos profundamente el fenómeno.

Pero volvamos atrás la mirada:

Izmit es una fascinante ciudad turca. En su puerto militar del mar de Mármara, donde entran y salen numerosos navíos de guerra, hay una febril actividad. Se agolpan los turismos y tocan los cláxones armando una endiablada barahúnda. Muy cercana al estrecho de los Dardanelos, fue en sus buenos tiempos -en la época romana- una próspera metrópolis. Se la conocía como Nicomedia, capital de Bithynia. Durante largos años sirvió de sede al emperador romano Diocleciano, que repartió todo el imperio con los otros monarcas de la Tetrarquía.

CÓMO FUE TORTURADO PANTALEON

Allí murió el médico -luego elevado a los altareS-Pafltaleón, sometido a unas crueles torturas por haberse negado a postrarse ante los dioses paganos. Cuentan las crónicas que des­pués de aplicarle innumerables suplicios, le ata­ron completamente desnudo al tronco de un ve­tusto olivo. Uno de los sicarios que le había in­fringido heridas con hierros oxidados, torturando la carne de su cuerpo, observó que de ellas ma­naba sangre y leche (mejor aún que Nuestro Se­ñor -todavía hay categorías...-, de quien no se desprendería sino vulgar sangre y agua). Tras ello, encontrándose el reo exangüe y en estado casi comatoso, procedió a cortarle de un sólo tajo la cabeza. ¡De repente, el borde afilado del arma de ablandó como si fuese de cera, y los presentes contemplaron maravillados cómo flo­recía un olivo cercano, cuajándose de inmediato con verdes y jugosos frutos...!

Desnués de las cruzadas se extendieron por todos los confi­nes de la cristiandad centenares de desarrapados y buhoneros que vendían al mejor postor reliquias prodigiosas, trozos innumerables de lignum crucis traídos de Tierra Santa, y que, si los uniéramos entre sí formarían una colosal cruz con las dimensiones de un trasatlántico.

Fragmentos de la caña que le impusieron a Cristo en su pasión se veneran en Oviedo. Existen otros conteniendo Suspiros de la Virgen Santísima , u otro, conmovedor, en que puede admirarse una ampolla con leche de los pechos de la Virgen (Basílica de San Vicente, Ávila); una... ¡pluma del ala del Arcángel San Miguel! se veneraba en la iglesia parroquial de un pueblo de Valencia. Hasta maná del desierto se reve­rencia en varias iglesias... En este caldo se mez­claban los múltiples lienzos de la Verónica, que según la tradición sirvieron para enjuagar el su­dor del rostro de Nuestro Salvador. Así, en la larga noche medieval eran venerados en varias iglesias, repartidas en diversos países, por hu­mildes sacerdotes y monjas que ni siquiera sa­bían leer.

No es extraño que en un clima de exaltado fervor, muchas comunidades de religiosas y clérigos honestos se dejasen engañar por tantos desaprensivos.

En nuestros días la Iglesia no se ha pro­nunciado a favor ni en contra de estas devocio­nes populares, dejando los pontífices honrados y los ordinarios del lugar honestos (¿honrados y honestos?) en la actualidad que decidan experto cualificados sobre la autenticidad de estos vestigios. Es preciso que, como piedra de toque, se obtenga el permiso para investigar el origen de tanta reliquia sospechosa por comisiones científicas solventes y mixtas. Obtener el permiso nos dará la medida de honradez. Los representantes del culto eclesial deberían pensarlo más seria­mente, antes de recurrir a reacciones emociona­les.

Una polémica cubierta con gran polvareda se ha levantado en el momento en que la Santa Sede decidió, poniéndose al día con los supuestos científicos, encomendar cierta tarea a tres prestigiosos laboratorios. Esto es, el análisis mediante la técnica de datación por isótopos de radiocarbono, de un dudoso tejido conocido como la Sábana Santa y conservado en Turin, y demostrando definitivamente que la reliquia era una impostura, pese a que los fanáticos adorado­res de la Sindone vuelvan ahora a la carga explicando no se qué abstrusas teorías para derribar lo establecido por la ciencia.

LA SANGRE SE LICÚA SORPRENDEN­TEMENTE

Muestras de la sangre de San Pantaleón han llegado tras oscuras vicisitudes a distintos centros. Una se halla en el Colegio Cuna de la Escuela Pía, en Ravello (Nápoles). Otra en la iglesia de un pueblecito de Santander, y en otra localidad de Castilla. Por último, en pleno centro de Madrid, en el monasterio de la Encarnación, se encuentra una ampolla de vidrio artísticamen­te repujada en su relicario, que contiene el sa­grado licor.

Al templo se sube por una escalinata flanqueada por unos álamos que se cimbrean pe­rezosamente. Cuando las puertas se cierran tras de mí, me encuentro en una nave inundada de un denso silencio. Una fila de bancos está ocupada por feligreses que elevan sus calladas plegarias al Señor. Un impresionante silencio nos envuel­ve. El olor característico a humedad, mezclado con la cera y el aroma inconfundible a flores mustias impresiona nuestro olfato. El contraste del silencio con el clamor de los cláxones y el ruido confuso de las avenidas de la gran ciudad es asombroso. Nos encaminamos a la cripta con sillares de granito, donde se guarda la sagrada arqueta, ubicada en las estanterías del museo salvo en las fechas de la festividad del santo. Hace un frío moderado. Detrás de unos empolvados cristales reposa la prodigiosa porción de sangre coagulada. Es de color marrón, achocolatado. Está como helada, enteramente solidificada, y cautiva en una minúscula ampollita de cristal.

Recuerdo estremecido cómo en 1759 un canónigo acercó la llama de una bujía en una ampolla similar a esta, fracturándola hasta la efusión del precioso líquido. En 1924 el capitán I.R. Grant intentó de nuevo analizar la sangre conservada en Ravello, sin resultado, debido a lo precario de las técnicas disponibles en la época para tal empresa.

El día de la muerte del santo médico, 27 de julio, una multitud silenciosa y expectante venera la reliquia en la iglesia, habiéndola dispuesto el oficiante a la vista de todos los presentes. En este momento, arrodillados los fieles, un monaguillo tembloroso alumbra con su linterna eléctrica el interior de la minúscula ampolla, donde se producirá la asombrosa metamorfosis. De repente, el sacerdote, revestido de estola y visiblemente afectado exclama:

- ¿Lo ven? ¿Han visto la licuefacción? Fijense cómo la sagrada sangre de San Pantaleón se va tornando líquida...

Por desgracia, el cardenal arzobispo de Madrid entrevistado por nosotros, monseñor Ta­rancón, no obtuvo en Roma la autorización para que emprender el citado estudio.En efecto, la masa terrosa empieza a transformaxse en un medio líquido. Su color vira desde un pardo sucio a un carmín intenso. Queda un núcleo que flota rodeado de burbujas, en la fase líquida. Una dama enlutada deja humedecer sus ojos mientras musita emocionada una oración. La escena me recuerda la enorme expresión de fe con que el pueblo de Nápoles acoge un prodigio semejante, el 19 de septiembre y a principios de mayo. Finalmente, la sangre de san Genaro se licúa en presencia de todos:

- Non é duro...!

Se sigue así, en Nápoles y ante la vibrante expectación de la grey, la emocionada trans­formación de las fases: de sólido a una compo­sición semifluída. Monseñor Carrado d’Ursi, cardenal de la curia, emocionado despide a los fieles hasta la nueva fecha del milagro.

Hechos precedentes se han detectado también en diversas ocasiones. La sangre del cardenal Leandro Colloredo, que permaneció líquida en una redoma en 1709, durante dos días, antes de coagularse; la del padre capuchino Antonio Monteccuoli, y la de San Alfonso de Ligorio, muerto en 1787 y que presenta un fenómeno semejante al de Nápoles.

La Sociedad Española de Parapsicología, diseñó bajo mi dirección en 1975, un estudio con el que no se vulneraria en absoluto la integridad de la ampolla. En él intervendrían especialistas en medicina, como Juan Estada Girauta, director de la Sección de Pneumología en el hospital Puerta de Hierro, José Mª Cebreiro Marcucci, licenciado en Ciencias Químicas, Eduardo Torroja, miembro del Instituto de Investigaciones Científicas, Ramos Perera Molina, presidente la Sociedad, y yo mismo como coordinador.

Era posible hacer un examen microscópico y otro espectrográflco que aclarase de una vez la composición exacta de la presunta sangre. Por supuesto, se haría a través del cristal, respetando la integridad y estanqueidad de la ampolla. Además, podría someterse a diferentes influjos para estudiar su comportamiento, como los rayos X, diferentes fases del espectro luminico –del I.R. al U.Vk1, radiaciones ionizantes, vibra­ciones mecánicas, etc.

Queríamos comprobar si tras la licuefacción, en la composición de aquello entraba la urea, el colesterol, las cetonas... además de diversas cadenas polipeptídicas como las globulinas, entre las cuales pudiera encontrarse el denominado fibrinógeno, responsable de la coagulación. Asimismo queríamos averiguar si en los detritos de eritrocitos, aunque destruidos por el tiempo, pudieran hallarse restos de hemoglobina -responsable del característico color rojo de la sangre-, o quizá incluso átomos de oxígeno vin­culados a ella, como oxihemoglobina, presentes en el volumen cerrado de la reliquia.

Por desgracia, el cardenal arzobispo de Madrid entre­vistado por nosotros, monseñor Tarancón, no obtuvo en Roma la autorización para que emprender el citado estudio. ¿Por qué esa resistencia que muestran las instituciones de la Iglesia a poner en claro la naturaleza de esta sangre?

El integrista doctor Suquía tiene ahora la ocasión, cuando clama contra la corrupción de España bajo la égida socialista, de demostrar muy claramente que la Iglesia no participa de ninguna corrupción, engañando a las masas de fieles con falsos milagros.

Podría intentarse nombrando una comisión mixta de especialistas en hematología, creyentes y agnósticos2. Como representante del equipo racionalista propongo al catedrático de Oviedo, en el área de filosofía, Gustavo Bueno.

Sabía yo hace tiempo que el Gran Dic­cionario Universal Pierre Larousse3 en el siglo XIX ya dio la receta para falsificar este fenóme­no de la licuefacción de la sangre: esperma de ballena4, teñida con una pequeña porción de sangre auténtica humana y con una tintura adecuada que daba al compuesto un bello color carmín. En efecto, tal como pude experimentar personal­mente, disolviendo el esperma en éter sobreca­lentado y adicionándole una pequeña cantidad de sangre de ave, ¡la mezcla se mantenía sólida mientras la temperatura del salón no excediera de 21º C!5 Tan pronto el ambiente se caldeaba, por ejemplo, apretando el tubo de ensayo entre los dedos, la sangre pasaba del estado sólido al pastoso, para luego convertirse finalmente en líquida.

Esta experiencia dista mucho de ser científica, pero el aspecto tan familiar de las burbujas y el globetto en el milagro de la sangre de SanGenaro, apunta sospechosamente en dirección a la impostura.

El esperma de ballena o espermaceti era conocido, si­glos atrás, como una substancia de raro comportamiento. En efecto, tiene un punto de fusión tan bajo que a la temperatura am­biente comienza un proceso parecido a la ebullición.

UN MILAGRO EN PUERTAS DE LA GUE­RRA CIVIL

La sangre de San Pantaleón se licuó en algunas ocasiones extraordinarias, cuando las religiosas que la custodiaban la expoman secretamente; así ocurrió, por ejemplo, cuando asesinaron al fascista monárquico Calvo Sotelo, o con ocasión de la sangrienta refriega en Madrid, que acabó con la toma del Cuartel de la Montaña. La licuefación era considerada señal de muy malos augurios...

Algunas fechas en las que esto ocurrió fueron el 13 y cl 20 de julio de 1936. Estas luctuosas jornadas estuvieron dominadas por un tórrido y asfixiante calor, en la tónica de la época estival. Curiosamente, un día antes habían asesinado al teniente Castillo. Naturalmente, como era republicano, rojo y masón, estando perfec­tamente justificada su muerte, no se alteró el sagrado líquido. La propaganda asfixiante hecha desde el bando franquista, escribió en la Historia que la única causa de la conflagración había sido el asesinato del presidente de derechas Calvo Sotelo, olvidando que las razones habían sido una venganza perpetrada un día antes en la persona de un teniente de policía.

Inmediatamente se decantó la Iglesia española por el bando antidemocrático, junto al nazismo de Hitler y el fascismo de Musolini -olvidando incluso los problemas padecidos por la Iglesia alemana con el dictador-. Era lógico pues que pusiera al servicio de su causa las potentes falacias del supuesto milagro de San Pantaleón.

Ahora propongo, en el caso de no obtener el permiso para realizar los análisis, algo más simple: volvamos a pedir autori­zacíón al cardenal arzobispo de Madrid, monseñor Suquía -dándole así la oportunidad de que disipe la sospecha de ser un fanático conservador-, y nos limitaremos a sacar la reliquia de la congregación del monasterio varios días en verano y en invierno. Portaríamos primero la ampolla sin someterla a ninguna agitación; eso sí, anotando cuidadosamente la temperatura y su comportamiento ante esta variable. Otro día la agitaríamos activamente. Será sin duda revelador lo que ocu­rra...

Pondríamos así a prueba dos hipótesis: la antigua, que aboga por el esperma de ballena (térmica) y que ya hemos barajado, y la reciente (o mecánica), referida a una mezcla que le licúa por agitación, hipótesis avalada por el descu­brimiento de un equipo médico que ha analizado6 la ampolla de Nápoles. ¿Realmente han analizado la auténtica ampolla, encontrando hemoglobi­na, carbonato cálcico y cloruro férrico, en una mezcla tissotrópica, que se vuelve líquida por agitación?

Pero sospecho que el cardenal Suquía, escarmentado por descubrimientos recientes, no contestará a nuestro requerimien­to... o echará balones fuera con la excusa de que esta autorización no depende de él. Esperemos tiempos mejores en que el os­curantismo disipe sus brumas y hiele sonrisas de autosuficiencia como la mostrada en el programa de TV La Clave por el obispo, Su ilustrísima Manuel Ureña Pastor.

Notas:

(*) Sociedad que no sólo encuadra a creyentes de esa pseudociencia, sino también a escépticos de todas las supersticiones.

1 I.R = Infrarojos; U.V. = Ultravioleta. N.. de la R.

2 N de la R. Nosotros también añadiríamos ateos.

3 N. de la R. Si no podéis conseguir el Larrouse, también podéis leer esta anecdota en el libro dc nuestro socio de honor Henri Broch titulado Los Fenómenos Paranorma­les, una reflexion crítica. Editorial Crítica. Barcelona, 1987.

4 N. de la R. Conviene aclarar para los lectores que no lo sepan que el esperma de ballena o espermaceri, en contra de lo que sugiere su nombre no es esperma sino una grasa que se encuentra en el cráneo de algunos cetáceos

5 N. de la R. El espermaceti natural se licúa aproximadamente a los 20º C.

6 Véase en “La Alternativa Racional”, nº 23, pág. 3, el reportaje sobre la sangre de San Genaro.

En el caso de que José Luis Jordán lograra que lr dejasen analizar la sangre de San Pantaleón a ARP le gustaría participar. Desde estas líneas le deseamos éxito en su empresa.

EL ALUCINANTE ÉXTASIS DE SANTA TERESA

Rogelio Vázquez Gómez

El misticismo como tal aparece en Europa en el el siglo XIII. Introducido por la socie­dad panteísta Hermanos del libre espíritu, pronto es asimilado por el catolicismo y ya en consonancia con la ideología dominante, surgen místicos por toda Europa. En España es un fenómeno un tanto tardío, dándose su auge en pleno siglo XVI. El caso de Santa Teresa se ha escogido como modelo por ser uno de los que ofrece documentación más rica y concreta.

El tema se plantea así: dado que las experiencias de la Santa no tienen relación con algo exterior a sus propias ideas e ilusiones (nunca se ha probado que ese algo exista) ¿cómo explicarse esos éxtasis, arrobamientos y demás fenómenos... paranormales?

-I-

Teresa de Cepeda y Ahumada vivió entre 1515 y 1582. desde su infancia destaca su personalidad sugestionable e imaginativa, como lo prueba el hecho de que a los siete años, tras leer el Flor Sanctorum -libro donde se narran vidas de mártires cristianos- intentara fugarse con su hermano a tierra de moros en busca del martirio. En su adolescencia, fue muy aficionada a los libros de caballería -incluso escribió uno, perdido-, lectura que influyó en la forja de un rasgo de su carácter escaso en las mujeres de entonces: la resolución y espíritu de lucha para realizar sus ideas y esfacer entuertos de tipo religioso. Se educó en el convento de las Agustinas de Ávila, su ciudad natal, e ingresó en las carmelitas de la Encamación, pronunciando los votos perpetuos a los diecinueve años.

En 1537, y tras sufrir una serie de achaques nerviosos y fisiológicos, por recomendación de sus allegados visitó a la curandera de Becedas, que la sometió a un tratamiento brutal. Teresa se queja del muy escaso alimento, siempre líquido, y de las purgas diarias durante los tres meses que vive con la curandera. Cuando es rescatada de ese lugar, se encuentra en tal estado físico que durante tres días padece algo semejante al coma, hasta el punto de que la dan por muerta y apenas se salva de ser enterrada. La convalecencia dura tres años. De su estancia en Becedas existe una anécdota curiosa: un cura con el que hace amistad le cuenta apenado que está manteniendo relaciones sexuales con una mujer. Teresa habla del pecado de este hombre en su Libro de la Vida pero dice que el pobre no tenía tanta culpa, porque la desventurada de la mujer le tenía puestos hechizos en un idolillo de cobre, que la había rogado le trajese por amor a ella al cuello. Y aunque añade que ella no cree en esas cosas, dice que fue quitarse el cura el idolillo del cuello y despertar de su sueño amoroso. por si acaso, Teresa enseguida se encarga de tirar el amuleto al río. ¿Quién dijo aquello de que los extremos se tocan?

Sus experiencias místicas comienzan en 1558, a la edad de cuarenta y tres años, dos antes de iniciar la reforma del Carmelo. Entre los mensajes que entonces dice recibir de Dios a tra­vés de sus éxtasis, destacan casi en exclusiva las recomendaciones y a veces órdenes perentorias de comenzar la reforma y fundaciones. Este es un dato importante, porque parece como un refuerzo de prestigio personal y moral muy notable para emprender labor tan ardua. En 1562 funda el primer convento de carmelitas refor­madas, de los treinta y dos que -con ayuda de otros dos grandes místicos, San Juan de la Cruz y San Pedro de Alcántara- fundaría en el transcurso de su vida. De la explosión mística, entonces en pleno auge, da idea la propia Teresa, en el capítulo cuarto de Fundaciones, cuando escribe que en todos los monasterios que ha fundado hasta ese momento, hay carmelitas descalzas que alcanzan el tipo de éxtasis llamado por ella arrobamiento.

Un fenómeno tan relativamente extenso no se puede comprender aislándolo del contexto global de la sociedad de ese siglo. En términos muy generales, se trata de una época de máxima tensión en todos los órdenes: todo está en crisis. El paradigma feudal choca brutalmente con una nueva forma de entender la vida, en la que destacan movimientos revolucionarios como la Reforma, el Renacimiento...; y personajes como Lutero, Galileo o Thomas Münzer, a los que se oponen movimientos y personajes contrarios, cuyo afán es preservar las verdades eternas. En esta coyuntura, los místicos vienen siendo la última baza espiritual que el feudalismo juega contra los retoños de algo que se expresaría con toda energía y claridad en el París de finales del siglo XVIII.

-II-

Todos los biógrafos destacan el sufrimiento físico como un componente fundamental en la vida de Teresa. La vida física de la Santa puede definirse como una alucinante enfermedad múl­tiple y continua. Sus síntomas -antes del tratamiento de la curandera- eran, entre otros, frecuentes desmayos y crisis cardiacas agudas, que sus compañeras monjas atribuyen al comer escasísimo y penitencias excesivas, así como el dormir cuatro horas cuando más, que Teresa misma se impone. Los tratamientos médicos habituales eran las sangrías y las lavativas, que contribuyen a debilitar aun más su organismo. En Becedas se quejaba de dolores generales y tristeza muy profunda (¿depresión?); más tarde, dolores de costado, de cabeza, muelas, males respiratorios, fiebres, desarreglos de hígado, riñón, útero... Todo ello aparte de las pemtencias.

En Fundaciones narra el caso de una monja que, nada más comulgar, caía al suelo y quedaba tendida en aparente arrobamiento ocho horas seguidas. La santa achaca el motivo a sus mortificaciones y debilidad física general: en cuanto dieron bien de comer a esta monja y le quitaron sus instrumentos de autotortura, se le acabaron los arrebatos. Más adelante cuenta que ha visto muchos casos de monjas con grandes enfermedades, ocasionadas por periodos muy prolongados de penitencia. Por supuesto, ella se sitúa en un plano muy alejado de todas esas miserias.

Si evidente es la íntima asociación del sufrimiento físico con la experiencia mística, más lo es aún el sufrimiento moral. Describiendo las fases de la oración que conducen al éxtasis, Teresa dice que en la primera siempre medita sobre la pasión de Cristo; género de meditación que la lleva a las lágrimas internas y externa (Libro de la vida), y recalca la necesidad de ejercer la humildad en todo momento. En las Moradas del castillo interior también señala continuamente esto mismo; si en las primeras moradas son bestias inmundas y culebras las que atormentan el alma, y en las segundas es terrible la batería que aquí dan los demonios de mil maneras y con más pena del alma que aún en la pasada, en las sextas moradas habla de grandes dolores espirituales, de forma que Dios le hace sentir los mayores su­frimientos, hasta el punto de casi matarla. Según dice, después de arrobamientos cíe ese tipo, era trecuente que estuviese hasta tres días sin poder hacer nada, ni siquiera escribir.

En las séptimas moradas está el éxtasis. Veamos cómo ella misma lo describe: Se le muestra la Santísima Trinidad.... con una inflamación que primero viene a su espíritu a manera de una nube de grandísima claridad... no es vista por los ojos del cuerpo ni del alma, porque no es visión imaginaria. Y más adelante: Digamos que sea la unión como si dos velas de cera se juntasen, tan en extremo, que toda la luz fuese una, u que el pabilo y la luz y la cera es todo uno.

Además del éxtasis, la experiencia mística de Teresa abarca toda una amplia muestra de fenómenos: cambios fisiológicos, voces, visiones, etc.; incluso recibe recados para otras personas que, por supuesto, conoce. Curiosamente, tales mensajes están siempre relacionados con sus propios proyectos. Del carácter de estas experiencias con mensaje podemos juzgar por el relato que hace de una visión del lugar que el demonio le reserva en el infierno: un túnel largo y estrecho lleno de humedad y sabandijas, y al final un nicho muy estrecho donde sentí tan fuego más doloroso que cualquier dolor; o este otro: aquel lago hediondo, lleno de serpientes, que la que más pudiere le dará mayor bocado; en aquella miserable oscuridad, adonde no verán sino lo que les dará tormento y pena.... Hoy, hasta los niños se ríen de este infierno nacido en la imaginación de Teresa, quizá saturada con la elocuencia tremebunda de algún confesor.

- III -

En las Moradas... y en otros textos de la autora, se hace notar la alternancia entre los sentimientos dolorosos y de gozo. En general, el sufrimiento moral forma parte de una categoría global más amplia; una llamada humildad que tenía -y sigue teniendo- mucho de autoanulación y enajenación psíquica: un aspecto desarrollado, que no inventado, por las sectas destructivas actuales.

Sobre una base de sufrimiento moral y físico agudos, y tras una serie de fases de dolor y de gozo, más intensas progresivamente, se culmina en el gozo máximo o éxtasis. Corriendo el riesgo de la exageración, el esquema es similar en el masoquismo. Aunque en sentido estricto, éste es la necesidad de sufrir daño físico y/o moral, como condición previa a la experimentación del placer sexual que Freud llama sublirnación. Veamos, si no, cómo en el primer capítulo de Meditaciones sobre los Cantares analiza los versos: Béseme el Señor con el beso de su boca/ porque más valen tus pechos que el vino. Se enoja porque muchos se escanda­lizan de estos versos dirigidos a Dios, y añade que en una época, ella misma tuvo muchos temores al experimentar sentimientos seme­jantes; hasta que vio lo mismo reflejado en la Biblia y se tranquilizó. Experimenta todos esos regalos y desmayos y muertes y aflicciones y deleites y gozos con Él... esto no de palabra -como acaece en algunos- sino con toda verdad~ confirmada con obras. De hecho -y si no fuera por su valor como símbolo totémico-, Teresa podría ser tomada como modelo de sublimación de instintos sexuales reprimidos mediante un feroz autocastigo, físico y moral.

Lo dicho sería suficiente para explicar de forma bastante aceptable desde el punto de vista racional las vivencias místicas de la Santa; pero, además, existen hipótesis probables de procesos y anomalías neurológicas nada desdeñables, que a continuación reseñamos.

El organismo se defiende contra el dolor cuando éste se hace persistente e insoportable, elaborando productos químicos que bloquean las señales dolorosas en el sistema nervioso, con­trarrestando con la producción de sensaciones placenteras. En la actualidad, se admite que la fabricación de endorfinas por el cerebro en los deportistas ayuda a éstos a soportar estados de agotamiento y dolores musculares, por lo que no parece muy descabellado atribuir las experiencias místicas de Teresa a una respuesta química masiva de su propio cerebro para contrarrestar los brutales sufrimientos a que se sometía, ayudados por su gran deseo de unirse a la divinidad.

No olvidemos tampoco el grave trastorno que casi mata a la mística en sus años mozos; no se sale enteramente bien de una enfermedad semejante y, aunque sus experiencias místicas empezaron muchos años después, no se pueden descartar las secuelas de aquél episodio como su causa o una de sus causas. Se sabe que quienes padecen esquizofrenia experimentan sensaciones semejantes, aunque más desorganizadas y negativas, a las descritas por los místicos: recepción de mensajes exteriores en su cerebro, visiones y alucinaciones de todo género. Digamos que los esquizofrénicos son los anti-místicos. La diferencia está en que los místicos organizan sus percepciones en torno al cielo de sus preocupaciones religiosas, mientras que los esquizofrénicos están condenados a sufrir el infierno de sus temores. Parecen dos fenó­menos del todo opuestos, pero no se puede descartar que la base material sea la misma.

Terence Hines, en su libro Pseudoscience and the paranormal, citando investigaciones de Beyerstein y Sacks, expone que existe un gran parecido entre las ilusiones ópticas que crea el ataque de migraña y lo narrado por algunos místicos acerca de sus experiencias. Los ataques de migraña son fortísimos dolores de cabeza provocados por contracciones y expansiones de vasos sanguíneos que irrigan zonas extensas de la corteza cerebral, muchas veces en la zona occipital, donde están situadas las áreas visuales. La escasez alternativa de sangre provoca una respuesta de alta actividad de las neuronas y, por causas no muy conocidas en detalle, sensaciones visuales muy débiles -posibles recuerdos- se refuerzan hasta el punto de aparecer como reales. Entre los muchos achaques de Teresa sobresalen los continuos dolores de cabeza, los cuales se asocian a la migraña sin dificultad.

Añadamos que a veces Te­resa mgería un combinado (láu­dano) de vino, opio y miel. Re­saltar este inocente hábito como causa de sus éxtasis y demás fenómenos místicos parece, tras lo dicho, bastante innecesario, pese a que algunos le den mucha importancia. Con seguridad, es la conju­gación de todas, o casi todas, las razones esbozadas, lo que da como resultado el fenómeno místico en esta mujer de gran personalidad y capacidad intelectual, como demuestra en sus escritos. Sumemos a un carácter fuerte y muy imaginativo la debilidad física, un objetivo religioso práctico -las fundaciones-, y otro ideal -la unión con la divinidad- al que le arrastra incluso el instinto sexual sublimado, el continuo dolor, tanto físico como moral, ante el que debe defenderse el organismo, posibles alteraciones mentales semejantes a la esquizofrenia, y muy probables migrañas que provocarían aluci­naciones. Todo ello en el tiempo y lugar más propicios que se pueda imaginar a la aparición del misticismo... ¿Qué más se puede pedir?

IN MEMORIAM

ISAAC ASIMOV (1920-1992)

Los grandes periódicos españoles al hacer sus panegíricos de urgencia se han olvidado de reseñar su faceta de luchador infatigable contra la pseudociencia.

Víctor Sanz Larrínaga

En los tiempos que corren siempre es de agradecer que los periódicos de máxima difusión dediquen (1) una o más páginas a glosar la vida y obra de un científico y filósofo (y no, por ejemplo, las de un político o las de un cantante de moda), aunque lamentablemente este interés surja en el día de su muerte. Me estoy refiriendo a nuestro entrañable Isaac Asimov (fallecido en la madrugada del 6 de abril de1992).

La ciencia en su infatigable búsqueda de la verdad no respeta creencias ni ideologías y su solo contacto las rompe, las hace saltar en pedazos.

En todos los panegíricos de urgencia (periodística) que he leído sobre la persona de Asimovse han recalcado, con más o menos acierto, sus tres facetas de científico (no muy brillante, como él mismo reconoce), divulgador de la ciencia (maestro indiscutible) y escritor de ciencia-ficción (creador genial), pero todos ellos han olvidado -¡curioso lapsus!- otra faceta no menos importante e inseparable de toda su obra y su vida: la lucha implacable contra la pseudociencia. En efecto, él, junto con M. Gardner y C. Sagan, entre otros, fundaron hace aproximadamente 17 años el CSICOP (Comité para la Investigación de los Supuestos Fenómenos Paranormales) con la finalidad de saber qué había de cierto, es decir, de científico en una serie de fenómenos extraordinarios, tales como la telepatía, ovnis, astrología, homeopatía, etc. A este grupo precursor se unirían posteriormente una pléyade vigorosa de científicos y filósofos de gran relevancia mundial (B.F. Skinner, también ya fallecido, M. Bunge, Stephen Jay Gould, Murray Gell-Mann, M.V. Quine, etc.). De entonces acá, la asociación se ha consolidado firmemente y su semilla ha ido germinando en forma de grupos escépticos afines por todo el orbe internacional. ARP es la muestra.

Pero, ¿por qué ese ominoso silencio ante esta faceta permanente y luminosa de su vida? ¿,Desconocimiento tal vez? ¿O es que se teme a algo o a alguien? La ciencia, Isaac lo sabía y lo enseñaba continuamente, no es sólo técnica, o sea, la lavadora, el coche y el ordenador, por poner ejemplos muy habituales, sino que es también y sobre todo, conocimiento racional y objetivo de la realidad material que nos circunda. Y esto, parece que a algunos les asusta y les disgusta. Por eso nos preguntamos aún, ¿a qué se debe esta desazón, este malestar íntimo? La respuesta, por evidente, puede pasar desapercibida: la ciencia en su infatigable búsqueda de la verdad no respeta creencias ni ideologías y su solo contacto las rompe, las hace saltar en pedazos. Es entonces cuando molesta, cuando zumba en los oídos como moscardón incómodo, y por esto se la suprime, se la reprime. He ahí la causa del olvido.

Isaac Asimov, quede claro, fue el maestro que practicó y enseñó la ciencia, que con ella exaltó la imaginación y, ante todo, que con ella luchó hasta sus últimos días contra el oscu­rantismo, el fraude y la estupidez. Pues todo eso y más es la pseudociencia, y todo eso, hay que insistir hoy más que nunca, recorre apocalípticamente el mundo en forma de astrología, creacionismo, ocultismo, ufologia, homeopatía, etc.

No espero ni por un minuto -decía Asimov- que mi defensa del racionalismo importe algo a muchas personas simples que gozan creyendo en las insensateces que leen y oyen, y que no tienen ningún medio de distinguir el disparate de lo sensato, pero yo tengo que tomar en consideración mi autorrespeto. Por inútil que sea la lucha, no puedo rendirme sin más (2).

Y en eso estamos, aunque a unos se les olvide y a otros no les guste.

NOTAS:

(1) Me refiero a los cuatro grandes diarios de ámbito nacional: El País, ABC, El Mundo y Diario 16. Sus artículos correspondientes están a disposición del que los solicite.

(2) La mente errabunda. Isaac Asimov. El libro de bolsillo nº 1282, Alianza Editorial. Madrid, 1987.

AFIS SCIENCE... ET PSEUDO-SCIENCES

Cahiers bimestriels de l’Association Française pour l’Information Scientifique.

Redactor Jefe: Michel Rouzé.

Comité de Redacción: Jean-Pierre Adam, Patrick Bollé, Henri Broch, Dominique Caudron,

Yves Galifret, Maurice Gross, Jean-Claude Pecker, Michel Rouze y René Seynave.

Suscripción anual (6 números): 160 Francos Franceses

Enviar a la cuenta postal: CCP AFIS 21 00000 P París. Francia

Una magnífica revista que nos abre una ventana racionalista a lo que ocurre en el mundo francés de las paraciencias. Normalmente hacen un fuerte hincapié en las medicinas alter­nativas. En su día la lucha fue contra el fraude paramédico organizado por los curanderos psíquicos de Filipinas. Hoy su caballo de batalla es la homeopatía, memoria del agua y otros milagrosos polvos de la Madre Celestina.

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Nuestro amigo Marc Haliet, recientemente ha publicado un nuevo libro. Su titulo es Les Sciences paralléles ou la sagesse des fous. La editorial es Éditions du Centre d’Action Laique -Campus de la Plaine, c.p. 236. Boulevard du Triomphe. 1050 Bruxelles , en su colección Espace de Libertés. Bruselas 1992. Contiene 192 páginas. En ellas se hace una especie de catálogo, con una magnífica bibliografía, de muchísimos de los mitos de ésta nuestra Nueva Era de superstición y os­curantismo. Por ejemplo: Piramidología; la maldición de los faraones; el catastrofismo de Veliko­vski; los grandes iniciados como madame Blavatski; Jacques Bergier y Louis Powels (autores de El retomo de los brujos); las ciencias ocultas; el espiritismo -las hermanas FOX-; demonología; la In­quisición; la telepatía y sus derivados, la experiencia del Nautilus, los astronautas telépatas; el ex­periencia Alfa; Wilhem Reich; la cámara Kirlian; la vida emocional de las plantas; Nostradamus; la Tierra viva; los Platillos Volantes en Plano y Aristarco; los ovnis en la Unión Soviética; etc.

AHI VIENE EL UFÓLOGO

Alejandro Agostinelli

Alejandro Agostinelli pertenece a la Comisión Directiva del Centro Argen­tino para la Investigación y Refutación de la Pseudociencia (CAIRP) y es ase­sor editorial de la revista especializada El ojo Escéptico. El presente artículo fue originalmente publicado en ese boletín, el 25 de mayo de 1991. Nuestro agradecimiento al autor por autorizar su aparición en LAR.

Ya no es novedad: el pensamiento má­gico está a la orden del día.

Y si bien la creencia religiosa es un sentimiento humano tan respetable como cualquier otro, cuando la fe aparece entre­mezclada con un falso discurso científico.. el hechizo a veces terapéutico del misti­cismo pierde su respetabilidad para con­vertirse en un retroceso peligroso. Es que desde el inmaculado altar donde se adora a los nuevos dioses tecnológicos se están fermentando sincretismos que hacen de la ignorancia y la superchería un culto sacra­mental. Como sostuvo el biólogo Jean Rostand, lo grave no es que tanta gente crea en lo paranormal. sino que se juzguen cosas serias con cerebros que creen en lo paranormal.

El viernes 3 de mayo de 1991, a las 20, el gran ateneo cultural de la Municipalidad de Buenos Aires estaba radiante. En pocos minutos más tendría lugar un magno acontecimiento. Durante tres días, pitonisas, astrólogos, médicos homeópatas, videntes, lectores del I Ching, psicólogos transpersonales, gurúes trasandinos, porta­dores de mensajes cósmicos, ufólogos y cazafantasmas llegados de Estados Unidos, Brasil, Bolivia, Perú y Uruguay protagonizarían, junto con sus colegas argentinos, una ceremonia que -desde el gong pri­mordial de la Edad de Acuario, allá en los dorados sesenta- reconoce antecedentes en todo el mundo. Con la voz quebrada por la emoción, el actor Fabio Zerpa presenta uno a uno a sus invitados. Lo mejor de la Nue­va Era está presente entre nosotros.

ZERPA: UN MUNDO PARA LELOS

En el Centro Cultural San Martín las luces son tenues, casi podria asegurarse que gobiernan las penumbras. Mientras es­pera la inauguración oficial del Segundo Congreso Médico Interna­cional Panamericano, el público asiste a la proyección del último vídeo del presidente del congreso. Allí Zerpa cita a Carl Sagan para extraer apresuradas conclusiones, sin avisar que corren por su cuenta: Hay un millón de civilizaciones tecnológicas capaces de venir en los platos voladores. Rinde un sospechoso homenaje a Max Planck cuando le hace decir que la materia no existe, todo es espíritu (como se sabe, el físico alemán que estableció la teoría de los cuántos jamás habló de espíritu sino de paquetes de energía). Pero entonces... ¿de dónde vienen ellos? El actor afirma que bien pueden llegar de los mundos invisibles que investiga la física cuaática (cuando en realidad ésta estudia las fuentes elementales de radiación). Sin embargo, todos creen que es la voz de la ciencia la que habla. Pero el actor sólo recurre a cierta clase de lenguaje cientifista cuando considera vistoso conferir una aureola de autoridad a sus pretensiones. En cierto momento, para apoyar su caprichosa especulación, muestra fotografías donde el OVNI se hizo visible tras el revelado. Nadie piensa en fallos de la emulsión, en reflejos en la óptica de la cámara o en veloces pájaros que fueron captados casualmente durante un vuelo que los muestra con formas curiosas. El especia­lista es sagaz en eso de no darle tiempo a la razón. Hay fotógrafos que -tocados por la varita mágica de lo inexplicable- tuvie­ron la suerte de plasmar el instante justo en que artilugios procedentes de la cuarta dimensión golpeaban la puerta de nuestro exasperante mundo tridimensional. Por eso Zerpa pregunta: ¿Los vehículos extraterrestres dirigidos se moverán en mundos paralelos?. Tal vez. Pero... ¿no será que el don del discurso pseudocientifico reside en que justamente contiene el peligroso atributo de fascinar con el menor esfuerzo intelectual? En todo caso, los charlatanes saben que basta echar mano de un manojo de datos asombrosos para que el público predispuesto acepte sin chistar las lecturas menos verosímiles de la realidad. Por el resto, ya no caben dudas. Ciertos ufólogos demuestran moverse como anguilas en el gran océano de un mundo para-lelos. Mundo que en buena medida les pertenece: día a día, añaden otro ladrillo a la pared del edificio de lo irracional.

EDWIN, EL MENSAJERO

A diferencia de otros intentos similares, en esta ocasión los invitados del exterior no fallaron. Es que Fabio Zerpa organiza su primer congreso y con el correr de los años supo cultivar buenas amistades a lo ancho de todo el mundillo panesotérico. Desconcertando a los propios aficionados al misterio, los congresales extranjeros fueron presentados como grandes científi­cos enrolados en las más diversas díscipli­pinas mánticas. En honor a la verdad, en su gran mayoría eran ilustres desconocidos. cuyo mayor mérito consistió en que esta­ban en condiciones materiales de asistir al congreso. Los folletos que repartieron a la prensa no eran demasiado elocuentes acer­ca de sus presuntas aptitudes científicas. No quedaba otro remedio que juzgarlos por sus dichos.

Y de Peru me traje un ‘chasque’ (mensajero), pre­sentó Zerpa. Se trataba de Edwin Flores Zevallos, un místico cuzqueño a quien se le atribuyó el Antiguo Conocimiento Sagrado de la Hermandad Mística de los Siete Rayos. Designado guía y mensajero espiritual de la Luz Krítica por las autoridades jerárquicas de cierta clase de entidad hermética de los Andes, Edwin se reveló como el orador más simpático del congreso. Cuzco es una palabra mántica, toponimia que representa el chacra ter­cero, dentro del equilibrio psicosomático y de las emociones humanas. El carismático gurú trasandino logró crear un clima en­cantador cuando, en un momento de su charla, aseguró que intentaría abrir las chacras del respetable público. Solicitó ojos cerrados y concentración. Pero el oportuno instante de paz se pulverizó cuando el amable mensajero comenzó a soplar un caracol enorme, mediante el cual bufó algunas notas monocordes -que sona­ban como la sordina gruesa de una trompe­ta desafinada- apuntando hacia distintas di­recciones de la sala. Aunque intercaló alguno que otro argumento pseudomédico -en definitiva, todos los curanderos lo ha­cen- puede señalarse a su favor que, en ge­neral, no intentó reforzar sus consejos es­pirituales con disquisiciones de tono académico.

EL INVISIBLE PODER DE LA MEN­TE

No puede decirse lo mismo de los pa­nelistas que lucían credenciales universita­rias. En una conferencia titulada El poder curativo de la mente, el doctor Roberto Guar­damagna explicó que entre sus procedimientos, los sanadores suelen emplear campos bioenergéticos, manifestación que sería la encargada de irradiar buenas ondas de un cuerpo sano a otro enfermo. Según dijo, en algunas ocasiones él mismo era capaz de curar con el poder de la mente. Si hasta entonces cabía la sospecha de que las declaraciones del médico simplemente podían obedecer a una comprensión benévola de las técnicas de sugestión psicológica popularizadas con el nombre de Método Silva de Control Mental (por supuesto, nunca reconocidas como tales), quien lo hiciera estaba sintonizando otro canal. Para Guardamagna, el poder de la bioenergía es un hecho probado. Cuando al autor de estas líneas le preguntó (a través de un papelito, ya que durante el ‘debate’ el diálogo directo con el público fue suprimido) cuál era el proceso físico que tenía lugar durante ese fenómeno de trans­misión bioenergética -mecanismo que, por otra parte, quedaba por definir-, el neo­chamán captó de inmediato que la deman­da tenía un dejo desleal. En ella, sin duda, había gato encerrado; tal vez, un cuestio­namiento embozado. Tras pedir al autor que se identificara, le indicó que se toque una mano. Ese calor ya es energía. No tengo por qué explicar algo que para cualquiera es evidente. El democrático sistema de debate inhibía toda posibilidad de formular preguntas.

TODO UN HOMBRE DE CIENCIA

Procedentes de Estados Unidos asistie­ron la vidente Judith Conrad, de quien se dijo que en su país tiene un exitoso pro­grama de televisión, la medium Rose Den­nev y el ufólogo James Harder. A propó­sito de este último, tanto la papelería como la publicidad previa al congreso anunciaban la presencia de un importante miembro permanente de la NASA que hablaría de las últimas evidencias sobre la existencia de los platillos voladores. Harder era la gran atracción, el número fuerte. ¿Para qué dependencia de ese organismo ha colaborado?, fue la pregunta. La intérprete oficial del congreso traducía cualquier cosa. Cuando la insistencia comenzó a re­piquetearle el tímpano, decidió comentar por lo bajo: Me parece que no quiere con­testar, usted ya sabe cómo son estos cien­uficos. Insatisfecho, el que escribe balbu­ceó la pregunta en un inglés elemental pero confiable. Con una sonrisa sugerente y sin dudar un segundo, James Harder respon­dió: Tan sólo fue un error de los organiza­dores. Pese a que ningún rostro empalide­ció, la tez de la traductora adquirió un tono bermellón. El norteamericano, que se pre­sentó como un especialista en casos de ab­ducción (así se les llama a los ‘raptos ovni’) con 20 años de experiencia en el tema, ofreció una intrascendente charla so­bre la misión de los extraterrestres en la Tierra, justificando la sintomática ausencia de pruebas evidentes de sus incursiones en el planeta con el remanido no estamos preparados para el contacto.

Pese al paupérrimo contenido docu­mental de su conferencia (exhibió como novedad el caso de los extraños círculos de Inglaterra, seguramente ignorando que aquí fue difundido hasta el hartazgo por distintas revistas de interés general), el yanqui conoció el favor del público ocul­tista vernáculo cuando afirmó: Pregun­tarme a mí si creo en las abducciones sería como preguntarle a un cirujano si cree en la penicilina. Sin duda, sus palabras fueron contundentes. Pero también fueron una lástima, ya que la asistencia había perdido la oportunidad de oír hablar a un científico para estar en presencia de un devoto más de la religión cósmica. Tanto como para agregar un poco de color a esta nota, en una conversación aparte se le consultó cuál era su opinión sobre las experiencias que llevó a cabo en su país el profesor Alvin Lawson. (En aquél estudio, Lawson había enfrentado el testimonio bajo hipnosis de un grupo de 16 personas, que no tenía casi ningún conocimiento previo sobre el tema ovni, con el relato proporcionado por gente que había afirmado haber sido realmente secuestrada por los ocupantes de un platillo volador. De la comparación el investigador estableció que no surgía ninguna diferencia significativa, probando que la regresión hipnótica no servía para garantizar que los testigos describieran un suceso real, aun cuando fuese psíquicamente verdadero.) Pero para Harder las abducciones sintéti­cas sólo probaban que el relato de los se­cuestrados imaginarios no se diferenciaba de los auténticos porque todos estamos bajo la influencia de los medios de difu­sión masiva. ¿Pero en tal caso, tampoco están a salvo los ‘abducidos reales’...?, fue la nueva pregunta, obvia, como una manzana madura. Los casos ‘reales’ son reales. Esa es la diferencia, fueron sus úl­timas palabras, pasando de largo de largo la objeción con la misma naturalidad con que se descarta una manzana podrida.

CARNICERIA PSÍQUICA La tarde del sábado 4 de mayo la sala A del Centro Cultural San Martín fue sa­cudida por un documental impresionante. La brasileña Gilda Moura -simultánea­mente parapsicóloga, esoterista y psi­cóloga- se refirió al tema curaciones cós­micas. desde hace muchos años, los inves­tigadores de lo irracional saben que los autodenominados cirujanos psíquicos que realizan operaciones indoloras, sin anestesia ni asepsia no son más que vulgares estafadores que recurren a burdos trucos de magia. Sin embargo, el vídeo presentado por Moura fue una clara muestra de las re­finadas técnicas que ha desarrollado el curanderismo en su país. Las imágenes, que fueron tan fuertes que hubo una estampida y más de un desmayado, mos­traban cómo el cuerpo de niños, mujeres y ancianos enfermos era seccionado no ya con bisturíes o cuchillas sino con ¡sierras eléctricas! El caso es que la profundidad con que penetraban en la carne las inci­siones efectuadas en ciertas zonas críticas -en el abdomen o en la columna vertebral- permitió desvelar el misterio del grotesco (e innecesario) procedimiento: la sierra no podía ser ni de metal ni filosa (quizá de gomaespuma) y la sangre no podía emanar sino de un pequeño surtidor adosado a la sierra. Pocos de los asistentes supieron que Ladislao Enrique Márquez -ilusionista pro­fesional y director del Centro Argentino para la Investigación y Refutación de la Pseudociencia (CAIRP)- estuvo presente durante la proyección. Márquez, que se hizo conocido cuando desenmascaró en la TV al médico del espacio Ricardo Gil Lecha, quien utiliza una técnica similar a la de los brasileños, consideró que algunas de las escenas en efecto eran cruentas, evi­denciando que en algunos casos se practi­caba un corte en la piel de los pacientes. En tales casos, el dolor podía ser atenuado mediante anestésicos aplicados subrepti­ciamente o por simple sugestión. Pero mal podía hablarse de sanación cuando el film no mostraba el antes ni el después de la operación.

El verdadero peligro de estos médicos alternativos es doble: 1) Por un lado, la ilusión de la cura mágica induce al abandono de la medicina (tradicional, a veces poco efectiva pero, guste o no, científica) y 2) por el otro, la ostentosa falta de higiene puede derivar en infecciones difícilmente reversibles. Hasta los presuntos médicos presentes en la sala se abstuvieron de ofrecer el punto de vista científico y legal de la cuestión. Entonces, vale la pena preguntarse: ¿No fueron los panelistas cómplices de una aberrante apología del ejercicio ilegal de la medicina? El sistema espiritual brasileño de curar sólo mereció alguna alegre especulación de los canales de co­municación interdimensonal que facilita­rían la conexión cósmica de los sanadores con extraterrestres en órbita alrededor de la Tierra o, de no ser así, con el espíritu de prestigiosos médicos difuntos que habrían decidido colaborar desde el más allá con un grupo de brasileños avivados. ¿Y para qué hará falta semejante carnicería si los cirujanos paranormales dicen curar con la mente? El corte -aclaró la parapsicóloga- ­serviría para causar el impacto en la con­ciencia del paciente. Sin palabras.

LAS PIEDRAS DE RORSCHART ¿Qué decir sobre el presidente interna­cional del congreso? Era el suizo Peter Schneíder, quien desde hace 7 años vive en el Perú. Su título de profesor lo obtuvo en el Instituto Silva de Control Mental pero le gusta hacerse llamar Eco, el hombre místico, seudónimo con el que conduce en Lima Viaje Astral, su programa de radio. En las palabras de apertura anunció que trataría de demostrar que el antiguo, en tiempos de la Atlántida, era mucho más in­teligente que el hombre de 1991. En su conferencia, Schneider se referiría a las misteriosas figuras de la meseta de Marcahuasi, una pedregosa región localizada a 80 km. de Lima. Al comienzo pronunció una frase iluminada que estuvo a punto de redimir su presencia en el congreso: A veces hay que darles la razón a los escepti­cos porque pocas cosas de las que ha­blamos son visibles a los ojos. Sin embar­go, apenas si era el preludio de algo que le quedaba por decir. Pero esto sucede por­que estas manfestaciones ocurren en la cuarta y hasta en la quinta dimensión... y yo traigo las pruebas. ¿En qué consistían esas pruebas? Anticipó que proyectaría 80 diapositivas donde el público podría des­cubrir gigantescas figuras esculpidas por las culturas preincaicas: caras de hombres y mujeres de todas las razas, animales de la fauna entonces desconocidos en el nuevo continente, dinosaurios y, como si esto fuera poco, ¡extraterrestres!. Impa­cientemente, todos esperaron encontrarse frente a frente con las sorprendentes escul­turas que habían merecido semejante in­troducción. Al verlas, el asombro fue in crescendo: no se trataba de otra cosa que de ¡rocas con formas curiosas! La selec­ción, sin duda, había sido ardua. Los anti­guos artistas tenían bastante fantasía... ¡observen esta graciosa figura de un as­tronauta!, se entusiasmaba Schneider. Al­gunos asistentes no necesitaron el estímulo de los epígrafes orientativos del confe­renciante para ver ET incluso donde aquél había anunciado dos mujeres desnudas. Cuando el suizo sugería que se vieran cohetes, pirámides y platillos voladores, otros adivinaron formas fálicas, montones de bosta y pequeños submarinos. Hubo un papelito enviado a la mesa de debate que fue astutamente censurado por el modera­dor: el testimonio escrito con la cursiva temblorosa de un abuelito que aseguraba haber sido testigo de prodigios en el cielo todavía más claros. Él, escribió, se pasaba horas estudiando las nubes y conocía mejor que nadie el efecto de la erosión, capaz de crear formas aún más interesantes que las piedras de Marcahuasi. El antiguo, en tiempos de la Atlántida, era mucho más inteligente que el hombre de 1991. Con lo que queda demostrado.

VIAJE CON F.Z.

Algunos creen que el actor Fabio Zerpa es un hombre muy pagado de sí mismo. En los tres días que duró el conciliábulo bru­jeril no hizo otra cosa que hablar de sus años de experiencia, lo chico que queda el título de profesor de historia (sic) o las menciones de honor que recibió por sus in­vestigaciones. Dicen que se quiere tanto que el resto de los panelistas, quizá, tan sólo era un pretexto. El pretexto para que esa gran conferencia pueda llamarse con­greso y justificar los US$ 120 de la en­trada. El pretexto para que seis de sus invi­tados extranjeros ofrecieran seminarios poscongreso a razón de US$ 50 por cabe­za. En todo caso a Zerpa no le faltaron motivos para darles gracias por estar. Si bien esperaba a más de 1.000 asistentes, los 150 finalmente inscritos debieron tener su sentido común lo suficientemente flojo como para abonar también el monto re­querido para hacerse acreedores del resto de los servicios. Por si fuera poco, a lo lar­go del Segundo Congreso Místico Inter­nacional se invocaron reiteradamente las maravillosas propiedades energéticas del cerro Uritorco, santuario de los hermanos cósmicos con base en Capilla del Monte, y los fascinantes misterios de Machu-Picchu.

¿A título de qué esa insistencia? No hace falta ser telépata para adivinarlo. Viaje al Perú esotérico y a la Argentina tradicional y mística con Fabio Zerpa , decían los folletos. ¿Desea ir a Perú?: Lima - Pachacamac -Cuzco - Machu-Picchu. Conferencias en Lima. Meditación trascendental en la alta montaña. ¿O prefiere Capilla?: Encuentro con los hermanos del espacio. Visita nocturna de reconocimiento al cerro Uritorco. Ceremoniales de la tierra, viento, agua y fuego. Relajación mental y corporal. ¡Totalmente financiado! En 12, l8 y 24 cuotas. Aquí, en Marte o en Zim­babwe, a esto se llama flor de negocio.

En definitiva, ¿hay o no extraterrestres entre nosotros? La pregunta estuvo dirigida a un experto en ovnilogía argentino, Juan Carlos Spadafora: Sí, creo que están entre nosotros. No sé bajo qué forma, porque es­tán sin que nos demos cuenta. Y esto no es fantasía, es realidad.

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CIRUGÍA PARANORMAL

Aldo M. Slepetis

El Doctor Slepetis es Miembro Titular de la Asociación Argentina de Ciru­gía, de la Sociedad Argentina de Cirugía Torácica y Cardiovascular y del Cen­tro Argentino para la Investigación y Refutación de la Pseudociencia (CAIRP).

RESUMEN

La presunta cirugía psi es la que practican algunos sujetos que se atribuyen poderes paranormales.

El autor concluye que la clave de la cirugía psi consiste en una mezcla de defectuosa auto­crítica, sugestión y elemental juego de manos.

ABSTRACT

The unreal psi surgery is the one that practise some persons who attribute paranormal’s powers.

The author concludes that the key for psi surgery success lays a mixture of weakness in self-criticism, suggestion and elemental trick hands.

En el campo de las llamadas curaciones paranormales (3) encontramos la cirugía psíquica, psicocirugia o cirugía mediúm­nica. Hasta hace poco, la psicocirugía sólo se refería a la neurología indicada en algu­nas psicosis, psicocirugía estrenada en 1935, con la leucotomía prefrontal, por Egas Moniz y Gualterio Hess.

Esta cirugía -o pseudocirugía-, asimis­mo llamada cirugía psi, es la que teatrali­zan algunos individuos (curanderos) por medio de presuntas facultades paranorma­les o parapsicológicas (2).

Emplean generalmente sus manos en vez del bisturí; ocasionalmente algún adminiculo auxiliar; no dejan incisiones ni cicatrices, aunque a veces dejan ex profeso alguna marca; actúan en trance

(de aquí lo de cirugía mediúmnica), pero en numerosísimas ocasiones ni se molestan en representar tal estado.

Se atribuyen el poder de extirpar blastomas de todo tipo, de focos flegmásicos, de eliminar litiasis, varices, hemorroides, etc. Además, estas patologías pueden ser reales o ficticias. Tales operaciones admi­ten, como lo refiere Stelter (4), que sus métodos son poco efectivos en casos de soluciones de continuidad esqueléticas y de excrecencias cutáneas.

El fenómeno psi, objeto de estudio de la parapsicología, preten­dida ciencia desacreditada en la actualidad en el ám­bito científico, comprende la percepción extrasenso­rial (telepatía, clarividencia y precognición) y la psicocinesia (1).

Esta clase de intervenciones pertenece­ría, en teoría, al dominio de la psicocinesia o PK, metergia o telecinesia; o sea, fenó­menos en los cuales la mente actúa sobre la materia, sin la mediación de energías o fuerzas admitidas por la ciencia.

En estas intervenciones, habitualmente, se masajea el abdomen u otra región del enfermo, se hace manar sangre de una presunta herida y se exhibe un tejido or­gánico difícilmente identificable. La etio­patogenia de tal hemorragia es la acción de exprimir un algodón oculto empapado en sangre.

Algunos exámenes del líquido apare­cido revelaron un grupo sanguíneo distinto al del enfermo operado; otros, sangre ani­mal. Estudios roentgenográficos evidencia­ron que persistía la litiasis en su sitio, lo mismo que distintos tumores, como igual­mente el apéndice vermicular, después de las intervenciones. Estudios histopatológi­cos han informado que se trataba de tejido animal; p.e., de gallina (4).

Algunos adeptos faná­ticos todo lo explican; ar­gumentan que podría mutar el carácter específico de la sangre durante estos fenó­menos psi por procesos pa­raquímicos, que podría haber cambios tisulares atribuibies a procesos de desmaterialización y materialización. Hay que reconocerles imaginación y el hallazgo de tecnicismos (como paraquímico) que impactan.

Son famosos los operadores filipinos, como Tony, sobrenombre de Antonio Agpaoa, asistido por un ser espiritual lla­mado Comforter. El grueso de estos opera­dores se agrupa en la Unión Espiritista Católica Filipina. Más próximo a nosotros (Rep. Argentina) lo fue el brasileño Zé Arigó, seudónimo de José Pedro Freitas, guiado por un fallecido doctor Fritz, que practicaba aparentes intervenciones oftal­mológicas con un cuchillo de cocina.

Todas estas cirugías son sin anestesia, no se evalúa el riesgo quirúrgico, no se producen complicaciones infecciosas, los pacientes no quedan en una cama de post-operatorio. En síntesis: la cirugía ideal. A lo único que se someten los en­fermos son al diagnóstico mediúmnico y a la larga espera para ser asistidos; la pa­ciente espera junto a numerosos ansiosos e ingenuos conlleva repercusiones psicológi­cas. En la diagnosis básicamente el ciru­jano psíquico manifiesta percibir las auras de diversos en diversos colores, con lo cual localiza el morbo y adivina su naturaleza. A tal clarividencia diagnóstica se la ha de­nominado telemnesia.

El quirófano puede ser una choza, un patio, una habitación de una posada o de un hotel internacional.

La evaluación de los resultados no pue­de hacerse por los métodos científicos co­rrientes. Sólo cabe la autoevaluación sub­jetiva del enfermo o el subjetivismo de quienes lo rodean. Mencionamos que el llamado efecto placebo se incrementa en las pato­logías graves o malignas. En la coincidencia de defectuosa autocrítica, procesos sugestivos y arte de escamoteo no muy depurado está el se­creto de la cirugía psi.

Esta sofisticada técnica ha llegado a la Argentina; su ámbito más apropiado es el artículo 208 del Código Penal (ejercicio ilegal de la Medicina)

BiBLIOGRAFÍA

(1) Slepetis, A.M.: Parapsicología. Orientación Médica 24 (1116): 59-61, 1975.

(2) Slepetis, A.M.: Cirugía psi. El Ojo Escéptico 1(1): 7, 1991.

(3) Slepetis, A.M.: Curaciones Paranormales. Conciencia, 7 (99): 28-29, 1991.

(4) Stelter, A.: Curación Psi. Plaza y Janés Ed.. Barcelona. 1976.

UN CURIOSO EFECTO DE LA PERESTROIKA: EL AGUA

BAUTISMAL

SERÍA UN AGUA CON MEMORIA.

Redacción de la revista AFIS. Science et.... pseudosciences, nº 191 (Mayo-Junio 1991), p.28

Nuestro amigo de Leningrado Vladímir Lvoff nos envía la traducción literal de un texto publicado en la revista moscovita Ciencia y Religión (Nº1, 1991). Lvoff comenta: “Como podéis ver, la famosa memoria del agua ocupa un puesto de honor en nuestro país. La revista en cuestión se ha convenido en los últimos años en una publicación bastante alejada de la ciencia”. He aquí el artículo al que hace referencia.

Intentemos entender el misterio del bautismo desde el punto de vista de la Ciencia.

El acto del bautismo opera sobre el hombre en tres direcciones. primero, abre un canal de comunicación con la inteli­gencia Suprema. Segundo, la Palabra (del sacerdote) aporta la energía de la inteligencia. Tercero, el agua (bautismal), que tiene memoria, se convierte gracias a la Fe y a la Palabra en generadora de energía. El agua constituye un medio de resonancia que permite al hombre liberarse de la presión gravitacional debida a un cataclismo cósmico prehistórico. Esta presión ha convertido al hombre en algo comparable a un agujero negro. Pero la impulsión energética del bautismo hace surgir la posibilidad de una evolución del espíritu. Únicamente la posibilidad, porque la evolución espiritual exige una cristianización total de la humanidad, a la que se llega por un camino largo y difícil. Un camino que transforma al hombre en sustancia radiante, como pensaba Tsiolkovski.

¡Uf.! -comenta sencillamente Lvoff-. Como veis, la ciencia y la religión triunfan.

Traducción de Javier Pereda Suberbiola

1 PREMIOS ARPíos 1992 PARA MEDIOS DE COMUNICACIÓN

PAPELETA DE VOTO

Por su eficacia en la divulgación pseudocientífica a lo largo del año doy mi voto a:...

CANALES DE TELEVISIÓN

De ámbito estatal:

Voto por (sólo uno)

De ámbito local o autonómico:

Nombre cadena_____________________

Puntuación_____ (de 1 a 7) (*)

EMISORAS DE RADIO

De ámbito estatal:

Voto por (sólo una)

De ámbito local o autonómico:

Nombre emisora_____________________

Puntuación_____ (de 1 a 7)

PERIODICOS

De ámbito estatal:

Voto por (sólo uno)

De ámbito local o autonómico:

Periódico___________________________

Puntuación_____ (de 1 a 7)

REVISTAS

Dada la especialización existente en este medio, califiquense las siguientes según su mayor o menor grado de “salvajismo pseudocientífico” (*)

AO CERO____

CONCIENCIA PLANETARIA___

CONOCER____

ESPACIO Y TiEMPO____

KARMA 7

MÁS ALLÁ____

MUY INTERESANTE____

(*) La escala de calificación del descarrío es de 1: muy moderado a 7: muy fuerte.

Enviad vuestro voto, fotocopiando, recortando o reproduciendo esta página como OS apetezca. a la mayor brevedad, al apartado 17026, MADRID 28080. Habrá bombo y platillo asegurado para divulgar el escrutinio.

DESDE EL SILLÓN

ESCÉPTICO,

RECOMENDAMOS:

Luis Alfonso Gámez

LIBROS

Lurie, Alison: Amigos imaginarios [Imaginary Friends]. Trad. de Iris Me­néndez. Tusquets Editores (Col. Andan­zas, n2 86). Barcelona 1989. 342 pági­nas. En los últimos meses, he dedicado mucho tiempo a pensar qué nos ocurrió a Tom McMann y a mí el invierno pa­sado, en Sophis: preguntándome qué fue exactamente lo que los Buscadores de la Verdad nos hicieron y cómo nos lo hicieron. ¿Pudo realmente un grupo de lugareños chiflados y religiosos haber hecho perder el juicio y casi la profe­sión a un sociólogo famoso y a su ayu­dante?. Así comienza Amigos imagina­rios, una novela de Alison Lurie (Chicago, 1926) sobre la investigación que dos sociólogos hacen de un grupo de pueblerinos que recibe mensajes de un extraterrestre del planeta Varna. En la obra, escrita -y muy bien escrita, por cierto- en 1967, asoman la mayoría de los ingredientes de la Nueva Era y se mezclan -como en una coctelera y en una interesante trama- el espiritismo, la ufología, la alimentación natural, la pa­rapsicología... Los mensajes que un guía alienígena envía a una adolescente dan lugar a un nuevo culto religioso y pseudocientífico. Shirley McLaine y compañía deberían leer esta novela y dejas de escribir malos remakes.

ARTICULOS

Alonso, Andoni: El horóscopo más caro del mundo. El Mundo (Madrid), 3 de diciembre de 1991. Periódicos y revis­tas de amplias tiradas incluyen, desde hace tiempo, anuncios de la empresa Horóscopo Occidental, que facilita por teléfono la predicción astrológica sema­nal para cada signo del zodíaco. Según el artículo, las oficinas del consumidor han recibido centenares de quejas de usuarios que, ignorando que se trataba de llamadas internacionales, han llegado a pagar recibos telefónicos de más de 100.000 pesetas. Y es que la consulta astrológica telefónica se hace nada más y nada menos que a Estados Unidos y Australia.

Arias, Eusebio: El zodíaco no existe. El Mundo (Madrid), 28 dc octubre de 1991. La polémica entre astrónomos y astrólogos ha estallado en Francia con la publicación de un libro. En 1951, apa­reció el libro La Astrología, de Paul Couderc, astrónomo del Observatorio de París, dentro de la colección Que sais-je?. La obra denunciaba el carácter pseudocientifico de la astrología y tuvo un gran éxito de ventas: se comerciali­zaron 44.000 ejemplares en seis edicio­nes, la última de ellas de 1978. Recien­temente, Prensa Universitaria de Fran­cia ha vuelto a sacar al mercado un título alabado por los científicos y repudiado por los charlatanes. Sin em­bargo, en esta ocasión, el libro Que sais-je? les hace el juego a los pícaros engaña-bobos. La bioquímica Suzel Fu­seau-Braesch ha escrito un texto defensor de la astrología, que, en pala­bras de Michel Rouzé, es lo contrario de una actualización del asunto; lo transporta siglos atrás.

Couper, Heather, y Henbest, Nigel: ¿Que vinieron los Reyes Magos? El País (Madrid), 3 de diciembre de 1991. Co­lin Humphreys, de la Universidad de Cambridge, mantiene que la estrella de Belén fue casi seguro un cometa. El profesor británico fecha el nacimiento de Jesús entre el 13 y el 27 de abril del año 5 antes de nuestra era y llega a la conclusión de que el fenómeno celeste referido en la Biblia fue el cometa que aparece en los documentos de la época.

Efe: La ciencia reproduce el ‘milagro’ de san Genaro en el laboratorio, El Sol (Madrid), 11 de octubre de 1991. Un experimento realizado por tres investi­gadores de la Universidad de Pavía ha suscitado un vivo debate sobre el mila­gro de la licuación de la sangre de san Genaro. Los científicos han conseguido una substancia que actúa de igual forma que la supuesta reliquia y han hecho pública la fórmula utilizada para obte­ner un gel que actúa de la misma mane­ra.

Escala, Albert: El milagro de san Genaro fue reproducido en un laboratorio. La Vanguardia (Barcelona), 11 de octubre de 1991.

Fernández Ardanaz, Santiago: El mito de san Genaro se diluye. El Correo Espa­ñol - El Pueblo Vasco (Bilbao), 11 de octubre de 1991.

Fernández Vallejo, Marta: Una mujer in­gresa en Cruces tras ser atendida por un curandero. El Correo Español -- El Pueblo Vasco (Bilbao), 5 de noviembre de 1991. Una mujer de 33 años ingresó en coma profundo, en el hospital viz­caíno de Cruces, el 31 de octubre de 1991, después de haber seguido un tra­tamiento prescrito por un curandero de Vigo. La enferma, vecina de Bilbao, su­fre diabetes, y el curandero le había re­comendado, cinco días antes de la hospitalización, dejar de administrarse insulina y tomar una infusión de hier­bas. Los médicos pudieron salvar la vida de la joven, aunque aseguraron que, si hubiese tardado en llegar dos ho­ras más, habría fallecido. El servicio de Endocrinología de Cruces asiste al año a una decena de diabéticos que son ingre­sados en coma después de ser tratados por curanderos.

Fernández Vallejo, Marta: El Colegio de Médicos ha denunciado a veinte curan­deros en los últimos años. El Correo Español - El Pueblo Vasco (Bilbao), 9 de noviembre de 1991. El Colegio Ofi­cial de Médicos de Vizcaya ha denunciado en los últimos años a una veintena de curanderos ante el Gobierno civil. El presidente de este colectivo, Ramón San Sebastián asegura que nun­ca se ha hecho caso de esas denuncias, aunque iban acompañadas de pruebas irrefutables, ni se ha tomado medida al­guna contra los curanderos. Fuentes de Gobierno civil, no obstante, dicen que la institución sólo ha recibido una de­nuncia de este tipo en varios años.

Gámez. Luis Alfonso: José Antonio Váz­quez. Jefe del Servicio de Endo­crinología de Cruces. ‘Cada curandero es un mundo’. El Correo Espánol - El Pueblo Vasco (Bilbao), 10 de noviem­bre de 1991. El jefe del servicio de Endocrinología del hospital de Cruces afirma que la cultura sanitaria de este país es tan baja que mucha gente sencilla busca todavía al salvador, al individuo que cura lo mismo un roto que un descosido. José Antonio Váz­quez asegura que los curanderos se aprovechan de la angustia de los enfer­mos y sólo tienen éxito con dolencias de origen psicosomático. En el fondo, se trata del miedo a la muerte, que es in­evitable, sentencia el facultativo. Man­tiene que, en gran medida, las ‘medi­cinas alternativas’ participan del curan­derismo. Son dos cosas muy próximas. Me resulta difícil distinguirlas. Vázquez explica que muchos profesionales de la medicina no tienen lugar en el sistema sanitario y llegan a la ‘medicina al­ternativa‘ porque no tienen otra opción. Son curanderos que, al menos, tienen una formación y saben hasta dónde pueden llegar.

Gorostiza, Joseba: Me inyectaría sangre con sida. El Correo Esyañol - El Pueblo Vasco (Bilbao), 13 de enero de 1992. Jesús Pérez, el curandero gallego que puso en peligro la vida de una joven diabética vizcaína al desaconsejarle que dejara de administrarse insulina, dice estar dispuesto a inyectanne sangre in­fectada con sida ante una comisión técnica rigurosa, para demostrar que no puedo padecer la enfermedad y me recuperaría en el tiempo que tardaría en depurar mi sangre. Empresario ci­nematográfico y armador de buques, Pérez comercializa, por el módico pre­cio de 3.000 pesetas los 60 centímetros cúbicos, un elixir, que, producido en cantidades masivas, signficaría la caída de los laboratorios que elaboran los productos farmacéuticos.

El País: Escrivá de Balaguer justificó el genocidio judío, según el semanario ‘Newsweek’. El País (Madrid), 8 de enero de 1992. Además del año de la Exposición Universal de Sevilla, del Quinto Centenario del Descubrimiento de América y de los Juegos Olímpicos de Barcelona, 1992 va a ser el año de José María Escrivá de Balaguer. El fun­dador del Opus Dei fue beatificado en Roma el pasado 17 de mayo, después de un rapidísimo proceso, en el que el Va­ticano ignoró las voces discrepantes y se plegó a los intereses de la secta destruc­tiva cristiana. Escrivá, a quien Juan Pa­blo II se ha dado prisa en subir a los al­tares, consideraba a Adolf Hitler y Francisco Franco salvadores de la fe católica contra el ateísmo comunista, según el sacerdote católico Vladimir Feltzmanm que fue miembro del Opus Dei entre 1959 y 1985. Feltzman ase­gura que el cura de Barbastro le dijo una vez que Hitler no era tan malo como cree la gente y que había sido injustamente acusado de matar a seis mi­llones de judíos, calificando tal cifra de absoluta exageración. El actual prelado de la secta, Alvaro del Portillo niega, no obstante, la veracidad de esta informa­ción y mantiene que Escrivá sólo sentía dolor ante el holocausto sufrido por el pueblo hebreo como consecuencia del plan criminal nazi.

Pérez Cobo, José Carlos: Milagros prepa­rados. El Correo Esoañol - El Pueblo Vasco (Bilbao), 15 de diciembre de 1991. José Carlos Pérez Cobo, profesor de la Universidad del País Vasco (UPV) y periodista, argumenta en este artículo que la fabricación de reliquias es un ne­gocio medieval que ha llegado hasta nuestros días. El autor hace un breve re­corrido por algunos milagros y los ex­plica, incluido el sudario de Turín y la sangre de san Genaro. Sin embargo, Pé­rez Cobo echa un borrón cuando escribe que la sábana santa es una falsifica­ción, si bien queda por explicar cómo está impresa la imagen y cómo un ar­tista -probablemente un alquimista- de esa época pudo imaginar un dibujo en negativo.

Supple, Curt: Científicos italianos publi­can una receta de la ‘sangre’ de san ‘Genaro. ~ (Madrid), 16 de octubre de 1991.

Toharía, Manuel: Astrología: Cuando la magia se disfraza de ciencia. Estratos (Madrid), nº 21 (Otoño 1991), 56-60. Mientras la astrología no sea más que un juego, con estrambóticos personajes burbujeando por la jet set en busca de una audiencia entre escéptica y diver­tida, pase; pero si toma carta de natu­raleza pseudocientiifica, entonces ha llegado el momento de la denuncia, sentencia Manuel Toharia. El divulga­dor científico resume en este artículo algunas de las principales objeciones a la creencia de que la posición de los as­tros en el cielo el día del nacimiento condiciona la vida de cada ser humano.

Toharia, Manuel: De las pseudociencias Diario 16 (Madrid), 29 de diciembre de 1991. La denuncia de las pseudociencias no es una cruel y rechazable acti­tud inquisitorial, como interesadamente pretenden algunos hacer creer, sino una mera exigencia racional de todos los que pensamos que cada mochuelo debe estar en su olivo: el conocimiento, en el cajón cada vez más extenso de lo que se sabe racjonalmente, de lo que ha sido demostrado teórica y experimental -mente; y lo que no es conocimiento, sino especulación, creencia o fe, en ese rincón irracional que casi todos lleva­mos encima, de uno u otro modo, escn­be Manuel Toharia. Este interesante y breve artículo de opinión, le sirve al di­vulgador científico para presentar al CSICOP y a ARP en sociedad. Toharia, que se honra de pertenecer a ARP, cali­fica de interesantísima revista a The Skeptical Inauirer. El único error lo comete nuestro compañero cuando dice que los españoles no tenemos revista, pero sí una asociación. La Alternativa Racional es una de las mejores publi­caciones dedicadas a combatir la pseu­dociencia que se editan en el mundo y una de las tres de habla hispana, según El Ojo Escéptico. publicación del Cen­tro Argentino para la Investigación y Refutación de la Pseudociencia (CAIRP).

EL OJO ESCÉPTICO, revista del Centro Argentino para la Investigación y Refuta­ción de la Pseudociencia (CAIRP).4 números US$20.00. Podéis suscribiros enviando un che­que a nombre de Alejandro Jorge Borjo, a la siguiente dirección: Casulla de Coreos 26, su­cursal 25, 1425 Buenos Aires. República Argentina.

Correo del lector

Pío Moa Banga (nos escribe desde Vigo)

Cuando apenas acababa de leer la en­trevista con el director del Museo de la Ciencia de Barcelona, Jorge Wagensberg, que publica LAR en su nº 24 de marzo úl­timo, di con una información periodística que puede abonar la afinnación del entre­vistado de que si una institución cientifica financia pseudociencia, financia fraude.

En el nº 26 de la revista Ahorro de la Confederación Española de Cajas de Aho­rros, en su sección Libros Nuevos se reseña uno sobre Medicina natural popular e ca­seira (escrita en gallego) y publicado por la Diputación provincial de Orense, cuyo autor es presentado como naturópata, ho­meópata, sexólogo y podólogo.

En la aludida reseña se hace constar que dicha obra, escrita en dos tomos, da a conocer la patología y terapéutica natura­lista (sic) de 403 enfermedades, y se afir­ma que en suma, se trata de un libro que tiene gran interés cientzfico

Mi primera duda consiste en si existe un reconocimiento oficial de los títulos que adornan al autor en cuestión y qué autori­dad avala los tratamientos que recomienda. La siguiente duda atañe al proceso que haya seguido la Diputación para seleccio­nar como merecedora del empleo de fon­dos públicos el trabajo a que me refiero.

Cuando una institución pública hace uso indebido de sus prerrogativas y de los recursos que administra, todos somos, en alguna medida, víctimas y responsables a la vez; esto último, cuando menos por omisión.

Pienso si la comunidad científica no tendrá el derecho y el deber de elaborar normas deontológicas que orienten a la Administración sobre el método a seguir para dispensar su patrocinio a publicacio­nes -que puedan influir en algo tan impor­tante como la salud de la población y, en general, de aquéllas que pretendan divulgar conocimientos de carácter científico.

Una cosa es premiar una creación lite­raria en la que resplandece el ingenio, y otra respaldar, siquiera sea indirectamente, la irrupción en terrenos reñidos con la fantasía que exigen, por el contrario, rigor y sentido de la responsabilidad.

Espero que algún lector más enterado que nosotros nos haga saber cuáles de los títulos mencionados en la carta son oficia­les. Hasta donde a nosotros nos consta, el título de homeopatía todavía no existe en España. Y señalo todavía con toda la pesadumbre del mundo, me temo que no tardará mucho en serlo.

La verdad es que la pregunta que hace Pío Moa es la pregunta clave de la propia existencia de ARP. En mi opinión se trata de una errónea concepción de la libertad de expresión. Todo el mundo tiene derecho a decir lo que piensa, ahora bien ¿todo el mundo tiene derecho a atribuirse el califi­cativo de científico?

Creo que sería muy interesante un de­bate en esta línea. Esperamos vuestras cartas.

F. Ares

Dr. Joaquín Sama Naharro

Jefe clínico especialista de psiquiatría (Córdoba)

¿No creéis que la mayor, más extendida e influyente de las supersticiones, y la más próxima a nosotros, las creencias religio­sas, apenas son tratadas por La Alternativa Racional, al contrario que otros temas -como el de los OVNIS- que considero anecdóticos, que tan profusamente son tratados en casi todos los números?

Aunque hemos elegido esta carta para publicar, la verdad es que, curiosamente, durante este trimestre nos han llegado varias en la misma línea.

Espero que los autores de las no publi­cadas sepan disculparnos.

El tema de la relación de ARP con la religión y los religiosos ha estado presente desde el mismo momento de la fundación del grupo.

Tras bastantes discusiones, decidimos imitar lo que hacen nuestros hermanos mayores del CSICOP; es decir, no consi­derar a las religiones establecidas como unas más de las pseudociencias a comba­tir. Aunque se nos planteaban varios pro­blemas muy serios, que voy a tratar de exponer con toda crudeza. El CSICOP para tratar de los temas religiosos tiene otra organización hermana, el CODESH (Council for Democratic and Secular Humanism1), y una revista para el debate humanista2, donde, desde luego, no están ausentes los temas religiosos: Free Inquiry. Lamentablemente, en España no existe nada similar al CODESH, a pesar de unos tímidos intentos de organizarlo desde Valencia, y por ello nos planteamos si La Alternativa Racional debería tratar de combinar ambas facetas. Las propues­tas fueron múltiples y matizadas. El anali­zar todos los matices de las discusiones haría que me alargase demasiado. Nues­tras conclusiones fueron varias. Por un lado decidimos que a las religiones no las daríamos el trato de pseudociencias; pero que si alguna religión se pasaba y decía que su fe había sido demostrada científi­camente, entonces no nos callaríamos. Un ejemplo puede ser el de la Sábana Santa de Turín. Mientras la religión lo consideró un tema interno no tuvimos nada que decir; pero cuando salió a la calle diciendo que, ¡por fin!, la ciencia había demostrado la resurrección de Jesucristo, entonces sí que nos vimos obligados a puntualizar a la opinión pública que no había tal cosa y que la ciencia era algo más que la opinión de unos crédulos por mucho que trabaja­sen en centros de alta tecnología.

Este ejemplo creo que hace patente muy claramente cuál es nuestra línea de acción. Nosotros no vamos a atacar a las religiones como atacamos a la astrología o al tarot; pero tampoco nos vamos a callar si las aberraciones traspasan ciertos lími­tes.

Debe quedar claro que estos son los planteamientos actuales, pero nada impide que en una próxima asamblea general se cambien.

Por otro lado quisiera señalar otro he­cho; nosotros habitualmente nos nutrimos de los artículos que nos envían los lecto­res. Lamentablemente sobre el tema reli­gioso hemos tenida muy pocos. Siempre que no se trate de un anticlericalismo vis­ceral o de un artículo matacuras nosotros estamos dispuestos a su publicación.

Para terminar quisiera señalar que en algunas ocasiones LAR ha publicado al­gún artículo del Free Inquiry Concreta­mente, en el próximo número habrá un artículo sobre la eutanasia y el derecho a una muerte digna.

El motivo de que tratemos de los ovnis, demasiado abundantemente por lo que veo, es bastante obvio: muchos de los ac­tuales miembros de ARP, incluvéndome a mi mismo, somos ex-ufólogos que tras dedicar muchos años a la investigación de los ovnis hemos visto el enorme sin sentido que se esconde tras los mismos. Sabiendo que a muchos lectores les parece excesivo el espacio que dedicamos al tema, tratare­mos de evitarlo.

Una última observación: el debate está abierto. Esperamos vuestras opiniones.

F. Ares

1 Council for Democratic and Secular Huma­nism- CODESH, P.O. Box 664, Buffalo, NY 14226-0664 - USA.

Publican Free Inquiry. La suscripción a cuatro números (un año) cuesta US $ 25.00 más $6.00 para franqueo por superficie o $ 12.00 para el franqueo por avión. Dos años $43.00 más los franqueos indicados por año. Tres años $59.00 más los franqueos indicados por año.

2 Por supuesto que se trata de un humanismo secular.

C.P.V (Baleares)

Una de Alquymystas-mentales

Hace unos cuantos meses el CSICOP re­cibió una extensa carta, toda ella en castellano, y como suele hacer en estos casos la remitió a ARP. Félix Ares tradujo parte a Bany Karr que debió quedarse pasmado al enterarse de su contenido (enseguida verán por qué), y como no queremos privar a nadie de una lectura tan entretenida, soliciamos a su autora que nos permitiese publicarla en el boletín. Ésta respondió favorablemente a nuestra petición, así que vayan tomando asiento...

“Soy una alquymysta-mental, eso es estudiante de Filosofía Hermética. Llevo 11 años de prácticas en España, caos absoluto del ocultismo. Sí, ya sé no es lo mismo aunque en mi país se ignora esa pequeña diferencia. En Parapsicología tengo algunos cono­cimientos, pero lo que de verdad me interesa es la investigación de perso­nas con supuestos dotes paranorma­les y también los campos magnéticos donde suceden normalmente todos los fenómenos de casas llamadas encan­tadas.

Soy una autodidacta en Psicología y Etica. También soy altruista. Por cierto estoy escribiendo un guión so­bre las ciencias ocultas para poder subvencionarme.

Aunque les parezca increíble pue­do demostrar que la astrología es real. Sólo necesito unos 22.000.000 (millo­nes de pesetas), 220.000 dólares. Tengo muchos proyectos e ideas. Soy un poco telépata (he descu­bierto una teoría que practico) -no, no soy una genio.

Podría escribirles hasta mañana pero ignoro si les hace ilusión.

Bromas aparte, mi nombre es:

C.P.V. Tengo 38 años y no soy comu­nista, ni he tenido nunca nada que ver; eso sí, fumo Winston (genuino sabor americano). He publicado alguna que otra tontería en la prensa balear (España). Ultimamente escribí a la In­terpol para denunciar barbaridades. No se pueden imaginar ustedes en Europa las barbaridades que se publi­can.

Bien, les he hablado un poco de mi y un poco de todo, ignoro a qué se ¡dedican realmente, me encantaría que me explicara (si es posible) qué inves­tigan exactamente.

Esperando sus gratas noticias, me despido de ustedes muy cordialmente,

C.P.V.

P.D. Soy una escorpión ascenden­te en sagitario y dragona de noviem­bre en el horóscopo chino (mido uno setenta y soy soltera).”

Según nos mencionaba en su segunda carta le apasiona la ortografía, aunque sigue empeñada en escribir alquymysta (suponemos que así suena más esotérico ... todavía), añadiendo, por si tene­mos alguna duda, lo que eso significa: psicólogo místico en prácticas. Perteneciente a la Fi­losofía de Hermes T. o sea Filosofía Her­mética (ciencias ocultas). Pero no crean que nos hallamos ante un caso patolóqico de personalidad mística, ya que según nos cuenta últimamente ha llegado a la conclusión de que la reencarnación tal cual la conocemos es teóricamente imposible; quizá por ello confía en que ese antiguo saber que representan las ciencias ocultas pueda llegar a la Universi­dad en este siglo. Actualmente está trabajando en un guión [propio] sobre las ciencias ocultas y la parafernalia de la misma y cuando lo termine quisiera ven­derlo a Estados Unidos, con que, ánimo y suerte...

Mercedes Quintana

4ª CONFERENCIA ESCÉPTICA EUROPEA

Los próximos días 17-18-19 de julio tendrá lugar el cuarto congreso escéptico europeo. El tema de la misma será ¿Qué evidencia experimental hay para los supuestos fenómenos paranormales?

El congreso ha sido organizado por nuestros compañeros italianos del CICAP (Comitato Italiano per il Controllo delle Affermazioni sul Paranormale). El lugar de celebración y la secretaría del Congreso está en Centro Congressi - Grand Hotel Billia. viale Piemonte, 18 11027 Saint-Vincent (Aosta). Tel: 0166/201259-263. Fax: 0166/201798. Más información y reservas a Victor Balli - via Savonarola, 6 - 10128 Torino. Tel: 011/597087. Fax: 011/547225.

La tarifa de entrada al congreso es de 60.000 liras. Los precios de los hoteles oscilan entre 70.000 liras en habitación sencilla y 90.000 liras la habitación doble) en el Hótel La Chance y 185.000 en habitación sencilla y 240.000 la habitación doble en el Grand Hótel Billia (lugar de congreso). La reserva tenéis que hacerla a través de Victor Balli.

indice de autores

AFIS, redacción de

-- Libros: “L’expansion de I’Universe” de E.Schalzman,16.34

-- A cada cual su arca de Noé: guerra fría entre los fundamentalistas, 18,10

-- El doctor Jacques Benveniste en la feria de las medicinas naturales, 18,12

-- Un plato de lentejas de hace 6000 años, 21, 39

-- Las codornices japonesas, campeonas de telepatía, desilusionan a los cosmo­nautas soviéticos, 22, 35

-- El infierno peruano: hambre, Tifus y cólera. Pero los curanderos están allí, 23,28

-- Pseudo-tests para entrar a trabajar, 23, 29

Aguilar, Joaquín

— (con J.A. Espejo y F. Darde) UFObus­ters en Córdoba, 15, 27

Angulo Suardíaz, Luis

— Evidencias sobre videntes, 11, 29

— El agua bendita de la homeopatía, 15,18

— León Taxil, mixtificador, y la falta de es­cepticismo,1I, 26

— (con M. Quintana) Psicoanálisis homeopático,21, 4

Angulo Suardíaz, Pablo

— Informe de la estancia de Jamos Randi en España, 13. 22

Ares de Blas, Félix

— (con J. Martínez V. y LA. Gámez) Edi­torial: Tiempo de desmitificar, 1/2,4

— (con J. Martinez V. y LA. Gámez) Ufo­latria: comulgar con ruedas de molino, 1/2,19

— (con J. Martínez V. y L.A. Gámez) Edi­torial,3,3

— (con LA. Gámez y J. Martinez V.) Edi­torial, 4,3

— Libros: “Nazca, la clé du mystère” de Henri Stierlin,4, 20

— Reflexiones sobre la responsabilidad del profesor universitario ante el avan­ce de las pseudocienaas, 4, 27

— (con L.A. Gámez y .J. Martínez V.) Edi­torial,5,4

— (cori L.A. Gámez y J. Martínez V.) Edi­torial,6,4

— (con L.A. Gámez y J. Martínez V.) Edi­torial,7,3

— La hipótesis extraterrestre (Dios o la irrefutabilidad esencial), 7,14

— (con L.A. Gámez y J. Martínez V.) Editonal, 8, 3

— Libros: “Los niños de Urania. En busca de civilizaciones extraterrestres” de E.Schatzmann, 8,37

- (con L.A. Gámez y J. Martinez V.) Edi­torial, 9,3

- (con L.A. Gámez y J. Martínez V.) El caso del portentoso sapo extraterres­tre, 9,5

- Libros: “¿Está usted de broma, Mr Feynman?” de R. Feynman, 10,39

-- (con L.A. Gámez y J. Martínez V.) Edi­torial, 11, 3

- Libros: “EI discurso verdadero contra los cristianos” de Celso, 11,37

— Editorial ¡Anímo y adelante!, 12, 3

— (con L.A. Gámez y J. Martínez V.) La gran explosión de Tunguska, 12, 6

— Editorial: HELP!, 13, 2

— Nápoles y San Genaro, 13,34

— Libros: “A Skeptic’s Handbook of Pa­rapsychology” de P. Kurtz, 13, 35

— Editorial: Actividades, 14,2

— Libros: “lncroyable... mais faux!” de Alain Cuniot, 14, 36

— Editorial: SOS., 15,2

— Libros: “Nápoles” de J.M. Alonso Iba­rrola, 15, 29

— Editorial: El hombre: mi obsesión, 16, 2

— Editorial. La pescadilla que se muerde la cola,17, 2

— Manifiesto a la prensa sobre la validez del C-14, 17,14

— Editorial: Me gustaría creer, 18, 2

— Preguntas en busca de respuesta, 18,18

— Editorial: Sinergia, 19, 2

— ARP, investigando lo paranormal, 19, 38

— Editorial: Marc HaIlet y la tragedia de los escritores racionalistas, 20,2

— Libros: “En busca de las antiguas as­tronomías” coordinado por E.C. Krupp, 20,40

— Editorial: LAR, mismo número de pági­nas, 70% más de contenido, 21,2

— Preguntas en busca de respuestas, 21,24

— ARP, investigando lo paranormal, 21 38

— Editorial, 22, 2

— Editorial. Actualidad, 23, 2

— Editorial: Asociaciones de consumidores: ¿amigos o enemigos?, 24, 2

Armentia Fructuoso, Javier E.

— Los ufólogos españoles toman la palabra. III Simposio Nacional de Ufologia 19,4

— Las potencias celestiales juegan un mala pasada a Siragusa, 23,27

— Sobre las inquisiciones científicas, 23, 31

— ¿La astronomía frente a la astrología? 24, 29

Asimov, Isaac

— El corolario de Asimov, 13,4

Australian Skeptics, redacción

— Escépticos del pasado: “Camino de Endor” de E.H. Jones, 20, 22

Baker, Robert A.

— Cómo cazar un fantasma: dos reme­dios rápidos y efectivos, 7,22

Ballester Olmos, Vicente-Juan

— (con Joan A. Fernández) Estudio de los aterrizajes “negativos”, 5, 8

Barbero, Yves

— Ciencia ficción y escepticismo: Carta a Paul, 5,18

Bardet, Natalie

— (con J. Pereda) Una reflexión sobre los medios de comunicación y las pseudo­ciencias, 18,29

Bartholomew, Robert E.

— La histeria de la aeronave, 1896-97, 22,4

Berger, Arthur S.

— Poniendo orden en el caos de la inves­tigación sobre la supervivencia, 22,29

Blackmore, Susan

— El encanto de lo paranormal, 23,4

Bohoslavsky, Marlo

— Editorial: ¿Por qué somos escépticos?, 10,3

Borraz Aymerlch, Manuel

- Crónica de un avistamiento colectivo 10,9

- Apostillas a una crónica de un avístamiento coleclivo,11, 36

Brihuega López, Nicolás

— Astrólogos, mediums y otras especies La superchería como ética práctica. 21,30

— La astrologoadicción,24, 14

Bueno, Gustavo

— (con A. Hidalgo y C. Iglesias) El impacto del conocimiento crítico en los saberes precíentíficos, 11, 5

Bunge, Mario

— Racionalismo y Empirismo, Escepticismo y Cientifismo: ¿Alternativas o Complementos?,10, 25

— La percepción popular de la ciencia en Norteamérica, 24,20

Caimels, Renaud

— Por un derecho de réplica a las emisio­nes pseudocientíficas, 18, 34

Caudron, Dominique

- El Barón Negro aterroriza Paris, 15,7

CSICOP (comunicados ofíciales)

— El fraude del Majestic-12, 8, 28

Chapman, Clark R.

— (con D. Morrison) El nuevo catastrofis­mo, 20, 4

Chavarria, Héctor

— El ovni de la Sierra de Puebla, 23, 9

Dolezalek, Kans

— Electricidad atmosférica, iones y pseu­dociencia, 14, 24

Darde, Fredius

- (con JA. Espejo y J. Aguilar) UFObus­ters en Córdoba, 15, 27

Escobar, Héctor

— La conclusión del caso Puebla, 23,11

Espejo, Juan Antonio

— (con J. Aguilar y F. Dardo) UFObusters en Córdoba, 15, 27

Feder, Kenneth L

— Piltdown, los paradigmas y lo paranormal, 24, 4

Fernández Fernández, Alvaro

— El científico ante las pseudociencias, 3,13

— Qué reprochamos a las pseudocien­cias, 6, 19

— Apuntes sobre astrologia,12, 20

— (transcripción de Carlos Villanueva) Al­temativa Racional a las Pseudocien­cias. Entrevista por J. Gutiérrez Maldonado, 14,14

Fernández Peris, Joan Antonio — (con V-J Ballester O.) Estudio de los aterrizajes “negativos”, 5,8

Ferraris, Anna Oliverio

— La mente en crisis huye hacia lo irra­cional,19, 17

Feynmann, Richard

— La máquina de movimiento perpetuo del Sr. Papf, 17,27

— Una visita a Uri Geller,16,3

Fraknol, Andrew — (con P. Kurtz) La creencia en las estrel­las no es un buen signo, 11,25

Frazier, Kendrick — Richard Feynman en el margen de la ciencia, 17,27

García Hernando, Andrés

— Ufología: nueva religión que se nos avecina, 20,28

Gardner, Martin

— Glosolalia, 20,32

— Relativismo en ciencia, 22, 25

Gascón Valldecabres, Juan Marcos

— La Ufología: ¿un obstáculo para la ciencia?, 1/2,7

— La hipótesis extraterrestre, 3, 7

— El ovni como paradigma de resistencia a la identificación, 6, 22

Gámez Domínguez, Luis Alfonso

— (con F. Ares y J. Martínez V.) Editorial: tiempo de desmitificar, 1/2,4

— (con F. Ares y J. Martínez V.) Ufolatria: comulgar con ruedas de molino, 1/2,19

— (con F. Ares y J. Martínez V.) Editorial,3,3

— Isla de Pascua: descubierto en 1877 el procedimiento de tallado y transporte de los moais, 3, 11

— Libros: “Estamos solos en el cosmos” de H.K. Erben,3, 24

— (con F. Ares y J. Martínez V.) Editorial, 4,3

— (con F. Ares y .1. Martínez V.) Editorial, 5,4

— Los vientos del cambio, 5,21

— Fenómenos Paranormales, 5,25

— Libros: “The UFO Veredict” de Robert Sheaffer, 5,28

— (con F. Ares y J. Martínez V.) Editorial, 6,4

— (con G. Naranjo) Ovnis: entre la ficción y la realidad, 6, 24

— Fenómenos Paraanormales, 6, 27

— (con F. Ares y J. Martínez V.) Editorial, 7,3

— Fenómenos Paraanormales, 7,18

— Libros: “Los fenómenos paranormales. Una reflexión crítica” de Henri Broch, 7, 32

— (con F. Ares y J. Martínez V.) Editorial, 8,3

— Fenómenos Paraanormales, 8,24

— La religión católjca, el diablo y las pseudociesicias, 6,32

— (con F. Ares y J. Martínez V.) Editorial, 9,3

— (con F. Ares y J. Martínez V.) El caso del portentoso sapo extraterrestre,9, 5

— Fenómenos Paraanormales, 9,20

— El retomo de Uri Geller. Retrato de un farsante denunciado, 9, 27

— Fenómenos Paraanormales, 10,21

— (con F. Ares y J. Martínez V.) Editorial, 11,3

— Fenómenos Paraanormales, 11,21

— (con F. Ares y J. Martínez V.) La gran explosión de Tunguska, 12, 6

— Ovnis... Pero ¿han existido alguna vez? Reflexiones sobre el mundo de los ovnis, vampiros, hombres lobo...13,31

-- ...Y aparecieron los platillos volantes 14,4

— Los extraterrestres de la “perestroíka” 17,4

— El auge contemporáneo de las creencias ocultistas en las sociedad occidental, 19, 20

— Libros: “La ciencia ante el siglo XXI” de D. Flanagan,19,41

— Jorge Wagensberg, director del Museo de la Ciencia, 24, 9

González Manso, Luis R.

-- Un encuentro... desfasado. Reflexiones sobre el seminario de ufología celebra­do en Segovia en octubre de 1988,12, 24

— Epístola a los escépticos - “Más Allá”... de toda duda razonable, 12,28

— Vamos a contar verdades, 16,25

— Ufología-Creacionismo, un punto de vista mediterráneo, 19,33

— El Carbono 14 y la sábana santa, ¿vencedor o vencido?, 24,16

Gutiérrez Esturo, José Luis — Aclarando las fuentes del cristianismo, 8,4

— Libros: “El animal divino” de Gustavo Bueno,12, 32

Gutiérrez Maldonado, José

- (transcripción de Carlos Villanueva) Al­ternativa Racional a las Pseudocien­cias. Entrevista a Alvaro Fernández, 14,14

Hack, Margherita

— Ocultismo: una epidemia, 19,15

Hautala, Earl — Juicios de brujas: Una extinción en nombre deIs ciencia, 4,18

Hernández Franch, Luis

— Los fraudes del esoterismo, 4,16

Hidalgo, Alberto

— (con G. Bueno y C. Iglesias) El impacto del conocimiento critico en los saberes precíentíficos, 11, 5

Huerta Martín, Fermín

— El porqué de los porqués, 21, 28

Iglesias, Carlos

- (con G. Bueno y A. Hidalgo) El impacto del conocimiento crítico en los saberes precíentífícos,11, 5

Independiente, El (redacción)

— Parapsicologia 10, Ciencia 0, 22,36

Klass, Philip J.

— Ovnís en el radar: ¿adónde han ido?, 4,22

— ¿Ovnis sobre Alaska?, 7,28

— El estallido de la historia de los platillos rescatados, 9,15

— La conversión de J. Allen Hynek, 13, 14

— Los “secretisímos” documentos de la NSA no divulgará, 16, 31

— Nuevas evidencias del fraude de los documentos MJ-12, 18,20

Kurtz, Paul

— El CSICOP después de diez años: Re­flexiones acerca de la “tentación sobre­natural”, 4, 5

— (con A. Fraknoi) La creencia en las es­trellas no es un buen signo, 11, 25

— El caso de una casa “encantada” en West Pittson, 16,9

Lerma, Miguel Angel

— ¿Es la homeopatía un fraude pseudo­científico?, 12,30

Lett, James

- Guía de campo del pensamiento críti­co, 22, 16

Martínez Vlilaro, Jesús — (con F. Ares y L.A. Gámez) Editorial:

-- Tiempo de desmitificar, 1/2,4

— Certamen internacional de circo ovni (otro), 1/2,13

— (con F. Ares y L.A. Gámez) Ufolatria: comulgar con ruedas de molino, 1/2,19

— Libros: “The disappearance of Flight 19” de Larry Kusche,112, 23

— Creacionismo y ovni., 1/2,31

— ALGO... recomendable, 1/2,37

— (con F. Ares y L.A. Gámez) Editorial, 3, 3

— IPRI: La trastienda del más allá, 3,21

— (con F. Ares y L.A. Gámez) Editorial, 4, 3

— (con F. Ares y LA. Gámez) Editorial, 5, 4

— (con F. Ares y L.A. Gámez) Editorial, 6, 4

— (con F. Ares y L.A. Gámez) Editorial, 7, 3

— (con F. Ares y L.A. Gámez) Editorial, 6 3

— (con F. Ares y L.A. Gámez) Editorial, 9 3

— (con F. Ares y L.A. Gámez) El caso del portentoso sapo extraterrestre, 9,5

— Libros: “Flim-Flam” de J. Randi, 9,33

— (con F. Ares y L.A. Gámez) Editorial, 11,3

— La sábana de Turin: ¿es necesario el análisis del radiocarbono-14?, 11,15

— (con F. Ares y L.A. Gámez) La gran ex­plosión deTunguska, 12,6

— Fenómenos Paraanormales: Reliquias, 15,16

Martorell Soto, José — Sobre el racionalismo, 9, 24

Mondadori, Editorial (propietaria)

— Adivinación, reglas básicas, 18,7

Morales Caturia, Tomás

— Libros: “Lo imaginario en el contacto ovni” coordinado por O. Stillings, 23,36

Morrison, David

- (con C.R. Chapman) El nuevo catastrofismo, 20,4

Naranjo, Gabriel

— (con L.A. Gámez) Ovni.: entre la fic­ción y la realidad, 5, 24

— Libros: “El escarabajo sagrado y otros grandes ensayos sobre la ciencia” de M.Gardner, 6,30

Ortega Gil, Luis Miguel — (con F.J. Pereda y JA. Sánchez de Sancha) Guía para iniciados: Aproxi­mación al escepticismo (1), 5, 15

— Libros: “Las secta.” de P. Salarrullana, 17,34

Pereda Suberbiola, FranciscoJavier

— Tassili: fantasia y mistificación, 4, 9

— (con L.M. Ortega y J.A. Sánchez de Sancha) Guía para iniciados: Aproxi­mación al escepticismo (1), 5,15

— El mito del diluvio universal, 7,6

— ¿El retomo del Barón Rojo? 15,13

— (con N. Berdet) Una reflexión sobre los medios de comunicación y las pseudo­ciencias, 18, 29

— Libros: “Les mystères de la memoire de l’eau” de M. de Pracontal, 22, 37

— El mundo perdido de Arthur Conan Doyle, 23, 20

Price, Robert M.

— Metafisica de la Ley de Murphy, 16,l9

Quevedo y Villegas, Francisco de

— Quiromancia o el arte de adivinar por las rayas de las manos en un capítulo breve, 15,34

Quintana, Mercedes

— (con L Angulo) Psicoanálisis homeopá­tico, 21,4

— Libros: “La ciencia en la ciencia ficción” de P. Nicholls, 23,36

— Libros: “Antropología cultural”, de M. Harris, 24,41

— Libros: “La cultura contra el hombre” de J. Henry, 24,41

Rolán, Enrique

— Crítica a la homeopatía, 23, 33

Rothman, Milton A.

— Fusión fria ¿un caso histórico de cien­cia del anhelo?,17, 16

Rosner, I.

— ¿Francía poseída por el ocultismo?, 22, 23

Rouzé, Michel

— Homeopatía: último balance, 20,16

— Michel Gauquelin ya no está con noso­tros, 23, 28

Sabadell, Miguel Angel

— ARP, investigando lo paranormal: Fe­nómenos anómalos en un pub de Zara­goza,23, 16

Sánchez de Sancha, José Antonio

— (con L.M. Ortega y F.J. Pereda) Guía para iniciados: Aproximación al escep­ticismo (1), 5,15

Sanz Larrinaga, Victor-Javier

— Ciencia sin creencia, 5,6

-- A propósito de “Simploké”. Una refle­xión sobre la educación científica y filo­sófica, 10, 28

— Los homeópatas (y otros pseudocientíficos) atacan de nuevo, 18,13

— Respuestas: La psoriasis y el milagro de los peces, 21, 25

—Un estudio controlado sobre las técni­cas de relajación, o de cómo no es tan importante relajarse ni meditar trascen­dentalmente, 22, 13

— Nota en torno al artículo “Homeopatía, último balance”, 24,28

Seckel, Al

— La ciencia, el creacionismo y el Tribu­nal Supremo de los Estados Unidos, 14,28 (postscríptum de F. Ares)

Shneour, Elié A.

— La navaja de Occam, 8,20

— Mintiendo sobre el test del polígrafo, 21,33

Simó Blasco, Carlos

— Supuesto hecho milagroso en un al­mendro,15, 14

Solano Jiménez Iglesias, Francisco

— Un día de psicofonía. 24,13

Vázquez Gómez, Rogelio — La “reconversión” de Prisciliano en el Apóstol Santiago. ¿Besará Juan Pablo II sobre los huesos de un hereje?, 13, 25

Williams, Barry

— Pirámides, piramitos y piramidiotas, 21,16

índice de revistas

Número 1/2 (dIciembre 1985)

Editorial 4

La ufologia ¿un obstáculo para la cien­cia? ..7

Certamen internacional de circo ovni 13

Ufolatria: comulgar con medas de molino 19 Libros 23 Tropical Blend 27 Creacionismo y ovnis 30 Remarks 35 Carta a ALGO 37

El sillón del escéptico 39

Txoko txikia del marciano 40.

Número 3 (mayo 1986)

Editorial. . 3

La hipótesis extraterrestre 7

Conferencia CSICO88 10

Isla de Pascua, tallado y transporte de los möais 11

El científico ante las pseudociencias 13

Remarks 16 Tropical Blend 17

IPRI: la trastienda del más allá.. 21

Organizaciones escépticas de Estados Unidos 23 Libros. 24 El sillón escéptico 26

Txoko txikia del marciano. 27

Número 4 (septiembre 1986)

Editorial 3

Editorial invitado: el CSICOP después de diez años 5

Tassili: fantasia y mistificación .9 Remarks 15 Los fraudes del esoterismo 16 Juicios de brujas: una extinción en el nombre de la ciencia 18 Libros 20

Ovnis en el radar: ¿adónde han ido? . .22

El sillón escéptico 25

Reflexiones sobre la responsabilidad del profesor universitario ante el avance de las pseudociencias 27

Tropical blend 28

Txoko txikia del marciano 31

Número 5 (enero 1987)

Editorial 4

Estudio de los aternzajes negativos 8

Guía para iniciados. Aproximación al escepticismo (1) 15

Ciencia ficción y escepticismo. Carta a Paul 18 Los vientos del cambio 21 Fenómenos paraanormales 25 Libros 28 Desde el sillón escéptico, recomendamos: 30 El escapulario 33

Número 6 (Julio 1987)

Editorial 4 Ciencia sin creencia 8 Qué reprochamos a las pseudociencias 18

El ovni como paradigma de resistencia a la identificación .. . 22

Ovni: entre la ficción y la realidad.24

Fenómenos paraanormales 27

Libros 30

Desde el sillón escéptico, recomendamos. 33

Número 7 (noviembre 1987)

Editorial 3 El mito del Diluvio Universal 6 La hipótesis extraterrestre 14

Fenómenos paraanormales 16

Cómo cazar un fantasma: dos remedios rápidos y efectivos 22 ¿Ovni sobre Alaska? 28 Libros 32 Desde el sillón escéptico, recomendamos: 34

Número 8 (marzo 1988)

Editorial 3

Aclarando las fuentes del cristianismo 4

La navaja de Occam 20

Fenómenos paraanormales 24

El fraude del Majestic-12 . 28

La religión católica, el diablo y las pseudo­ciencias 32 Libros 36 Desde el sillón escéptico, recomendamos: 38

Número 9 (mayo 1988)

Editorial 3 El caso del portentoso sapo extraterrestre 5

El estallido de la historia de los platillos estrellados 15

Fenómenos paraanormales 20

Sobre el racionalismo 24

El retornado Uri Geller 27 Libros 33 Desde el sillón escéptico, recomendamos 35 El Correo del Lector 38

Número 10 (septiembre 1988)

Editorial: ¿Por qué somos escépticos? 3

Crónica de un avistamiento colectivo 9

El análisis de radiocarbono del sudario de Turin . 19

Fenómenos paraanormales 21

Racionalismo y empirismo, escepticismo y cientifismo ¿alternativas o complementos? 25 A propósito de Simploké 26 Libros 39 Desde el sillón escéptico, recomendamos 42

Número 11 (diciembre 1988)

Editorial: ¡Contamos contigo! 3

El impacto del conocimiento crítico en los saberes precientíficos 5

La sábana de Turín, ¿Es necesario el aná­lisis del radiocarbono-14? 15 Fenómenos paraanomales 21 La creencia en las estrellas no es un buen signo 25 Evidencias sobre videntes 29

Apostillas a una crítica de un avistamiento colectivo 36 Libros 37 Desde el sillón escéptico, recomendamos: 39

Número12 (mayo1989)

Editorial: ¡Animo y adelante! . 3 .

La gran expsión de Tunguska . . 7

Apuntes sobre astrología 20

Un encuentro... desfasado 24

Epístola a los escépticos -“Más Allá”... de toda duda razonable 28

¿Es la homeopatía un fraude pseudocíentífico? 30 Libros 32 Desde el sillón escéptico, recomendamos:35 Correo del Lector 31

Número 13 (agosto 1989) Editorial: Help! . 2 Biorrimos y ritmos biológicos. 3 El corolario de Asimov 4 La conversión de J. Allen Hynek 14

Informe de la estancia de James Randi en España 22

La “reconversión” de Prisciliano en el Apóstol Santiago 25

Ovnis... pera ¿han existido alguna vez 2l

Nápoles y SanGenaro 34 Libros 35 Desde el sillón escéptico, recomendamos:38

Número 14 (octubre 1989)

Editorial: Actividades . . . . 2

...Y aparecieron los platillos volantes 4 Alternativa Racional a las Pseudociencias 14

Electricidad atmosférica, iones y pseudociencia . 24

La ciencia, el creacionismo y el Tribunal Supremo de los Estados Unidos . 28 Libros. 36 Desde el sillón escéptico recomendamos 38

Número 15 (diciembre 1989)

Editorial 2 Número monográfico de LAR 5

Conferencia electrónica: ciencia, pseudociencia y humanismo 6 El Barón Negro aterroriza Paris 7

Supuesto hecho milagroso en un almen­dro 14

Fenómenos paraanormales 16

El agua bendita de la homeopatía.. 18

Ufobusters en Córdoba 27 Libros 29

Desde e1 sillón escéptico, recomendamos: 31

Quiromancia, a el arte de adivinar por las rayas de las manos en un capítulo breve34 Cartas de los lectores 35

Número 16 (marzo 1990)

Editorial 2

El caso de una casa encantada en Wast Pittson 9 Metafisíca de la ley de Murphy 19 Vamos a contar verdades 25 Cosas 30

Los “secretísimos” documentos que la NSA no divulgará 31

Libros 34

Desde el sillón escéptico, recomendamos . 36

Número 17 (Junio 1990)

Editorial 2

Las extraterrestres de la ‘Perestroika´ .4

Manifiesto a la prensa sobre la validez del C-14 .14

Cosas 15

Fusión fría, ¿un caso de ciencia del anhelo? 16

Richard Feynmann en el borde de la cien­cia .27

Novedades de Prometheus Books 30 Libros 34 Desde el sillón escéptico, recomendamos. 36 Cartas de los lectores. 40

Número 18 (septiembre 1990)

Editorial 2

Una visita a Uri Geller 3

Adivinación: reglas básicas 7

A cada cual su arca de Nae: guerra fría entre los fundamentalistas .10

El doctor Jacques Benveníste en la feria de las medicinas naturales 12

Los homeópatas, y otros pseudocienitífi­cos, atacan de nuevo 13

Preguntas en busca de respuestas 18

Nuevas evidencias del fraude de los docum­entos MJ-12 20

León Taxil, mixtífícador, y la falta de esceptícísmo 26 Cosas de Arturo 28

Una reflexión sobre los medios de comunicación y las pseudociencias 29

Por un derecho de réplica a las emisiones pseudocientíficas 34

Novedades de Prometheus Books ... 35

Desde el sillón escéptico, recomendamos: 37

Número 19 (diciembre 1990)

Editorial 2

Los ufólogos españoles toman la palabra: III Simposio nacional de ufologia 4 Ocultismo: una epidemia. 15 La mente en crisis huye hacia lo irracianal 17

El auge contemporáneo de las creencias ocultistas en las sociedad occidental . 20

Ufologia = Creacionismo. Un punto de vista mediterráneo 33 ARP, investigando lo paranormai .38 ARP en Te1e5 40 Libros 41 Desde el sillón escéptico, recomendamos:43

Número 20 (marzo 1991)

Editorial 2

El nuevo Catastrofísmo 4

Homeopatía: últimobalance. 16

Camino de Endor 22

Ufología. nueva religión que se nos aveci­na 28

Glosolalia. 32

Libros . 40

Desde el sillón escéptico, recomendamos: 41

Número 21 (Junio 1991)

Editorial . 2

Psicoanálisis homeopático 4

Pirámides, piramítosy piramidíotas ... 15

Preguntas en busca de respuestas 4

Cosas 24

Respuestas: la psoriasis y el milagro de los peces 25 el Porqué de los Porqués. 26

Astrólogos, Médiums y otras especies. La superchería como ética práctica .30

Mintiendo sobre el test del polígrafo . .33

Humor 37

ARP: Investigando lo paranormal . 38

Un plato de lentejas de hace 6000 años 39

Desde el sillón escéptico, recomendamos 40

Correo del Lector 42

Número 22 (septiembre1991)

Editorial . 2

La histeria de la aeronave, 1896-97 ... 4

Un estudio controlado sobre las técnicas de relajacíán 13

Guia de campo del pensamiento crítico 16

¿Francia poseida por el ocultismo? .. 23

Relativismo en la ciencia 25

Poniendo orden en la investigación sobre la supervivencia 29

Las codornices japonesas, campeonas de telepatía, desilusionan a los astronautas soviéticos 35 Parapsicología 0, Ciencia 10 36 Libros 37 Desde el sillón escéptico, recomendamos 41

Número 23 (diciembre 1991)

Editorial 2 El encanto de lo paranormal 4 El ovni de la sierra de Puebla 9

ARP, investigando lo paranormal: fenóme­nos anómalos en un pub de Zaragaza 16

El mundo perdido de Arthur Conan Doyle 20

Las potencias celestiales juegan una ma­la pasada a Siragusa 27

El infierno peruano: hambre, tifus y cóle­ra. Pero los curanderos están allí 28 Michel Gauquelin ya no está con nosotros 28

Pseudo-test para entrar a trabajar 29 Sobre las inquisiciones científicas 31 Crítica a la homeopatía 33

Libros . 36

Desde el sillón escéptico, recomendamos: 38

Número 24 (marzo 1992)

Editorial 2 Piltdown, los paradigmas y Io paranormal 4 Jorge Wagensberg, director del Museo de la Cíencia 9

Un día de psicofonía 13

La astrologoadicción 14

El Carbono 14 y la Sábana Santa, ¿ven­cedor o vencido? 16

La percepción popular de la ciencia en norteamérica 20

En toma al artículo Homeopatía, último balance 28

La astronomía frente a la astrología .. 29

Libros 41

ALTERNATIVA RACIONAL A LAS PSEUDOCIENCIAS

La asociación Alternativa Racional a las Pseudociencias (ARP) trata de fomentar la investi­gación crítica de las supuestas manifestaciones de lo paranormal y los hechos presuntamente situados más allá de los límites de la ciencia siempre desde un punto de vista racionalista, científico y responsable, y dar a conocer los resultados de tales investigaciones a la comunidad científica y al público en general.

Para alcanzar estos objetivos, la asociación:

1. Mantiene un equipo de personas interesadas en examinar críticamente las supuestas mani­festaciones de lo paranormal y los hechos situados más allá de los limites de la ciencia.

2. Está en contacto con asociaciones similares de todo el mundo, estableciéndose para cada caso el tipo de relación que se estima conveniente.

3. Propicia y encarga investigaciones a estudiosos objetivos y neutrales de las áreas que sea necesario.

4. Prepara bibliografías de materiales publicados que analizan cuidadosamente los temas objeto de estudio.

5. Publica artículos, revistas, monografías y libros que examinan las supuestas manifestacio­nes de lo paranormal y los hechos presuntamente situados más allá de los limites de la ciencia.

6. Organiza conferencias y simposios, y asiste a los medios de comunicación para ponerse en contacto con la opinión pública.

7. No rechaza los hechos a priori, antes de investigarlos, sino que los examina objetiva y cuidadosamente antes de manifestarse al respecto.

Alternativa Racional a las Pseudociencias (ARP) es una entidad cultural y científica sin ánimo de lucro. La Alternativa Racional es el órgano informativo oficial de la asociación.

Apartado de correos 17.026

28080 MADRID