background image
el escéptico
77
U N M A R C I A N O E N M I B U Z Ó N
Quizá el amable lector recuerde que en uno
de los artículos de la anterior serie hice refe-
rencia a una hojita bloque sobre la "cara
marciana" que había sido promocionada
como una inversión filatélica de revaloriza-
ción segura por Richard C. Hoagland. De
momento, no ha sido así.
P
ues bien, como es habitual, un grupo de anti-
guas colonias británicas del Caribe se han
puesto de acuerdo para emitir durante el año
2003 toda una serie de hojitas bloque bajo el atracti-
vo título de "El futuro ya no es lo que era" donde se
pretende ofrecer una mirada filatélica a la ciencia-
ficción. Y entre ellas, se incluye una dedicada a este
personaje.
Quizá sea un guiño al
escepticismo el caso de
las emisiones de la isla
de Dominica, pues
para ilustrar ejemplos
de la ficción científica
no se les ha ocurrido
otra cosa que dedicarlas respectivamente a Confucio
y la misteriosa pirámide blanca de Xian (China), a
Platón por sus escritos sobre la Atlántida y al Macchu
Pichu inca. Esta última incluye los errores más fla-
grantes porque se mencionan los dibujos de Nazca
como adyacentes al Macchu Pichu, y para ilustrarlos
incluyen además un montaje fotográfico donde apa-
rece el famoso "triden-
te de Paracas" como si
estuviese en el interior
y no en plena costa.
Por su parte, las islas
de Antigua y Barbuda
han escogido temas
algo más actuales. No
podía faltar la hojita dedicada a Arthur C. Clarke y a
su 2001: una odisea del espacio, que enlaza quizá
con el mensaje subyacente en las anteriores sobre una
intervención extraterrestre en los albores de la huma-
nidad.
Especial interés, sin embargo, merece la hojita dedi-
cada a Richard C. Hoagland. En esta ocasión, el dise-
ñador gráfico se lo ha currado.
Por un lado, ha reproducido el famoso bajorrelieve
egipcio de Abydos, que —según algunos— muestra
imágenes de aviones y helicópteros en la antigüedad
(y cuya sutil influencia puede notarse en la película
Stargate - puerta a las estrellas, pues ese es el nom-
bre del planeta que visitan nuestros intrépidos aven-
el escéptico
76
tureros). Barbara Barrett publicó en la revista
Fortean Studies (volumen 7 -2001-) un interesante
artículo desmontando toda la historia, titulado Persis-
tent Beliefs (or Indy Nile). The Abydos inscription in
context
del que he sonsacado los datos principales.
Lo cierto es que no hay ningún misterio al respecto.
Las imágenes fueron ya catalogadas a finales del
siglo XIX por Karl R.
Lepsius y son meros
caracteres jeroglíficos
(no pictogramas) cuya
traducción ha sido
publicada y se refieren
a un intento del faraón
Ramsés II de apropiar-
se de una inscripción anterior, algo muy habitual en
épocas antiguas. Entre esos retoques antiguos a cin-
cel y los modernos con brocha o Photoshop se ha cre-
ado el parecido.
Pero parece ser que ya a
mediados de los ochenta,
un ocultista americano ya
fallecido (Earlyne Chaney),
mencionaba estos jeroglífi-
cos grabados en un arqui-
trabe del templo de Seti I
como pruebas de civiliza-
ciones avanzadas descono-
cidas. En 1992, el testigo es
recogido por un par de ale-
manes, Sachman y Muller, que no dudan en introdu-
cir la componente extraterrestre en toda la historia,
aunque su gran divulgación ha llegado a partir de
1997 gracias a Internet, con todos los adornos, añadi-
dos y mejoras que ello conlleva. En 1999 aparecieron
de forma prominente en un documental televisivo de
la Fox, lo que supuso sólo en los Estados Unidos que
casi treinta millones de telespectadores pudieran
escuchar los delirantes comentarios de Hoagland al
respecto. No obstante, a nuestro anónimo diseñador
no le ha temblado el pulso para ir más allá y llega a
comparar el glifo del supuesto avión, ¡con el Halcón
Milenario
de Hans Solo en la película La guerra de
las galaxias!
Añade, además, un par de imágenes de platillos
(inevitablemente, uno
de ellos es el de
Adamski) y en el sello
en sí se reproduce
invertido el cartel de la
película Fuego en el
cielo
(Fire in the
sky
)(1993). La imagen
trata de reflejar el momento culminante de la famosa
abducción sufrida por Travis Walton en Snowflake,
Arizona, el 5 de noviembre de 1975, teniendo como
testigos al resto de su equipo de leñadores. Se trata de
un incidente intrigante, especialmente por ser uno de
los pocos que cuenta con testigos independientes,
aunque éstos sólo viesen el supuesto ovni, por un
lado, y como un rayo luminoso procedente del mismo
derribaba a Travis, pero no la abducción en sí.
Philip Klass defiende la hipótesis de que se trató de
un montaje para no ser penalizados en un contrato
forestal en el que iban muy retrasados. También se
dijo que buscaban cobrar el premio de cinco mil dóla-
res ofrecido por el tabloide National Inquirer a la
mejor historia ovni del año, y algunos grupos ufoló-
gicos como el GSW han mostrado sus reticencias
sobre todo el asunto, especialmente al descubrirse
que Travis había fallado bajo la llamada "máquina de
la verdad", pero lo cierto es que el incidente resulta
extraño.
Travis Walton asegura recordar sólo unas pocas horas
de su odisea de más de cinco días, nunca ha querido
someterse a hipnosis para desvelar más, y lo poco que
recuerda configura un relato extraño combinando a
enanos cabezones con hombres (y mujeres) de aspecto
completamente humano, pelo rubio y piel bronceada,
así como exámenes médicos con visitas a una especie
de planetario y a un hangar lleno de platillos. Cierto
que Travis parecía estar interesado por los ovnis con
anterioridad a los hechos y que las circunstancias de su
reaparición no están nada claras, pero tras las recientes
conclusiones de la NAS norteamericana sobre la esca-
sa fiabilidad del polígrafo, nadie puede enarbolar su
fracaso en dichas pruebas como algo en contra.
LA
UFOLOGÍA
Y EL
COLECCIONISMO
DE
SELLOS
(2ª ADDENDA)
La isla de Dominica para ilustrar ejem-
plos de la ciencia-ficción han dedicado
sellos a Confucio y la misteriosa pirámi-
de blanca de Xian (China), a Platón por
sus escritos sobre la Atlántida y al
Macchu Pichu inca (?)
A nuestro anónimo diseñador de las
islas de Antigua y Barbuda no le ha tem-
blado el pulso para ir más allá y llega a
comparar el glifo del supuesto avión de
Abydos, ¡con el Halcón Milenario!
background image
el escéptico
79
78
el escéptico
U N M A R C I A N O E N M I B U Z Ó N
Personalmente, cada vez me inclino más por algún
suceso real, quizá un rayo bola o similar, que provo-
có en Travis desorientación, haciendo que vagase por
el bosque durante varios días en un posible estado de
semi-inconsciencia. La supuesta abducción sería
fruto de su imaginación desbordada durante esos días
y quizá, por qué no, una vez descubrió el interés de
los ufólogos por la historia. Lo cierto es que trans-
curridos casi treinta años, ninguno de los miembros
del equipo se ha ido de la lengua, pese a las conside-
rables recompensas que podría obtener. Un dato
curioso del que me enteré hace poco: resulta que la
familia de Travis era una de las pocas católicas en un
entorno mayoritariamente mormón. ¿Casualidad?
La tercera hojita emitida por Antigua se refiere a
Nostradamus asegurando que pronosticó el Gran
Incendio
de Londres de 1666, la destrucción del
transbordador espacial Challenger (¿y por qué no el
del Columbia, que fue antes?) y los ataques del 11 de
Septiembre... sólo con dos años de error. Sí, como
ciencia-ficción puede pasar.
Por último, las islas de San Vicente y Granadinas son
las únicas cuyas hojitas bloque se refieren estricta-
mente a lo que llamamos ficción científica. Dedican
una de ellas a Julio Verne y a su conocido De la
Tierra a la Luna
, y las otras dos a H. G. Wells, por sus
obras La máquina del tiempo (incluyendo una cita y
fotografía de Carl Sagan) y La guerra de los mundos,
donde no olvidan mencionar las supuestas ruinas de
Cydonia.
Ya que hablamos de Wells, no debemos olvidar otras
dos series filatélicas que han conmemorado sus
obras.
En 1995, su país natal, Gran Bretaña, le dedicó una
serie de cuatro valores en litografía. Cada sello esta-
ba dedicado a uno de esos argumentos clásicos de los
que él puede considerarse creador. Los viajes por el
tiempo figuraban en el de veinticinco chelines refi-
riéndose a La máquina del tiempo con una imagen
que nos recuerda aquella serie televisiva de finales de
los años sesenta, El túnel del tiempo. Los viajes espa-
ciales se conmemoraban en el de treinta chelines de
valor facial citando Los primeros hombres en la
Luna
. Las invasiones alienígenas eran el tema del de
35 chelines, ilustrando La guerra de los mundos con
una imagen que parece tomada del pánico creado por
Orson Welles con su famosa emisión radiofónica.
Finalmente, el de 41 chelines se centraba en torno a
la sociedad futura con una mención de su guión para
la película La vida futura (Things to come) basada en
una novela de título similar. La emisión se vendía con
un folleto explicativo con su biografía y algunas inte-
resantes ilustraciones de época.
Otro país que ha dedicado un sello a H. G. Wells y
otros autores de ciencia-ficción es Israel. En enero
del 2001 emitió una serie de tres valores. Estaba pre-
vista para conmemorar una convención de aficiona-
dos a la ficción científica que, desgraciadamente,
debido a la inestabilidad de la zona tuvo que ser sus-
pendida, aunque los sellos salieron a la venta. Cada
sello se compone de dos partes, la inferior mostrando
un retrato del autor, y la superior ilustrando alguno de
sus inventos. Además, en cada caso se intenta buscar
paralelismos con alguna leyenda hebrea tradicional.
Curiosamente, en la
selección original se
había optado por con-
memorar a Arthur C.
Clarke y su 2001, cuya
estación espacial en
anillo mostraba espe-
cial paralelismo con las
famosas "ruedas entre
ruedas" descritas por el
profeta Ezequiel (y con una fascinante historia en la
iconografía ufológica). Sin embargo, las normas pos-
tales del país impiden emitir sellos sobre personas
vivas, por lo que se optó por H. G. Wells y su máqui-
na del tiempo. Su sello tiene un valor facial de 3,40
nuevos shekels y —aparte de su retrato— aparece
ilustrado con una imagen tomada de la película
homónima de George Pal (1960) y otra de unos agu-
jeros de gusano (la versión moderna de tal idea). Lo
más difícil fue ilustrar el paralelismo hebreo, deci-
diéndose al final por el "Honi HaMaagel" ("El hace-
dor de círculos"), un rabí talmúdico del que se dice
que durmió durante setenta años
1
.
El sello de 2,80 nuevos shekels incluye el retrato de
Isaac Asimov, el dibujo de uno de sus conocidos
robots humanoides y como paralelismo hebreo inevi-
table, el Golem. Finalmente, tenemos el de 5,60 nue-
vos shekels, dedicado a Julio Verne donde se nos pre-
sentan tres tipos de naves espaciales. El famoso
Eagle del Apolo XI como representante de la tecno-
logía actual, el Columbiad del libro de Verne y el
"carro de fuego" con el que el profeta Elías ascende-
ría a los cielos, en la que podría considerarse como
primera abducción de la historia.
NOTAS
1.- http://www.colemanzone.com/Time_Machine_
Project/israel_stamp.htm
El autor desea agradecer la colaboración de
Giancarlo D'Alessandro, ufólogo italiano editor del
"PHILCAT. Catalogo di UFOfilatelia" disponible en la
red: http://web.tiscalinet.it/Giada/
Asimismo, agradecería la colaboración de los lecto-
res, para ampliar la casuística filatélico-ufológica.
Luis R. González Manso