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en la medida que deseamos y
buscamos. En segundo lugar, la
presencia de ARP en los medios
de comunicación se ha ido
incrementando y afianzando, y
los periodistas y profesionales de
la información [y del entreteni-
miento, principal fuente de for-
mación de millones de ciudada-
nos pasivos] empiezan a consi-
derar la opinión de los escépti-
cos como el contrapunto idóneo
a las afirmaciones de los defen-
sores de lo paranormal a la hora
de confeccionar reportajes u or-
ganizar debates. Y, en tercer lu-
gar, pero no último en importan-
cia, sino todo lo contrario, el fe-
liz y exitoso lanzamiento de EL
ESCÉPTICO, lógico y necesario
paso adelante de la modesta,
voluntarista, aunque enorme-
mente eficaz y valiosa, La Alter-
nativa Racional, el primer órga-
no de comunicación de ARP”.
Cierto que, aunque seamos
optimistas, la tarea de ARP y de
EL ESCÉPTICO no es corta ni
sencilla: denunciar los engaños,
estafas y desmanes de la indus-
tria del esoterismo y lo paranor-
mal, que mueve varios cientos de
miles de millones de pesetas;
acallar los cantos de sirena de la
Nueva Era, que ha puesto de mo-
da viejas irracionalidades y su-
persticiones revistiéndolas de ro-
pajes del nuevo milenio; y com-
batir la epidemia de relativismo
cutre y ramplón que infecta a la
opinión pública y que, en nom-
bre de la ecología de los saberes
y la democracia de los conoci-
mientos, del todo vale, exalta a
los mercachifles de lo alternati-
vo
desde la medicina y la salud
a los conocimientos básicos de
la naturaleza y del ser humano
y desprecia como antigualla al
racionalismo ilustrado y al es-
cepticismo científico.
Consciente de que igual de-
safío tienen que encarar las or-
ganizaciones de escépticos de
Iberoamérica, Gámez ofreció EL
ESCÉPTICO como posible medio
de comunicación común para la
promoción del pensamiento crí-
tico y la denuncia de las pseu-
dociencias y demás patrañas pa-
ranormales, idea que ha fragua-
do recientemente en unos prime-
ros y prometedores contactos. La
postura de ARP y de los que ha-
cemos EL ESCÉPTICO es clara:
frente al irracionalismo y el oscu-
el escéptico
(Otoño 1998)
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rantismo anticientífico que se di-
funden en castellano a uno y otro
lado del Atlántico, disponer de
un medio de opinión y comuni-
cación racionalista, promotor del
escepticismo científico, hecho en
común entre hispanos europeos
y americanos, y con vocación de
alcanzar difusión pública y de in-
fluir de forma significativa en
nuestras respectivas sociedades.
Junto con nuestro represen-
tante, compartió el estrado de
ponentes Sergey Kapitza, cabe-
za visible del movimiento escép-
tico ruso y ejemplo vivo de una
cultura que hunde sus raíces en
la Ilustración y ha sobrevivido
con dignidad y lucidez la agita-
da y confusa historia moderna
de ese gran pueblo. Su conferen-
cia fue amena, brillante y escla-
recedora de la oscura situación
rusa, con un gran auge de lo pa-
ranormal y contagio masivo de
las patochadas de la Nueva Era.
Mike Hutchinson presentó una
serie de estadísticas sobre la cre-
dulidad británica; y el australia-
no Harry Edwards nos confirmó
lo que sabíamos: que lo paranor-
mal es un fenómeno pedestre de
la aldea global.
Completaron la sesión con va-
liosas aportaciones Kendrick
Frazier, director de The Skeptical
Inquirer, que disertó sobre el in-
forme Sturrock, y Matt Nisbet,
quien nos informó del funciona-
miento de Consejo para la Inte-
gridad de los Medios e invitó a
las organizaciones escépticas na-
cionales a establecer en su seno
comités o grupos de vigilancia de
la actitud de los medio hacia lo
paranormal y la pseudociencia.
F
.
P
.
Nueva revista
dedicada al
análisis científico
de las medicinas
alternativas
Cinco premios Nobel de ciencias
encabezan el Consejo para la Me-
dicina Científica, creado por ini-
ciativa de Paul Kurtz y otros des-
tacados integrantes del CSICOP
para apoyar el estudio científico
de las llamadas medicinas alter-
nativas y complementarias
la
homeopatía, la aromaterapia, la
fitoterapia, la naturopatía y
otras
, así como de prácticas co-
mo la acupuntura, el toque tera-
péutico y las curas milagrosas.
Los estudios científicos que se
lleven a cabo para la evaluación
de la eficacia de estas medicinas
alternativas se darán a conocer
The Scientific Review of Alterna-
tive Medicine, revista semestral
recién nacida que cuenta con ar-
bitraje por comité de lectura. Los
editores afirman que el objetivo
de la publicación, única en su
género, es “aplicar las mejores
herramientas de la ciencia y la
razón para determinar la validez
de las hipótesis y la eficacia de
los tratamientos. No se rechaza-
rá a priori ninguna alegación,
sino que se la considerará según
sus méritos. No se rechazará afir-
mación alguna por ajustarse o no
a algún paradigma. Se buscarán,
usando el método científico y cri-
terios razonables, respuestas
justificadas a estas dos pregun-
tas: «¿Es cierto lo que dicen?» y
«¿Funciona realmente este tra-
tamiento?» Se exigirán ensayos
controlados de doble ciego para
las terapias alternativas”.
Los interesados pueden soli-
citar más información sobre The
Scientific Review of Alternative
Medicine a: SRAM, Prometheus
Books, 59 John Glenn Dr., Am-
herst, NY 14228-2197, EE UU,
o mediante correo electrónico di-
rigido a [email protected]
F
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P
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primer contacto