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agosto, un poco antes
a las 6.14
horas
−,
volví a descubrir el rayo
de luz casi en la misma posición.
¿El mismo satélite? Extraño,
porque que justo fuera un día
después... y en el mismo sitio con
respecto a las estrellas... Muy ex-
traño: todo apuntaba a un obje-
to pegado a la bóveda celeste; pe-
ro un destello así sería algo real-
mente sorprendente. Antes de
creerme lo de los platillos volan-
tes, y antes de dar una alarma
astronómica anunciando un po-
sible objeto con erupciones dia-
rias en la constelación de Piscis,
decidí echar un vistazo a las pá-
ginas de predicciones de visibili-
dad de satélites que ahora abun-
dan en Internet. Y di con la res-
puesta: eran los crecientemente
famosos ovnis de Iridium. Había
visto dos Iridium diferentes, el 62
y el 65, que justo en ese momen-
to estaban en una posición tal
que reflejaban la luz solar direc-
tamente sobre mí.
La compañía Motorola empe-
zó a montar la constelación de
satélites Iridium en mayo de
1997. Se trata de satélites de te-
lecomunicaciones no muy gran-
des que permiten una cobertura
global a los teléfonos de la com-
pañía. En total, 66 satélites so-
bre nuestras cabezas, en diferen-
tes planos orbitales, a unos 780
kilómetros sobre el nivel del mar.
Las antenas principales de cada
satélite
tienen tres
reflejan casi
especularmente la luz, y pueden
producir fácilmente destellos bri-
llantes
a veces hasta treinta ve-
ces más brillantes que Venus
que duran típicamente algo me-
nos de un segundo, debido al
desplazamiento y al giro de los
satélites. Estos destellos están
convirtiéndose en fenómenos re-
lativamente normales, por lo que
no es de extrañar que comiencen
a aparecer noticias de ovnis fu-
gaces y brillantes por todos la-
dos. Teniendo en cuenta, ade-
más, que se están comenzando
a montar otras redes similares
de telecomunicación, lo cierto es
que vamos a tener ovnis por to-
dos las esquinas (algo especial-
mente aciago para los amantes
de la astrofotografía, que van a
encontrarse luces en sus mejo-
res fotos del cielo). La buena no-
ticia es que, como la órbita y la
actitud de estos satélites es bien
conocida, uno puede predecir
6
(Otoño 1998)
el escéptico
cuándo se va a producir un des-
tello visible desde su punto de
observación. (Por ejemplo, a tra-
vés de Internet, se pueden obte-
ner predicciones de estos fenó-
menos en http://www2.gsoc.
dlr.de/satvis/.)
En resumen: mis ovnis no lo
eran tanto. ¡Qué lástima de ex-
clusiva mundial! Bueno, todavía
podría escribir que todo es un
montaje de los poderes ocultos
para, además de controlarnos, ir-
nos mentalizando con la llegada
de los extraterrestres...
J
.
E
.
A
.
El 2º congreso
mundial reunió
en Alemania a
300 escépticos
de todo el mundo
El 2º Congreso Escéptico Mun-
dial, celebrado en Heidelberg del
23 al 26 de julio y organizado por
la Sociedad para la Investigación
de la Paraciencia (GWUP), fue un
auténtico éxito de convocatoria
al reunir en la turística ciudad
alemana a cerca de 300 escépti-
cos de los cinco continentes. El
denso programa de la conven-
ción, dedicada a El Armagedón y
los profetas del juicio final, fue tan
interesante como los pasillos que
hicimos los representantes de
ARP-Sociedad para el Avance del
Pensamiento Crítico.
Porque, nada más llegar a úl-
tima hora de la tarde del día 22,
establecí el primer contacto fruc-
tífero
cena con Kendrick Fra-
zier, director de The Skeptical In-
quirer, y su encantadora esposa
y, horas antes de partir, me des-
pedí con abrazos a las puertas
del hotel de los italianos Fran-
cesco Chiminello y Lisa Macca-
ri, del irlandés Peter O’Hara y del
brasileño Ricardo Bonalume Ne-
to. Entre medio, una cena tailan-
desa a la que también asistieron
los belgas Willem Betz, Cornelis
de Jager y Tim Trachet, además
de Fernando Peregrín, y una co-
mida de éste último y el autor de
estas líneas con Jean Bricmont.
Y muchos cafés y cervezas, y co-
legas llegados desde Japón que
nos daban recuerdos de amigos
comunes, y, para qué negarlo,
una cierta inquietud hasta que
en la jornada de clausura pre-
senté esta revista durante mi in-
tervención como ponente en la
mesa redonda sobre “Perspecti-
vas del escepticismo científico al-
rededor del mundo”.
El congreso en sí fue agota-
dor, con sesiones dedicadas a las
profecías milenaristas, las medi-
cinas alternativas, los desastres
naturales, la anticiencia y el pos-
modernismo, y lo paranormal en
primer contacto
Fernando Peregrín conversa con Willem Betz durante un descanso del con-
greso de Heidelberg.
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China, así como conferencias a
cargo de Paul Kurtz y Elizabeth
Loftus, que disertó sobre el sín-
drome de la falsa memoria, asun-
to sobre el que también habló
Vern Bullough. Entre los parti-
cipantes, cabe destacar a Ray
Hyman y James Alcock, que di-
rigieron un interesante taller so-
bre pensamiento crítico en el que
el primero se centró en la demos-
tración práctica y el segundo en
la teórica; Alan Hale, que diser-
tó sobre “El cometa Hale-Bopp:
¿portento o desastre?”; Evry
Schatzman, que participó en la
mesa redonda sobre posmo-
dernismo, y Sergey Kapitza, que
nos puso al corriente de la situa-
ción de la ciencia en Rusia.
Personalmente, aproveché la
invitación del CSICOP a interve-
nir en tan destacado foro para
distribuir entre los asistentes
ejemplares de EL ESCÉPTICO,
que, recién salida de la impren-
ta, fue objeto de una calurosa a-
cogida por la mayoría, empezan-
do por Kurtz y Amardeo Sarma,
el más que eficiente secretario
ejecutivo del GWUP, y acabando
por Gerald Huber, el socio ale-
mán de ARP. La realidad física
de la revista sorprendió a casi to-
dos y me facilitó las gestiones de
cara a apalabrar interesantes co-
laboraciones de las que espero
que el lector hispano disfrute en
los próximos números.
De puertas afuera, la tradicio-
nal reunión del Consejo Ejecuti-
el escéptico
(Otoño 1998)
7
vo de Organizaciones Escépticas
(ECSO) sirvió para dar la bienve-
nida a una nueva organización
en Gran Bretaña, la Asociación
para la Investigación Escéptica
(Aske), confirmar que el congre-
so europeo de 1999 se celebrará
en Maastricht en septiembre, y
que el mundial del 2000 tendrá
como escenario Sidney y el si-
guiente Los Ángeles. El CSICOP
invitará a algunos representan-
tes de las asociaciones europeas
a viajar hasta Australia, anun-
ció Kurtz ante quienes asistimos
a la reunión de la ECSO, ya que,
tal como respondí a Harry Wi-
lliams, secretario de los Escépti-
cos Australianos, cuando me
preguntó si nos veríamos en Sid-
ney, costear un viaje a las antí-
podas no es algo que uno pueda
permitirse así como así. Respec-
to a la reunión de Los Ángeles
del 2002, estará dedicada a los
medios de comunicación y la
pseudociencia, asunto recurren-
te en los encuentros escépticos
que ha propiciado el nacimien-
to, en el seno del CSICOP, del
Consejo para la Integridad de los
Medios. Matt Nisbet, coordinador
de este grupo de trabajo, invitó
en Heidelberg a todos los perio-
distas escepticos a unir fuerzas,
idea que en Europa había lanza-
do horas antes el incansable Tim
Trachet.
Por cierto que la cordialidad
de nuestros anfitriones alemanes
se prolongaba fuera de la sede
del congreso en los colegas bel-
gas, con Tim a la cabeza, mane-
jándose en no sé cuántos idio-
mas y guiándonos a italianos,
brasileños, irlandeses y españo-
les por el Heidelberg nocturno
tras haber disfrutado de una tra-
vesía fluvial por el Necka. En de-
finitiva, un evento para recordar
tanto por las sesiones de trabajo
oficiales como por las extraoficia-
les reuniones alrededor de bue-
nas mesas. Algo que, sin duda,
sonará a todos aquéllos que han
asistido a alguno de los congre-
sos de ARP.
L
.
A
.
G
.
ARP apuesta por
una única revista
para todo el
mundo hispano
La última sesión del 2º Congre-
so Escéptico Mundial se centro
en las “Perspectivas del escepti-
cismo científico alrededor del
mundo” y, en ella, el director de
EL ESCÉPTICO presentó, en
nombre de ARP-Sociedad para el
Avance del Pensamiento Crítico,
una ponencia titulada: “El mo-
vimiento escéptico en España:
entre el desánimo y la esperan-
za”. Tras ofrecer una vista pano-
rámica de la presencia y difusión
de lo paranormal en los medios
de comunicación de nuestro
país, y destacar el escaso núme-
ro de miembros activos del es-
cepticismo científico organizado,
Luis Alfonso Gámez mostró su
optimismo, visceral a la vez que
fundamentado, en el futuro de
nuestro movimiento.
“Las razones que llevan al op-
timismo
dijo
se basan en va-
rios hechos. En primer lugar, y
en palabras de Javier Armentia,
«en el último año, la labor de ARP
se ha visto renovada con nuevas
aportaciones, de profesionales de
muchos campos de la actividad
intelectual. Ello ha sido posible
gracias a la popularización de
esa nueva ágora que supone
Internet». Como consecuencia, el
número de socios y simpatizan-
tes de ARP se incrementa cons-
tantemente, si bien no al ritmo y
primer contacto
Luis Alfonso Gámez y Kendrick Frazier cambian impresiones durante la
mesa redonda que clausuró el congreso mundial.