Mario Bunge en "El Cultural" de El Mundo

El suplemento El Cultural del diario El Mundo publica una extensa e interesante entrevista a Mario Bunge con motivo de la publicación de Las pseudociencias ¡vaya timo! (Laetoli)

Mario Bunge

“Sólo los fanáticos odian a las personas tanto como a las doctrinas”

Se reúnen por primera vez en español sus textos contra las pseudociencias

Recién regresado a Montreal (donde vive) tras dos semanas de vacaciones en las Antillas, Mario Bunge (Buenos Aires, 1919) responde por correo electrónico a El Cultural con rapidez y minuciosidad insólitas a cada nueva tanda de preguntas de lo que acaba siendo una vertiginosa conversación transoceánica. Y eso que: “Ya no estoy tan ágil como a los noventa años”. El sabio Bunge, filósofo analítico y uno de los científicos más citados, ha publicado Las pseudociencias, ¡vaya timo! (Laetoli), la primera recopilación en español de sus textos sobre las pseudociencias dispersos en publicaciones científicas anglosajonas. Una denuncia de las supercherías de todo pelaje, de la parapsicología al psicoanálisis, sin olvidar teorías económicas y determinismos varios. Un libro con voluntad polémica.

La entrevista completa, aquí.

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    Dice Arjona que Mario Bunge, en 1963, "dio un portazo a la Argentina peronista". Debería enterarse que en ese año gobernaba Arturo Umberto Illia, del Partido Radical, ungido con el 22 % de los votos y gracias a la proscrpción del peronismo y hasta a la prohibición de nombrar el nombre de Perón, de su esposa, del movimiento justicialista, de difundir sus imágenes, etc. 

    Illia no entró por la ventana. A pesar de que seguía vigente la absurda proscripción del peronismo y de que éste aún se manifestaba a través del voto en blanco, en esa elección de 1963 la cantidad de sobres vacíos no pasó del 18 por ciento, mientras que Illia superó el 25. (Hoy sería un punto por encima de Menem y tres más que Kirchner).

    Regía la vieja Constitución del 53 y se necesitaban 239 votos en el colegio electoral. Illia contaba con los 170 electores de la UCR del Pueblo; Oscar Alende, con los 107 de la UCRI; y Pedro Eugenio Aramburu, con los 75 que sumaban Udelpa y el Partido Demócrata Progresista. Salvo Alende -que intentaba negociar sus electores-, el resto de los partidos (demócratas cristianos, conservadores, socialistas, neoperonistas y agrupaciones provinciales) ofrecieron su apoyo espontáneo para consagrarlo Presidente. Así, a los 64 años, Illia fue legitimado por la mayoría absoluta del colegio electoral y el 12 de octubre de 1963 juró ante la Asamblea Legislativa.