El Escéptico: número 55

55
Anuario 2020

Este anuario llega tras un año muy duro de pandemia. En él decimos adiós con sentida gratitud a nuestros socios, el mago James Randi, y a nuestro compañero de redacción, Carlos López Marqués. La importancia del pensamiento crítico ha incrementado, si cabe, la necesidad de no dejar de perseguir el objetivo de conseguir una sociedad informada, alejada en lo posible del ruido. No es fácil, el trabajo ha de seguir y El Escéptico ha tomado el pulso de ese esfuerzo desde su editorial. Comienza el número aportando información con el Resumen de actividades de la asociación. El Manifiesto europeo contra las pseudoterapias se presenta como iniciativa para mostrar el peligro real para la salud que puede implicar el recurso a las pseudomedicinas y, también, para hacer una llamada a un nuevo marco legal que no proteja la impunidad de sus prácticas. La mayor parte de este anuario ha sido dedicada a la pandemia que ha marcado de forma trágica este 2020. Variadas contribuciones dan cuerpo a un Monográfico COVID-19 con el que se ha pretendido expresar, con voces y matices diversos, la nueva difícil realidad que la extensión del SARS-CoV-2 ha generado: incidencia en el trabajo clínico y en la salud mental, binomio información-desinformación, referencias desde Montreal, virus y política nacional, recelos virtuales, bulos variados y telefonía 5G, perspectiva antropológica, conspiracionismo, impotencia frente a la incertidumbre. Además del monográfico referido, este número contiene un ánalisis crítico del informe 2020 de la Sociedad Española de Fisioterapeutas Investigadores en Terapia Manual sobre osteopatía craneal, la presentación de un trabajo crítico sobre acupuntura que se está desarrollando con el apoyo otorgado por ARP-SAPC a través de la beca Sergio López Borgoñoz y la relación de resúmenes de las ponencias de las IV Jornadas sobre Ciencia y Pseudociencia celebradas de forma virtual. Las viñetas de David Revilla, Andrés Diplotti y Martín Favelis ponen el broche lúcido de humor que esta vez se necesita de forma especial. Gracias por la lectura.

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5G, pandemia de bulos en tiempos del corona virus

Sección: 
MONOGRÁFICO COVID-19
Traductores: 
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5G:

pandemia de bulos en
tiempos de coronavirus
Alberto Nájera López
Profesor del Área de Radiología y Medicina Física
de la Universidad de Castilla-La Mancha.
Vocal del Comité Científico Asesor en Radiofrecuencias y Salud.
El pasado 25 de marzo, unas semanas después de la declaración del estado
de alarma y del confinamiento, un compañero me envió por WhatsApp el
vídeo de un señor, supuestamente doctor, Thomas Cowan, en una también
supuesta «cumbre» sobre salud y derechos humanos. A los pocos minutos,

me volvió a llegar a través de varios grupos. Ya se había viralizado

Tirar por tierra la física y la biología
En aquel vídeo, este seguidor de las chaladuras de Rudolf Steiner bate el récord de barbaridades por segundo, tirando por tierra principios básicos de la biología,
la física y, sobre todo, del sentido común. El daño estaba hecho, la semilla sembrada: el vídeo corría como
la pólvora. No sé si fue el primero de una cadena de
iluminados que asocian la nueva generación de telefonía (5G), que se empezaba a desplegar en muchos países, con la propagación de un virus del que después,
en muchos casos, negarían su existencia.
No, no voy a desmentir aquí las barbaridades del Sr.
Cowan, ahora famoso a nivel mundial a través de in-

numerables publicaciones en redes sociales y plataformas de vídeo. Mi objetivo es enumerar algunos de
esos bulos que han infoxicado la opinión pública ávida de una explicación a lo que nos arrollaba sin que
pudiéramos casi darnos cuenta.
Correlación no implica causalidad
Otro iluminado que se definía como «científico con
formación científica», también en un vídeo en YouTube, explicaba un sesudo estudio en el que describía la inequívoca correlación existente entre los casos
de COVID-19 y el número de antenas en diferentes
países. Aquel vídeo, ya retirado de la plataforma por
pseudocientífico, también me llegó, junto a su increí-

En muchos países, la quema de antenas,
independientemente de que fueran o no 5G,
afectaba a las comunicaciones de las personas,
pero daba igual. Las hogueras purificadoras se
extendían por el planeta

el escéptico 34

anuario 2020

Foto de Ria Sopala en Pixabay

ble estudio en PDF, por diferentes vías. Una vez más,
evitaré perder el tiempo describiendo por qué correlación no implica causalidad, pero sí que indicaré que,
en aquel momento, el despliegue de la única frecuencia licitada en España para 5G, la de 3,5 GHz, se había instalado en áreas extremadamente limitadas. Por
tanto, lo que pretendía ser la justificación de una correlación con un supuesto agente causal obviaba que
este solo podría estar presente en menos del 1.% del
territorio nacional, cuando la pandemia destrozaba vidas y familias por todas partes. Lo más sorprendente
de este asunto es que el autor del vídeo participó después en un aquelarre de «Médicos por la verdad», que
niegan la existencia del virus SARS-CoV-2. ¿En qué
quedamos?
Bulos y más bulos
Una vez sembrada la semilla de la conspiración, negacionistas de la COVID como movimientos anti 5G
o antivacunas se unieron y abrieron el melón. Todo
valía, desde mezclar publicaciones del BOE sobre radioenlaces a 60 GHz (que no son 5G) con chemtrails,
control mental o inoculación de nanobots en forma
de vacuna para convertirnos en zombis al dictado de
Bill Gates.
En muchos países, la quema de antenas, independientemente de que fueran o no 5G (por los vídeos dudo
de que alguna lo fuera), afectaba a las comunicaciones de las personas, pero daba igual. Las hogueras
purificadoras se extendían por el planeta. Un bulo,
anuario 2020

¿divertido?, fue un vídeo de un supuesto operario instalador de antenas 5G que mostraba un componente
electrónico con la marca COVID-19. Realmente era
un descodificador de televisión antiguo, pero eso daba
igual, era la prueba evidente de que los conspiradores
que aprovechaban el confinamiento para instalar antenas 5G. Además, esos conspiradores mundiales eran
tontos, pues identificaban los supuestos chips manipuladores para que cualquiera pudiese ver para qué
eran.
Otra prueba «evidente» de la existencia de la conspiración mundial para difundir la COVID-19 fue una
imagen de un operario al lado de una antena, también
5G (que no lo era), provisto de un traje antirradiación
(que tampoco lo era). El operario lanzaba un chorro
de agua para limpiar la antena y la protección era un
chubasquero, pero no permitas que la realidad te fastidie una buena conspiración.
Y en este tiempo, un Miguel Bosé desatado se sumó
a la fiesta de la sinrazón. A un movimiento que, como
decía, por un lado, niega la existencia del virus y por
tanto la necesidad de medidas preventivas; pero que
por otro da cabida a movimientos anti 5G, ya no sé si
como propagadora de la pandemia, como mediadora
de la señal de control mental de la población mundial o porque es una buena ascua a donde arrimar la
sardina, abrazando a antivacunas, chemtraileros, terraplanistas, etc. Todo vale, eliges las características
de esta corriente y construyes tu propia conspiración.
Las posteriores explicaciones del cantante nos hacían
35 el escéptico

Foto de Nicolas Nova en Flickr: https://www.flickr.com/photos/20056291@N00/50346005768

dudar de si se trataba de él mismo o de una excelente
imitación de Joaquín Reyes que, por cierto, se caracteriza por imitar al imitado sin imitarlo.
Cómo será de imposible la relación con la COVID-19,
que algunos movimientos anti 5G se desmarcaron de
la relación, sin dejar de abrazar las «pruebas» del control mental o los efectos sobre la salud. Por ejemplo,
que una doctora en medicina integrativa intervenga en
el Senado de los Estados Unidos de América es suficiente para demostrar esa relación con, por ejemplo,
la diabetes, la hipersensibilidad, etc.
El último bulo que he tenido que desmentir ha sido
una cita atribuida, cómo no, a Nikola Tesla, en la que
alertaba de la interacción de las radiaciones electromagnéticas de cualquier frecuencia con las ondas ce-

rebrales. No de todas las radiaciones. Por ejemplo, de
la FM o la TV no; tampoco de la luz visible o los infrarrojos. Casualmente, tampoco de los móviles, inalámbricos, wifis o bluetooth, sino de la 5G. Algo absurdo, pero que miles de personas han asumido como
evidencia irrefutable del futuro control mental global.
Pero sin duda, para mí el más sorprendente fue aquel
que asociaba la instalación de antenas 5G con la necesidad de, entendí yo, lubricante especial que se
obtenía de las rodillas, preferiblemente de la rodilla
derecha, de los fallecidos. Aquel preciado líquido lo
obtenía el gobierno y lo vendía en el mercado negro
para las operadoras, aunque otra versión del bulo indicaba que se vendía a las farmacéuticas, sin indicar
para qué. Pues aunque no te lo puedas creer, publica-

Cómo será de imposible la relación con la
COVID-19, que algunos movimientos anti 5G se
desmarcaron de la relación, sin dejar de abrazar
las «pruebas» del control mental o los efectos
sobre la salud

el escéptico 36

anuario 2020

ciones alertando de esto con fotos de rodillas hinchadas se compartieron a miles en redes sociales.

memoria de almacenamiento en vez de como asombroso bloqueador de radiaciones.

Remedios y protecciones inútiles
Y al calor de la hoguera se arrimaron quienes no podían faltar: aquellos que se aprovechan del desconocimiento para hacer negocio. Una vez encontradas las
pruebas irrefutables del control mental, de la difusión
del coronavirus o de lo que sea con respecto al 5G,
hay que protegerse de las radiaciones.
Así que todas las pegatinas, fundas y dispositivos innecesarios e inútiles que antes nos protegían de las
radiaciones de dispositivos inalámbricos, de la noche
a la mañana y sin cambios aparentes en su tecnología,
ya protegen de las nuevas y terribles radiaciones 5G.
Me quedo con dos productos. El primero es la funda bloqueadora de señal, de eficacia cuestionable,
que supuestamente impide las comunicaciones del
dispositivo móvil. Algo que puedes conseguir de forma gratuita poniéndolo en «modo avión» o, mejor, si
piensas que es peligroso para la salud o susceptible
de facilitar el control mental, no te compres un móvil.
El segundo fue un pendrive USB que, por un módico
precio de varios ceros, bloqueaba la radiación de tu
ordenador, al calor del miedo al 5G, pero sin impedir
su conexión a tu wifi. Sí, todo muy lógico. El dispositivo estaba disponible por pocos euros en portales de
venta masiva con origen oriental, pero como simple

Debemos desmentir a los miserables
En una situación terrible, con datos de mortalidad que
deberían hacer estremecer a cualquiera, los miserables sin escrúpulos, con una conexión a internet y un
poco de imaginación, en vez de escribir una novela de
ciencia ficción, prefieren escribir publicaciones que
sorprendentemente reciben atención e impacto incluso mediático.
¿Debemos desmentir estos bulos y darles, de esa manera, cierto reconocimiento y relevancia? Pues es una
pregunta que me hago cada vez que me llega una solicitud de alguna agencia o medio de fact-check. Y sí,
estoy convencido de que debemos hacerlo. Debemos
explicar por qué es falsa o no tiene sentido. Aprovechar la coyuntura para explicar algo de ciencia a
quien lo compartió y no dudó de su veracidad, aunque a veces pueda resultarnos absurdo y desde el convencimiento de que no conseguiremos persuadirle de
su error. Debemos actuar con capacidad pedagógica,
promoviendo el espíritu crítico y evitando ridiculizar
a quien se lo creyó y lo compartió. Entre ellos sí que
habrá mucha gente dispuesta a evitar que le vuelvan
a engañar. Así que debemos intentar empatizar, si es
posible, y facilitar herramientas para evitar la difusión
en el futuro.

anuario 2020

37 el escéptico

Coordinador: 
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34

A tontos y a locos

Sección: 
HUMOR
Traductores: 
Pagina final: 
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ciones alertando de esto con fotos de rodillas hinchadas se compartieron a miles en redes sociales.

memoria de almacenamiento en vez de como asombroso bloqueador de radiaciones.

Remedios y protecciones inútiles
Y al calor de la hoguera se arrimaron quienes no podían faltar: aquellos que se aprovechan del desconocimiento para hacer negocio. Una vez encontradas las
pruebas irrefutables del control mental, de la difusión
del coronavirus o de lo que sea con respecto al 5G,
hay que protegerse de las radiaciones.
Así que todas las pegatinas, fundas y dispositivos innecesarios e inútiles que antes nos protegían de las
radiaciones de dispositivos inalámbricos, de la noche
a la mañana y sin cambios aparentes en su tecnología,
ya protegen de las nuevas y terribles radiaciones 5G.
Me quedo con dos productos. El primero es la funda bloqueadora de señal, de eficacia cuestionable,
que supuestamente impide las comunicaciones del
dispositivo móvil. Algo que puedes conseguir de forma gratuita poniéndolo en «modo avión» o, mejor, si
piensas que es peligroso para la salud o susceptible
de facilitar el control mental, no te compres un móvil.
El segundo fue un pendrive USB que, por un módico
precio de varios ceros, bloqueaba la radiación de tu
ordenador, al calor del miedo al 5G, pero sin impedir
su conexión a tu wifi. Sí, todo muy lógico. El dispositivo estaba disponible por pocos euros en portales de
venta masiva con origen oriental, pero como simple

Debemos desmentir a los miserables
En una situación terrible, con datos de mortalidad que
deberían hacer estremecer a cualquiera, los miserables sin escrúpulos, con una conexión a internet y un
poco de imaginación, en vez de escribir una novela de
ciencia ficción, prefieren escribir publicaciones que
sorprendentemente reciben atención e impacto incluso mediático.
¿Debemos desmentir estos bulos y darles, de esa manera, cierto reconocimiento y relevancia? Pues es una
pregunta que me hago cada vez que me llega una solicitud de alguna agencia o medio de fact-check. Y sí,
estoy convencido de que debemos hacerlo. Debemos
explicar por qué es falsa o no tiene sentido. Aprovechar la coyuntura para explicar algo de ciencia a
quien lo compartió y no dudó de su veracidad, aunque a veces pueda resultarnos absurdo y desde el convencimiento de que no conseguiremos persuadirle de
su error. Debemos actuar con capacidad pedagógica,
promoviendo el espíritu crítico y evitando ridiculizar
a quien se lo creyó y lo compartió. Entre ellos sí que
habrá mucha gente dispuesta a evitar que le vuelvan
a engañar. Así que debemos intentar empatizar, si es
posible, y facilitar herramientas para evitar la difusión
en el futuro.

anuario 2020

37 el escéptico

autores: 
Coordinador: 
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37

ARP- Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico

Sección: 
CONTRAPORTADA
Traductores: 
Pagina final: 
80
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el escéptico 80

anuario 2020

autores: 
Coordinador: 
Página inicial: 
80

Antes de las fake news, pseudohistoria y bulos

Sección: 
IV JORNADAS SOBRE CIENCIA Y PSEUDOCIENCIA, RIGOR Y EVIDENCIA EN LA EDUCACIÓN
Traductores: 
Pagina final: 
77
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do con la lógica científica. Sin embargo, muchas de
ellas triunfan y se difunden ampliamente en la actual
sociedad de la información, con el gravísimo riesgo
que eso supone para la salud pública en un mundo
interconectado. En el actual contexto sobrevenido
de pandemia, en el que somos testigos diariamente
de la circulación de informaciones y creencias pseudocientíficas o acientíficas, cuando no directamente
anticientíficas, es inevitable preguntarse si realmente
el fracaso del sistema educativo es tan estrepitoso o
la capacidad de razonamiento humano es tan defectuosa.
Sin embargo, argumentamos aquí que el auge de las
pseudociencias no sucede porque la gente sea estúpida e ignorante: la inmensa mayoría de las personas
somos capaces de gestionar con bastante eficacia la
toma de decisiones en entornos complejos, y además
muchos de los militantes de movimientos anticientíficos son personas formadas. La clave del éxito de las
creencias pseudocientíficas es que resultan verosímiles para el pensamiento de sentido común —que tiene
una lógica muy diferente a la del razonamiento científico—, y además muchas de ellas resultan funcionales
para determinadas dinámicas sociales. Entender esto
es fundamental para desarrollar estrategias para neutralizarlas.
Por este motivo revisamos aquí brevemente algunos de los mecanismos heurísticos que facilitan la
aceptación y pervivencia de las creencias pseudocientíficas y supersticiosas, como la representatividad
heurística o los sesgos confirmatorios, y trataremos de
ubicarlos en el marco de las transformaciones que necesariamente sufre el conocimiento científico cuando
se populariza y es asimilado por público no experto.

plifica los procesos de enseñanza y aprendizaje.
En la segunda parte se propone vincular formación
del profesorado y desarrollo profesional. Para ello,
deberían utilizarse modelos de competencia docente
como el de Shulman (1989), con tres dimensiones
que permitirían clasificar la oferta formativa: conocimiento del contenido, conocimiento pedagógico y
conocimiento didáctico del contenido. Esta última es
la dimensión que más peso tiene en la competencia
docente.
En la tercera parte se apuesta por un modelo de
centros de formación del profesorado que concrete
la oferta formativa basándose en la investigación. Se
pueden emplear estudios como el Visible Learning de
Hattie (2012), que ofrece una síntesis de 800 metaanálisis sobre cuáles son las intervenciones educativas
que funcionan y cuáles no. El referente podría ser la
Education Endowment Foundation (EEF) del Reino
Unido, una institución que promueve y recoge estudios sobre propuestas educativas, y las clasifica según
el grado de beneficio, el coste y la fiabilidad de los estudios. EEF desarrolla amplios y ambiciosos programas formativos con aquellas propuestas que ofrecen
mejores resultados. Por último, se ofrecen ejemplos
de temas de formación en las tres dimensiones del
modelo de competencia de Shulman, desarrollando
una propuesta formativa basada en la observación de
vídeos de otros docentes dando clase.

¿Estamos formando en metodologías por encima de nuestras posibilidades? Ideas para una formación del profesorado rigurosa y factual.
Carlos Segura
Cefire-CTEM, Valencia
La formación continua del profesorado es una parte esencial del sistema educativo, aunque también
controvertida: una mirada cuidadosa nos descubrirá
propuestas de dudosa utilidad e incluso de calidad
poco contrastada.
En la primera parte de esta ponencia se discute la
etiqueta metodología, especialmente cuando se habla
de «nuevas metodologías» o «metodologías activas».
Abunda la oferta formativa asociada a estas etiquetas.
Pero, ¿qué hay detrás de las metodologías? Se utilizan
estrategias como el culto a la novedad, la exageración
de los logros o la enmienda a la totalidad y caricatura
de lo «tradicional», pero en educación no existen las
soluciones globales ni los milagros. Estas estrategias
esconden la realidad: las «metodologías» son modestas propuestas didácticas, cerradas, con ventajas y
desventajas que deberían valorarse en función de los
objetivos y medios concretos del docente. La palabra
metodología termina siendo un lugar común que sim-

Las puertas del campo: haciendo inventario de
pseudociencias en educación
Jorge J. Frías
ARP- Sociedad para el Avance del Pensamiento
Crítico
Las pseudociencias están ampliamente instaladas
en el mundo educativo, y con mucho éxito. ¿Se podría hacer un listado de pseudociencias en el mundo
educativo tal y como existe, por ejemplo, sobre terapias alternativas? La realidad es que sería demasiado
extenso, y hay que distinguir en qué ámbito se produce. Por ello, se antoja necesaria una clasificación «por
comprensión», antes que «por extensión».
En la clasificación podemos encontrar pseudociencias desde el mismo momento de la redacción de la
ley hasta la misma aplicación, donde el entorno editorial y del centro puede influir de forma importante.

anuario 2020

Bibliografía
Hattie, J. (2012). Visible learning for teachers: Maximizing impact on learning. Routledge.
Shulman, L.S. (1989). Paradigmas y programas de investigación en el estudio de la enseñanza: una perspectiva contemporánea. En M.C. Wittrock (ed.): La investigación de la enseñanza, I.
Enfoques, teorías y métodos. Barcelona: Paidós/MEC, 9-91.

Antes de las fake news: pseudohistoria y bulos
Antonia de Oñate
ARP- Sociedad para el Avance del Pensamiento
Crítico
Trabajo ya recogido en el número 54 de El Escéptico.
77 el escéptico

Coordinador: 
Página inicial: 
77

Atención a la atención

Sección: 
IV JORNADAS SOBRE CIENCIA Y PSEUDOCIENCIA, RIGOR Y EVIDENCIA EN LA EDUCACIÓN
Traductores: 
Pagina final: 
73
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Programas de educación emocional con evidencia
Roger Muñoz Navarro
Universidad de Zaragoza
La premisa presentada, en primer lugar, era llamar
la atención hacia un problema grave como es el impacto de los problemas de salud mental en la población. Así pues, un reciente estudio muestra que los
trastornos mentales nos cuestan 46 000 millones €/
año (4,6 % del PIB). Solo los trastornos emocionales nos cuestan 23 000 (2,3 % del PIB) y generan un
gran impacto en la calidad de vida y el malestar de las
personas que lo sufren. En esta línea, algunas organizaciones estatales como la Confederación de Salud
Mental, proponen como medida de prevención la inserción de la asignatura o de programas de educación
emocional basados en la evidencia para intervenir en
la infancia y la adolescencia, ya que estos muestran
que reducen este impacto a corto plazo y previenen su
aparición en el largo plazo.
Para ello, realizó una revisión de artículos revisados por pares, tanto de carácter nacional como internacional. Inició mostrando un artículo de la Revista
Participación Educativa, revista del Consejo Escolar
del Estado, titulado «La educación emocional en la
infancia y la adolescencia», por Maite Garaigordobil,
Catedrática de Psicología de la Universidad del País
Vasco. En este artículo se recogen programas validados experimentalmente en España. Los resultados
muestran que estos programas tienen grandes beneficios en las siguientes áreas: mejoran la conductas
sociales positivas, como la cooperación, la empatía y
las conductas prosociales; mejoran las habilidades sociales, la comunicación, así como las redes de amigos
y apoyo social; mejoran el autocontrol, la sociabilidad, la automotivación y la adaptabilidad; mejoran la
resolución de conflictos de manera constructiva, así
como el control de la ira y promueven un mejor ajuste
psicológico; asimismo, mejoran todos los problemas
emocionales internalizantes como la ansiedad, la depresión y la hostilidad, así como problemas externalizantes como la conducta antisocial, la agresividad
física y verbal y las conductas disruptivas. Así pues,
se mostraron también artículos publicados a nivel in-

ternacional que mostraban que todos estos beneficios
se replican en otros países.
Por tanto, existe suficiente evidencia científica a
nivel nacional e internacional para asegurar que estos
programas son eficaces y seguros, por lo que pueden
ser implementados en las escuelas de nuestro entorno.
Para ello, se invitó a ver este problema sin totalitarismos y absolutismos, a promover un pensamiento
crítico, basándonos en la evidencia existente. Negarlo
sería un acto de negacionismo científico más propio
de intereses ideológicos y partidistas que de propuestas basadas en criterios racionales.
Atención a la atención
Pablo Duque San Juan
INEURO, Sevilla
Decía McLeod que todo el mundo sabía lo que era
la inhibición y eso resultaba un gran problema. Esto
mismo pasa con la atención, la inteligencia u otros
constructos cognitivos. La atención es un hecho diferenciado de otros, pero con tantos modelos y tantas
definiciones que es difícil un medio consenso entre
los propios profesionales. Sin embargo, sea como fuere, la atención es clave para el trabajo «en la mente».
La atención tiene dos hechos clave: foco y mantenimiento. El foco no es el perceptivo. Por ejemplo,
puedo atender a una conversación sin estar mirando
al interlocutor: se trata, sin más, de que mi foco de
atención esté en lo que habla. El mantenimiento supone una doble cosa: el control de estar en el foco y
el control de la interferencia (externa o interna) que
quiere llevar a la atención a otro foco. Esto último se
llama inhibición, y es esencial para el mantenimiento atencional. Los niños con TDAH (aunque este sea
un nombre pésimo lo mantengo así por razón de que
todos lo entendamos) tienen grandes déficit de inhibición y, por tanto, del mantenimiento atencional secundariamente.
Por otro lado, ¿cuánto tiempo puedo estar en algo
con mi atención? Quién sabe. No hay datos claros.
Cuando se dan datos cuantitativos del estilo de «lo
máximo que debe estar concentrada una persona es
tanto», lo que se quiere decir, probablemente, es que

Una tablilla cuneiforme del primer milenio antes
de Cristo recoge una carta del equivalente a
nuestros actuales profesores universitarios
dirigida al rey para protestar por el exceso de
trabajo burocrático

el escéptico 72

anuario 2020

no tenemos ni idea. La dosis de tiempo atencional depende de tantos factores que verdaderamente es imposible darla: carga del trabajo a realizar, número de
interferencias, motivación, facilitadores, estrategias,
etc.
Entender la atención como una mesa de trabajo es
algo que puede ser útil. Si la mesa es firme (si el mantenimiento se mantiene estable y la inhibición hace
su función), podré trabajar encima de la mesa con los
datos que precise. Si la mesa va «desapareciendo»
y «apareciendo» en otros lados (cambio de foco de
atención), todo lo que está arriba de la mesa caerá una
y otra vez.
Facilitar la atención es un hecho, pues, clave para
cualquier profesional del ámbito educativo. Si no,
todo lo demás quedará en nada.
BLOQUE 2
¿Comprendemos mejor en papel que en pantalla? Evidencia a partir de un metaanálisis
Ladislao Salmerón
Coordinador de la ERI Lectura, Universitat de València.
En la actualidad muchos centros educativos están
inmersos en una carrera por incorporar más y más
tablets y otros dispositivos digitales en la mayoría
de áreas curriculares. Sin embargo, en muchos casos
esta carrera no está guiada por la evidencia sobre la
eficacia de dichos dispositivos. Concretamente, en el

ámbito de la comprensión lectora se han acumulado
numerosas evidencias en las últimas dos décadas sobre la efectividad de la lectura de textos en pantallas,
en comparación con textos en papel. A partir de un
metaanálisis sintetizamos dicha evidencia, con una
muestra de aproximadamente 171.000 estudiantes de
19 países y de todos los niveles educativos. Los resultados muestran un efecto positivo aunque limitado del
papel en relación a las pantallas. Varios factores modulan dicho efecto (género textual, tiempo de lectura
y generación), mientras que otros no afectan al efecto
del papel (nivel educativo o tipo de dispositivo, entre
otros). Estos resultados son una llamada de atención
contra la incorporación de dispositivos digitales en el
aula sin contar con la evidencia científica al respecto.
Cuando las innovaciones son historia
Fátima García Doval
Consellería de Cultura, Educación y Universidad.
Xunta de Galicia
Los seres humanos no somos particularmente buenos prediciendo el futuro. Si pensamos en el futuro
imaginado por éxitos cinematográficos de los años
ochenta, tales como Blade Runner, con cyborgs, coches voladores, etc., es claro que más que predecir el
futuro probable, tendemos a predecir un futuro deseado. La educación no es ajena a este fenómeno. Imaginar un futuro sin escuelas, incluso sin docentes, es
una constante.

Foto de Zen Chung en Pexels

anuario 2020

73 el escéptico

autores: 
Coordinador: 
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72

Bases neuronales del aprendizaje y la memoria

Sección: 
IV JORNADAS SOBRE CIENCIA Y PSEUDOCIENCIA, RIGOR Y EVIDENCIA EN LA EDUCACIÓN
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IV JORNADAS SOBRE
CIENCIA Y PSEUDOCIENCIA:
RIGOR Y EVIDENCIA EN EDUCACIÓN

L

a IV edición de las jornadas de este 2020 tuvo
que ser online, como no podía ser de otra manera; previstas en un principio para los días 13 y
14 de marzo de 2020, finalmente pudimos realizarlas
los días 11, 18 y 25 del mes de noviembre, vía Webex. Aun así, tenemos que agradecer a la Concejalía de
Cultura del Ayuntamiento de Alicante su amable ofrecimiento para disponer del salón de actos del Museo
de Arte Contemporáneo de Alicante.
La edición, organizada conjuntamente con el Cefire de àmbit científic, tecnològic i matemàtic de la
Comunitat Valenciana, ha estado enmarcada en el
ámbito de la educación. Distribuimos el programa en
tres sesiones, adaptándolo a la vía online, pero manteniendo la estructura inicial en forma de bloques temáticos más coloquio final. Así, el primer bloque (11 de
noviembre) estuvo centrado en algunos aspectos psicológicos relacionados con el aprendizaje, como son
la memoria, los procesos atencionales y la educación
emocional. La segunda sesión, correspondiente al día
18 de noviembre, se dedicó a la investigación y la innovación en educación. Y en la tercera sesión, 25 de
noviembre, estuvimos hablando sobre metodologías

pseudocientíficas que inundan el aula y estrategias
que fomentan el pensamiento crítico. Sobre formación del profesorado, psicología social para abordar
posturas negacionistas y una perspectiva histórica
para englobarlo todo.
Enlace de YouTube a las tres sesiones:
https://youtube.com/playlist?list=PLR9UasEn9TD
l0hoIcOE95opPSJss3K8Hj
BLOQUE 1
Bases neuronales del aprendizaje y la memoria
José M. Delgado García
Universidad Pablo de Olavide, Sevilla
Los vertebrados somos grandes exploradores del
Universo o, al menos, de nuestro entorno físico, social
y abstracto, siempre en busca de nuevos nichos espaciales y temporales en los que desarrollar nuestra actividad. La estructura biológica que permite entender
(y cambiar) todo lo que existe es nuestro propio cerebro. El comportamiento (es decir, todo aquello que
hacemos) es el resultado motor de complejos procesos neuronales que no necesariamente son respuesta
a estímulos presentes en el entorno, sino que resultan

Muchos centros educativos están inmersos
en una carrera por incorporar tablets y otros
dispositivos digitales. Sin embargo, en muchos
casos esta carrera no está guiada por la
evidencia sobre la eficacia de dichos dispositivos

el escéptico 70

anuario 2020

the CA3-CA1 synapse in the acquisition of associative learning in
behaving mice. The Journal of Neuroscience 26: 1077, 2006.
3. Delgado García, J.M. El tema de nuestro tiempo revisitado
(Lección Inaugural del Curso Académico de la UPO 2005-2006).
Imprenta Pinelo, Sevilla 2006
4. Delgado-García JM. Lenguajes del cerebro, Editorial Alegoría, Sevilla, 2008. ISBN 9788461237128.
5. Delgado-García JM. Hacia una neurofisiología de la libertad.
Págs. 3-16, En: Neurociencias y Derecho Penal, E. Demetrio Crespo y M. Maroto Calatayud, eds. Madrid: Edisofer, 2013.
6. Gruart A. The role of Neurosciences in Education… and vice
versa. International Journal of Educational Psychology 3:21-48,
2014. doi.org/10.4471/ijep.2014.02

de la actividad intrínseca cerebral. El comportamiento es consustancial con las especies dotadas de sistema nervioso, de modo que los seres vivos inmóviles
carecen del mismo. Por su parte, la actividad mental
aparece como una adquisición relativamente reciente
en el devenir evolutivo, aunque no es un fenómeno
o propiedad que se haya adquirido en un solo paso
o transformación. La actividad mental es inicialmente un comportamiento interiorizado sin traducción al
mundo exterior, que permite un análisis atemporal de
las tareas realizadas, o por realizar. Tanto el comportamiento como la actividad mental son susceptibles
de modificación de acuerdo con la experiencia. La
conferencia versa en primer lugar sobre los principios
básicos en los que se fundamenta la actividad cerebral
y las características funcionales de las neuronas. En
segundo lugar, se explican los mecanismos cerebrales
que nos permiten aprender, recordar y olvidar. Para
terminar, se indica cómo los conocimientos actuales
sobre el cerebro engarzan con el entorno cultural contemporáneo y sobre su posible utilidad en relación
con la educación, la ética o el derecho.
Referencias
1. Delgado-Garcia JM y Gruart A. Building new motor responses: eyelid conditioning revisited. TINS, 29: 330, 2006.
2. Gruart A, Muñoz MD y Delgado-García JM. Involvement of

anuario 2020

La nueva moda de la “educación positiva”: falacias y problemas de enseñar felicidad en la escuela
Edgar Cabanas
Universidad Camilo José Cela, Madrid
El denominado «giro hacia la felicidad» ha ido permeando e introduciéndose con cada vez más fuerza
en muy diversos sectores culturales, económicos y
académicos en las dos últimas décadas. La educación,
por supuesto, no está exenta de dicha influencia, hasta
el punto de que enseñar felicidad, optimismo y habilidades positivas a los alumnos se ha convertido en
una de las principales preocupaciones de profesores,
padres y otros agentes educativos, siendo su ejemplo
más claro el movimiento conocido como «educación
positiva». Los partidarios de este movimiento lo han
defendido como poco menos que una «revolucionaria» perspectiva para resolver muchos de los problemas que aquejan a la educación hoy en día. Los
detractores, sin embargo, lo ven como poco más que
lo último en una larga lista de modas y ocurrencias
educativas con insuficiente sustento científico y claros
tintes ideológicos. A este respecto, la conferencia se
centra en explicar los problemas, debilidades e insuficiencias científicas de este movimiento, analizando
también la evidencia existente hasta la fecha en torno
a intervenciones educativas basadas en conceptos tan
extendidos y populares como el mindfulness, la inteligencia emocional el growth mind-set, o la resiliencia.
Feedback y aprendizaje: factores motivacionales clave para su eficacia
Amelia Mañá Lloria
ERI Lectura- Universitat de València
El feedback ha demostrado ser una estrategia instruccional muy útil para promover el aprendizaje (Hattie & Gan, 2011; Shute, 2008), pero su efectividad
está mediada por varios factores. Dónde y cómo se
realiza la tarea de aprendizaje, qué tipo de contenidos
queremos que se aprendan o factores personales del
aprendiz afectan a su eficacia sobre el aprendizaje. La
motivación es uno de estos factores que debemos tener
en cuenta ya que el feedback, por ser una situación de
evaluación, tiene un impacto motivacional y emocional inevitable en quien lo recibe (Burns & Foo, 2013;
Carless & Boud, 2018; Pekrun, 2006). Así, se explican
los procesos motivacionales que se ven amenazados
y se dan algunas recomendaciones para optimizar la
efectividad del feedback sobre el aprendizaje.
71 el escéptico

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Coronavirus, cuando el enemigo está en casa

Sección: 
MONOGRÁFICO COVID-19
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Coronavirus,
cuando el enemigo
está en casa
Andrés Carmona Campo

@acarmonacampo Licenciado en Filosofía y Antropología Social y Cultural. Máster
en Filosofía Práctica. Profesor de Filosofía en un Instituto de Enseñanza Secundaria.
Coautor del libro Profesor de Secundaria, y colaborador en la obra colectiva Elogio del
Cientificismo junto a Mario Bunge et al.
Artículo publicado originalmente el 18/07/2020 en el blog Filosofía en la Red:
https://blogfilosofiaenlared.blogspot.com/2020/07/coronavirus-cuando-el-...

Una aproximación antropológica al fenómeno de la pandemia

L

a pandemia de COVID-19 es un fenómeno
complejo que requiere de la complementariedad de puntos de vista muy distintos: médico,
económico, político, etc., y también antropológico.
Vamos a intentar aproximarnos aquí desde esta perspectiva.
A estas alturas, y aunque todavía (y siempre) nos
faltará mucho por conocer1, ya sabemos bastantes
aspectos importantes sobre el coronavirus y los factores de riesgo en su contagio. Se transmite por las
gotículas que expulsamos al aire al respirar, hablar o
toser, y nos infectamos por contacto directo con ellas
al respirarlas o a través de las manos si nos tocamos
los ojos, nariz o boca.
El contagiarse depende de muchos factores que
pueden elevar o disminuir su probabilidad. Es menor en espacios abiertos que cerrados, porque el aire
dispersa las gotículas, y por la misma razón, en espacios cerrados bien ventilados que mal ventilados.
También es menor por contacto con superficies por la
carga viral: que una superficie tenga coronavirus no
implica que tenga suficiente virus como para provocar
la enfermedad. Otros factores son la distancia (de ahí
los 1,5 m de seguridad), el tiempo de exposición o la
densidad de gente en un espacio. Lo anterior hace que
la probabilidad de contagiarse en la calle o hablando
un rato con alguien sea bastante pequeña. Si añadimos
el uso de mascarillas y el lavado de manos, la probabilidad se reduce mucho más (y más todavía si tenemos
en cuenta la población inmune y la inmunizada).
Sin embargo, sigue habiendo rebrotes. Estos se dan
principalmente en espacios cerrados, con alta denanuario 2020

sidad, mucho tiempo de exposición y en donde no
se guardan medidas de seguridad como la distancia
social, las mascarillas o el lavado de manos. Uno de
estos focos de alto riesgo son los espacios hacinados
donde mal conviven trabajadores explotados como
los temporeros. Ha sido el caso de Huesca2. En parte
pasa también en las residencias de mayores, repletas
de población de riesgo por la edad y la comorbilidad
con otras enfermedades.
Pero otro de estos focos son las reuniones con familiares y amigos alrededor de la comida y la bebida:
bodas, comuniones, bautizos, cumpleaños o meras visitas. Juntarse con familiares y amigos a comer o beber es una actividad de alto riesgo de contagio y propagación del coronavirus (o de otros virus, como el de
la gripe común). Lo es porque, por su propia esencia
y dinámica, estas reuniones son incompatibles con las
medidas de seguridad: distancia de 1,5 m, mascarilla,
etc. Y más si se hacen en espacios cerrados y pequeños (alta densidad). Imagine ir a comer con sus padres
o hermanos sin besos, abrazos, sin tocarse, bajando la
mascarilla solo para ingerir el bocado o sorbo y ponérsela justo después, a 1,5 m unos de otros, lavándose las manos cada dos por tres, etc. Es algo antinatural
(además de incomodísimo). Como antinatural es no
hacer este tipo de reuniones sociales.
Y aquí es donde está el elemento antropológico de
la cuestión. Las reuniones familiares y con amigos,
pese a ser de altísimo riesgo, no son percibidas así ni
se toman las medidas de seguridad proporcionales a
su riesgo. Lo que contrasta con la desproporción en
las medidas de seguridad que tomamos en otras situa41 el escéptico

ciones de riesgo mucho menor. Por ejemplo, somos
capaces de estar mucho tiempo hablando y comiendo
sin mascarilla y cerca de unos parientes en un espacio
cerrado (altísimo riesgo de contagio), pero ponernos
inmediatamente la mascarilla y guardar la distancia
social con un extraño que se nos acerque por la calle y
con el que intercambiemos unas pocas palabras (muy
bajo riesgo). Es algo así como ponerme el cinturón de
seguridad para aparcar el coche y quitármelo cuando
voy a 200 km/h por una carretera secundaria de doble sentido y adelantando en las curvas por el carril
izquierdo.
Esa paradoja tiene que ver con lo que en Antropología se conoce como «Nosotros y Ellos» (mejor: nosotros versus ellos). Es la conciencia, que se remonta
a nuestro pasado paleolítico cazador-recolector, por la
que nuestro grupo de referencia es bueno y seguro,
mientras que los demás, los extraños, los de fuera, son
malos y peligrosos. Esta conciencia explica nuestra
tendencia (o prejuicio) al racismo o la xenofobia, o
simplemente a desconfiar de los desconocidos, pero
también nos sirve para entender cómo resuelve nuestra mente la disonancia cognitiva en la que consiste la
paradoja anterior.
Sabemos que las reuniones con familiares o amigos
son muy peligrosas porque en ellas se juntan todos
los factores objetivos de riesgo. Pero nuestra mente,
simplemente, ignora o minusvalora ese riesgo a la
vez que sobrevalora el riesgo (objetivamente mucho
menor) de contagio con extraños. Se produce así una
(falsa) sensación de seguridad al estar con los «nuestros» que se compensa con otra (falsa) sensación de
inseguridad al estar con los «otros». Esto se acrecienta con el sobresfuerzo que hacemos para protegernos
de un posible (y más improbable) contagio exterior
(mascarilla, guantes, limpiar las suelas de los zapatos…), lo que nos tranquiliza pensando que ya hemos
hecho bastante y que con los «nuestros» podemos relajarnos (pese a que el riesgo de contagio es mayor).
También contribuye la presión social: intente mantener medidas de seguridad en una comida con amigos y cuente cuántos minutos pasan hasta que uno de
ellos le diga: «¿Es que no te vas a quitar la mascari-

lla?» Tiene su lógica (antropológica): nuestra mente
ve normal protegerse de los «otros» pero no de los
«nuestros». Es más, es insultante: una muestra de desconfianza o una forma de tratarlos como sospechosos
o sucios: ¡como si fueran extraños! Haga este experimento: invite a familiares a su casa y establezca y
haga cumplir las medidas de seguridad. Su casa será
un lugar muy seguro… pero recibirá pocas visitas,
¡qué ironía!
Nuestra mente coloca el peligro en el exterior,
en los de fuera, los otros, mientras que se tranquiliza cuando estamos con los «nuestros». Es lo mismo
que le sucede a la mente del racista o el xenófobo:
su mente solo registra (y se escandaliza) ante delitos
cometidos por extranjeros y desatiende los cometidos
por compatriotas (incluso aunque se le muestren los
datos objetivos sobre número de delitos, proporciones y otros datos contextuales y estadísticos sobre la
cuestión).
Compare usted mismo lo que hace al ir a trabajar
y cuando se junta a comer con familiares o amigos.
Medido objetivamente, los factores de riesgo son mayores en esa comida que en el trabajo, pero seguro que
usted toma más precauciones en el trabajo que en esa
comida. Si le pasa algo similar cuando tiene que tratar
con un compatriota que con un extranjero, hágaselo
mirar.
Sucede algo parecido con las violaciones y abusos
sexuales. Objetivamente, según los datos, la gran mayoría se producen en entornos cercanos y por personas conocidas (parientes o amigos). La típica escena
del extraño que viola a alguien por la calle es mucho
menos probable que la de un amigo o pariente. Pero
las medidas de seguridad se hacen pensando más en el
violador extraño que en alguien cercano. Los padres
educan a sus hijas diciéndoles que no vayan solas por
calles desiertas ni oscuras, pero no les advierten de
que tengan cuidado con sus tíos, por ejemplo. Paradójicamente, decirle a la hija que no venga sola por
la calle y que procure que la acompañe un amigo, la
puede estar lanzando dentro de la boca del lobo. Es
curioso, por ejemplo, que entre católicos haya tan
poco miedo a que curas o catequistas violen a sus hi-

Nuestra mente coloca el peligro en el exterior, en
los de fuera, los otros, mientras que se tranquiliza
cuando estamos con los «nuestros». Es lo mismo
que le sucede a la mente del racista o el xenófobo

el escéptico 42

anuario 2020

Imagen de Gerd Altmann en Pixabay

jos (pese a los datos disponibles3) en contraste con el
miedo a que los viole un extraño o una «manada» de
menas4 inmigrantes y musulmanes (más improbable
comparado con la probabilidad de que lo haga un sacerdote si atendemos al número de abusos cometidos
por unos y otros).
Si seguimos a este ritmo de rebrotes, dentro de
poco se descontrolarán los contagios de nuevo. Otro
confinamiento masivo sería una medida eficaz (tal
como lo demostró el confinamiento pasado). Pero tal
vez sería más eficiente (igual de eficaz pero a menor
coste) prohibir las comidas sociales: cumpleaños, bodas y celebraciones así, incluidas las comidas familiares (especialmente con abuelos). Pero ¿qué gobierno
se atrevería a hacer algo así? Nuestra mente moldeada
durante miles de años en el esquema «Nosotros vs.
ellos» no lo admitiría. ¿Cómo voy a pensar que mi
familia es más peligrosa que los extraños? ¿Cómo va
a ser más peligroso comer en una habitación cerrada
con mis padres durante dos horas que hablar con un
desconocido en la calle durante unos minutos? Al final no quedará otra que el confinamiento masivo, que
no es sino una forma encubierta de matar moscas a

cañonazos: prohibir los focos de más riesgo (como las
comidas familiares) prohibiendo todo tipo de contacto independientemente de su riesgo (y de las consecuencias económicas). Otra paradoja: nos es más fácil
no hacer esas reuniones familiares de alto riesgo si
nos confinan a cada uno en nuestra casa que si simplemente nos prohibieran hacerlas permitiéndonos lo
demás.
¡Ojo!, no estoy pidiendo la prohibición de comidas
familiares o entre amigos. Aunque solo sea porque no
se cumpliría. Pero es que somos humanos y nuestra
mente funciona así. Si fuésemos robots, seguramente
haríamos las cosas de otra manera. ¿Acaso cree que
los sanitarios que han sufrido en primera línea no hacen lo mismo que usted cuando visitan a sus padres,
hermanos o amigos? También son humanos.
Por otra parte, acabar con el coronavirus es urgente,
pero la vida social y familiar también es importante,
y ambos objetivos debemos ponderarlos y asumir los
riesgos de tal ponderación. Sin comidas familiares tal
vez estuviéramos más seguros, pero, ¿queremos vivir
así (aunque solo sea hasta que haya vacuna)?
No obstante, tampoco estaría de más pensar que,
cuando se nos pide responsabilidad individual, no
solo se refiere a medidas ante extraños sino también
(y sobre todo) hacia conocidos y familiares, por contraintuitivo que nos parezca.
Mientras tanto, siempre podemos consolarnos comiendo y bebiendo sin mascarilla ni distancia de seguridad en una habitación cerrada, mientras despotricamos de los chavales que hacen botellón al aire libre
y que, por supuesto, son los «verdaderos» culpables
de los rebrotes. Especialmente los hijos de los demás,
por supuesto. Ah, y los inmigrantes, claro.
1. https://blogfilosofiaenlared.blogspot.com/2020/05/y-sifernando-simon-san...
2. https://elpais.com/sociedad/2020-06-23/el-brote-entre-temporeros-de-arag...
3. https://elpais.com/sociedad/2019/02/18/actualidad/1550503933_869630.html
4. https://www.europapress.es/epsocial/migracion/noticiaincorrecto-decir-70...

Siempre podemos consolarnos comiendo
y bebiendo sin mascarilla ni distancia de
seguridad en una habitación cerrada, mientras
despotricamos de los chavales que hacen botellón
al aire libre

anuario 2020

43 el escéptico

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VICEPRESIDENTE
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2000.- Ramón Núñez; 2002.- Francisco J.
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“Escépticos” de ETB y “Ciudad K”; Evento
Escépticos en el Pub madrileño (con especial
mención al colaborador Ricardo Palma),
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RELACIÓN NUEVOS PREMIOS EUSTOQUIO
MOLINA
Antonia de Oñate, Soledad Luceño y Rafael
Sentandreu
RELACIÓN NUEVOS PREMIOS LUPA ESCÉPTICA
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y Nieves Concostrina
SOCIOS DE HONOR
1987.- Mario Bunge†; 1989.- Gustavo Bueno
Martínez†; 1990.- Paul Kurtz†; 1992.- Henri Broch;
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el escéptico 2

anuario 2020

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Crónicas víricas desde Montreal

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Crónicas víricas
desde Montreal
José María Mateos
ARP-Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico

O dicho de otro modo, en todas partes cuecen habas

M

e llega un e-mail de Manuel Castro el 2 de
octubre, preguntándome si puedo escribir
unas líneas para una edición de El Escéptico
especial COVID-19. Justamente el día anterior el gobierno provincial de Quebec imponía nuevas restricciones en Montreal, donde me encuentro. En este artículo intentaré explicar brevemente cómo se ha vivido
por aquí la respuesta al virus. Como la memoria es
frágil, y más en un año que parece querer concentrar
demasiados acontecimientos históricos, tiraré de hemeroteca allí donde vea que mi cabeza no llega.
En el momento de sentarme a escribir, 4 de octubre,
Canadá ha tenido 164.471 casos y 9462 muertes, según los datos del gobierno1. La población total es de
unos 35 millones de personas, y aproximadamente un
tercio se reparte entre Toronto, Montreal y Vancouver.
Como en el resto del planeta, la primera ola llegó
primero poco a poco, y después de golpe. En febrero,
cuando todavía pensábamos que 2020 iba a ser un año
convencional, con su película de James Bond y sus
ejecuciones sumarísimas en Estados Unidos, a lo más
que llegábamos en mi trabajo era a recargar cada cinco minutos la web del Johns Hopkins2 y a preguntar,

Anti-máscaras desfiguran una campaña de arte urbano
pro-seguridad en el Trinity Bellwoods Park en Toronto

Imagen de Francis Mariani en Flickr: www.flickr.com/photos/designwallah/

La respuesta fue similar a la que se vio en otras
partes del mundo que se tomaron el problema en
serio: improvisar a salto de mata con la información que se tenía en ese momento para intentar
controlar la primera ola, y después ya se vería

el escéptico 24

anuario 2020

medio en serio medio en broma, si había algún plan
previsto por si el virus cruzaba el océano. Luego llegó
a Italia y a mediados de marzo nos encontramos trabajando desde casa; desde que nos dijeron que podíamos
teletrabajar si queríamos al cierre total de la oficina no
pasó ni una semana. Reconozco mi situación privilegiada: ni mi empresa ha quebrado (de momento) ni ha
tenido que reducir sueldos ni plantilla.
La respuesta tanto del gobierno federal como de las
distintas provincias y territorios3 fue similar a la que
se vio en otras partes del mundo que se tomaron el
problema en serio: improvisar a salto de mata con la
información que se tenía en ese momento para intentar controlar la primera ola, y después ya se vería. A
nivel económico, la administración de Justin Trudeau
puso en marcha el CERB / PCU (Canada Emergency
Response Benefit / Prestation canadienne d’urgence),
un subsidio de 2000 dólares al mes para todo aquel
que hubiese perdido su trabajo a causa de la pandemia. Desde su entrada en vigor hasta junio de este año
(luego tuvo varias prórrogas) lo solicitaron ocho millones de trabajadores. Las medidas federales también
incluyeron préstamos con una parte a fondo perdido
a negocios, subsidios para pagos de salarios y varios
programas más4.
El confinamiento en Quebec, que fue el que yo
viví, fue estricto, pero no llegó a los límites vistos en
España. Se detectó el primer caso en la provincia el
12 de marzo y el día 16 se anunció el cierre de escuelas y universidades. A la semana llegaron medidas
más duras. Las limitaciones incluían el cierre de todo
negocio no esencial (los restaurantes podían seguir
abiertos, pero únicamente para recogida de pedidos
o envío a domicilio), la prohibición de reuniones tanto en interior como en exterior de personas que no
estuviesen ya viviendo en la misma casa y cierre de
parques infantiles (pero no parques en general), entre
otras. Al menos se podía salir a la calle y dar un paseo, lo que es muy importante en una región en la que
durante varios meses al año no se puede estar en la
calle más que unos minutos debido al intenso frío. Los
montrealeses viven prácticamente en balcones, jardines, terrazas y parques desde el deshielo primaveral
hasta que el otoño se recrudece allá por noviembre.
La peor parte se la llevaron las residencias de ancianos. La situación fue de un descontrol tal que tuvo
que intervenir el ejército, que posteriormente publicó un informe que subrayaba la falta de medios5. En
mayo, el 82 % de las muertes en Canadá se había dado
en residencias6.
La gestión de la pandemia ha dejado imágenes inusuales. Doug Ford, el primer ministro de Ontario,
que es posiblemente la cosa más parecida a Trump que
tenemos por estas tierras7, controló la situación inicial
sorprendentemente bien, aunque sus decisiones posanuario 2020

teriores le han devuelto a sus orígenes8. Hablamos de
un político tan nefasto que durante la última campaña
electoral el Partido Conservador hizo esfuerzos para
dejarlo al margen, como si la cosa no fuese con ellos.
Y luego, claro está, aquí también tuvimos nuestra
inevitable ración de conspiranoia, que básicamente
ha sido un refrito de todos los grandes éxitos que tocan nuestros vecinos del sur. Si ha habido algún tema
nuevo, no lo he oído: que si las mascarillas no funcionan, que si son una afrenta a la libertad individual,
que si la vacuna va a ser un método de control, que
si el 5G, que si Bill Gates, que si 1984. No les voy a
contar nada que no hayan visto ya. El primer ministro
de Quebec, François Legault, comentó en una rueda
de prensa que debe de ser el mismo tipo de gente que
cree que Elvis vive.
¿Y ahora, qué? Ahora, a esperar la segunda ola y ver
si durante este tiempo hemos aprendido algo y hemos
sido capaces de prepararnos y de asignar más recursos
allí donde hacen falta. Durante el verano la situación
se normalizó en la medida de lo posible; incluso alguna arteria comercial del barrio se ha peatonalizado
para promover el consumo en terrazas y que la gente
pueda pasear con más espacio libre. Ahora que la curva está subiendo otra vez, y como dije al principio del
artículo, se ha comenzado a aplicar una nueva tanda
de restricciones en Montreal: las reuniones vuelven a
estar prohibidas; bibliotecas, bares, cines y museos,
cerrados; restaurantes solamente para llevar, etc. Los
colegios, no obstante, siguen abiertos, pero se espera que mañana se anuncien nuevas restricciones que
afectarán a actividades deportivas y gimnasios.
Cuídense allí donde estén. No quiero dejar pasar
la oportunidad para remarcar, a pesar del medio que
publica esto, que lo de Trump tiene pinta de que ha
sido el karma.
Y por si se lo están preguntando: sí, aquí también
se terminó el papel higiénico. La barbarie no conoce
fronteras.
1. https://www.canada.ca/en/public-health/services/diseases/
coronavirus-disease-covid-19.html
2. https://coronavirus.jhu.edu/map.html
3. Canadá se divide en 10 provincias y tres territorios; la
diferencia entre una denominación u otra depende de qué
mecanismo se emplea para transferirles competencias. el poder
en las provincias parte de documentos constitucionales, mientras
que en los territorios depende del parlamento.
4. https://www.canada.ca/en/department-finance/economicresponse-plan.html
5. https://www.theglobeandmail.com/canada/article-militaryreport-reveals-cr...
6. https://www.thestar.com/politics/federal/2020/05/07/82-ofcanadas-covid-1...
7. https://www.ctvnews.ca/politics/doug-ford-doesn-t-liketrump-comparison-b...
8. https://www.thebeaverton.com/2020/07/i-finally-feel-like-meagain-says-fo... The Beaverton es un medio satírico, el
equivalente a El Mundo Today por aquí, y que muchas veces
conviene consultar para saber por dónde van los tiros.

25 el escéptico

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24

Cuando las innovaciones son historia

Sección: 
IV JORNADAS SOBRE CIENCIA Y PSEUDOCIENCIA, RIGOR Y EVIDENCIA EN LA EDUCACIÓN
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no tenemos ni idea. La dosis de tiempo atencional depende de tantos factores que verdaderamente es imposible darla: carga del trabajo a realizar, número de
interferencias, motivación, facilitadores, estrategias,
etc.
Entender la atención como una mesa de trabajo es
algo que puede ser útil. Si la mesa es firme (si el mantenimiento se mantiene estable y la inhibición hace
su función), podré trabajar encima de la mesa con los
datos que precise. Si la mesa va «desapareciendo»
y «apareciendo» en otros lados (cambio de foco de
atención), todo lo que está arriba de la mesa caerá una
y otra vez.
Facilitar la atención es un hecho, pues, clave para
cualquier profesional del ámbito educativo. Si no,
todo lo demás quedará en nada.
BLOQUE 2
¿Comprendemos mejor en papel que en pantalla? Evidencia a partir de un metaanálisis
Ladislao Salmerón
Coordinador de la ERI Lectura, Universitat de València.
En la actualidad muchos centros educativos están
inmersos en una carrera por incorporar más y más
tablets y otros dispositivos digitales en la mayoría
de áreas curriculares. Sin embargo, en muchos casos
esta carrera no está guiada por la evidencia sobre la
eficacia de dichos dispositivos. Concretamente, en el

ámbito de la comprensión lectora se han acumulado
numerosas evidencias en las últimas dos décadas sobre la efectividad de la lectura de textos en pantallas,
en comparación con textos en papel. A partir de un
metaanálisis sintetizamos dicha evidencia, con una
muestra de aproximadamente 171.000 estudiantes de
19 países y de todos los niveles educativos. Los resultados muestran un efecto positivo aunque limitado del
papel en relación a las pantallas. Varios factores modulan dicho efecto (género textual, tiempo de lectura
y generación), mientras que otros no afectan al efecto
del papel (nivel educativo o tipo de dispositivo, entre
otros). Estos resultados son una llamada de atención
contra la incorporación de dispositivos digitales en el
aula sin contar con la evidencia científica al respecto.
Cuando las innovaciones son historia
Fátima García Doval
Consellería de Cultura, Educación y Universidad.
Xunta de Galicia
Los seres humanos no somos particularmente buenos prediciendo el futuro. Si pensamos en el futuro
imaginado por éxitos cinematográficos de los años
ochenta, tales como Blade Runner, con cyborgs, coches voladores, etc., es claro que más que predecir el
futuro probable, tendemos a predecir un futuro deseado. La educación no es ajena a este fenómeno. Imaginar un futuro sin escuelas, incluso sin docentes, es
una constante.

Foto de Zen Chung en Pexels

anuario 2020

73 el escéptico

Este fenómeno es idéntico cuando volvemos la vista atrás. Imaginamos un pasado más atrasado, oscuro,
tosco... peor. Así, todo fenómeno educativo anterior
es, por definición, tradicional en el más peyorativo
sentido del adjetivo. Tendemos a identificar todo lo
que nos gusta o coincide con nuestras ideas y visiones sobre la escuela, con lo moderno, lo innovador;
en tanto que todo lo que nos disgusta (funcione o no)
o con lo que estamos en desacuerdo, es asimilado a
«lo de antes».
Sin embargo, ¿cuántas de las cuestiones que hoy
tomamos por innovación educativa lo son en realidad? Muchas de las afirmaciones de J.A. Comenio en
su Didáctica Magna (1632) están tan de actualidad
que pueden insertarse en cualquier texto educativo
moderno y suenan totalmente pertinentes. Las cuitas de Santiago Ramón y Cajal sobre nuestro sistema
educativo suenan dolorosamente actuales e incluso el
NO-DO que publicitaba la «nueva» ley de educación
de 1970 (la LGE o Ley Villar Palasí, que nos trajo la
EGB) podría anunciar casi cualquiera de las siguientes reformas educativas en nuestro país hasta la fecha.
Tampoco los recursos educativos y materiales didácticos se libran. Los libros, la radio, las películas,
la televisión, los vídeos, los ordenadores, internet, los
videojuegos... han sido, sucesivamente, el recurso que
va a hacer de la enseñanza un proceso verdaderamente eficiente, incluso a sustituir al profesorado. La realidad es que su utilidad, aunque innegable, es discreta.
Por su parte, los y las docentes son el único recurso
educativo que ha estado presente desde los albores de
la escuela. La asiriología tiene constancia de docentes
profesionales en las escuelas sumerias hace 5400 años
y no parece que su importancia en la educación vaya
a cambiar en breve. Ya por aquel entonces había especialización docente, niveles educativos (con todas
las reservas históricas pertinentes) asimilables en duración y contenidos a los actuales. También las quejas
y lamentos docentes eran equivalentes a las actuales.
Una tablilla cuneiforme del primer milenio antes de
Cristo recoge una carta del equivalente a nuestros actuales profesores universitarios dirigida al rey para

protestar por el exceso de trabajo burocrático. Incluso
los materiales manipulativos (desde bloques de madera a modelos del cuerpo humano) se mantienen sin
excesivos cambios. Tal vez la impresión 3D haya sustituido a la talla, pero el fondo didáctico permanece
inalterable.
Lo cierto es que las ciencias de la educación, como
todas las demás ciencias, se construyen sobre las sólidas bases de la investigación precedente. La educación actual se eleva o debería elevarse «a hombros de
gigantes» y permitirnos ver más y más lejos, no por
la agudeza de nuestra vista y la perspicacia de nuestro intelecto moderno sino porque estamos elevados
por la gran altura de un conocimiento construido a lo
largo de milenios. La educación, cuando se asienta en
bases científicas, es una luz que nos permite alumbrar
un futuro mejor para toda la sociedad.
El papel clave de la memoria de trabajo en el
aprendizaje
Héctor Ruiz Martín
International Science Teaching Foundation
En psicología cognitiva, se emplean los términos
memoria de trabajo o memoria operativa para describir la capacidad que tenemos para mantener y manipular mentalmente y de forma consciente una cantidad limitada de información durante cortos períodos
de tiempo. Para simplificar, podríamos definirla como
el espacio mental donde razonamos, donde imaginamos y donde podemos conectar nuestros conocimientos previos con la información que nos llega del entorno para construir nuevos conocimientos. Es decir, la
memoria de trabajo es clave para el aprendizaje.
En consecuencia, tener en cuenta las limitaciones
de la memoria de trabajo es fundamental cuando se
trata de promover el aprendizaje, pues esta representa
un cuello de botella que determina nuestra capacidad
de aprender. En este sentido, una de las teorías del
aprendizaje con mayor evidencia empírica y aplicación práctica en el aula es la teoría de la carga cognitiva. Esta teoría se basa en reconocer el papel crucial
de la memoria de trabajo en el aprendizaje y en asumir
sus limitaciones para guiar la práctica educativa.

No es de extrañar que los docentes sucumban
ante determinadas prácticas pseudocientíficas
que inundan los medios, e incluso las facultades
de educación o los másteres del profesorado

el escéptico 74

anuario 2020

Coordinador: 
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Definir la innovación y la investigación en educación

Sección: 
IV JORNADAS SOBRE CIENCIA Y PSEUDOCIENCIA, RIGOR Y EVIDENCIA EN LA EDUCACIÓN
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Tenemos un plan para acercar la práctica y la
investigación educativas
Ángela Monasor
Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT)
FECYT ha marcado tres objetivos para fomentar la
educación basada en la evidencia:
yy
Mejorar el conocimiento científico y pensamiento crítico del personal docente, dotándolo de las habilidades necesarias para tomar decisiones independientes y basadas en la evidencia.
yy
Acercar a los agentes educativos (docentes, investigadores, políticos, formadores de profesores, familias, etc.) para favorecer la colaboración mutua.
yy
Ayudar a los docentes a tomar conciencia de sus
propios sesgos y desterrar mitos extendidos en la comunidad educativa.
yy Para abordar estos objetivos, se ha constituido un
grupo de expertos —especialistas en neurobiología,
psicología, pedagogía, ciencias de la educación, responsables de formación docente y profesores— con
quienes se propone explorar estas iniciativas:
yy
Materiales que recopilen, en castellano, evidencias claras relativas a la educación.
yy
Curso/s de formación del profesorado.
yy
Filtros de calidad para recursos/programas educativos.
yy
Comunidades de innovación/aprendizaje.
yy
Repositorio online: materiales, organizaciones,
formación, eventos…
yy
Divulgación científica en el área de la educación.
Definir la innovación y la investigación en educación
Antoni Hernández
Universitat Politècnica de Catalunya
Es lamentable que en pleno siglo XXI todavía la
ciencia educativa no se haya desarrollado como corresponde. No es de extrañar que los docentes sucumban
ante determinadas prácticas pseudocientíficas que inundan los medios, e incluso las facultades de educación o
los másteres del profesorado. La hipótesis de partida

Pirámide de calidad de la evidencia en la educación

anuario 2020

de esta comunicación es que, en parte, eso es debido
a la confusión terminológica existente entre conceptos
como la «innovación educativa», las «buenas prácticas
docentes» y la «investigación educativa» [1].
Por eso, partiendo de la dificultad intrínseca de la investigación científica en educación [2], todo un sistema
complejo multifactorial, así como de los sesgos habituales en los seres humanos, se planteó una propuesta
teórica de delimitación conceptual de las denominadas
«buenas prácticas docentes» respecto a la «innovación
educativa» y a «la investigación educativa», basada
tanto en el diseño experimental como en la calidad
de las evidencias que aporta cada tipología de estudio
[1,3]. La idea es ayudar al profesorado a reflexionar y
a reconocer las investigaciones científicas propias de la
pedagogía, para así poder distinguirlas de estudios que
no poseen elementos suficientes para ser considerados
científicos aunque, en ocasiones, puedan aparentemente parecerlo o «funcionar» a algunos docentes. De hecho, este habitual «a mí me funciona» fue uno de los
temas planteados en la ponencia, en lo que se podría
denominar el «placebo educativo». ¿Es lícito emplearlo en el aula, aún a sabiendas de que los placebos, en su
mayoría, pueden no poseer base científica alguna? Fue
uno de los debates interesantes suscitados.
Así, se definieron, en función de la calidad de la evidencia [1]:
•Buenas prácticas docentes: metodologías que los
docentes aplican en sus clases y que, si bien implican
una mejora cualitativa o cuantitativa de las competencias de sus alumnos, son difícilmente replicables o extrapolables a otras aulas o contextos pedagógicos. En
ocasiones son la mayoría de casos de «placebo» educativo, del «a mí me funciona», y pueden tener base
científica o no.
• Innovación educativa: metodologías novedosas
—por definición— que conllevan cambios que pueden
ser locales (en un aula con un único docente), pero que
deben haberse podido contrastar al menos con más de
un grupo experimental del mismo docente, o en el mismo grupo con docentes distintos, controlando al máximo las variables y factores implicados en el estudio,
y siempre siguiendo un diseño experimental científico,
de los usuales en educación [4].
• Investigación educativa: para dar el salto de la innovación educativa a la investigación educativa, sucederá algo similar a lo que pasa en los ensayos clínicos
[3]: la investigación educativa implica que se ha realizado un estudio sólido y bien replicado, con aleatorización y con docentes distintos y, por tanto, en contextos
diversos y siguiendo protocolos de investigación bien
establecidos.
Porque, en general, pese al control y a la posibilidad
de réplica de los estudios de innovación educativa, para
que la calidad de la evidencia sea suficientemente buena los protocolos empíricos deberán haberse contrastado en numerosas ocasiones, con muestras grandes.
El tamaño muestral se antoja entonces imprescindible
para lograr solidez empírica, como por ejemplo han
75 el escéptico

aportado algunas revisiones psicopedagógicas sistemáticas, y con estudios longitudinales, que nos explican
cómo aprende nuestro alumnado [5], aunque por desgracia aún poco frecuentes en la ciencia educativa, y
de protocolos no desarrollados para su aplicación en
el aula.
En definitiva, queda como trabajo futuro establecer
una ciencia educativa en la que los docentes puedan
confiar, libre de modas y de gurús oportunistas, para
que el profesorado pueda fundamentar sus clases en el
aprendizaje basado en evidencias y en aquellos paradigmas sólidos que van más allá de ese «a mí me funciona», placebos que quizá pueden ser útiles a algunos
docentes, pero que son metodológicamente confusos, e
incluso pueden llegar a formar parte de enfoques pseudocientíficos que, lamentablemente, todavía campan a
sus anchas en el siglo XXI. Porque la pseudociencia
educativa, como sostenía Mario Bunge, es basura intelectual no inocua.
Referencias
1. Hernández-Fernández, A. (2019). Good practices, innovation
or scientific research in education? A conceptual reflection. En:
“CUICIID 2019: A stunning compilation of investigations papers!”.
FORUM XXI, 2020, p. 132-135. Disponible en: http://hdl.handle.
net/2117/182023
2. Berliner, D. C. (2002). Educational research: The hardest
science of all. Educational Researcher, 31, 18-20.
3. Tejedor, F. J. (2007). Innovación educativa basada en la evidencia (IEBE). Bordón, 59(2-3), 475-488.
4. Cohen, L., Manion, L., & Morrison, K. (2007). Research
methods in education. London: Routledge.
5. Ruiz Martín, H. (2020). ¿Cómo aprendemos? Una aproximación científica al aprendizaje y la enseñanza. Barcelona: Graó.

BLOQUE 3
Periodic fake news
José Luis Cebollada
CIENCIA VIVA. IES La Azucarera, Zaragoza
Con el sodio, ¿beben y beben y vuelven a beber los
peces en el río? Con el oxígeno, ¿con qué agua debemos
lavar una herida? Con el azufre, ¿es apta para veganos
la sal con sabor a huevo frito?, con cloro, ¿los óxidos de
cloro nos curarán todos nuestros males? Con el Silicio,
¿explotan los implantes de silicona en los aviones?
Periodic fake news es un proyecto fruto del oportunismo. Un señor con un tupé extraño y la cara de color

naranja popularizó el uso de la expresión fake news y
otro señor con una barba bastante larga publicó hace
150 años la tabla periódica. Con estos dos reclamos
planteamos en el aula el proyecto.
Consiste en buscar falsas creencias o curiosidades
que estén relacionadas con algún elemento químico.
Una vez encontradas las respuestas y, cuando se puede,
se acompaña de un experimento que ayude a corroborar o desmentir la información. Todo esto para fomentar un poco el pensamiento crítico, valga la redundancia, y mejorar estrategias de búsqueda de información
en la red.
Todo el proyecto está impreso en forma de libro y
también de baraja con fichas para cada una de las preguntas de los elementos y está a disposición de quien
desee usarlo, modificarlo, etc.
Lectura crítica como herramienta en la enseñanza-aprendizaje de las ciencias
Begonya Oliveras
Universidad Autónoma de Barcelona
Las fake news y las pesudociencias forman parte
de nuestra vida cotidiana y los estudiantes deben enfrentarse a estas situaciones constantemente. Formar
ciudadanos críticos, capaces de tomar decisiones y argumentar su posicionamiento debe ser un objetivo imprescindible a trabajar en la escuela. Es necesario que
los docentes ayuden al alumnado a desarrollar el pensamiento crítico, y por lo tanto, que conozcan estrategias
para trabajarlo en sus clases. En esta presentación se
reflexiona sobre qué es y cómo trabajar el pensamiento
crítico en clase de ciencias, incidiendo fundamentalmente en lectura crítica y el trabajo de controversias
sociocientíficas.
El sentido común y la verosimilitud de las creencias pseudocientíficas
Mariangeles Molpeceres
Departamento de Psicología Social. Universitat de
València
Las creencias pseudocientíficas son aquellas que,
pese a guardar una apariencia de cientificidad, carecen
completamente de base racional y empírica de acuer-

La clave del éxito de las creencias
pseudocientíficas es que resultan verosímiles
para el pensamiento de sentido común que tiene
una lógica muy diferente a la del razonamiento
científico

el escéptico 76

anuario 2020

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Editorial

Sección: 
EDITORIAL
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Editorial
Juan A. Rodríguez

H

ay quienes hablan de que el lenguaje crea
realidades. Quizá esto sea válido para nuestros pensamientos porque, para el mundo exterior a nuestra mente ocurre justo lo contrario: usamos el lenguaje para nombrar las realidades que
nos rodean. Solo así se explica que la traumática
realidad vivida en 2020 nos haya traído una renovación de nuestro vocabulario, generalizando lo que
hasta ahora formaba parte tan solo de un léxico especializado: pandemia, coronavirus, confinamiento,
5G, inmunidad de rebaño (lo que lleva a algunos a
considerar que nos están aborregando)...
Por lo que nos toca, también ha supuesto la difusión de vocabulario de uso cotidiano en el ambiente escéptico: negacionismo, antivacunas y, por
supuesto, conspiranoia y Nuevo Orden Mundial. Al
tiempo, surgían neologismos como coronabulos
(con especial referencia al origen y supuesta finalidad de la pandemia) o coronatimos (donde entra
todo lo relacionado con curaciones mágicas y métodos profilácticos ajenos a la medicina científica).
De todo ello y más se habla en el monográfico,
fruto de la colaboración de firmas escépticas de
primer nivel, que constituye el cuerpo fundamental
de este número: la pandemia que estamos viviendo
como ese acontecimiento global que lo ha cambiado todo. Y no hablamos de cuestiones algo frívolas
como el parón de las ligas de fútbol o el cierre de los
bares (sinónimo muchas veces de paralización de
la economía, lo que dice mucho de nuestro país), ni
siquiera de que esta revista no haya podido cumplir
su objetivo de sacar tres números anuales (por lo
que pedimos disculpas). Hablamos sobre todo de
un número de víctimas propio de un conflicto bélico. Y hablamos también del tremendo bandazo que
está suponiendo para nuestra civilización, que anda
replanteándose cosas que dábamos por sentadas,
lo que nos lleva a una incertidumbre en la que no
nos sentimos nada cómodos.
Y para contrarrestar esa incertidumbre no tenemos más remedio que buscar culpables, ya sean
los políticos, los negacionistas, los «vendidos científicos», en suma, «los otros», cuando seguramente
todos tenemos nuestra parte de responsabilidad.
Desde el movimiento escéptico tendemos a incidir
en comportamientos anticientíficos como los de los
negacionistas, lo cual no es malo. Pero seguramente no serán esos pocos cientos o miles de personas
los que nos están trayendo a la situación actual,
sino que habrá tenido más que ver la actitud de
quienes, conscientes de lo que comporta, llevamos
a cabo conductas muy poco aconsejables aunque

anuario 2020

generalizadas, como el juntarnos indebidamente
con nuestros seres queridos; recordemos aquello
que se decía del sida: no hay grupos de riesgo, sino
conductas de riesgo.
Pero el mundo sigue girando. Otro hito de 2020
y del que hablaremos aquí es el Manifiesto europeo contra las pseudoterapias, que recibió cierto
eco por parte de los medios ayudado por las circunstancias, aunque de momento no hemos visto
avances en lo que se reclamaba en el mismo. No
obstante, ha sido un primer paso y no cejaremos
en el empeño.
Aunque en ocasiones utilizamos indistintamente los términos anticiencia, pseudociencia o mala
ciencia, no son lo mismo. Además, muchas veces
es difícil saber si una determinada actividad cae
en alguna de estas categorías. Relacionados con
esto, presentamos dos trabajos basados en revisiones críticas de la literatura científica existente: el
de Rubén Fernández sobre la osteopatía craneal y
el de Azucena Santillán sobre la acupuntura, este
último aún en desarrollo y financiado por una beca
Sergio López Borgoñóz concedida por ARP-SAPC.
En un número dedicado de manera casi exclusiva a asuntos sanitarios, nos daremos un pequeño
respiro con los ya tradicionales resúmenes de las
Jornadas sobre Ciencia y Pseudociencia en la educación (esta vez, virtuales). Esperemos que su lectura no sea más que un acicate para que vean los
vídeos completos, no solo por el contenido de las
ponencias, sino también y sobre todo por los debates de cada sesión, donde se dieron discusiones y
desacuerdos de lo más interesantes.
Lamentablemente, también tenemos que hacer
referencia esta vez a fallecimientos entre nuestros
socios, Uno, el de James Randi, famoso mago escapista y desenmascarador de supuestos dotados
de poderes psíquicos. Otro, el de Carlos López
Marqués, miembro además de nuestra redacción
—reiteramos desde aquí nuestras condolencias a
su familia.
Pero terminemos con dos buenas noticias, ocurridas con este número ya cerrado: la concesión
del premio Eustoquio Molina a nuestro socio Rafael
Sentandreu (por favor, que la paronimia no nos lleve a un famoso mercader de la autoayuda), Académico de número de la Real Academia Nacional
de Farmacia —donde fue responsable de aquel demoledor informe sobre la homeopatía de hace unos
años—, y del premio Lupa Escéptica a la periodista
Nieves Concostrina. Hemos de darnos la enhorabuena por ello.

5 el escéptico

Coordinador: 
RODRíGUEZ JUAN A.
Página inicial: 
5

El Escéptico La Revista para el Fomento de la Razón y la Ciencia

Sección: 
PORTADA
Traductores: 
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Nº 55 Anuario 2020
P.V.P. 9 € (IVA incluido)

anuario 2020

1 el escéptico

autores: 
Coordinador: 
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1

El papel clave de la memoria de trabajo en el aprendizaje

Sección: 
IV JORNADAS SOBRE CIENCIA Y PSEUDOCIENCIA, RIGOR Y EVIDENCIA EN LA EDUCACIÓN
Traductores: 
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Este fenómeno es idéntico cuando volvemos la vista atrás. Imaginamos un pasado más atrasado, oscuro,
tosco... peor. Así, todo fenómeno educativo anterior
es, por definición, tradicional en el más peyorativo
sentido del adjetivo. Tendemos a identificar todo lo
que nos gusta o coincide con nuestras ideas y visiones sobre la escuela, con lo moderno, lo innovador;
en tanto que todo lo que nos disgusta (funcione o no)
o con lo que estamos en desacuerdo, es asimilado a
«lo de antes».
Sin embargo, ¿cuántas de las cuestiones que hoy
tomamos por innovación educativa lo son en realidad? Muchas de las afirmaciones de J.A. Comenio en
su Didáctica Magna (1632) están tan de actualidad
que pueden insertarse en cualquier texto educativo
moderno y suenan totalmente pertinentes. Las cuitas de Santiago Ramón y Cajal sobre nuestro sistema
educativo suenan dolorosamente actuales e incluso el
NO-DO que publicitaba la «nueva» ley de educación
de 1970 (la LGE o Ley Villar Palasí, que nos trajo la
EGB) podría anunciar casi cualquiera de las siguientes reformas educativas en nuestro país hasta la fecha.
Tampoco los recursos educativos y materiales didácticos se libran. Los libros, la radio, las películas,
la televisión, los vídeos, los ordenadores, internet, los
videojuegos... han sido, sucesivamente, el recurso que
va a hacer de la enseñanza un proceso verdaderamente eficiente, incluso a sustituir al profesorado. La realidad es que su utilidad, aunque innegable, es discreta.
Por su parte, los y las docentes son el único recurso
educativo que ha estado presente desde los albores de
la escuela. La asiriología tiene constancia de docentes
profesionales en las escuelas sumerias hace 5400 años
y no parece que su importancia en la educación vaya
a cambiar en breve. Ya por aquel entonces había especialización docente, niveles educativos (con todas
las reservas históricas pertinentes) asimilables en duración y contenidos a los actuales. También las quejas
y lamentos docentes eran equivalentes a las actuales.
Una tablilla cuneiforme del primer milenio antes de
Cristo recoge una carta del equivalente a nuestros actuales profesores universitarios dirigida al rey para

protestar por el exceso de trabajo burocrático. Incluso
los materiales manipulativos (desde bloques de madera a modelos del cuerpo humano) se mantienen sin
excesivos cambios. Tal vez la impresión 3D haya sustituido a la talla, pero el fondo didáctico permanece
inalterable.
Lo cierto es que las ciencias de la educación, como
todas las demás ciencias, se construyen sobre las sólidas bases de la investigación precedente. La educación actual se eleva o debería elevarse «a hombros de
gigantes» y permitirnos ver más y más lejos, no por
la agudeza de nuestra vista y la perspicacia de nuestro intelecto moderno sino porque estamos elevados
por la gran altura de un conocimiento construido a lo
largo de milenios. La educación, cuando se asienta en
bases científicas, es una luz que nos permite alumbrar
un futuro mejor para toda la sociedad.
El papel clave de la memoria de trabajo en el
aprendizaje
Héctor Ruiz Martín
International Science Teaching Foundation
En psicología cognitiva, se emplean los términos
memoria de trabajo o memoria operativa para describir la capacidad que tenemos para mantener y manipular mentalmente y de forma consciente una cantidad limitada de información durante cortos períodos
de tiempo. Para simplificar, podríamos definirla como
el espacio mental donde razonamos, donde imaginamos y donde podemos conectar nuestros conocimientos previos con la información que nos llega del entorno para construir nuevos conocimientos. Es decir, la
memoria de trabajo es clave para el aprendizaje.
En consecuencia, tener en cuenta las limitaciones
de la memoria de trabajo es fundamental cuando se
trata de promover el aprendizaje, pues esta representa
un cuello de botella que determina nuestra capacidad
de aprender. En este sentido, una de las teorías del
aprendizaje con mayor evidencia empírica y aplicación práctica en el aula es la teoría de la carga cognitiva. Esta teoría se basa en reconocer el papel crucial
de la memoria de trabajo en el aprendizaje y en asumir
sus limitaciones para guiar la práctica educativa.

No es de extrañar que los docentes sucumban
ante determinadas prácticas pseudocientíficas
que inundan los medios, e incluso las facultades
de educación o los másteres del profesorado

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El sentido común y la verosimilitud de las creencias pseudocientíficas

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IV JORNADAS SOBRE CIENCIA Y PSEUDOCIENCIA, RIGOR Y EVIDENCIA EN LA EDUCACIÓN
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Para ello pinche en la imagen de la primera página que aparece arriba.
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Texto plano (desmaquetado) del artículo :  Mostrar el texto plano (segunda vez esconde)

aportado algunas revisiones psicopedagógicas sistemáticas, y con estudios longitudinales, que nos explican
cómo aprende nuestro alumnado [5], aunque por desgracia aún poco frecuentes en la ciencia educativa, y
de protocolos no desarrollados para su aplicación en
el aula.
En definitiva, queda como trabajo futuro establecer
una ciencia educativa en la que los docentes puedan
confiar, libre de modas y de gurús oportunistas, para
que el profesorado pueda fundamentar sus clases en el
aprendizaje basado en evidencias y en aquellos paradigmas sólidos que van más allá de ese «a mí me funciona», placebos que quizá pueden ser útiles a algunos
docentes, pero que son metodológicamente confusos, e
incluso pueden llegar a formar parte de enfoques pseudocientíficos que, lamentablemente, todavía campan a
sus anchas en el siglo XXI. Porque la pseudociencia
educativa, como sostenía Mario Bunge, es basura intelectual no inocua.
Referencias
1. Hernández-Fernández, A. (2019). Good practices, innovation
or scientific research in education? A conceptual reflection. En:
“CUICIID 2019: A stunning compilation of investigations papers!”.
FORUM XXI, 2020, p. 132-135. Disponible en: http://hdl.handle.
net/2117/182023
2. Berliner, D. C. (2002). Educational research: The hardest
science of all. Educational Researcher, 31, 18-20.
3. Tejedor, F. J. (2007). Innovación educativa basada en la evidencia (IEBE). Bordón, 59(2-3), 475-488.
4. Cohen, L., Manion, L., & Morrison, K. (2007). Research
methods in education. London: Routledge.
5. Ruiz Martín, H. (2020). ¿Cómo aprendemos? Una aproximación científica al aprendizaje y la enseñanza. Barcelona: Graó.

BLOQUE 3
Periodic fake news
José Luis Cebollada
CIENCIA VIVA. IES La Azucarera, Zaragoza
Con el sodio, ¿beben y beben y vuelven a beber los
peces en el río? Con el oxígeno, ¿con qué agua debemos
lavar una herida? Con el azufre, ¿es apta para veganos
la sal con sabor a huevo frito?, con cloro, ¿los óxidos de
cloro nos curarán todos nuestros males? Con el Silicio,
¿explotan los implantes de silicona en los aviones?
Periodic fake news es un proyecto fruto del oportunismo. Un señor con un tupé extraño y la cara de color

naranja popularizó el uso de la expresión fake news y
otro señor con una barba bastante larga publicó hace
150 años la tabla periódica. Con estos dos reclamos
planteamos en el aula el proyecto.
Consiste en buscar falsas creencias o curiosidades
que estén relacionadas con algún elemento químico.
Una vez encontradas las respuestas y, cuando se puede,
se acompaña de un experimento que ayude a corroborar o desmentir la información. Todo esto para fomentar un poco el pensamiento crítico, valga la redundancia, y mejorar estrategias de búsqueda de información
en la red.
Todo el proyecto está impreso en forma de libro y
también de baraja con fichas para cada una de las preguntas de los elementos y está a disposición de quien
desee usarlo, modificarlo, etc.
Lectura crítica como herramienta en la enseñanza-aprendizaje de las ciencias
Begonya Oliveras
Universidad Autónoma de Barcelona
Las fake news y las pesudociencias forman parte
de nuestra vida cotidiana y los estudiantes deben enfrentarse a estas situaciones constantemente. Formar
ciudadanos críticos, capaces de tomar decisiones y argumentar su posicionamiento debe ser un objetivo imprescindible a trabajar en la escuela. Es necesario que
los docentes ayuden al alumnado a desarrollar el pensamiento crítico, y por lo tanto, que conozcan estrategias
para trabajarlo en sus clases. En esta presentación se
reflexiona sobre qué es y cómo trabajar el pensamiento
crítico en clase de ciencias, incidiendo fundamentalmente en lectura crítica y el trabajo de controversias
sociocientíficas.
El sentido común y la verosimilitud de las creencias pseudocientíficas
Mariangeles Molpeceres
Departamento de Psicología Social. Universitat de
València
Las creencias pseudocientíficas son aquellas que,
pese a guardar una apariencia de cientificidad, carecen
completamente de base racional y empírica de acuer-

La clave del éxito de las creencias
pseudocientíficas es que resultan verosímiles
para el pensamiento de sentido común que tiene
una lógica muy diferente a la del razonamiento
científico

el escéptico 76

anuario 2020

do con la lógica científica. Sin embargo, muchas de
ellas triunfan y se difunden ampliamente en la actual
sociedad de la información, con el gravísimo riesgo
que eso supone para la salud pública en un mundo
interconectado. En el actual contexto sobrevenido
de pandemia, en el que somos testigos diariamente
de la circulación de informaciones y creencias pseudocientíficas o acientíficas, cuando no directamente
anticientíficas, es inevitable preguntarse si realmente
el fracaso del sistema educativo es tan estrepitoso o
la capacidad de razonamiento humano es tan defectuosa.
Sin embargo, argumentamos aquí que el auge de las
pseudociencias no sucede porque la gente sea estúpida e ignorante: la inmensa mayoría de las personas
somos capaces de gestionar con bastante eficacia la
toma de decisiones en entornos complejos, y además
muchos de los militantes de movimientos anticientíficos son personas formadas. La clave del éxito de las
creencias pseudocientíficas es que resultan verosímiles para el pensamiento de sentido común —que tiene
una lógica muy diferente a la del razonamiento científico—, y además muchas de ellas resultan funcionales
para determinadas dinámicas sociales. Entender esto
es fundamental para desarrollar estrategias para neutralizarlas.
Por este motivo revisamos aquí brevemente algunos de los mecanismos heurísticos que facilitan la
aceptación y pervivencia de las creencias pseudocientíficas y supersticiosas, como la representatividad
heurística o los sesgos confirmatorios, y trataremos de
ubicarlos en el marco de las transformaciones que necesariamente sufre el conocimiento científico cuando
se populariza y es asimilado por público no experto.

plifica los procesos de enseñanza y aprendizaje.
En la segunda parte se propone vincular formación
del profesorado y desarrollo profesional. Para ello,
deberían utilizarse modelos de competencia docente
como el de Shulman (1989), con tres dimensiones
que permitirían clasificar la oferta formativa: conocimiento del contenido, conocimiento pedagógico y
conocimiento didáctico del contenido. Esta última es
la dimensión que más peso tiene en la competencia
docente.
En la tercera parte se apuesta por un modelo de
centros de formación del profesorado que concrete
la oferta formativa basándose en la investigación. Se
pueden emplear estudios como el Visible Learning de
Hattie (2012), que ofrece una síntesis de 800 metaanálisis sobre cuáles son las intervenciones educativas
que funcionan y cuáles no. El referente podría ser la
Education Endowment Foundation (EEF) del Reino
Unido, una institución que promueve y recoge estudios sobre propuestas educativas, y las clasifica según
el grado de beneficio, el coste y la fiabilidad de los estudios. EEF desarrolla amplios y ambiciosos programas formativos con aquellas propuestas que ofrecen
mejores resultados. Por último, se ofrecen ejemplos
de temas de formación en las tres dimensiones del
modelo de competencia de Shulman, desarrollando
una propuesta formativa basada en la observación de
vídeos de otros docentes dando clase.

¿Estamos formando en metodologías por encima de nuestras posibilidades? Ideas para una formación del profesorado rigurosa y factual.
Carlos Segura
Cefire-CTEM, Valencia
La formación continua del profesorado es una parte esencial del sistema educativo, aunque también
controvertida: una mirada cuidadosa nos descubrirá
propuestas de dudosa utilidad e incluso de calidad
poco contrastada.
En la primera parte de esta ponencia se discute la
etiqueta metodología, especialmente cuando se habla
de «nuevas metodologías» o «metodologías activas».
Abunda la oferta formativa asociada a estas etiquetas.
Pero, ¿qué hay detrás de las metodologías? Se utilizan
estrategias como el culto a la novedad, la exageración
de los logros o la enmienda a la totalidad y caricatura
de lo «tradicional», pero en educación no existen las
soluciones globales ni los milagros. Estas estrategias
esconden la realidad: las «metodologías» son modestas propuestas didácticas, cerradas, con ventajas y
desventajas que deberían valorarse en función de los
objetivos y medios concretos del docente. La palabra
metodología termina siendo un lugar común que sim-

Las puertas del campo: haciendo inventario de
pseudociencias en educación
Jorge J. Frías
ARP- Sociedad para el Avance del Pensamiento
Crítico
Las pseudociencias están ampliamente instaladas
en el mundo educativo, y con mucho éxito. ¿Se podría hacer un listado de pseudociencias en el mundo
educativo tal y como existe, por ejemplo, sobre terapias alternativas? La realidad es que sería demasiado
extenso, y hay que distinguir en qué ámbito se produce. Por ello, se antoja necesaria una clasificación «por
comprensión», antes que «por extensión».
En la clasificación podemos encontrar pseudociencias desde el mismo momento de la redacción de la
ley hasta la misma aplicación, donde el entorno editorial y del centro puede influir de forma importante.

anuario 2020

Bibliografía
Hattie, J. (2012). Visible learning for teachers: Maximizing impact on learning. Routledge.
Shulman, L.S. (1989). Paradigmas y programas de investigación en el estudio de la enseñanza: una perspectiva contemporánea. En M.C. Wittrock (ed.): La investigación de la enseñanza, I.
Enfoques, teorías y métodos. Barcelona: Paidós/MEC, 9-91.

Antes de las fake news: pseudohistoria y bulos
Antonia de Oñate
ARP- Sociedad para el Avance del Pensamiento
Crítico
Trabajo ya recogido en el número 54 de El Escéptico.
77 el escéptico

Coordinador: 
Página inicial: 
76

Evaluación crítica de la osteopatía craneal y craneosacra

Sección: 
INFORME DEL SEFITMA
Traductores: 
Pagina final: 
65
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Evaluación crítica de
la osteopatía craneal
y craneosacra
Rubén Fernández Matías
Fisioterapeuta, estudiante de doctorado
*Este artículo es una versión resumida y divulgativa de un extenso informe que se puede consultar en:
https://rubenfmat.wordpress.com/2020/02/10/analisis-critico-del-informe-...

Análisis del informe del SEFITMA - Osteopatía Craneal
Introducción
La osteopatía craneosacra y craneal
La osteopatía craneosacra fue fundada por William
G. Sutherland, un periodista que, en un momento
dado, se empieza a interesar por la osteopatía, hasta adquirir su diploma en 1900 de la propia mano de
Andrew T. Still, fundador de la osteopatía.1 En 1899,
antes de terminar sus estudios, tuvo la que él mismo
bautizó como «la loca idea», de la que emanó todo
su concepto de osteopatía craneosacra:1 «Mientras
contemplaba los cráneos y pensaba, inspirado por la
filosofía del doctor Still, mi atención se dirigió hacia los biseles de las superficies articulares del esfenoides. Tuve de repente el pensamiento —como una
intuición— de que las superficies articulares estaban

biseladas, como las agallas del pez, lo que indica una
movilidad para un movimiento respiratorio».
La osteopatía craneosacra se basa en el supuesto de
la existencia de un movimiento rítmico-oscilatorio de
los huesos del cráneo (suturas craneales), el cerebro,
las meninges, la médula espinal y el sacro, producido
por las fluctuaciones del líquido cefalorraquídeo. Este
movimiento rítmico recibe el nombre de Movimiento
Respiratorio Primario, y tendría una frecuencia de 8
a 12 ciclos por minuto.
Según Sutherland, este movimiento respiratorio
primario no se relaciona con la respiración pulmonar,
constituye un movimiento más primitivo (apelando a
la similitud de los biseles con las agallas) y más importante, pues define la salud de un individuo.

El constructo teórico de la osteopatía y su concepto holístico, más que aportar algo a la fisioterapia,
supondría un perjuicio para la misma, ya que son
conceptos carentes de plausibilidad biológica

el escéptico 54

anuario 2020

Foto original de Mathew Macquarrie en Unsplash

Actualmente, algunas personas formadas en osteopatía, ante la ingente cantidad de literatura en contra de
la plausibilidad del movimiento respiratorio primario
a través de las fluctuaciones del líquido cefalorraquídeo, han cedido en abandonar ese constructo por otra
explicación a través de las ondas de Traube-HeringMayer, que son cambios cíclicos en la presión arterial
controlados por sistemas reflejos y que se producen de
manera fisiológica. ¿Por qué? Porque algunos autores
hablan de que dichas ondas presentan una frecuencia
de entre 6 y 24 ciclos por minuto, que podría cuadrar
con los ciclos descritos por Sutherland. Sin embargo,
actualmente no hay ninguna prueba de que exista una
relación entre ese movimiento respiratorio primario y
las ondas de Traube-Hering-Mayer, así como de que
sea biológicamente plausible que dichas ondas tengan
algo que ver con ese movimiento primario que describió Sutherland, y que según la osteopatía craneosacra
es causa de patologías y requiere ser normalizado.
Por otro lado, además del movimiento respiratorio
primario, también se ha propuesto la existencia de
disfunciones osteopáticas craneales, entendidas como
«hipomovilidades», «mal-posiciones» o «bloqueos»
en las suturas craneales. Estos se diagnosticarían
mediante la palpación manual y se corregirían también mediante técnicas manuales. Igualmente, ante la
cantidad de información actual que refuta la posible
existencia de dichas disfunciones y la capacidad de
un terapeuta con sus manos de palparlas y corregirlas,
anuario 2020

algunas personas formadas en osteopatía craneal han
cambiado su discurso para intentar justificar dichos
procedimientos mediante la existencia de los nervios
intrasuturales, argumentando que no corrigen disfunciones biomecánicas, y que lo que hacen sus técnicas
es desensibilizar esos nervios que estarían sensibilizados, curiosamente, por disfunciones biomecánicas.
Sin embargo, se siguen utilizando conceptos biomecánicos para el diagnóstico manual y la elección de
técnicas de tratamiento en este campo, es decir, tendríamos un lobo vestido de oveja.
La osteopatía craneal ha sido duramente criticada
desde hace más de una década.2,3 De hecho, en el año
2015, el Conseil National de l’Ordre des MasseursKinésithérapeutes de Francia4 elaboró un informe sobre la investigación en osteopatía craneal en el que
desaconseja su utilización.
Mutualismo, comensalismo o parasitismo
Dejaré a un lado un momento la osteopatía craneal
para centrarme en la fisioterapia, la osteopatía en su
totalidad y la interacción entre ambas, a nivel nacional y mundial.
Podemos definir la simbiosis como la relación estrecha existente entre organismos de diferentes especies donde, teniendo en cuenta los beneficios o perjuicios de estos organismos, podemos tener tres tipos: el
mutualismo, donde ambos organismos se ven beneficiados; el comensalismo, donde la relación es benefi55 el escéptico

ciosa para uno de ellos e indiferente para el otro; y el
parasitismo, donde la relación es beneficiosa para uno
y perjudicial para el otro.
Actualmente solo pueden existir dos relaciones
entre la fisioterapia y la osteopatía. En el mejor de
los casos, la relación sería de comensalismo, donde
la fisioterapia no ganaría ni perdería nada, y la osteopatía se beneficiaría del conocimiento de la fisioterapia. En el peor, la relación sería de parasitismo, donde
la osteopatía sería el parásito que se beneficia de la
fisioterapia, que saldría perjudicada. Personalmente,
pienso que la relación de parasitismo es la que mejor
se ajusta a la realidad.
La fisioterapia no necesita nada de la osteopatía; es
una disciplina que ya presenta su propia historia con
respecto a la terapia manual, y que utiliza determinadas técnicas con las manos que no requieren de la
formación en osteopatía para aprender su realización.
Esto sería lo único que podría aportar la osteopatía a
la fisioterapia: más técnicas de terapia manual, que
realmente no son necesarias, ya que con el repertorio
que presenta la fisioterapia ese campo de actuación
está más que cubierto. Por otro lado, el constructo
teórico de la osteopatía y su concepto holístico, más
que aportar algo a la fisioterapia, supondría un perjuicio para la misma, ya que son conceptos carentes
de plausibilidad biológica que podrían entorpecer el
proceso de razonamiento clínico del fisioterapeuta,
limitar el avance del campo de conocimiento de la
fisioterapia a nivel científico y suponer un detrimento
para su prestigio de cara a la población, por seguir
defendiendo postulados equívocos en el campo de la
salud. Desde hace décadas, en fisioterapia se viene
hablando y utilizando un modelo biopsicosocial, que
difiere mucho del holismo osteopático, del concepto «Cuerpo-Mente-Espíritu» de Andrew Taylor Still,
fundador de la osteopatía; es por ello por lo que dicho
concepto no aporta nada a la fisioterapia. El modelo biopsicosocial está basado en la investigación; el
modelo «Cuerpo-Mente-Espíritu» no es más que una
invención sin fundamento.

En los últimos años ha crecido el sector crítico dentro de la propia osteopatía, con múltiples exponentes
a nivel mundial que quieren un cambio de paradigma dentro de la disciplina. De entre los cambios que
proponen, destaca el dejar a un lado los diagnósticos
osteopáticos sin fundamento; implementar un modelo biopsicosocial; apreciar las limitaciones de beneficio terapéutico que tiene la terapia manual, que ha de
complementarse con otras cosas; la inclusión del ejercicio terapéutico… ¿Sabéis quién está haciendo esto?
La fisioterapia, desde más o menos inicio de siglo. La
osteopatía no tiene futuro si decide basarse en la investigación, ya que, de hacerlo, acabaría convirtiéndose
en una Fisioterapia 2.0, y no necesitamos dos fisioterapias. La osteopatía es lo que es, y si la desligamos
de sus constructos teóricos, no es más que una caja
de herramientas, un martillo, un taladro, un destornillador… sin que pudiera considerarse una profesión
en sí misma, la cual requiere, aparte de herramientas,
de un campo de conocimiento propio, que oriente a
cómo, cuándo, dónde y por qué utilizar esas herramientas. Además, como comentaba anteriormente, la
fisioterapia ya tiene una caja de herramientas propias
de terapia manual, no necesita otra.
En resumen, desde mi punto de vista, la fisioterapia
y la osteopatía nunca van a llegar a una relación de
simbiosis de tipo mutualismo; el parasitismo de la osteopatía a la fisioterapia, así como el declive de aquella si decide empezar a basarse en la investigación,
son inevitables.
El Informe del SEFITMA
La Sociedad Española de Fisioterapeutas Investigadores en Terapia Manual (SEFITMA) es una asociación que, según su propia página web, «tiene el objetivo de defender los intereses científicos y profesionales de los fisioterapeutas para procurar el máximo
desarrollo de la Terapia Manual, Osteopática y Quiropraxia, en beneficio de la sociedad española» (sic).5
Esta descripción nos lleva a uno de los puntos actuales de debate con respecto a la osteopatía: ¿por qué

El modelo biopsicosocial está basado en la
investigación; el modelo «Cuerpo-Mente-Espíritu»
no es más que una invención sin fundamento

el escéptico 56

anuario 2020

Foto original de Mathew Schwartz en Unsplash

distinguirla de la terapia manual? Como veremos más
adelante, si nos basamos en la literatura científica actual, la osteopatía queda relegada a nada más que un
conjunto de técnicas manuales, muchas de las cuales
no son de su propiedad, sino que han sido compartidas
durante décadas por distintos colectivos, entre ellos
los fisioterapeutas. Pero sí es cierto que podemos establecer una distinción entre la fisioterapia manual y la
osteopatía: el modelo bajo el cual se aplican las técnicas difiere; en el primer caso, es un modelo basado en
la investigación; en el segundo, es un modelo carente
de plausibilidad. Cabe destacar que la mayoría de los
miembros del SEFITMA son fisioterapeutas con formación en osteopatía.
En el año 2017, el SEFITMA elaboró su primer
informe de 82 páginas, bajo el título: Evidencias en
Fisioterapia Manual: Incoherencias en Osteopatía,
Quiropraxia, y Terapia Manual. Informe-propuesta
para la unificación de criterios y posicionamiento común en defensa de la Fisioterapia Manual en España.
Este título podría dar a entender que se trataba de
un informe de defensa de la fisioterapia manual: sin
embargo, esta suposición no podría estar más equivocada. El escrito cita diversas organizaciones y algún
decreto, como el 1001/2002, del 27 de septiembre o
la Orden CIN/2135/2008, del 3 de julio, con el objetivo de argumentar a favor de la presencia de la osteopatía dentro de la fisioterapia en España. Lo cierto
es que actualmente en España la osteopatía carece de
regulación, ninguno de los documentos mencionados
anuario 2020

adjudica a los fisioterapeutas la exclusividad con respecto a la práctica de la osteopatía. ¿La pueden aplicar
fisioterapeutas? Si, pero también quien haya hecho un
curso de fin de semana de veinte horas; eso sí, al no
ser sanitario, este último no estaría habilitado para
tratar patologías, es decir, la persona que sin ser fisioterapeuta trata patologías con osteopatía estaría cometiendo un delito de intrusismo por no ser sanitario,
no por utilizar la osteopatía. A nivel de seguridad, mi
opinión es que preferiría ser tratado por un fisioterapeuta con formación en osteopatía a por alguien que
se haya hecho un curso de 20, 40 o 60 horas, pero no
sea fisioterapeuta. A nivel de veracidad, la osteopatía
presenta la misma ausencia de plausibilidad, la aplique un fisioterapeuta o no.
En este informe de 2017 se argumenta que, como
la osteopatía está dentro de las funciones de los fisioterapeutas, estos deben defender la misma de las críticas externas, haciendo referencia a los debates que
se han generado en los últimos años en distintos foros
dentro del colectivo de fisioterapeutas, proponiéndose
que los fisioterapeutas que actúen en contra de unas
«directrices comunes y perjudiquen a la fisioterapia»
sean informados, apercibidos, e incluso sancionados
por participar en divulgación o debates a través de
blogs, foros o entrevistas, que, según ellos, puedan
beneficiar a otros colectivos ajenos a la fisioterapia y,
por tanto, perjudiquen los intereses de la misma. Tal
sería el supuesto caso de criticar la osteopatía en redes
sociales, como hemos podido observar en los últimos
57 el escéptico

años, donde algunos fisioterapeutas con formación en
osteopatía han exigido a distintos colegios profesionales la sanción de algún compañero fisioterapeuta
por el hecho de cuestionar la osteopatía desde un punto de vista científico, apelando a un incumplimiento
del código deontológico. Se llega incluso plantear la
siguiente pregunta: «¿Por qué no denunciar a quienes
agreden a las funciones de los/las Fisioterapeutas?»
(sic). Proporcionaré una respuesta clara y concisa: Artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos
Humanos: Todo individuo tiene derecho a la libertad
de opinión y de expresión; este derecho incluye el de
no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de
difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier
medio de expresión.
Gran parte de las 82 páginas del informe de 2017
no es una argumentación racional y científica de la
osteopatía, sino que constituye un conjunto de argumentaciones falaces, entre las cuales entran la crítica
a distintos métodos, procedimientos y prácticas utilizados en fisioterapia, con el argumento de que, como
algunos de ellos no presentan mucho sustento en la
investigación actual, tampoco se puede exigir ese sustento a la osteopatía, llegándose incluso a comparar la
reanimación cardiopulmonar con la osteopatía visceral en el sentido de que, si debemos evitar la aplicación de la osteopatía visceral hasta que demuestre su
eficacia en revisiones Cochrane, deberíamos hacer lo
mismo con la reanimación cardiopulmonar.
Unos años después, el 25 de febrero de 2019, se
publicó una actualización del informe del SEFITMA.
Esta vez el título ya reflejaba fielmente el objetivo de
este: Introducción al estado de las evidencias en Osteopatía. Breve recopilación de la Sociedad Española
de Fisioterapeutas Investigadores en Terapia Manual
(SEFITMA) sobre el estado del conocimiento en Osteopatía. El nuevo informe era bastante más extenso
que su predecesor, con un total de 239 páginas. Este
se comenzó a utilizar en redes sociales como un arma

arrojadiza, donde cada vez que se abría debate acerca de la osteopatía, algún defensor de esta apelaba
a su «aval científico» enlazando dicho informe. Sin
embargo, a pesar de contener 239 páginas, el informe
en sí constaba solamente de doce (veintitrés, si tenemos en cuenta las once que contenían las referencias
utilizadas en esas doce). El resto del informe constituye un «copia y pega» de resúmenes de artículos
publicados sobre osteopatía, sin ningún análisis crítico de los mismos. Esto hace que el mayor argumento
de peso de dicha arma arrojadiza, su elevado número
de páginas, se desmonte simplemente con una ojeada.
Seamos francos: intimida más un informe de 239 páginas que uno de doce o veintitrés. Fue un intento de
argumentación falaz a favor de la osteopatía.
Esas doce páginas del informe del 2019 constituían
un intento de argumentación con conclusiones de artículos que, desde un punto de vista científico, no se
sostenían en función de las referencias utilizadas, y
con una ausencia casi total de aportación de pruebas
acerca de la plausibilidad de la osteopatía, como el
constructo de las Leyes de Fryette, el ritmo craneosacro, la validez de la palpación de la movilidad de las
suturas craneales, etc.
Finalmente, el 27 de enero de 2020 se publicó la
última actualización del citado informe, bajo el título Informe SEFITMA 2020. Evidencias científicas del
tratamiento osteopático. Esta actualización contaba
con nada menos que 734 páginas, un número bastante
por encima de los anteriores. Sin embargo, una vez
más, este elevado número no es tal, pues el informe
en sí son tan solo diez páginas (veintitrés teniendo en
cuenta sus respectivas referencias), con apenas variaciones con respecto al informe del 2019. El resto del
informe era simplemente, al igual que en el de 2019,
«copia y pega» de resúmenes de artículos sobre osteopatía sin análisis crítico de los mismos. Este informe
también se comenzó a utilizar como arma arrojadiza
por parte de algunos defensores de la osteopatía, muchos de ellos fisioterapeutas, bajo el argumento de que

La fisioterapia y la osteopatía nunca van a llegar
a una relación de tipo mutualismo; el parasitismo de la osteopatía a la fisioterapia, así como el
declive de aquella si decide empezar a basarse
en la investigación, son inevitables

el escéptico 58

anuario 2020

Fig. 1. Distribución de los tipos de diseño
en los trabajos recogidos en el informe de SEFITMA.

«un informe de 734 páginas avala científicamente la
Osteopatía». De nuevo, el argumento habría perdido
peso si se hubiera nombrado el número real de diez o
veintitrés.
Ante tal insistencia, me planteé finalizar el análisis
crítico que ya venía realizando del informe del 2019
sobre una de las tres partes constituyentes de la osteopatía, la osteopatía craneal, a fin de evitar que dicho
informe se utilizase de manera falaz. El 10 de febrero
del 2020 el informe estaba finalizado y publicado en
mi blog personal, Fisioterapia Científica.
Metodología del análisis crítico
El procedimiento seguido para el análisis crítico de
la sección de Osteopatía Craneal del informe del SEFITMA fue el análisis individual de cada una de las
referencias citadas, con el objetivo de dilucidar si las
conclusiones recogidas con respecto a las mismas en
el informe estaban justificadas y, por otro lado, para
evaluar si las mismas servían para sustentar científicamente la osteopatía craneal. Para la realización de
dicho análisis se evaluaron distintos ítems dentro de
cada estudio: diseño, metodología, análisis estadístico, riesgo de sesgos y criterios de causalidad y plausibilidad.
Diseño y metodología
Existen distintos tipos de estudios de investigación,
y no todos ellos permiten sacar las mismas conclusiones. Por ejemplo, existen investigaciones que, debido
a su diseño, no permiten establecer asociaciones causa-efecto entre dos variables dadas. Este es un aspecto
anuario 2020

crucial, ya que puede que determinadas conclusiones
de un estudio no se sostengan debido a su diseño.
Por otro lado, una metodología inadecuada con respecto al diseño del estudio y las hipótesis planteadas
en el mismo puede sesgar esa investigación y, nuevamente, limitar las conclusiones que podemos sacar.
Para el análisis de estos aspectos se siguieron, entre
otros, recomendaciones de la Cochrane6, la declaración CONSORT7 y la declaración PRISMA8.
Análisis estadístico
La utilización inadecuada de determinados análisis estadísticos puede ser una fuente importante de
sesgos. Así mismo, una mala interpretación de los
resultados obtenidos mediante análisis estadísticos
bien planteados (p. ej., no tener en cuenta aspectos
de fiabilidad de los procedimientos de medición) también puede sesgar las conclusiones obtenidas. Para el
análisis de este ítem se utilizaron métodos de bioestadística, obtenidos del libro de Andy Field9, diversas
publicaciones científicas y libros de Douglas Altman
y Martin Bland, así como de la declaración de la Asociación Americana de Estadística10.
Riesgo de sesgos
Existen diversos sesgos que deben ser tenidos en
consideración en la planificación y análisis crítico de
cualquier investigación, como por ejemplo en el proceso de selección o aleatorización de los sujetos de
estudio, en el proceso de medición de las variables
resultado, sesgos derivados de la pérdida de datos
durante el transcurso de la investigación, etc. Para el
59 el escéptico

análisis de sesgos se siguieron principalmente las recomendaciones de la Cochrane.6,11,12
Criterios de causalidad y plausibilidad
Establecer una asociación causal entre dos variables dadas es un proceso complejo que requiere de
la asunción de múltiples supuestos. En 1965, Austin
Bradford Hill, un epidemiólogo y estadístico inglés,
unificó en un escrito titulado «The Environment and
Disease: Association or Causation?»13, varios criterios epidemiológicos de causalidad, que deberían tenerse en cuenta a la hora de sugerir que A causa B. A
mayor número de criterios que podamos asumir que
se cumplen, más confianza podemos poner en la afirmación de que A causa B. Estos criterios, actualmente
conocidos como Criterios de Causalidad de Hill son
los recogidos en la Tabla 1.
Finalmente, la plausibilidad es un aspecto crucial, ya que, de no tenerlo en cuenta, se pueden sacar
conclusiones equivocadas de determinadas investigaciones. Por ejemplo, si realizo un ensayo controlado aleatorizado a doble ciego con un medicamento
antiinflamatorio no esteroideo comparándolo con un
medicamento placebo, y planteo la hipótesis de que
el medicamento real va a atenuar más el dolor de los
sujetos de estudio en comparación al placebo porque
Dios, en su omnipotencia, ha dotado de su sangre mágica dicho medicamento y, por tanto, tomar su sangre
a través del mismo es lo que producirá que ese medicamento sea más efectivo que un medicamento placebo. Aunque realizásemos dicho estudio y obtuviésemos que el medicamento real es más efectivo, eso no
quiere decir que la hipótesis propuesta para explicar
dicha efectividad se haya visto probada; ni siquiera
que tenga sea más fiable ahora que antes de realizar el
estudio. Lo mismo sucede con la osteopatía craneal:
aunque tengamos ensayos controlados que estudien la
efectividad de determinadas técnicas, eso no quiere
decir que la osteopatía craneal tenga más «evidencia» por dichos estudios, ya que, si no se demuestra la

plausibilidad de sus postulados, esas investigaciones
solo sirven para concluir que X técnica, comparada
con Y, parece producir W efectos. Pero no constituyen
una «prueba» a favor de la osteopatía craneal, y dichos resultados deberán ser interpretados teniendo en
cuenta esa plausibilidad.
Resultados
Se analizaron un total de 33 referencias científicas
citadas en dicho informe, que se utilizaron para justificar el apartado de osteopatía craneal. De ellas, tan
solo un 39 % constituían ensayos controlados aleatorizados. La distribución de frecuencias de los distintos
diseños de estudio empleados en dichas investigaciones aparece reflejada en la figura 1.
Para quien desee leer el análisis crítico individual
de cada uno de los 33 estudios, puede realizarlo accediendo al documento original de análisis crítico mencionado al inicio de este artículo.
Calidad metodológica
La mayoría de los estudios referenciados presentaban fallos metodológicos importantes, que limitaban
notoriamente que de los mismos se pudieran sacar
conclusiones de apoyo a la osteopatía craneal.
El único estudio que podría considerarse de buena
calidad metodológica es el de Cerritelli et al.14 del año
2015. Constituye un ensayo controlado aleatorizado
multicéntrico, realizado en infantes pretérmino de la
unidad de cuidados intensivos. Compararon un tratamiento de osteopatía en todo el cuerpo, no exclusivamente craneal (n = 352), con un tratamiento de cuidado habitual (n = 343), en el que se simuló el tratamiento osteopático (sin tocar al bebé), para que el personal
de cuidados intensivos no supiera a qué grupo pertenecía cada infante. La variable resultado principal del
estudio fue el tiempo de estancia hospitalaria.
Encontraron que el grupo experimental estuvo menos tiempo en la unidad de cuidados intensivos, con
una diferencia media de 3,94 días (IC 95%, 2,34 a
5,55; tamaño del efecto, 0,31).

Actualmente en España la osteopatía carece de
regulación, ningún documento adjudica a los
fisioterapeutas la exclusividad con respecto a la
práctica de la osteopatía

el escéptico 60

anuario 2020

planteadas o justificar las afirmaciones realizadas en
el informe del SEFITMA con respecto a los mismos;
la ausencia de aplicación aislada de técnicas de osteopatía craneal, que imposibilita saber si alguno de los
resultados de ciertos estudios se han debido a estas
técnicas u otras de las que se aplicaron a estos pacientes; y la implementación inadecuada de determinados
tipos de diseños de investigación, como ausencia de
periodo de lavado en diseños cross-over.

TABLA 1. Criterios de causalidad de Hill

De entre los puntos fuertes del presente estudio
cabe destacar el tamaño muestral y los análisis estadísticos empleados. No obstante, hay determinados
aspectos que han de ser tenidos en consideración.
En primer lugar, a pesar de la diferencia entre los
grupos, el grupo experimental aún se encuentra dentro
de los valores normativos encontrados en otras investigaciones, de modo que podría ser que las diferencias encontradas en el presente estudio constituyan un
falso positivo. Para poder estar seguros, este estudio
debería ser replicado con una metodología similar.
Por otro lado, en estos casos el intento de enmascaramiento resulta bastante complicado, impidiendo
confiar en que el mismo haya tenido éxito, lo que podría sesgar los resultados por un cambio de comportamiento del resto del personal sanitario en el trato a
los infantes.
Finalmente, también debe tenerse en cuenta que
en el grupo control no se tocó a los infantes. Dada la
ausencia de plausibilidad biológica de la osteopatía
craneal, pudiera ser que el simple contacto manual
con los infantes fuese lo que hubiera producido la mejoría observada. Dada la ausencia de un grupo control
en el que se realizasen técnicas manuales aleatorias
no dirigidas a corregir las disfunciones evaluadas, no
podemos afirmar que el constructo subyacente a la
osteopatía craneal tenga más pruebas a su favor en
función del presente estudio.
De entre los errores metodológicos encontrados en
los estudios referenciados, cabe destacar el uso de diseños inadecuados para dar respuesta a las hipótesis
anuario 2020

Interpretación estadística de los resultados
El principal error cometido en gran parte de los
estudios referenciados, así como en las conclusiones
recogidas en el informe del SEFITMA con respecto
a los mismos, es la ausencia de consideración de la
fiabilidad de los procedimientos de medición de las
variables resultado. No se han tenido en cuenta dichos
aspectos a la hora de interpretar si realmente podemos
pensar que hay diferencias entre dos determinadas intervenciones, en función de los datos reportados en
estudios previos sobre la mínima diferencia detectable, que podría definirse como la mínima diferencia
que tendría que haber entre dos mediciones repetidas
en un mismo sujeto para que, si aceptamos que dicha diferencia no se debe a un error de medición, nos
equivoquemos pocas veces.
Normalmente, en los análisis usuales utilizados en
la investigación en fisioterapia, los errores de medición no se incluyen de manera implícita en los modelos estadísticos, como puede ser el caso de un Análisis
de la Varianza (ANOVA), una regresión lineal, una
prueba t-Student, etc. Es por ello por lo que se hace
necesario recurrir a estudios previos para consultar
los datos de fiabilidad de dichos procedimientos de
medición, a fin de utilizarlos para interpretar los resultados finales de esos análisis. De no hacerlo, se
pueden acabar sacando conclusiones para nada justificadas en función de los resultados.
Otro fallo de interpretación, cometido en diversos
estudios y en varias de las conclusiones recogidas en el
informe del SEFITMA, es el de interpretar de manera
aislada un resultado concreto de una investigación sin
tener en cuenta el resto de los resultados obtenidos,
así como su relación con las hipótesis planteadas por
los investigadores de dicho estudio y con el resto de
literatura publicada en ese campo del conocimiento.
Por ejemplo, en el estudio de Xiangrong et al.15 los
investigadores evalúan en sujetos sanos los efectos de
dos intervenciones de osteopatía craneal: una técnica
de aumento, que hipotéticamente debería aumentar la
saturación de oxígeno de los tejidos cerebrales; una
técnica de supresión, que debería disminuir dicha
saturación; y finalmente una técnica placebo. En el
estudio, los investigadores encuentran que no hubo
cambios en la saturación con las técnicas de aumen61 el escéptico

to y placebo, pero encuentran una disminución de la
saturación con la técnica de supresión. Estos resultados se oponen de manera directa a las conclusiones
recogidas en el informe del SEFITMA, donde se dice
que el estudio demuestra que la osteopatía craneal es
capaz de mejorar la oxigenación de los tejidos cerebrales. Además, aunque se obtuvo esa disminución, la
hipótesis de la técnica de aumento resultó fallida, algo
para tener en cuenta a la hora de interpretar los resultados. Finalmente, también debería tenerse en cuenta
que en el resto de las variables resultado no hubo diferencias entre las distintas técnicas. Todo ello debería
llevarnos a cuestionarnos si el hallazgo de la disminución de la saturación con la técnica de supresión,
supone una prueba a favor de la osteopatía craneal.
Finalmente, un estudio que debe ser mencionado
en este apartado es el de Silvestrini et al.16, de 2013.
En el informe del SEFITMA se hace referencia a que
dicho estudio encontró que las disfunciones osteopáticas craneales se asocian frecuentemente a trastornos
posturales y de la marcha en niños de educación primaria. La única referencia en el estudio de Silvestrini
et al.16 a procedimientos de evaluación de disfunciones osteopáticas craneales es el ritmo craneosacro en
la introducción del apartado de objetivos del estudio.
Sin embargo, posteriormente no se vuelve a hacer referencia al mismo en ningún apartado, sin tan siquiera reportarse en los resultados. Lo más llamativo de
este estudio son los análisis estadísticos reportados,
en concreto la significación estadística, los p-valores.
Todos los contrastes de hipótesis reportados en el estudio se replicaron con el software estadístico R en su
versión 3.5.3, dadas las incongruencias observadas en
las tablas entre los datos brutos obtenidos y los p-valores reportados. Por ejemplo, en la Tabla 3 de dicho
artículo se hace referencia a que el porcentaje de personas con ojo dominante izquierdo y mordida profunda es significativamente menor que el de personas con
mordida normal o abierta, y que el de mordida abierta
es significativamente mayor que el de personas con

mordida normal o profunda. Con la replicación del
análisis se obtuvo que no había una asociación estadísticamente significativa entre la dominancia del ojo
y la mordida (c2 = 2,26, p = .32), en contra de lo registrado en el estudio. Estas incongruencias se daban
en múltiples análisis: en dicho estudio resultaban significativos y replicando los mismos no se obtenía tal
significación estadística.
Plausibilidad
Ninguna de las referencias incluidas en el apartado
de Osteopatía Craneal en el informe del SEFITMA
aporta pruebas sobre la plausibilidad del constructo
que subyace a la aplicación de técnicas de osteopatía
craneal.
Discusión sobre la osteopatía craneal
En general, las referencias incluidas en el informe
del SEFITMA no justifican la utilización de la osteopatía craneal en la práctica clínica. Además, varias de
las afirmaciones contenidas en dicho informe no se
sostienen en función de las investigaciones referenciadas. A continuación se debaten diversos puntos en
relación con la osteopatía craneal, a fin de entender
por qué dicho procedimiento carece de plausibilidad
y no ha de ser recomendado actualmente para ningún
proceso de salud.
Fluctuación del líquido cefalorraquídeo
La propuesta de Sutherland para explicar la presencia del ritmo craneosacro (o movimiento respiratorio
primario) era la fluctuación del líquido cefalorraquídeo, que produciría esos movimientos rítmicos entre
los huesos del cráneo y el sacro.
Se han publicado varias investigaciones con el propósito de medir de manera objetiva dicha fluctuación,
habiéndose observado una velocidad de desplazamiento muy lenta; además, la magnitud de la fluctuación es demasiado pequeña como para que pueda producir los movimientos descritos por Sutherland.17,18
Por otro lado, como se comentaba al comienzo de

Desde la osteopatía craneal se dice ser capaz
de palpar movimientos 24 veces inferiores a la
distancia que es capaz de detectar un invidente
leyendo braille

el escéptico 62

anuario 2020

este escrito, las otras explicaciones utilizadas posteriormente, como los nervios intrasuturales o las ondas
de Traube-Hering-Mayer, tampoco presentan plausibilidad justificable desde la investigación actual.
Movilidad de las suturas craneales
Desde la osteopatía craneal se proponen distintas
técnicas de valoración dirigidas a detectar disfunciones de movimiento en las suturas craneales, así como
«malposiciones» de las mismas, con el fin de normalizarlas con técnicas de movilización y manipulación
(«crujidos»).
En la literatura publicada en este campo se han
encontrado dos hallazgos principales. Por un lado,
algunos estudios han encontrado que las suturas del
cráneo en el ser humano adulto están fusionadas, sin
ninguna capacidad de movimiento. Por otro lado, hay
algunas investigaciones que han encontrado una capacidad ínfima de flexibilidad en dichas suturas, de la
magnitud de micras.19
Para entender esta magnitud con perspectiva, se
puede utilizar el Documento Técnico B1 de la Comisión de Braille Española. Según este documento, la
separación entre los centros de dos puntos contiguos
de una misma celda braille es 2,4 a 2,75 milímetros.
Teniendo en cuenta que el diámetro de estos es de,
aproximadamente, 1,2 milímetros, eso supone que
cada punto está separado del contiguo unos 1,2 milímetros, que equivalen a 1200 micras. La flexibilidad
que se ha encontrado en las suturas del cráneo es de
aproximadamente 30-50 micras.19 Es decir, desde la
osteopatía craneal se dice ser capaz de palpar movimientos 24 veces inferiores a la distancia que es capaz
de detectar un invidente leyendo braille.
Fiabilidad del ritmo craneosacro
Para tratar adecuadamente el ritmo craneosacro se
debe realizar una palpación del mismo, con el objetivo
de diagnosticar alteraciones de este que posteriormente sean corregidas con un tratamiento. Un primer paso
para plantearnos que dichas técnicas de valoración
son útiles es evaluar su fiabilidad. La fiabilidad podríamos entenderla como la consistencia entre mediciones repetidas en un sujeto, es decir, si por ejemplo
dos evaluadores dan un resultado similar al evaluar
al mismo paciente en dos momentos distintos. Para
evaluar la fiabilidad disponemos de varios estadísticos, uno de los cuales es el Coeficiente de Correlación
Intraclase (ICC), que, simplificando para entenderlo
en este contexto, oscila de 0 (nada de fiabilidad) a 1
(fiabilidad perfecta).
En 1977, Upledger reportó una fiabilidad interexaminador moderada en algunos parámetros que conformaban la exploración del ritmo craneosacro, con un
valor de ICC de 0,57. Este estudio, aparte de presentar
serias limitaciones metodológicas, reportó un valor
anuario 2020

que, a día de hoy, no es indicativo de buena fiabilidad
para recomendar un procedimiento de medición en la
práctica clínica. Posteriormente se han realizado otras
investigaciones similares que han obtenido resultados
contrarios a los de Upledger, presentados en la tabla
2.17
En el año 2016, Guillaud et al.20 publicaron una
revisión sistemática sobre la fiabilidad diagnóstica y
efectividad de la osteopatía craneal. Encontraron que,
por lo general, los estudios posteriores al de Upledger
no pudieron replicar sus resultados, obteniendo valores de fiabilidad aún peores, con un riesgo de sesgos
elevado.
Efectos de la terapia manual en las suturas
En el campo de la osteopatía craneal hay descritas distintas técnicas, desde movilizaciones rítmicas
o tracciones hasta técnicas de alta velocidad, las manipulaciones («crujidos»), que tienen como objetivo
mejorar la movilidad de las suturas craneales e, incluso, liberar aquellas que presentan una «fijación».
Además, también se afirma que dichas técnicas son
capaces de modificar la presión intracraneal.21
En el año 2006, Downey et al.21 publicaron un estudio con el objetivo de evaluar si las técnicas de osteopatía craneal eran capaces de mover las suturas del
cráneo, y si ese movimiento se traducía en un cambio
de la presión intracraneal. Anestesiaron trece conejos,
a los que incorporaron unos sensores de movimiento de la sutura coronal y sensores de variación de la
presión intracraneal. Se aplicó a los conejos fuerzas
progresivas de distracción sobre dicha sutura de 5, 10,
15 y 20 gramos (simulando la técnica de osteopatía
craneal «Craniosacral Frontal Lift»). Además, a uno
de los conejos se le aplicaron fuerzas adicionales entre 100 y 10.000 gramos.
Para las fuerzas de entre 5 y 20 gramos (comúnmente utilizadas en la aplicación clínica de dichas técnicas), no se obtuvieron diferencias en la separación

TABLA 2. Índice de fiabilidad de algunos estudios
(explicación en el texto)

63 el escéptico

de la sutura ni la presión intracraneal con respecto a
la situación en reposo. Solo se obtuvo una diferencia
cuando se aplicó una fuerza de distracción de 5000
gramos, apreciándose una separación de 0,30 mm
que, sin embargo, no se tradujo en un cambio en la
presión intracraneal.21
Debe tenerse en cuenta que las diferencias encontradas en conejos (cuya estructura anatómica craneal
es menos resistente que la del humano) con la aplicación de 5 kg fueron mínimas, sin producir alteraciones
en la presión intracraneal. Es por ello que los autores
del estudio concluyen que se necesita otra base biológica para explicar por qué las técnicas de osteopatía
craneal podrían ser efectivas.21
Criterios de causalidad de Austin Bradford Hill
Se pueden utilizar los criterios de causalidad de
Hill previamente mencionados, con el objetivo de
evaluar cuánta confianza debemos poner en el constructo teórico de que las disfunciones osteopáticas
craneales son causa de dolor o patologías. En general,
el conjunto de la literatura publicada con respecto a la
osteopatía craneal nos lleva a sacar las conclusiones
relacionadas en la tabla 3 con respecto a qué criterios
de Hill se cumplen para este constructo teórico.
TABLA 3. Criterios de causalidad de Hill aplicados
al constructo teórico de la osteopatía craneal
El constructo teórico de la osteopatía craneal no
cumple ninguno de los criterios de causalidad de Hill;
por tanto, no tenemos motivos para proponer la evaluación y tratamiento de las disfunciones osteopáticas
craneales en ningún tipo de pacientes en la práctica
clínica.
Conclusión
Tras la revisión de la literatura referenciada en el
apartado de osteopatía craneal del informe del SEFITMA, la evaluación de su metodología y riesgo de sesgos, y la de la consistencia entre dicha metodología y
sesgos y los resultados de los distintos estudios, podemos concluir que varias de las afirmaciones recogidas

TABLA 3. Criterios de causalidad de Hill aplicados al
constructo teórico de la osteopatía craneal

en el informe del SEFITMA no se sostienen en las
publicaciones referenciadas para su justificación.
Por otro lado, el análisis de dicha literatura nos impide concluir que la osteopatía craneal sea un procedimiento plausible y con efectividad contrastada de manera fiable mediante el método científico, que pueda
ser recomendado como una opción terapéutica para
ningún proceso de salud.
Finalizaré con una cita de Flynn TW, Cleland JA
& Schaible P del año 2006:3 «The challenge is clear:
prove that it works, or move on» (‘el reto está claro:
pruebe que funciona o márchese’).

La osteopatía craneal ya se tenía que haber
movido a un lado, y si no lo hace, hemos de ser
los profesionales sanitarios quienes la movamos.
La fisioterapia no puede amparar bajo su techo
esta y otras pseudociencias

el escéptico 64

anuario 2020

Foto de Fondazione Don Gnocchi en Flickr: https://www.flickr.com/photos/dongnocchi/

Y añadiré por mi parte: la osteopatía craneal ya se
tenía que haber movido a un lado, y si no lo hace,
hemos de ser los profesionales sanitarios quienes la
movamos. La fisioterapia no puede amparar bajo su
techo esta y otras pseudociencias. Es el momento de
pronunciarnos sin miedo:
«La Fisioterapia no es una pseudociencia».
Referencias
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21. Downey PA, Barbano T, Kapur-Wadhwa R, et al. Craniosacral therapy: The effects of cranial manipulation on intracranial
pressure and cranial bone movement. J Orthop Sports Phys Ther
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65 el escéptico

Coordinador: 
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54

Falacias lógicas explicadas gráficamente

Sección: 
FALACIAS LÓGICAS EXPLICADAS GRÁFICAMENTE
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Falacias lógicas
explicadas gráficamente
Una falacia es un razonamiento inválido o engañoso con apariencia de correcto que pretende ser
convincente. Es muy habitual encontrárselas en muchísimos terrenos, sobre todo para argumentar
a favor o en contra de causas o intereses de todo tipo. Cualquier comunicación honesta debería
prescindir de ellas en la medida de lo posible, por lo que conviene estar muy al tanto de cuáles son,
cómo detectarlas y combatirlas.
Más en: www.falacias.escepticos.es,
Y ahora también en inglés: https://fallacies.escepticos.es/

ARGUMENTO AD ANTIQUITATEM
Equivocarse desde siempre no es equivocarse menos.
El argumento ad antiquitatem (también llamado apelación a la tradición) es una falacia lógica
que consiste en afirmar que si algo se ha venido haciendo o creyendo desde antiguo,
entonces es que está bien o es verdadero.
Esta falacia asume que las causas que dieron lugar al comportamiento en la antigüedad continúan
siendo válidas; sin embargo, si las circunstancias han cambiado el razonamiento no es válido.

Ejemplo:
yy Debe ser una mala idea porque nadie lo ha hecho antes. (Refutación: el que no se haya hecho
antes no quiere decir que la idea vaya a fracasar)
yy Estas leyes se han estado aplicando durante 100 años. No hay razón para cambiarlas. (Refutación: pueden haberse producido cambios relativamente importantes que aconsejen su cambio)
yy Las mujeres deben quedarse en casa porque así se ha hecho siempre. (Refutación: debido a
desigualdades sociales antiguamente las mujeres tenían pocas opciones de encontrar un trabajo
fuera de casa. Eso no es cierto hoy día)
Para rebatirla:
Lo más sencillo es simplemente señalar los cambios en la sociedad o asunto tratado que invalidan el argumento.

anuario 2020

79 el escéptico

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Favelis Martín

Sección: 
HUMOR
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2. La frecuencia de revisiones sistemáticas no publicadas a partir de protocolos publicados es desconocida.
3. Las razones para no publicar revisiones sistemáticas una vez que si se publicó el protocolo de la
misma son diferentes a las razones para no publicar
estudios individuales (por ejemplo, ensayos clínicos).
Las razones más comunes para no publicar revisiones
sistemáticas incluyen la falta de tiempo y el rechazo
del manuscrito, pero en el caso de las terapias alternativas no está claro si pudieran existir otros intereses
relacionados con la aparición de estas en literatura
científica (aparentando que su estudio y evaluación se
asemeja al de los demás procedimientos que siguen
escrupulosamente el método científico).
Bibliografía
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An international prospective register of systematic reviews. Systematic Reviews, 1, 2. https://doi.org/10.1186/2046-4053-1-2
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8(2), e1001009. https://doi.org/10.1371/journal.pmed.1001009
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10. Tricco, A. C., Pham, B., Brehaut, J., Tetroe, J., Cappelli, M., Hopewell, S., Lavis, J. N., Berlin, J. A., & Moher, D. (2009). An international survey indicated that unpublished systematic reviews exist. Journal
of Clinical Epidemiology, 62(6), 617-623.e5. https://doi.org/10.1016/j.
jclinepi.2008.09.014

69 el escéptico

autores: 
Coordinador: 
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69

Feedback y aprendizaje, factores motivacionales clave para su eficacia

Sección: 
IV JORNADAS SOBRE CIENCIA Y PSEUDOCIENCIA, RIGOR Y EVIDENCIA EN LA EDUCACIÓN
Traductores: 
Pagina final: 
71
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the CA3-CA1 synapse in the acquisition of associative learning in
behaving mice. The Journal of Neuroscience 26: 1077, 2006.
3. Delgado García, J.M. El tema de nuestro tiempo revisitado
(Lección Inaugural del Curso Académico de la UPO 2005-2006).
Imprenta Pinelo, Sevilla 2006
4. Delgado-García JM. Lenguajes del cerebro, Editorial Alegoría, Sevilla, 2008. ISBN 9788461237128.
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Págs. 3-16, En: Neurociencias y Derecho Penal, E. Demetrio Crespo y M. Maroto Calatayud, eds. Madrid: Edisofer, 2013.
6. Gruart A. The role of Neurosciences in Education… and vice
versa. International Journal of Educational Psychology 3:21-48,
2014. doi.org/10.4471/ijep.2014.02

de la actividad intrínseca cerebral. El comportamiento es consustancial con las especies dotadas de sistema nervioso, de modo que los seres vivos inmóviles
carecen del mismo. Por su parte, la actividad mental
aparece como una adquisición relativamente reciente
en el devenir evolutivo, aunque no es un fenómeno
o propiedad que se haya adquirido en un solo paso
o transformación. La actividad mental es inicialmente un comportamiento interiorizado sin traducción al
mundo exterior, que permite un análisis atemporal de
las tareas realizadas, o por realizar. Tanto el comportamiento como la actividad mental son susceptibles
de modificación de acuerdo con la experiencia. La
conferencia versa en primer lugar sobre los principios
básicos en los que se fundamenta la actividad cerebral
y las características funcionales de las neuronas. En
segundo lugar, se explican los mecanismos cerebrales
que nos permiten aprender, recordar y olvidar. Para
terminar, se indica cómo los conocimientos actuales
sobre el cerebro engarzan con el entorno cultural contemporáneo y sobre su posible utilidad en relación
con la educación, la ética o el derecho.
Referencias
1. Delgado-Garcia JM y Gruart A. Building new motor responses: eyelid conditioning revisited. TINS, 29: 330, 2006.
2. Gruart A, Muñoz MD y Delgado-García JM. Involvement of

anuario 2020

La nueva moda de la “educación positiva”: falacias y problemas de enseñar felicidad en la escuela
Edgar Cabanas
Universidad Camilo José Cela, Madrid
El denominado «giro hacia la felicidad» ha ido permeando e introduciéndose con cada vez más fuerza
en muy diversos sectores culturales, económicos y
académicos en las dos últimas décadas. La educación,
por supuesto, no está exenta de dicha influencia, hasta
el punto de que enseñar felicidad, optimismo y habilidades positivas a los alumnos se ha convertido en
una de las principales preocupaciones de profesores,
padres y otros agentes educativos, siendo su ejemplo
más claro el movimiento conocido como «educación
positiva». Los partidarios de este movimiento lo han
defendido como poco menos que una «revolucionaria» perspectiva para resolver muchos de los problemas que aquejan a la educación hoy en día. Los
detractores, sin embargo, lo ven como poco más que
lo último en una larga lista de modas y ocurrencias
educativas con insuficiente sustento científico y claros
tintes ideológicos. A este respecto, la conferencia se
centra en explicar los problemas, debilidades e insuficiencias científicas de este movimiento, analizando
también la evidencia existente hasta la fecha en torno
a intervenciones educativas basadas en conceptos tan
extendidos y populares como el mindfulness, la inteligencia emocional el growth mind-set, o la resiliencia.
Feedback y aprendizaje: factores motivacionales clave para su eficacia
Amelia Mañá Lloria
ERI Lectura- Universitat de València
El feedback ha demostrado ser una estrategia instruccional muy útil para promover el aprendizaje (Hattie & Gan, 2011; Shute, 2008), pero su efectividad
está mediada por varios factores. Dónde y cómo se
realiza la tarea de aprendizaje, qué tipo de contenidos
queremos que se aprendan o factores personales del
aprendiz afectan a su eficacia sobre el aprendizaje. La
motivación es uno de estos factores que debemos tener
en cuenta ya que el feedback, por ser una situación de
evaluación, tiene un impacto motivacional y emocional inevitable en quien lo recibe (Burns & Foo, 2013;
Carless & Boud, 2018; Pekrun, 2006). Así, se explican
los procesos motivacionales que se ven amenazados
y se dan algunas recomendaciones para optimizar la
efectividad del feedback sobre el aprendizaje.
71 el escéptico

Coordinador: 
Página inicial: 
71

IV Jornadas sobre ciencia y pseudociencia, rigor y evidencia en la educación

Sección: 
IV JORNADAS SOBRE CIENCIA Y PSEUDOCIENCIA, RIGOR Y EVIDENCIA EN LA EDUCACIÓN
Traductores: 
Pagina final: 
70
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IV JORNADAS SOBRE
CIENCIA Y PSEUDOCIENCIA:
RIGOR Y EVIDENCIA EN EDUCACIÓN

L

a IV edición de las jornadas de este 2020 tuvo
que ser online, como no podía ser de otra manera; previstas en un principio para los días 13 y
14 de marzo de 2020, finalmente pudimos realizarlas
los días 11, 18 y 25 del mes de noviembre, vía Webex. Aun así, tenemos que agradecer a la Concejalía de
Cultura del Ayuntamiento de Alicante su amable ofrecimiento para disponer del salón de actos del Museo
de Arte Contemporáneo de Alicante.
La edición, organizada conjuntamente con el Cefire de àmbit científic, tecnològic i matemàtic de la
Comunitat Valenciana, ha estado enmarcada en el
ámbito de la educación. Distribuimos el programa en
tres sesiones, adaptándolo a la vía online, pero manteniendo la estructura inicial en forma de bloques temáticos más coloquio final. Así, el primer bloque (11 de
noviembre) estuvo centrado en algunos aspectos psicológicos relacionados con el aprendizaje, como son
la memoria, los procesos atencionales y la educación
emocional. La segunda sesión, correspondiente al día
18 de noviembre, se dedicó a la investigación y la innovación en educación. Y en la tercera sesión, 25 de
noviembre, estuvimos hablando sobre metodologías

pseudocientíficas que inundan el aula y estrategias
que fomentan el pensamiento crítico. Sobre formación del profesorado, psicología social para abordar
posturas negacionistas y una perspectiva histórica
para englobarlo todo.
Enlace de YouTube a las tres sesiones:
https://youtube.com/playlist?list=PLR9UasEn9TD
l0hoIcOE95opPSJss3K8Hj
BLOQUE 1
Bases neuronales del aprendizaje y la memoria
José M. Delgado García
Universidad Pablo de Olavide, Sevilla
Los vertebrados somos grandes exploradores del
Universo o, al menos, de nuestro entorno físico, social
y abstracto, siempre en busca de nuevos nichos espaciales y temporales en los que desarrollar nuestra actividad. La estructura biológica que permite entender
(y cambiar) todo lo que existe es nuestro propio cerebro. El comportamiento (es decir, todo aquello que
hacemos) es el resultado motor de complejos procesos neuronales que no necesariamente son respuesta
a estímulos presentes en el entorno, sino que resultan

Muchos centros educativos están inmersos
en una carrera por incorporar tablets y otros
dispositivos digitales. Sin embargo, en muchos
casos esta carrera no está guiada por la
evidencia sobre la eficacia de dichos dispositivos

el escéptico 70

anuario 2020

autores: 
Coordinador: 
Página inicial: 
70

Informar en una pandemia

Sección: 
MONOGRÁFICO COVID-19
Traductores: 
Pagina final: 
23
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Informar en
una pandemia
Inma León
Periodista

Cuando el periodismo especializado en ciencia se
convirtió en el más valorado de las redacciones
Se puede acceder a una versión más extensa de este texto en:
https://somethingaboutthesmile.blogspot.com/2021/01/informar-en-una-pand...

A

principios de enero de 2020 las agencias y los
corresponsales empezaron a informar de una
rara neumonía en Wuhan, China. El primer
muerto se produjo el 11 de enero.
No sabíamos de la gravedad de la infección, pero
en poco tiempo había dejado de ser local: llegaron casos importados a Japón, a Hong Kong, a Tailandia…
Era evidente que personas infectadas podían viajar en
avión con pocos o ningún síntoma y propagar el virus
en su lugar de destino. Sin embargo, aún no sabíamos
bien cómo se transmitía la enfermedad y hasta qué
punto era grave.
Poco a poco los medios de comunicación fuimos
informando más ampliamente sobre el tema. Muchos
periodistas descubrieron que no tenían agenda para
ello. Empezó la búsqueda de virólogos y epidemió-

logos. Llegaron las comparaciones con la gripe estacional. Y llegaron los mensajes de calma de las autoridades.
Surgió en las redacciones una división entre quienes pensaban que se debía dedicar más espacio a hablar de la evolución y expansión de la nueva enfermedad y quienes consideraban que se estaba exagerando su importancia y alarmando a la gente. Entre
el secretismo chino, los mensajes cambiantes de las
autoridades, la prudencia de los científicos y la persistencia de cierto descrédito de la OMS, remanente de
crisis anteriores1, los periodistas teníamos claro que
no pisábamos terreno firme.
Esa discrepancia desapareció pronto. Por un lado,
la realidad se impuso: los contagios y las muertes
aumentaban, y cada vez se daban en más países. Por

Audiencias y medios nos retroalimentamos y
el tema creció hasta desplazar, con el confinamiento de marzo, a todos los demás. Solo la
pandemia era noticia

el escéptico 20

anuario 2020

Imagen de Engin Akyurt en Pixabay

otro, hablar de la nueva enfermedad hacía ganar audiencia. Audiencias y medios nos retroalimentamos y
el tema creció hasta desplazar, con el confinamiento
de marzo, a todos los demás. Solo la pandemia era
noticia.
Información en tiempos de crisis
Los periodistas especializados en salud marcaron
la pauta en las redacciones. No sucede muy a menudo que la especialización en sanidad, o en ciencia en
general, se valore más que ninguna otra en un medio
generalista. En el panorama informativo global ganaron puntos los medios especializados online; también
los blogs, canales de YouTube y cuentas en redes sociales de médicos, biólogos, genetistas, expertos en
salud pública…
La OMS declaró emergencia sanitaria internacional por lo que entonces se solía llamar «el nuevo coronavirus» el 31 de enero, un mes después de que China
le hubiera notificado oficialmente la aparición de una
neumonía rara. El 11 de febrero le dio el nombre de
COVID-19 (Coronavirus Disease 2019), causada por
el SARS-CoV2, el segundo coronavirus responsable
de un Síndrome Agudo Respiratorio Grave y el primero en originar una pandemia: la OMS la declaró el
11 de marzo.
En esas fechas explicábamos qué es un coronavirus, qué significaba la declaración de pandemia y
anuario 2020

cuáles eran los criterios para hacerla; informábamos
del posible origen del virus y de las probables vías
de contagio. Esas informaciones convivían con las de
enfermos, hospitalizados, ingresados en UCI y fallecidos. A mediados de marzo ya se hablaba de hospitales desbordados y servicios funerarios que no daban
abasto.
El 9 de marzo Italia confinó a toda su población,
algo que había hecho previamente solo en la zona norte del país. Aquellos comentarios de que el confinamiento estricto de la ciudad china de Wuhan solo era
posible en un país más autoritario y con menos respeto a las libertades que Occidente cayeron en el olvido.
Otros estados siguieron a Italia; España, una semana
después. Los medios se volcaron en contar todas las
facetas del encierro.
El confinamiento complicó aún más el trabajo de
los periodistas. Aunque éramos un servicio esencial
y podíamos movernos, no era el caso de muchas de
nuestras fuentes. Proliferaron las entrevistas por Skype y el teletrabajo despejó las redacciones para reducir el riesgo de contagios (que, pese a todo, se han
seguido produciendo).
La información oficial
En esta pandemia cada país ha tenido sus referentes en la presentación de los datos, la explicación de
la gestión sanitaria y la respuesta a las infinitas pre21 el escéptico

Imagen de Canal Sur Media en Flickr: https://www.flickr.com/photos/canalsurradioytv/

guntas de los informadores. En España esa figura es
Fernando Simón, médico epidemiólogo y director del
Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias.
El papel protagonista de Simón ha llevado a muchos ciudadanos y algunos periodistas a considerarlo la fuente suprema de conocimiento sobre la COVID-19. Por eso mismo ha recibido muchas críticas.
La población espera afirmaciones tajantes, directrices
infalibles. Pero desde las autoridades sanitarias y políticas se han dado informaciones confusas y contra-

dictorias sobre el número de casos, el grado de control
de los contactos, las vías de contagio, las medidas de
prevención (mascarillas no, recomendables, obligatorias), las pruebas diagnósticas, las restricciones…
Y a raíz de que nuestras fuentes, ya sean políticos,
médicos o investigadores, se hayan ido contradiciendo
en algunos casos, rectificando o matizando en otros,
los medios hemos emitido y publicado informaciones
cambiantes. También la simplificación necesaria ha
hecho desaparecer en muchas noticias los matices y
prevenciones que introducían esas fuentes.

Esta pandemia ha sido vista por muchos como
la ocasión para captar audiencia, pero por unos
pocos, como una prueba a la que someter
nuestra ética profesional

el escéptico 22

anuario 2020

Los «otros medios» y la desinformación
Esta pandemia ha surgido en un momento en que
los bulos, la desinformación y las pseudociencias ya
llevaban tiempo identificados como problemas serios
de la sociedad actual. Por eso nos ha pillado con las
estructuras de detección y denuncia ya preparadas.
Eso no quiere decir que se haya impedido o reducido su aparición, pero sí que los periodistas (diría que
también buena parte de la población) estábamos —
estamos— muy atentos no solo a entender las cosas
bien para explicarlas sin errores, como habitualmente,
sino a que «no nos la colaran». Sin embargo, la cada
vez más frecuente exigencia de inmediatez en nuestro
trabajo nos ha hecho pagar muchos peajes.
Un apunte importante: no es lo mismo la información que la especulación o la opinión. El público conoce, o debería conocer, el grado de rigor del medio
al que acude. Esta pandemia ha sido vista por muchos
como la ocasión para captar audiencia, pero por unos
pocos, como una prueba a la que someter nuestra ética
profesional.
Hablo, claro, de los medios de comunicación tradicionales. Sin embargo, si algo caracteriza estos últimos años es la difusión de información (y desinformación) por otro tipo de medios: redes sociales, servicios de mensajería instantánea, webs con apariencia
anuario 2020

de periódicos digitales…
Desde la aparición de esta enfermedad se ha vivido,
paralelamente, una auténtica infodemia, en la que la
desinformación se ha sumado a los problemas puramente sanitarios.
Distintos equipos de verificación han desmentido
centenares de bulos. Newtral2 tiene un interesante
gráfico sobre su temática y protagonistas. Maldita.es3
llevaba desmentidas a fecha de redacción de este texto
787 «mentiras, alertas falsas y desinformaciones sobre COVID-19», además de quince teorías conspirativas. En Verifica RTVE4 hay multitud de informaciones
desmentidas, al igual que en EFEVerifica5.
La avalancha de falsedades parece imposible de
frenar. Casi no habrá persona en este país que no haya
leído o escuchado alguna, pues de las redes saltan a
las conversaciones y se reproducen en los medios,
aunque, por desgracia, no siempre para desmentirlas.

1. «La OMS ocultó que sus expertos en gripe A cobraron
de farmacéuticas». El País, 5-6-2010. https://elpais.com/diario/2010/06/05/sociedad/1275688803_850215.html
2. https://www.newtral.es/
3. https://maldita.es/
4. https://www.rtve.es/noticias/coronavirus-covid-19/bulosfake-news/
5. https://www.efe.com/efe/espana/efeverifica/50001435

23 el escéptico

autores: 
Coordinador: 
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20

James the amazing Randi

Sección: 
JAMES THE AMAZING RANDI
Traductores: 
Pagina final: 
78
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James "The Amazing" Randi
(1928-2020)

E

n mis múltiples
Guide (aún con Rediscusiones a lo
becca Watson) y clalargo de más de
ramente era el protamedio siglo con todo
gonista en los pasillos.
tipo de creyentes en
También participó en
cosas «paranormales»
la grabación en direcy «psicochorradas»
to del podcast de The
varias el argumento
Skeptic’s Guide por la
de la ciencia, incluso
noche. Un grupo de
explicado de maneselectos oyentes pura lisa y llana, siemdimos acompañarlos
pre pesó menos que
(previa donación) en
el hecho de poder
aquella habitación de
manifestar lo ridículo
hotel hasta las tantas.
de sus ideas. En eso
Fue un rato genial y
Randi fue un maestro,
sigo teniendo en muDe izquierda a derecha, Rebecca Watson, Steven Novella, Jay Novella y Jay durante muchísimos
cha estima a Steven
mes Randi, durante la grabación de un podcast para The Skeptic’s Guide,
años. Leer y subrayar
Novella y compañía.
en 2012 (foto: Luis G. Castro)
El mundo y sus deAl día siguiente, dumonios de Carl Sagan
rante algún descanso
es un arma poderosa, pero nadie de mis familiares y
en la NECSS, pude además intercambiar unas palaamigos (¡sí, entre ellos también hay algún que otro
bras con D.J. Grothe (por aquel entonces presidente
creyentedecosasabsurdas!) se ha molestado en hacerde la Randi Foundation, de la que yo también era
lo; demasiado trabajo, poco tiempo libre, la gente lee
socio). En esa conversación se refinó lo que pasó a
cada vez menos. Pero los pones delante de un James
continuación.
Randi y se dan cuenta, con rubor, de que lo que creen
No mucho después, fue un auténtico honor para mí
es una memez, simple y llanamente. ¡Cuántos Randis
poder presentar tanto al propio D.J. Grothe como a
necesitamos para aportar su granito de arena, quizá
James Randi en Escépticos en el Pub Madrid, lleno
toneladas de arena, a la batalla contra la irracionalidad
hasta la bandera, hasta el punto de que tuvimos que
y la superchería!
«vender» entradas a cero euros para controlar el afoVivió mucho y vivió para mejorar al mundo; una
ro. Me tocó además ejercer de road manager, organienorme fortuna para la especie humana.
zando con ellos varias entrevistas a diversos medios
de prensa y televisión nacionales y locales. Esa charla
Manuel Toharia
en nuestro querido Escépticos en el Pub fue parte de
lo que Justin Weinstein grabó para su documental An
n este 2020 en el que las desgracias se nos acuHonest Liar, sobre Randi. No solo aparecimos en ese
mulan, esta me resulta especialmente amarga.
fantástico documental para la gran pantalla, personalMás allá de su largo historial de defensa del
mente también aparecí en el 24 horas de TVE.
pensamiento crítico, del que leeréis más en muchos
Hasta aquí el relato de aquella anécdota con una
sitios, os contaré un poco cómo conocí a esta asompersona tremendamente especial y mágica, que con
brosa persona y cómo conseguí que viniese a Madrid
su marcha nos ha dejado un poquito más a oscuras en
a dar una charla en un pub. Conocí personalmente a
el mundo. Guardo con mucho cariño esta foto que me
Randi en 2012. Aquel año fui a Washington y Nueva
firmó. Es de las pocas fotos que tengo «expuestas» en
York. El remate del viaje era asistir a la conferencia
mi casa.
NECSS sobre ciencia y escepticismo, entre otras coAcabo con una cita suya que me encanta: «Sir, there
sas para saludar a The Amazing Randi en persona.
is a distinct difference between having an open mind
Fue un viaje muy especial. El día de mi cumple acaand having a hole in your head from which your brabé viendo Los Goonies al aire libre en Battery Park,
in leaks out.» (‘Señor, hay una gran diferencia entre
pude otro día ver el musical de Spider-Man en Brotener la mente abierta y tener un agujero en la cabeza
adway por cuatro duros, y me enamoré perdidamente
por el que se le escapa el cerebro’) — James «The
del Smithsonian. Pero ese relato puede contarse otro
Amazing» Randi.
día, volvamos a Randi.
Luis García Castro (@luiyo)
Como no podía ser de otra manera, fue protagonista
absoluto de esa conferencia NECSS de 2012. Impartió su propia charla, hizo un Q&A abierto, participó en
Más información sobres Randi y su visita a España
una mesa redonda con los integrantes de The Skeptic’s
en el número 37 de El Escéptico

E

el escéptico 78

anuario 2020

Coordinador: 
Página inicial: 
78

La nueva moda de la educación positiva, falacias y problemas de enseñar felicidad en la escuela

Sección: 
IV JORNADAS SOBRE CIENCIA Y PSEUDOCIENCIA, RIGOR Y EVIDENCIA EN LA EDUCACIÓN
Traductores: 
Pagina final: 
71
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the CA3-CA1 synapse in the acquisition of associative learning in
behaving mice. The Journal of Neuroscience 26: 1077, 2006.
3. Delgado García, J.M. El tema de nuestro tiempo revisitado
(Lección Inaugural del Curso Académico de la UPO 2005-2006).
Imprenta Pinelo, Sevilla 2006
4. Delgado-García JM. Lenguajes del cerebro, Editorial Alegoría, Sevilla, 2008. ISBN 9788461237128.
5. Delgado-García JM. Hacia una neurofisiología de la libertad.
Págs. 3-16, En: Neurociencias y Derecho Penal, E. Demetrio Crespo y M. Maroto Calatayud, eds. Madrid: Edisofer, 2013.
6. Gruart A. The role of Neurosciences in Education… and vice
versa. International Journal of Educational Psychology 3:21-48,
2014. doi.org/10.4471/ijep.2014.02

de la actividad intrínseca cerebral. El comportamiento es consustancial con las especies dotadas de sistema nervioso, de modo que los seres vivos inmóviles
carecen del mismo. Por su parte, la actividad mental
aparece como una adquisición relativamente reciente
en el devenir evolutivo, aunque no es un fenómeno
o propiedad que se haya adquirido en un solo paso
o transformación. La actividad mental es inicialmente un comportamiento interiorizado sin traducción al
mundo exterior, que permite un análisis atemporal de
las tareas realizadas, o por realizar. Tanto el comportamiento como la actividad mental son susceptibles
de modificación de acuerdo con la experiencia. La
conferencia versa en primer lugar sobre los principios
básicos en los que se fundamenta la actividad cerebral
y las características funcionales de las neuronas. En
segundo lugar, se explican los mecanismos cerebrales
que nos permiten aprender, recordar y olvidar. Para
terminar, se indica cómo los conocimientos actuales
sobre el cerebro engarzan con el entorno cultural contemporáneo y sobre su posible utilidad en relación
con la educación, la ética o el derecho.
Referencias
1. Delgado-Garcia JM y Gruart A. Building new motor responses: eyelid conditioning revisited. TINS, 29: 330, 2006.
2. Gruart A, Muñoz MD y Delgado-García JM. Involvement of

anuario 2020

La nueva moda de la “educación positiva”: falacias y problemas de enseñar felicidad en la escuela
Edgar Cabanas
Universidad Camilo José Cela, Madrid
El denominado «giro hacia la felicidad» ha ido permeando e introduciéndose con cada vez más fuerza
en muy diversos sectores culturales, económicos y
académicos en las dos últimas décadas. La educación,
por supuesto, no está exenta de dicha influencia, hasta
el punto de que enseñar felicidad, optimismo y habilidades positivas a los alumnos se ha convertido en
una de las principales preocupaciones de profesores,
padres y otros agentes educativos, siendo su ejemplo
más claro el movimiento conocido como «educación
positiva». Los partidarios de este movimiento lo han
defendido como poco menos que una «revolucionaria» perspectiva para resolver muchos de los problemas que aquejan a la educación hoy en día. Los
detractores, sin embargo, lo ven como poco más que
lo último en una larga lista de modas y ocurrencias
educativas con insuficiente sustento científico y claros
tintes ideológicos. A este respecto, la conferencia se
centra en explicar los problemas, debilidades e insuficiencias científicas de este movimiento, analizando
también la evidencia existente hasta la fecha en torno
a intervenciones educativas basadas en conceptos tan
extendidos y populares como el mindfulness, la inteligencia emocional el growth mind-set, o la resiliencia.
Feedback y aprendizaje: factores motivacionales clave para su eficacia
Amelia Mañá Lloria
ERI Lectura- Universitat de València
El feedback ha demostrado ser una estrategia instruccional muy útil para promover el aprendizaje (Hattie & Gan, 2011; Shute, 2008), pero su efectividad
está mediada por varios factores. Dónde y cómo se
realiza la tarea de aprendizaje, qué tipo de contenidos
queremos que se aprendan o factores personales del
aprendiz afectan a su eficacia sobre el aprendizaje. La
motivación es uno de estos factores que debemos tener
en cuenta ya que el feedback, por ser una situación de
evaluación, tiene un impacto motivacional y emocional inevitable en quien lo recibe (Burns & Foo, 2013;
Carless & Boud, 2018; Pekrun, 2006). Así, se explican
los procesos motivacionales que se ven amenazados
y se dan algunas recomendaciones para optimizar la
efectividad del feedback sobre el aprendizaje.
71 el escéptico

autores: 
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71

La pandemia a ambos lados de la barrera sanitaria

Sección: 
MONOGRÁFICO COVID-19
Traductores: 
Pagina final: 
19
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La pandemia

a ambos lados
de la barrera sanitaria
Vicente Baos, Médico de familia
En cada paciente, sobre todo si está claramente afectado, me reconozco a mí mismo

L

a pandemia del coronavirus SARS-CoV-2 ha
impactado en nuestras vidas de todas las maneras posibles. Nadie ni nada es ajeno al impacto,
pero sí hay dos situaciones en las que la presencia del
virus y su enfermedad COVID-19 es muy evidente:
por un lado la de aquellos que la han sufrido en sus
propias carnes (en sus diversos grados), y por otro la
de los sanitarios encargados de atender la avalancha
de pacientes, de gestionar sus fases clínicas y de realizar el seguimiento de las secuelas. Y yo, lamentablemente, puedo hablar desde los dos lados de la barrera
sanitaria, como enfermo y como médico de familia de
la atención primaria pública madrileña.
El trabajo clínico también ha cambiado mucho.
Antes de marzo de 2020, las consultas de medicina
de familia de los centros de salud públicos eran un
hervidero de gente. Con unas citas de 45-50 pacientes
diarios en un turno de 7 horas, por cada centro pasaban cientos de pacientes de todo tipo. Juntos los que
tenían síntomas respiratorios —febrero es una época
con gran número de catarros, bronquitis y gripes—,
los pacientes crónicos —sobre todo ancianos—, y
con ellos numerosos acompañantes sanos, niños, etc.
El médico de familia, el pediatra, las enfermeras, los
administrativos, todos compartíamos un entorno muy
infeccioso, y por supuesto lleno de aerosoles contaminados. Siempre había sido así, pero nadie se planteaba los contagios de los numerosos virus respiratorios
en centros con tanto tránsito de personas. No era tan
grave sufrir varios catarros sin complicaciones, nadie
se planteaba otra opción. Llegó el nuevo virus, se difundió en pocas semanas en muchas personas asintomáticas o con síntomas indistinguibles de otros virus
respiratorios, aunque había algún dato alarmante en
personas más afectadas de «gripe» que ingresaban en
anuario 2020

Imagen de Anthony Shkraba en Pexels

mayor número que otros años. Y con los antecedentes
de Italia, el tema era alarmante.
A mí no me dio tiempo a pensar mucho más. El 8
de marzo me sentí mal, el 16 ingresaba en el Hospital
Puerta de Hierro, y tres días después estaba a punto de
ingresar en la UCI para ventilación mecánica. Usaron
todos los medicamentos disponibles, los que han demostrado ya su inutilidad y los que sí sirven de algo
17 el escéptico

(corticoides), y el 26 de marzo salía del hospital muy
tocado, pero vivo y sin haber estado en la UCI. Mi experiencia como enfermo de COVID ya la he contado
anteriormente1.
Mis compañeros del centro de salud estaban desbordados por la cantidad de pacientes de todo tipo,
por la atención a las residencias de ancianos de la zona
donde ya era vigente la orden de no trasladar a los
hospitales a los que tuvieran mal pronóstico, y porque
estábamos de baja varios compañeros y enfermeras
por la COVID-19, aunque yo fui el único que requirió
ingreso. Todo con un confinamiento domiciliario duro
donde solo trabajaban los servicios esenciales.
Afortunadamente me recuperé sin secuelas, y cuatro semanas después de salir del hospital estaba de
nuevo en la consulta. Una consulta diferente, donde
los pacientes no estaban, hablábamos por teléfono
y se tomaban decisiones de visitas presenciales y a
domicilio en los casos imprescindibles. La primera
consulta que atendí tras mi incorporación fue en un
domicilio donde encontré a una paciente mía de muchos años en estado preagónico. En pocas horas había
entrado en ese estado. Murió a causa de un probable
tromboembolismo pulmonar secundario a una trombosis venosa profunda, para la que no habían pedido
ayuda antes porque entendían lo mal que estaba la
situación y no querían «molestar». Las víctimas secundarias a la pandemia, los muertos por «exceso de
mortalidad» de otras patologías no directamente relacionadas con la COVID-19, son de las más olvidadas
de la pandemia. Son una estadística mal definida en
un conjunto trágico.
Cuando se vio una luz al final del túnel fue en el
mes de junio. Los nuevos casos bajaban, los pacientes
y los sanitarios nos habíamos adaptado a las nuevas
formas de comunicación (teléfono, envío de fotos de
lesiones por el correo electrónico) y se iban recuperando las visitas presenciales a los pacientes con síntomas imposibles de valorar por teléfono o a las personas más vulnerables que te pedían que les vieras en
«persona» como el mayor favor que les podías hacer.

Permitir el cara a cara entre un médico y sus pacientes, lo que antes era lo normal, se había convertido en
algo inalcanzable.
Avisamos a las autoridades sanitarias de que teníamos problemas con las líneas telefónicas, muy escasas
para la gran cantidad de llamadas entrantes y salientes
del centro de salud, convertidas ahora en eje asistencial. Hasta el mes de noviembre no se han aumentado
en mi centro con nuevos terminales. Usábamos nuestros propios teléfonos para no colapsar las líneas de
entrada. Pedimos ayuda y refuerzo de profesionales
(residentes que habían finalizado, contratos estables).
No llegó nada y la necesidad de tener vacaciones para
descansar era importante. El verano fue una pesadilla.
Desde mediados de julio, la «segunda ola» comenzó
en forma de marea alta, cada vez más casos nuevos,
sin rastreadores, sin refuerzo. Cada vez más hasta
llegar a finales de septiembre, con Madrid en la más
alta incidencia nacional. El verano, la «nueva normalidad», el «hay que fomentar la actividad económica»,
las fiestas, los desplazamientos masivos, nos volvieron a meter en la vorágine que seguimos viviendo.
Los centros de salud trabajan al máximo ritmo, y
cada vez se atienden más pacientes «presenciales».
No hay duda de que la comunicación cara a cara es
mejor, pero también es cierto que la consulta telefónica agiliza y facilita acciones que antes provocaban
un desplazamiento innecesario al centro: información
de resultados normales, comentarios sobre evolución
de patología sin riesgo, acciones burocráticas… Hay
pros y contras, pero creo que se está encontrando un
equilibrio que no perjudica a la población ni a los profesionales.
Mientras la incidencia de la enfermedad siga siendo tan alta, debemos seguir con este modelo que busca reducir la interacción de numerosas personas en espacios reducidos compartidos entre enfermos y sanos,
posibles o COVID confirmados, niños y ancianos.
Esto hay gente que no lo reconoce, pero es inevitable
que sea así.
Los pacientes de COVID se diagnostican rápida-

Todos compartíamos un entorno muy infeccioso,
y por supuesto lleno de aerosoles contaminados.
Siempre había sido así, pero nadie se
planteaba los contagios de los numerosos virus
respiratorios

el escéptico 18

anuario 2020

Imagen de Francisco Àvia_Hospital Clínic en Flickr: www.flickr.com/photos/hospitalclinic/albums/72157713528815433

mente gracias al acceso ilimitado a pruebas diagnósticas, algo en lo que hemos avanzado enormemente.
En primavera solo conocíamos los casos graves, ahora vemos la enorme variabilidad de daño del virus.
Desde el asintomático al leve, moderado, severo, a la
muerte. Un virus capaz de tal espectro de incidencias
e imprevisible en sus manifestaciones, salvo en lo tocante a la edad y las enfermedades de riesgo, es una
terrible amenaza. Y sigo atendiendo pacientes que no
eran de alto riesgo y acaban en la UCI, así como a
ancianos que sobreviven sin secuelas, como es el caso
de un paciente mío de 93 años.
En cada paciente, sobre todo si está claramente

afectado, me reconozco a mí mismo. El otro día, revisando las radiografías de un paciente mío ingresado
en la UCI, reconocía mis propias radiografías y pensé
en lo afortunado que fui.
Nos queda bastante por ver, sufrir y aprender.
Como sociedad, como individuos y como profesionales. Reconozco una gran excitación intelectual ante
esta enfermedad y sus consecuencias. Conocer, entender, comprender y aplicar es el reto para los que amamos el pensamiento crítico, y este tiempo está lleno
de nuevos retos.
1 https://www.vozpopuli.com/altavoz/next/Covid-19-relatomedico-propia-expe...

Los muertos por «exceso de mortalidad» de
otras patologías no directamente relacionadas
con la COVID-19 son de los más olvidados de la
pandemia. Son una estadística mal definida
en un conjunto trágico

anuario 2020

19 el escéptico

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La pulga snob

Sección: 
HUMOR
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5. A lot of people are saying. Pág. 120 - 121
6. https://www.rtve.es/noticias/20200816/negacionistaspandemia-protestan-ma...
7. https://cadenaser.com/emisora/2020/06/16/radio_murcia/1592307045_620018....
8. https://www.lavanguardia.com/vivo/lifestyle/20200824/482915473079/negaci...
9. https://www.youtube.com/watch?v=TmQShhz03Zw&t=160s
10. https://www.youtube.com/
watch?v=BaubnRqNRcc&t=923s
11. https://maldita.es/malditaciencia/2020/10/15/natalia-pregopcr-video-coro...
12. https://www.eldiario.es/sociedad/profesor-bacterio-riothink-tank-niega-c...
13. Dead and Alive: Beliefs in Contradictory Conspiracy Theories. Social Psychological and Personality Science (January 2012)
14. http://www.ep.tc/realist/
15. The United States of Paranoia. Págs 227-229. Harper Pernial, 2013
16. https://twitter.com/JulianMaciasT/
status/1299111508266356737?s=20
17. The Truth in Time. Robert Welch. American Opinion. (Nov.
1966)
18. Charles Wright Mills. Oxford University Press, 1956
19. Thomas B. Ross y David Wise. John Cape, 1964
20. G. William Domhoff. Prentice-Hall, 1967
21. https://www.elperiodico.com/es/internacional/20191110/libro-anonimo-a-wa...
22. La sociedad abierta y sus enemigos. Pág 198. Paidós,
2010
23. https://www.larazon.es/internacional/20200830/zybrcxaf2fdprcnxbg3mdgkws4...

anuario 2020

24. https://www.thedailybeast.com/fbi-warns-against-qanonpizzagate-in-report...
25. https://es.theepochtimes.com/el-marino-que-protegio-a5-colonias-de-seres....
html
26. https://rafapal.com/2008/09/27/comandante-adama-sobrela-nave-del-14-de-o...
27. https://www.nbcnews.com/tech/tech-news/how-threeconspiracy-theorists-too...
28. https://www.eldiario.es/politica/conspiracion-redes-provoco-tiroteo-wash...
29. https://www.diezminutos.es/teleprograma/programaciontv/a34261575/cuarto-...
30. https://lagacetadealmeria.es/que-es-la-sociedad-deldragon-blanco/
31. http://www.jasoncolavito.com/blog/q-anon-david-wilcockand-the-rise-of-a-...
32. Fasciscmo mainstream. Págs.150-158. Carles Senso. Autoeditado, 2020
33. https://magnet.xataka.com/un-mundo-fascinante/pixar-madonna-judios-ninos...
34. https://es.wikipedia.org/wiki/Libelo_de_sangre#:~:t
ext=%E2%80%8B%E2%80%8B%E2%80%8B%20Esta%20
pr%C3%A1ctica,cristianos%20durante%20la%20Pascua%20
jud%C3%ADa.
35. Jack Chick - The Cartoonist Who Terrified Sinners into
Seeing the Light. Fortean Times #389 (febrero 2020)
36. The psychology o Conspiracy Theories. Pág. 82. JanWillem Van Prooijen. Routledge, 2018
37. https://observatorioterrorismo.com/actividades/violencia-yterrorismo-de-...

53 el escéptico

Coordinador: 
Página inicial: 
53

Las puertas del campo, haciendo inventario de pseudociencias en educación

Sección: 
IV JORNADAS SOBRE CIENCIA Y PSEUDOCIENCIA, RIGOR Y EVIDENCIA EN LA EDUCACIÓN
Traductores: 
Pagina final: 
77
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do con la lógica científica. Sin embargo, muchas de
ellas triunfan y se difunden ampliamente en la actual
sociedad de la información, con el gravísimo riesgo
que eso supone para la salud pública en un mundo
interconectado. En el actual contexto sobrevenido
de pandemia, en el que somos testigos diariamente
de la circulación de informaciones y creencias pseudocientíficas o acientíficas, cuando no directamente
anticientíficas, es inevitable preguntarse si realmente
el fracaso del sistema educativo es tan estrepitoso o
la capacidad de razonamiento humano es tan defectuosa.
Sin embargo, argumentamos aquí que el auge de las
pseudociencias no sucede porque la gente sea estúpida e ignorante: la inmensa mayoría de las personas
somos capaces de gestionar con bastante eficacia la
toma de decisiones en entornos complejos, y además
muchos de los militantes de movimientos anticientíficos son personas formadas. La clave del éxito de las
creencias pseudocientíficas es que resultan verosímiles para el pensamiento de sentido común —que tiene
una lógica muy diferente a la del razonamiento científico—, y además muchas de ellas resultan funcionales
para determinadas dinámicas sociales. Entender esto
es fundamental para desarrollar estrategias para neutralizarlas.
Por este motivo revisamos aquí brevemente algunos de los mecanismos heurísticos que facilitan la
aceptación y pervivencia de las creencias pseudocientíficas y supersticiosas, como la representatividad
heurística o los sesgos confirmatorios, y trataremos de
ubicarlos en el marco de las transformaciones que necesariamente sufre el conocimiento científico cuando
se populariza y es asimilado por público no experto.

plifica los procesos de enseñanza y aprendizaje.
En la segunda parte se propone vincular formación
del profesorado y desarrollo profesional. Para ello,
deberían utilizarse modelos de competencia docente
como el de Shulman (1989), con tres dimensiones
que permitirían clasificar la oferta formativa: conocimiento del contenido, conocimiento pedagógico y
conocimiento didáctico del contenido. Esta última es
la dimensión que más peso tiene en la competencia
docente.
En la tercera parte se apuesta por un modelo de
centros de formación del profesorado que concrete
la oferta formativa basándose en la investigación. Se
pueden emplear estudios como el Visible Learning de
Hattie (2012), que ofrece una síntesis de 800 metaanálisis sobre cuáles son las intervenciones educativas
que funcionan y cuáles no. El referente podría ser la
Education Endowment Foundation (EEF) del Reino
Unido, una institución que promueve y recoge estudios sobre propuestas educativas, y las clasifica según
el grado de beneficio, el coste y la fiabilidad de los estudios. EEF desarrolla amplios y ambiciosos programas formativos con aquellas propuestas que ofrecen
mejores resultados. Por último, se ofrecen ejemplos
de temas de formación en las tres dimensiones del
modelo de competencia de Shulman, desarrollando
una propuesta formativa basada en la observación de
vídeos de otros docentes dando clase.

¿Estamos formando en metodologías por encima de nuestras posibilidades? Ideas para una formación del profesorado rigurosa y factual.
Carlos Segura
Cefire-CTEM, Valencia
La formación continua del profesorado es una parte esencial del sistema educativo, aunque también
controvertida: una mirada cuidadosa nos descubrirá
propuestas de dudosa utilidad e incluso de calidad
poco contrastada.
En la primera parte de esta ponencia se discute la
etiqueta metodología, especialmente cuando se habla
de «nuevas metodologías» o «metodologías activas».
Abunda la oferta formativa asociada a estas etiquetas.
Pero, ¿qué hay detrás de las metodologías? Se utilizan
estrategias como el culto a la novedad, la exageración
de los logros o la enmienda a la totalidad y caricatura
de lo «tradicional», pero en educación no existen las
soluciones globales ni los milagros. Estas estrategias
esconden la realidad: las «metodologías» son modestas propuestas didácticas, cerradas, con ventajas y
desventajas que deberían valorarse en función de los
objetivos y medios concretos del docente. La palabra
metodología termina siendo un lugar común que sim-

Las puertas del campo: haciendo inventario de
pseudociencias en educación
Jorge J. Frías
ARP- Sociedad para el Avance del Pensamiento
Crítico
Las pseudociencias están ampliamente instaladas
en el mundo educativo, y con mucho éxito. ¿Se podría hacer un listado de pseudociencias en el mundo
educativo tal y como existe, por ejemplo, sobre terapias alternativas? La realidad es que sería demasiado
extenso, y hay que distinguir en qué ámbito se produce. Por ello, se antoja necesaria una clasificación «por
comprensión», antes que «por extensión».
En la clasificación podemos encontrar pseudociencias desde el mismo momento de la redacción de la
ley hasta la misma aplicación, donde el entorno editorial y del centro puede influir de forma importante.

anuario 2020

Bibliografía
Hattie, J. (2012). Visible learning for teachers: Maximizing impact on learning. Routledge.
Shulman, L.S. (1989). Paradigmas y programas de investigación en el estudio de la enseñanza: una perspectiva contemporánea. En M.C. Wittrock (ed.): La investigación de la enseñanza, I.
Enfoques, teorías y métodos. Barcelona: Paidós/MEC, 9-91.

Antes de las fake news: pseudohistoria y bulos
Antonia de Oñate
ARP- Sociedad para el Avance del Pensamiento
Crítico
Trabajo ya recogido en el número 54 de El Escéptico.
77 el escéptico

autores: 
Coordinador: 
Página inicial: 
77

Lectura crítica como herramienta en la enseñanza-aprendizaje de las ciencias

Sección: 
IV JORNADAS SOBRE CIENCIA Y PSEUDOCIENCIA, RIGOR Y EVIDENCIA EN LA EDUCACIÓN
Traductores: 
Pagina final: 
76
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aportado algunas revisiones psicopedagógicas sistemáticas, y con estudios longitudinales, que nos explican
cómo aprende nuestro alumnado [5], aunque por desgracia aún poco frecuentes en la ciencia educativa, y
de protocolos no desarrollados para su aplicación en
el aula.
En definitiva, queda como trabajo futuro establecer
una ciencia educativa en la que los docentes puedan
confiar, libre de modas y de gurús oportunistas, para
que el profesorado pueda fundamentar sus clases en el
aprendizaje basado en evidencias y en aquellos paradigmas sólidos que van más allá de ese «a mí me funciona», placebos que quizá pueden ser útiles a algunos
docentes, pero que son metodológicamente confusos, e
incluso pueden llegar a formar parte de enfoques pseudocientíficos que, lamentablemente, todavía campan a
sus anchas en el siglo XXI. Porque la pseudociencia
educativa, como sostenía Mario Bunge, es basura intelectual no inocua.
Referencias
1. Hernández-Fernández, A. (2019). Good practices, innovation
or scientific research in education? A conceptual reflection. En:
“CUICIID 2019: A stunning compilation of investigations papers!”.
FORUM XXI, 2020, p. 132-135. Disponible en: http://hdl.handle.
net/2117/182023
2. Berliner, D. C. (2002). Educational research: The hardest
science of all. Educational Researcher, 31, 18-20.
3. Tejedor, F. J. (2007). Innovación educativa basada en la evidencia (IEBE). Bordón, 59(2-3), 475-488.
4. Cohen, L., Manion, L., & Morrison, K. (2007). Research
methods in education. London: Routledge.
5. Ruiz Martín, H. (2020). ¿Cómo aprendemos? Una aproximación científica al aprendizaje y la enseñanza. Barcelona: Graó.

BLOQUE 3
Periodic fake news
José Luis Cebollada
CIENCIA VIVA. IES La Azucarera, Zaragoza
Con el sodio, ¿beben y beben y vuelven a beber los
peces en el río? Con el oxígeno, ¿con qué agua debemos
lavar una herida? Con el azufre, ¿es apta para veganos
la sal con sabor a huevo frito?, con cloro, ¿los óxidos de
cloro nos curarán todos nuestros males? Con el Silicio,
¿explotan los implantes de silicona en los aviones?
Periodic fake news es un proyecto fruto del oportunismo. Un señor con un tupé extraño y la cara de color

naranja popularizó el uso de la expresión fake news y
otro señor con una barba bastante larga publicó hace
150 años la tabla periódica. Con estos dos reclamos
planteamos en el aula el proyecto.
Consiste en buscar falsas creencias o curiosidades
que estén relacionadas con algún elemento químico.
Una vez encontradas las respuestas y, cuando se puede,
se acompaña de un experimento que ayude a corroborar o desmentir la información. Todo esto para fomentar un poco el pensamiento crítico, valga la redundancia, y mejorar estrategias de búsqueda de información
en la red.
Todo el proyecto está impreso en forma de libro y
también de baraja con fichas para cada una de las preguntas de los elementos y está a disposición de quien
desee usarlo, modificarlo, etc.
Lectura crítica como herramienta en la enseñanza-aprendizaje de las ciencias
Begonya Oliveras
Universidad Autónoma de Barcelona
Las fake news y las pesudociencias forman parte
de nuestra vida cotidiana y los estudiantes deben enfrentarse a estas situaciones constantemente. Formar
ciudadanos críticos, capaces de tomar decisiones y argumentar su posicionamiento debe ser un objetivo imprescindible a trabajar en la escuela. Es necesario que
los docentes ayuden al alumnado a desarrollar el pensamiento crítico, y por lo tanto, que conozcan estrategias
para trabajarlo en sus clases. En esta presentación se
reflexiona sobre qué es y cómo trabajar el pensamiento
crítico en clase de ciencias, incidiendo fundamentalmente en lectura crítica y el trabajo de controversias
sociocientíficas.
El sentido común y la verosimilitud de las creencias pseudocientíficas
Mariangeles Molpeceres
Departamento de Psicología Social. Universitat de
València
Las creencias pseudocientíficas son aquellas que,
pese a guardar una apariencia de cientificidad, carecen
completamente de base racional y empírica de acuer-

La clave del éxito de las creencias
pseudocientíficas es que resultan verosímiles
para el pensamiento de sentido común que tiene
una lógica muy diferente a la del razonamiento
científico

el escéptico 76

anuario 2020

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76

Manifiesto europeo contra las pseudoterapias

Sección: 
MANIFIESTO EUROPEO CONTRA LAS PSEUDOTERAPIAS
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Manifiesto europeo
contra las

pseudoterapias
Hacia una legislación europea
que deje de amparar las pseudomedicinas

2

020, en lo que al escepticismo organizado se
refiere, también será recordado como el año en
que se lanzó el Manifiesto europeo contra las
pseudoterapias. Promovido por nuestros compañeros
de la Asociación para proteger al enfermo de terapias
pseudocientíficas (APETP), contó con la ayuda de
miembros de más de treinta organizaciones escépticas de más de veinte países, entre los que nos encontramos ARP-SAPC, Círculo Escéptico, RedUNE
y Farmaciencia de España, el Collectif Fakemed de
Francia, COMCEPT de Portugal, la Good Thinking
Society y Healthwatch United del Reino Unido,
Skeptica de Dinamarca o Vetenskap och Folkbildning (VoF) de Suecia, que han contribuido además a
su difusión en múltiples idiomas.
Los objetivos de esta iniciativa son:
1.- Recopilar un gran número de científicos y profesionales de la salud que tienen claro que ni el sector científico ni el sanitario apoyan prácticas que entran en contradicción con el conocimiento científico.

2- Concienciar a los medios del problema de las
pseudoterapias y de la postura contraria de la comunidad científica.
3.- Trasladar la lucha contra esas prácticas a un
nivel mundial, pues muchas de las leyes y problemas
relacionados con las pseudoterapias y que afectan a
los pacientes van más allá de las fronteras de los países de las asociaciones escépticas.
Se lanzó con el apoyo de 2750 firmantes de 44
países diferentes, entre los que se encuentran no solo
médicos, sino también biólogos, psicólogos, farmacéuticos y otros investigadores de la talla de Edzard
Ersnst, Ricardo Mexia, Louis Ide, Natália Pasternak o Evgeny Alexandrov. Los medios hicieron un
considerable eco del mismo —para el escaso interés
que solían tener hasta hace poco los asuntos escépticos—, aunque desgraciadamente fue flor de un día
en cuanto a repercusión, pese a la grave situación de
pandemia que vivimos y que ha puesto en evidencia
el crecimiento que han experimentado, casi sin dar-

Seamos claros: las pseudociencias matan.
Y no solo eso, sino que son practicadas con
impunidad gracias a leyes europeas que las
protegen

el escéptico 10

anuario 2020

nos cuenta, los colectivos que se oponen o recelan
de la medicina de base científica. Esperemos que no
sea tarde y que haya sido tan solo un primer paso en
el avance conjunto hacia una legislación europea que
deje de amparar las pseudoterapias.
Más información y firma del manifiesto en pseudoscience-manifesto.apetp.com.
Manifiesto:
Seamos claros: las pseudociencias matan. Y no
solo eso, sino que son practicadas con impunidad
gracias a leyes europeas que las protegen.
Matan a miles de personas, con nombres y apellidos. Como Francesco Bonifaz, de 7 años, a quien su
médico le dio homeopatía en lugar de antibióticos.
Murió en Italia [1]. Como Mario Rodríguez, de 21
años, que fue tratado con vitaminas para su cáncer.
Murió en España [2]. Como Jacqueline Alderslade, de 55 años, cuyo homeópata le dijo que dejara
su medicación para el asma. Murió en Irlanda [3].
Como Cameron Ayres, de 6 meses, cuyos padres no
quisieron darle «medicina científica». Murió en In-

glaterra [4]. Como Victoria Waymouth, de 57 años; a
ella le recetaron un medicamento homeopático para
tratar sus problemas cardíacos. Murió en Francia [5].
Como Sofía Balyaykina, de 25 años, que tenía un
cáncer curable con quimioterapia, pero le recomendaron un «tratamiento alternativo» de picaduras de
mosquitos. Murió en Rusia [6]. Como Erling Møllehave, de 71 años; en su caso un acupuntor le atravesó
su pecho con una aguja y dañó su pulmón. Murió en
Dinamarca [7]. Como Michaela Jakubczyk-Eckert,
de 40 años, cuyo terapéuta le recomendó la Nueva
Medicina Germánica para tratar su cáncer de pecho.
Murió en Alemania [8]. Como Sylvia Millecam, de
45 años, su sanadora de la Nueva Era le prometió
curar su cáncer. Murió en los Países Bajos [9].
La directiva europea 2001/83/CE ha permitido
—y aún permite— que cientos de miles de ciudadanos europeos sean engañados a diario [10]. Se les ha
ofrecido a importantes lobbies la posibilidad de redefinir qué es un medicamento, y ahora venden azúcar
a personas enfermas y les hacen creer que puede curarles o mejorar su salud. Esto ha ocasionado muer-

Imagen de Marco Mézquita en Pixabay

anuario 2020

11 el escéptico

Número de firmantes europeos
del manifiesto, por países

tes, y lo seguirá haciendo, hasta que Europa admita
una realidad indiscutible: el conocimiento científico
no puede doblegarse ante los intereses económicos de
unos cuantos, máxime si eso implica engañar a pacientes y vulnerar sus derechos.
Europa se enfrenta a otros problemas de salud pública muy serios. La medicalización excesiva de la población, la generación de bacterias multirresistentes o
los problemas de financiación de los sistemas públicos
de sanidad ya son demasiado graves como para añadir,
además, la presencia de gurús, falsos médicos o incluso médicos titulados que dicen poder curar el cáncer
(o cualquier otra enfermedad) manipulando chakras,
comiendo azúcar o aplicando «frecuencias cuánticas».
Europa no solo debe detener el fomento de la homeopatía, sino que debe luchar de de forma activa por erradicar las estafas de salud pública que implican las más
de 150 pseudoterapias presentes en nuestro territorio.

La vida de miles de ciudadanos depende de ello. De
hecho, según estudios recientes [11], el 25,9 % de los
europeos ha utilizado pseudoterapias en el último año,
es decir, 192 millones de pacientes engañados.
Existe la creencia de que hay un conflicto entre la
libertad de elección de un tratamiento médico y la eliminación de pseudoterapias, pero no es cierto. Según
el artículo 25 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, toda persona tiene derecho a la asistencia médica. Mentir a los enfermos para venderles
productos inservibles que pueden matarlos incumple
el derecho de los ciudadanos a recibir información veraz sobre su salud. Así que, aunque un ciudadano tiene
derecho a renunciar a un tratamiento médico estando
correctamente informado, también es cierto que nadie
tiene derecho a mentirle para obtener lucro económico
a costa de su vida. Solo en un mundo donde consideráramos que mentir a un enfermo para obtener su

Las leyes europeas que protegen y amparan la
homeopatía son inadmisibles en una sociedad
científico-tecnológica que respeta el derecho de
los pacientes a no ser engañados

el escéptico 12

anuario 2020

sean engañados, e incluso mueran.
Así pues, los firmantes de este manifiesto declaran
que:
1. El conocimiento científico es incompatible con
los postulados de las pseudoterapias, como el caso de
la homeopatía.
2. Las leyes europeas que protegen y amparan la
homeopatía son inadmisibles en una sociedad científico-tecnológica que respeta el derecho de los pacientes
a no ser engañados.
3. La homeopatía es la pseudoterapia más conocida, pero no es la única, ni tampoco la más peligrosa.
Otras como la acupuntura, el reiki, la Nueva Medicina
Germánica, el biomagnetismo, la iridología, la terapia
ortomolecular y un largo etcétera, están ganando terreno y causando víctimas.
4. Hay que tomar medidas para frenar las pseudoterapias porque no son inocuas y producen miles de
afectados.
5. Europa debe trabajar en la dirección de crear leyes que ayuden a detener este problema.
No es coherente que desde Europa se eleve la preocupación por el fenómeno de la desinformación y a
la vez se ampare uno de sus tipos más peligrosos: la
desinformación en temas de salud. Por todo ello, las
personas que firman este manifiesto animan a los gobiernos de los países a los que pertenecen a poner fin
a un problema que utiliza falsamente el nombre de
la ciencia y que ya le ha costado la vida a demasiada
gente.

dinero fuera ético, podríamos permitir que se siguiera
vendiendo homeopatía —o cualquier otra pseudoterapia— a los ciudadanos.
El peligro de las pseudociencias no solo está en la
sustitución de tratamientos efectivos por otros engañosos. Además, existe un obvio retraso en la atención
terapéutica en todos aquellos enfermos que, ante los
primeros signos de una enfermedad, reciben productos falsos en lugar de medicamentos. Muchas veces,
cuando llegan a la medicina, ya es demasiado tarde.
También, varias de estas prácticas tienen efectos graves por sí mismas y pueden producir daños, e incluso
la muerte, debido a sus efectos secundarios.
Muchos pseudoterapeutas argumentan que las prácticas de «la otra medicina» también tienen efectos secundarios, y es verdad. Pero la diferencia es que las
pseudoterapias no pueden curar o mejorar una enfermedad, asumiendo el paciente un riesgo a cambio de
promesas que, con todo el peso de la evidencia científica, son un engaño. Mentir a un enfermo no es otro
tipo de medicina, es mentir a un enfermo.
Cada país tiene que enfrentarse al problema de las
pseudoterapias a su modo. Sin embargo, no es admisible que las leyes europeas amparen la tergiversación
de la realidad científica para que miles de ciudadanos
anuario 2020

1. Homeopathy boy died of encephalitis. Redazione ANSA,
2017. http://www.ansa.it/english/news/general_news/2017/05/29/
homeopathy-boy-died-of-encephalitis-3_13e02493-4e624787-9162-12d831121ef6.html
2. Grieving dad sues over ‘cure cancer with vitamins’ therapy, The local. Emma Anderson, 2016. https://www.thelocal.
es/20160412/grieving-father-sues-naturopath-over-son-cure-cancer-vitamins-leukaemia
3. Asthmatic ‘told to give up drugs’. The Irish News, 2001.
https://www.independent.ie/irish-news/asthmatic-told-to-give-updrugs-260...
4. Homeopaths warn of further tragèdies. BBC News, 2000.
http://news.bbc.co.uk/2/hi/health/702699.stm
5. Alternative cure doctor suspended. BBC News, 2007. http://
news.bbc.co.uk/2/hi/uk_news/england/london/6255356.stm
6. Футболист рассказал трагичную историю жены. Она
умерла от рака в 25 лет. Sport24, 2018. https://sport24.ru/
news/football/2018-08-28-futbolist-rasskazal-tragichnuyu-istoriyu-zheny-ona-umerla-ot-raka-v-25-let
7. Mand døde efter akupunktur – enke vil nu lægge sag an mod
behandleren, TV2, 2018. http://nyheder.tv2.dk/samfund/201801-23-mand-doede-efter-akupunktur-enke...
8. The price of refusing science-based medical and surgical
therapy in breast cancer, Science Blogs, 2012. https://scienceblogs.com/insolence/2012/08/30/the-price-of-refusing-scie...
9. Psychic ‘misled actress to hopeless cancer death’. Expatica. 2004. http://web.archive.org/web/20070208144309/http://
www.expatica.com/actual/article.asp?subchannel_id=19&story_
id=4821
10. Directiva 2001/83/CE del parlamento europeo y del consejo:6 de noviembre de 2001. https://www.boe.es/doue/2001/311/
L00067-00128.pdf
11. Use of complementary and alternative medicine in Europe:
Health-related and sociodemographic determinants. Scandinavian Journal of Public Health. Laura M. Kemppainen et al. 2018.
https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC5989251/

13 el escéptico

Coordinador: 
Página inicial: 
10

Monográfico Covid-19 Presentación

Sección: 
MONOGRÁFICO COVID-19
Traductores: 
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14
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Monográfico

COVID-19
Cuando a finales de verano mis compañeros de junta me
propusieron coordinar un conjunto de escritos sobre, dentro,
o alrededor de la pandemia, me pareció un terrible error. La
propuesta, aclaro. La idea sin duda es muy acertada.
Al cabo del tiempo, porque esto comenzó hace ya bastantes
semanas y, a pesar de mi -ejem- escepticismo inicial, lo más
sorprendente es haber conseguido que compañeros que tienen
seguramente tantas o más cosas que hacer que cualquiera de
nosotros hayan dado su tiempo para contribuir a esta creo que
jugosa colección de visiones y relatos sobre lo acontecido estos
largos meses y que, por favor tengámoslo muy en cuenta, todavía
no ha terminado.
Les dejo ya con todos ellos y recuerden, parafraseando al
sargento Esterhaus: tengan cuidado ahí fuera.
Manuel Castro, Vicepresidente de ARP-SAPC
y coordinador del monográfico

de Gerd Altmann
en Pixabay
14
elImagen
escéptico

anuario 2020

autores: 
Coordinador: 
CASTRO MANUEL
Página inicial: 
14

Pandemia y salud mental

Sección: 
MONOGRÁFICO COVID-19
Traductores: 
Pagina final: 
40
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Pandemia
y salud mental

lIria Veiga
Médica Psiquiatra

Un virus que ha destapado los fallos del que presumía
de ser el mejor sistema sanitario del mundo

C

uando se va a cumplir un año de la irrupción
del coronavirus en nuestras vidas, con la modificación abrupta y dramática de nuestras rutinas y expectativas a corto y medio plazo, podemos
empezar a evaluar las consecuencias sobre nuestra
salud mental de esta situación. La pandemia no ha
hecho sino poner de relevancia las deficiencias y debilidades de nuestro sistema sanitario y de nuestra
estructura como sociedad, pero los problemas ya estaban ahí. La progresiva acentuación de las diferencias
sociales y económicas que ya se venía dando desde la
crisis de 2008, con un deterioro general de las condiciones de trabajo, la dificultad de acceso a la vivienda
y de emancipación de las personas jóvenes, la nueva categoría de trabajadores pobres y la reducción
de recursos destinados a las personas dependientes
formaban el substrato socioeconómico para que muchos ciudadanos no pudieran afrontar fácilmente las
consecuencias tanto económicas como psicosociales
del confinamiento. Por otro lado, un sistema sanitario
sobrecargado, con elevada eventualidad y sin tiempo

para formación o investigación, que funcionaba ya al
límite antes de la pandemia, no podía absorber el exceso de demanda que supuso el coronavirus.
¿Cómo afecta esta situación a la salud mental de
la población? Aquí sería útil establecer dos grupos
bien diferenciados. Por un lado, podemos hablar de
la población general; y por otro, de aquellas personas
que ya padecían trastornos psiquiátricos antes de la
pandemia.
Malestar psíquico en la población general
Con respecto al primer grupo, todos los estudios
hasta el momento coinciden en que los sentimientos
de depresión y ansiedad han aumentado durante la
pandemia. Si bien se trata de datos muy preliminares,
la consistencia de los trabajos parece otorgarles credibilidad, además de que la observación parece coincidir con el sentido común más básico. ¿Pero es esto
un problema de salud mental o una reacción lógica y
normal ante una situación compleja, peligrosa e imprevisible? Sentirse angustiado o triste ante el curso

Será la situación psicosocial del individuo la que
marque la diferencia entre la reacción adaptativa
normal y el riesgo de desarrollar un auténtico
trastorno

el escéptico 38

anuario 2020

de los acontecimientos, la pérdida de las relaciones
sociales y el ocio, la disrupción de la vida familiar
y las rutinas del día a día es una reacción normal y
no debe ser patologizada, pero en grupos de especial
vulnerabilidad puede acabar produciendo patología.
Será la situación psicosocial del individuo la que marque la diferencia entre la reacción adaptativa normal
y el riesgo de desarrollar un auténtico trastorno. Las
personas que han visto seriamente afectada su economía por la pandemia, hasta el punto de no poder
cubrir necesidades básicas, o aquellas que conviven
en familias ampliadas en pisos pequeños, con las dificultades de mantener confinamientos si es necesario, son potenciales pacientes psiquiátricos. Ser mujer
también es por sí mismo un factor de riesgo, dado que
el cuidado de personas dependientes recae casi en su
totalidad sobre ellas. Por otro lado, los tímidos avances por la igualdad han saltado por los aires durante
la pandemia, dejando de manifiesto lo superficial del
cambio de actitud. Con las dificultades que ha acarreado esta situación, se ha producido un retroceso
en la corresponsabilidad en las tareas domésticas, en
las responsabilidades familiares y en la conciliación.
Ante una situación en la que ambos miembros de una
pareja heterosexual se encontraban confinados y te-

letrabajando, era mucho más probable que fuera la
mujer en solitario la que intentase compatibilizar el
horario laboral y el cuidado de los hijos y las tareas
domésticas, con el estrés y el desgaste que esto conlleva. Como ejemplo, el dato curioso de que durante
el confinamiento la cantidad de artículos que las mujeres investigadoras enviaban a revistas científicas sufrió una drástica reducción, mientras que el volumen
de publicaciones de sus pares masculinos aumentaba.
Trastorno mental y pandemia
Capítulo aparte merecen las personas que ya padecían algún tipo de trastorno psiquiátrico antes de
la pandemia. Se trata de un colectivo particularmente
vulnerable, con unas tasas de desempleo que rozan
el 80 % y en muchas ocasiones recibiendo la renta
mínima. Las enfermedades mentales graves e incapacitantes (trastorno bipolar, depresión grave, esquizofrenia...) suelen debutar al inicio de la edad adulta y
los afectados no suelen desarrollar una carrera laboral
que les permita una cotización razonable. Además, en
contra de la idea general de que las personas con enfermedades mentales tienen mejor salud física, su salud general suele ser peor, con peores hábitos de vida
y alimentación y una utilización más tardía e irregular

Foto de Tumisu en Pixabay

anuario 2020

39 el escéptico

del sistema sanitario. Esto puede deberse en parte a
una peor percepción de su propio estado físico, pero
también al estigma y el rechazo que perciben también
entre los propios profesionales. Durante la pandemia, las personas con trastornos psiquiátricos se han
encontrado más desprotegidas que nunca. Muchos
psiquiatras y psicólogos nos hemos visto obligados
a realizar las consultas de forma telefónica, lo que
nunca puede sustituir la presencialidad. Los servicios
sociales y otro tipo de recursos, como centros de día
y asociaciones de pacientes, han tenido que suspender
su actividad, que en muchos casos era la única oportunidad de socialización para mucha gente. Esto se ha
traducido en un peor control de síntomas y en algunos
casos en descompensaciones y hospitalización.
¿Quién cuida al cuidador?
Por último, podríamos hablar de la salud mental
de los propios profesionales sanitarios y, en concreto,
de los que tratan con los trastornos mentales. De los
pocos recursos que se han habilitado para tratar de
paliar el estrés y el desgaste provocado por la situación, ha sido un número de atención telefónica (de
nuevo) para profesionales de la salud. El resto de iniciativas han sido voluntaristas y puntuales, a pesar de
denuncias por parte de organizaciones como ANPIR
(Asociación Nacional de Psicólogos y Residentes)
advirtiendo del aumento de la demanda y la necesidad de dotar de más medios. La Sociedad Española de Psiquiatría, por su parte, edita un tríptico con
recomendaciones generales y vagas como cuidarse,
descansar y comer bien. En esta pandemia, los profesionales hemos sentido no ya la falta de cuidado,
sino el auténtico desprecio por nuestra salud y nuestras vidas por parte de las administraciones, lo cual
es incompatible con una buena salud mental. Muchos
compañeros de atención primaria, ante lo desbordante de la sobrecarga asistencial y la imposibilidad de
atender correctamente el volumen de trabajo, han tomado la durísima decisión de abandonar su vocación.
No se ha resuelto tampoco la alta eventualidad de los
contratos de trabajo y los cupos no hacen más que
aumentar, por lo que nos enfrentamos a un deterioro

Foto de RODNAE Productions en Pexels

acelerado de las condiciones de trabajo y, por lo tanto, de nuestra salud y calidad de vida.
Consideraciones finales
El coronavirus no ha hecho más que destapar los
fallos del supuesto mejor sistema sanitario del mundo.
Un sistema sobrecargado y maltratado por décadas
de continuos recortes y privatizaciones más o menos
encubiertas, que funcionaba a costa de la sobreimplicación de los profesionales, mal pagados y peor contratados. Esta tendencia no era exclusiva del sistema
nacional de salud, sino que se trata de una tendencia
general de recorte de prestaciones y servicios, de lo
que se ha dado en llamar «estado del bienestar», que
no es más que la protección de los derechos básicos de
la ciudadanía. La salud, la vivienda, la educación, la
alimentación y la energía no pueden ser tratados como
bienes de lujo ni como servicios con los que se puede
especular, porque son los pilares que cohesionan una
sociedad. Ante una crisis como esta, son los elementos que marcarán la diferencia en la respuesta social y
posterior recuperación frente a una situación dramática y excepcional, para la que no poseemos certezas
absolutas.

Los servicios sociales y otro tipo de recursos,
como centros de día y asociaciones de pacientes,
han tenido que suspender su actividad, que
en muchos casos era la única oportunidad de
socialización para mucha gente

el escéptico 40

anuario 2020

autores: 
Coordinador: 
Página inicial: 
38

Periodic fake news

Sección: 
IV JORNADAS SOBRE CIENCIA Y PSEUDOCIENCIA, RIGOR Y EVIDENCIA EN LA EDUCACIÓN
Traductores: 
Pagina final: 
76
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aportado algunas revisiones psicopedagógicas sistemáticas, y con estudios longitudinales, que nos explican
cómo aprende nuestro alumnado [5], aunque por desgracia aún poco frecuentes en la ciencia educativa, y
de protocolos no desarrollados para su aplicación en
el aula.
En definitiva, queda como trabajo futuro establecer
una ciencia educativa en la que los docentes puedan
confiar, libre de modas y de gurús oportunistas, para
que el profesorado pueda fundamentar sus clases en el
aprendizaje basado en evidencias y en aquellos paradigmas sólidos que van más allá de ese «a mí me funciona», placebos que quizá pueden ser útiles a algunos
docentes, pero que son metodológicamente confusos, e
incluso pueden llegar a formar parte de enfoques pseudocientíficos que, lamentablemente, todavía campan a
sus anchas en el siglo XXI. Porque la pseudociencia
educativa, como sostenía Mario Bunge, es basura intelectual no inocua.
Referencias
1. Hernández-Fernández, A. (2019). Good practices, innovation
or scientific research in education? A conceptual reflection. En:
“CUICIID 2019: A stunning compilation of investigations papers!”.
FORUM XXI, 2020, p. 132-135. Disponible en: http://hdl.handle.
net/2117/182023
2. Berliner, D. C. (2002). Educational research: The hardest
science of all. Educational Researcher, 31, 18-20.
3. Tejedor, F. J. (2007). Innovación educativa basada en la evidencia (IEBE). Bordón, 59(2-3), 475-488.
4. Cohen, L., Manion, L., & Morrison, K. (2007). Research
methods in education. London: Routledge.
5. Ruiz Martín, H. (2020). ¿Cómo aprendemos? Una aproximación científica al aprendizaje y la enseñanza. Barcelona: Graó.

BLOQUE 3
Periodic fake news
José Luis Cebollada
CIENCIA VIVA. IES La Azucarera, Zaragoza
Con el sodio, ¿beben y beben y vuelven a beber los
peces en el río? Con el oxígeno, ¿con qué agua debemos
lavar una herida? Con el azufre, ¿es apta para veganos
la sal con sabor a huevo frito?, con cloro, ¿los óxidos de
cloro nos curarán todos nuestros males? Con el Silicio,
¿explotan los implantes de silicona en los aviones?
Periodic fake news es un proyecto fruto del oportunismo. Un señor con un tupé extraño y la cara de color

naranja popularizó el uso de la expresión fake news y
otro señor con una barba bastante larga publicó hace
150 años la tabla periódica. Con estos dos reclamos
planteamos en el aula el proyecto.
Consiste en buscar falsas creencias o curiosidades
que estén relacionadas con algún elemento químico.
Una vez encontradas las respuestas y, cuando se puede,
se acompaña de un experimento que ayude a corroborar o desmentir la información. Todo esto para fomentar un poco el pensamiento crítico, valga la redundancia, y mejorar estrategias de búsqueda de información
en la red.
Todo el proyecto está impreso en forma de libro y
también de baraja con fichas para cada una de las preguntas de los elementos y está a disposición de quien
desee usarlo, modificarlo, etc.
Lectura crítica como herramienta en la enseñanza-aprendizaje de las ciencias
Begonya Oliveras
Universidad Autónoma de Barcelona
Las fake news y las pesudociencias forman parte
de nuestra vida cotidiana y los estudiantes deben enfrentarse a estas situaciones constantemente. Formar
ciudadanos críticos, capaces de tomar decisiones y argumentar su posicionamiento debe ser un objetivo imprescindible a trabajar en la escuela. Es necesario que
los docentes ayuden al alumnado a desarrollar el pensamiento crítico, y por lo tanto, que conozcan estrategias
para trabajarlo en sus clases. En esta presentación se
reflexiona sobre qué es y cómo trabajar el pensamiento
crítico en clase de ciencias, incidiendo fundamentalmente en lectura crítica y el trabajo de controversias
sociocientíficas.
El sentido común y la verosimilitud de las creencias pseudocientíficas
Mariangeles Molpeceres
Departamento de Psicología Social. Universitat de
València
Las creencias pseudocientíficas son aquellas que,
pese a guardar una apariencia de cientificidad, carecen
completamente de base racional y empírica de acuer-

La clave del éxito de las creencias
pseudocientíficas es que resultan verosímiles
para el pensamiento de sentido común que tiene
una lógica muy diferente a la del razonamiento
científico

el escéptico 76

anuario 2020

Coordinador: 
Página inicial: 
76

Programas de educación emocional con evidencia

Sección: 
IV JORNADAS SOBRE CIENCIA Y PSEUDOCIENCIA, RIGOR Y EVIDENCIA EN LA EDUCACIÓN
Traductores: 
Pagina final: 
72
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Programas de educación emocional con evidencia
Roger Muñoz Navarro
Universidad de Zaragoza
La premisa presentada, en primer lugar, era llamar
la atención hacia un problema grave como es el impacto de los problemas de salud mental en la población. Así pues, un reciente estudio muestra que los
trastornos mentales nos cuestan 46 000 millones €/
año (4,6 % del PIB). Solo los trastornos emocionales nos cuestan 23 000 (2,3 % del PIB) y generan un
gran impacto en la calidad de vida y el malestar de las
personas que lo sufren. En esta línea, algunas organizaciones estatales como la Confederación de Salud
Mental, proponen como medida de prevención la inserción de la asignatura o de programas de educación
emocional basados en la evidencia para intervenir en
la infancia y la adolescencia, ya que estos muestran
que reducen este impacto a corto plazo y previenen su
aparición en el largo plazo.
Para ello, realizó una revisión de artículos revisados por pares, tanto de carácter nacional como internacional. Inició mostrando un artículo de la Revista
Participación Educativa, revista del Consejo Escolar
del Estado, titulado «La educación emocional en la
infancia y la adolescencia», por Maite Garaigordobil,
Catedrática de Psicología de la Universidad del País
Vasco. En este artículo se recogen programas validados experimentalmente en España. Los resultados
muestran que estos programas tienen grandes beneficios en las siguientes áreas: mejoran la conductas
sociales positivas, como la cooperación, la empatía y
las conductas prosociales; mejoran las habilidades sociales, la comunicación, así como las redes de amigos
y apoyo social; mejoran el autocontrol, la sociabilidad, la automotivación y la adaptabilidad; mejoran la
resolución de conflictos de manera constructiva, así
como el control de la ira y promueven un mejor ajuste
psicológico; asimismo, mejoran todos los problemas
emocionales internalizantes como la ansiedad, la depresión y la hostilidad, así como problemas externalizantes como la conducta antisocial, la agresividad
física y verbal y las conductas disruptivas. Así pues,
se mostraron también artículos publicados a nivel in-

ternacional que mostraban que todos estos beneficios
se replican en otros países.
Por tanto, existe suficiente evidencia científica a
nivel nacional e internacional para asegurar que estos
programas son eficaces y seguros, por lo que pueden
ser implementados en las escuelas de nuestro entorno.
Para ello, se invitó a ver este problema sin totalitarismos y absolutismos, a promover un pensamiento
crítico, basándonos en la evidencia existente. Negarlo
sería un acto de negacionismo científico más propio
de intereses ideológicos y partidistas que de propuestas basadas en criterios racionales.
Atención a la atención
Pablo Duque San Juan
INEURO, Sevilla
Decía McLeod que todo el mundo sabía lo que era
la inhibición y eso resultaba un gran problema. Esto
mismo pasa con la atención, la inteligencia u otros
constructos cognitivos. La atención es un hecho diferenciado de otros, pero con tantos modelos y tantas
definiciones que es difícil un medio consenso entre
los propios profesionales. Sin embargo, sea como fuere, la atención es clave para el trabajo «en la mente».
La atención tiene dos hechos clave: foco y mantenimiento. El foco no es el perceptivo. Por ejemplo,
puedo atender a una conversación sin estar mirando
al interlocutor: se trata, sin más, de que mi foco de
atención esté en lo que habla. El mantenimiento supone una doble cosa: el control de estar en el foco y
el control de la interferencia (externa o interna) que
quiere llevar a la atención a otro foco. Esto último se
llama inhibición, y es esencial para el mantenimiento atencional. Los niños con TDAH (aunque este sea
un nombre pésimo lo mantengo así por razón de que
todos lo entendamos) tienen grandes déficit de inhibición y, por tanto, del mantenimiento atencional secundariamente.
Por otro lado, ¿cuánto tiempo puedo estar en algo
con mi atención? Quién sabe. No hay datos claros.
Cuando se dan datos cuantitativos del estilo de «lo
máximo que debe estar concentrada una persona es
tanto», lo que se quiere decir, probablemente, es que

Una tablilla cuneiforme del primer milenio antes
de Cristo recoge una carta del equivalente a
nuestros actuales profesores universitarios
dirigida al rey para protestar por el exceso de
trabajo burocrático

el escéptico 72

anuario 2020

Coordinador: 
Página inicial: 
72

Promoción

Sección: 
PROMOCIÓN
Traductores: 
Pagina final: 
4
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el escéptico 4

anuario 2020

autores: 
Coordinador: 
Página inicial: 
4

Proyecto Seguimiento de los protocolos de revisiones sistemáticas y metaanálisis sobre acupuntura publicados en revistas científicas indexadas en el Journal Citation Reports

Sección: 
BECA DE INVESTIGACIÓN SERGIO LÓPEZ BORGOÑOZ
Traductores: 
Pagina final: 
69
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Seguimiento de los protocolos de
revisiones sistemáticas y metaanálisis
sobre acupuntura publicados en
revistas científicas indexadas en el
Journal Citation Reports
Proyecto de investigación presentado a la Beca de investigación «Sergio
López Borgoñoz» de ARP-Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico
Grupo de investigación:

yy Azucena Santillán-García. Enfermera del Hospital Universitario de
Burgos, socia de ARP-SAPC
yy María Romero Moreno. Estudiante de Grado de Enfermería. Facultad
de Enfermería y Terapia Ocupacional. Universidad de Extremadura
yy José M. Morán. Profesor Titular de Universidad de Metodología de
la Investigación en Ciencias de la Salud. Departamento de Enfermería.
Universidad de Extremadura

Introducción
La publicación de protocolos de revisiones sistemáticas y metaanálisis previamente a su publicación es
considerada una buena práctica en el contexto de la
realización de este tipo de estudios (Editors, 2011). El
sesgo de publicación se produce cuando la publicación
de los resultados de un estudio se ve alterada por las
características de los resultados de la investigación.
El concepto de sesgo de publicación comprende dos
aspectos fundamentales: los resultados del estudio y
la no publicación (Song et al., 2010). Varios estudios
recogidos en la literatura científica han reportado de
un sesgo en la difusión de los resultados de las investigaciones que no son revisiones sistemáticas o metaanálisis (como por ejemplo ensayos clínicos) (Booth et
al., 2012; Dickersin et al., 1992; Hopewell et al., 2009;
Simes, 1986), sin embargo, mucho menos se sabe sobre el fin que siguen las propuestas de revisiones sistemáticas o metaanálisis.
Las revisiones sistemáticas y los metaanálisis, si están correctamente realizados, se considera que proporcionan el máximo de evidencia científica posible, ya
que suponen una síntesis de los resultados de estudios
individuales, que además en el caso de los metaanálisis
permiten generar conclusiones objetivas fundamentadas sobre análisis estadísticos cuantitativos. Sin embargo, parece que comienza a haber evidencias de que
las revisiones sistemáticas y los metaanálisis pueden
no estar siendo realizados con toda la calidad y requeel escéptico 66

rimientos metodológicos que los estudios de ese nivel
precisan cabiendo por tanto la posibilidad de que los
resultados de las mismas estuvieran sesgados. Existen
evidencias claras de que hay revisiones sistemáticas
que no están siendo publicadas (Tricco et al., 2009) y
más preocupante aún la existencia de discrepancias entre los protocolos prepublicados y los resultados finalmente publicados en la revisión sistemática (Kirkham
et al., 2010; Silagy et al., 2002). Prepublicar mediante
un protocolo la intención de realizar la una revisión
sistemática es una buena práctica ya que reduce sesgos
de publicación, fomenta la transparencia en la realización de este tipo de trabajos y fundamentalmente evita
la duplicación de esfuerzos entre diferentes grupos de
investigación.
Sin embargo, aunque la publicación de los protocolos de revisiones sistemáticas y metaanálisis minimiza
el sesgo al establecer explícitamente las hipótesis y
métodos a priori sin conocimiento previo de los resultados, es preocupante el hecho de que la revisión
sistemática o el metaanálisis finalmente publicado difiera de lo preespecificado en el protocolo (Silagy et
al., 2002) o el hecho de que el protocolo se publique y
la revisión sistemática nunca llegue a serlo.
Se ha sugerido que el hecho de publicar el protocolo
de la revisión sistemática o el metaanálisis puede ser
un mecanismo para evitar que finalmente la revisión
sistemática no sea publicada (Moher et al., 2007). Hay
razones que pueden ser esgrimidas por los investigaanuario 2020

Foto de Maksim Goncharenok en Pexels

dores para terminar no publicando una revisión; hasta
el 12 % de investigadores encuestados han indicado
que la revisión finalmente no se publicó porque una
vez realizada se vio que era demasiado amplia, mientras que hasta el 10 % de investigadores ha indicado
que la razón para la no publicación era exactamente
la contraria, pocos estudios eran elegibles para ser incluidos en una revisión o metaanálisis (Tricco et al.,
2009).
En los últimos años se viene observando en la literatura científica un incremento en el número de protocolos de revisiones sistemáticas y metaanálisis sobre
potenciales aplicaciones terapéuticas de la acupuntura
que están siendo publicados en revistas indexadas en el
Journal Citation Reports. Actualmente no se ha realizado un seguimiento del fin que han tenido estos estos
protocolos en términos de si la revisión fue finalmente
publicada y si la revisión se ajustó a los requerimientos
que estaban incluidos en el protocolo correspondiente.
No quedan claros los intereses que han llevado a este
incremento que por ejemplo en el caso de la revista
Medicine (Baltimore) ha provocado que en el periodo
2010-2019 se haya pasado de no haber publicado ningún protocolo de revisión sistemática o metaanálisis
sobre acupuntura hasta el año 2014 y desde ese año se
haya incrementado desde 3 (2014) hasta más de 80 en
el año 2019 (Figura 1).
Como se ha indicado anteriormente, no existe hasta
el momento un estudio que haya realizado un seguianuario 2020

miento del fin que están teniendo los protocolos de
revisiones sistemáticas sobre posibles pseudoterapias
y en concreto sobre los publicados referentes a las potencialidades terapéuticas de la acupuntura. La situación que se nos plantea puede representar un problema
grave y de proporciones no bien ponderadas ya que
la literatura científica disponible a través de las bases
de datos más usualmente utilizadas entre los profesores sanitarios —Medline, Scopus, Web of Science— se
está saturando con este tipo de protocolo, siendo utilizado por otros investigadores como fuente de información válida, en muchos casos como si ya fuera una

Figura 1: Protocolos de revisiones sistemáticas y metaanálisis
sobre acupuntura en la revista Medicine (Baltimore) y artículos
sobre «acupuntura» en general (fuente: datos propios)

67 el escéptico

revisión sistemática finalizada y en general de forma
abrumadora mostrando resultados positivos acerca de
los beneficios de la acupuntura.
Objetivos
El objetivo primario de este proyecto es identificar
los protocolos de revisiones sistemáticas referentes a
acupuntura y verificar si la revisión ha sido publicada.
Como objetivos secundarios del presente proyecto se plantean:
yy Verificar si en el caso de haber sido citado en la
literatura científica el protocolo, este lo ha sido de
forma correcta (indicando que es un protocolo y no
una revisión finalizada).
yy Analizar el tiempo medio desde la publicación
del protocolo hasta la publicación de la revisión si
esta existe.
Metodología
Se realizará una búsqueda sistemática de protocolos de revisiones sistemáticas y metaanálisis a través
de la base de datos Scopus. Se utilizarán los términos
“PROTOCOL” AND (“SYSTEMATIC REVIEW”
OR META-ANALYSIS) AND ACUPUNCTURE. Se
limitará a título, abstract y palabras clave. No se establecerán límites temporales.
Una vez que se identifiquen los registros se seleccionarán aquellos publicados en revistas indexadas
en el Journal Citation Reports, y se comprobarán
las citaciones que ha recibido cada protocolo. Se irá
creando una base de datos en la que se incluya si la
revisión sistemática correspondiente al protocolo ha
sido publicada. Se incluirán las fechas de publicación
para analizar el tiempo transcurrido.
Finalmente se analizarán todas las citaciones recibidas por cada protocolo verificando si la misma es
correcta (se indica que es un protocolo) o incorrecta
(se cita como si fuera una revisión sistemática o metaanálisis ya terminado).
Los resultados de este proyecto se consideran de
gran interés para la comunidad científica. Una vez
completado el mismo se procederá a la elaboración
de un manuscrito el cual será sometido a publicación
preferentemente en una revista incluida en el Journal

Tabla 1. Cronograma del proyecto (en meses)

Citation Reports. Véase el cronograma de la Tabla 1.
El análisis y la base de datos se gestionará a través
del software SPSS 22.0.
Roles de los investigadores
Un investigador (M.R.M.) realizará las búsquedas
sistematizadas en Scopus e identificará los registros
correspondientes a los protocolos de revisiones sistemáticas o metaanálisis (mediante análisis de título y el
resumen) para determinar su elegibilidad e inclusión
en la base de datos. Se excluirán los resúmenes que no
estén definidos específicamente como protocolos de
revisión sistemática o metaanálisis y aquellos que no
tengan relación directa con posibles aplicaciones terapéuticas de la acupuntura. Los registros que se consideren pertinentes se obtendrán en texto completo y
posteriormente serán examinados por otro miembro
del equipo (J.M.M.). Se consultará al tercer miembro
del equipo cuando la pertinencia de inclusión no esté
clara (A.S). Una vez constituida la base de datos se
procederá al análisis de las citaciones mediante el uso
de Scopus. La pertinencia de la citación en otros trabajos se realizará por J.M.M. y A.S. Finalmente los
tres miembros del equipo investigador participarán en
el análisis global de los resultados y en la elaboración
del manuscrito.
Aportación de la presente propuesta al cuerpo
de conocimiento sobre el tema
1. No hay estudios en la literatura científica que hayan examinado la aparición del sesgo de publicación
a nivel de revisión sistemática y metaanálisis relacionados con las posibles propiedades terapéuticas de la
acupuntura.

No existe hasta el momento un estudio que
haya realizado un seguimiento del fin que
están teniendo los protocolos de revisiones
sistemáticas sobre posibles pseudoterapias

el escéptico 68

anuario 2020

2. La frecuencia de revisiones sistemáticas no publicadas a partir de protocolos publicados es desconocida.
3. Las razones para no publicar revisiones sistemáticas una vez que si se publicó el protocolo de la
misma son diferentes a las razones para no publicar
estudios individuales (por ejemplo, ensayos clínicos).
Las razones más comunes para no publicar revisiones
sistemáticas incluyen la falta de tiempo y el rechazo
del manuscrito, pero en el caso de las terapias alternativas no está claro si pudieran existir otros intereses
relacionados con la aparición de estas en literatura
científica (aparentando que su estudio y evaluación se
asemeja al de los demás procedimientos que siguen
escrupulosamente el método científico).
Bibliografía
1. Booth, A., Clarke, M., Dooley, G., Ghersi, D., Moher, D., Petticrew, M., & Stewart, L. (2012). The nuts and bolts of PROSPERO:
An international prospective register of systematic reviews. Systematic Reviews, 1, 2. https://doi.org/10.1186/2046-4053-1-2
2. Dickersin, K., Min, Y. I., & Meinert, C. L. (1992). Factors influencing publication of research results. Follow-up of applications
submitted to two institutional review boards. JAMA, 267(3), 374378
3. Editors, T. Pl. M. (2011). Best Practice in Systematic Reviews:

anuario 2020

The Importance of Protocols and Registration. PLOS Medicine,
8(2), e1001009. https://doi.org/10.1371/journal.pmed.1001009
4. Hopewell, S., Loudon, K., Clarke, M. J., Oxman, A. D., & Dickersin, K. (2009). Publication bias in clinical trials due to statistical
significance or direction of trial results. The Cochrane Database of
Systematic Reviews, 1, MR000006
5. Kirkham, J. J., Altman, D. G., & Williamson, P. R. (2010). Bias
Due to Changes in Specified Outcomes during the Systematic
Review Process. PLOS ONE, 5(3), e9810. https://doi.org/10.1371/
journal.pone.0009810
6. Moher, D., Tetzlaff, J., Tricco, A. C., Sampson, M., & Altman,
D. G. (2007). Epidemiology and reporting characteristics of systematic reviews. PLoS Medicine, 4(3), e78. https://doi.org/10.1371/
journal.pmed.0040078
7. Silagy, C., Middleton, P., & Hopewell, S. (2002). Publishing
Protocols of Systematic Reviews: Comparing What Was Done
to What Was Planned. JAMA : The Journal of the American Medical Association, 287, 2831-2834. https://doi.org/10.1001/
jama.287.21.2831
8. Simes, R. J. (1986). Publication bias: The case for an international registry of clinical trials. Journal of Clinical Oncology: Official
Journal of the American Society of Clinical Oncology, 4(10), 15291541. https://doi.org/10.1200/JCO.1986.4.10.1529
9. Song, F., Parekh, S., Hooper, L., Loke, Y. K., Ryder, J., Sutton, A.
J., Hing, C., Kwok, C. S., Pang, C., & Harvey, I. (2010). Dissemination
and publication of research findings: An updated review of related biases.
Health Technology Assessment (Winchester, England), 14(8), iii, ix-xi,
1-193. https://doi.org/10.3310/hta14080
10. Tricco, A. C., Pham, B., Brehaut, J., Tetroe, J., Cappelli, M., Hopewell, S., Lavis, J. N., Berlin, J. A., & Moher, D. (2009). An international survey indicated that unpublished systematic reviews exist. Journal
of Clinical Epidemiology, 62(6), 617-623.e5. https://doi.org/10.1016/j.
jclinepi.2008.09.014

69 el escéptico

Coordinador: 
Página inicial: 
66

Resumen de actividades de la asociación

Sección: 
RESUMEN DE ACTIVIDADES DE LA ASOCIACIÓN
Traductores: 
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Resumen de actividades

de la asociación

Junta Directiva de ARP-Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico

E

l 2019 fue para la asociación un año que se podría haber denominado «tranquilo» y de afianzamiento de las líneas de trabajo ya abiertas.
Un año en el que se fueron cubriendo nuestras modestas expectativas pero que, tras ver cómo se ha desarrollado el 2020, podemos calificar de muy bueno. Con
ello queremos hacer notar que cuando las cosas se van
desarrollando con normalidad, gracias al silencioso
trabajo de los socios voluntarios, se hace una gran labor que a veces solo llegamos a conocer cuando no se
puede llevar a cabo.
En 2020, la pandemia de COVID-19 ha alterado
sustancialmente la parte de la actividad que requiere presencia personal. Se han anulado compromisos
previstos y se abre un tiempo de incertidumbre que
afecta a actividades tan propias de ARP-SAPC como
Escépticos en el Pub. La crisis sanitaria impidió la celebración de la asamblea anual de la asociación en el
tiempo y forma previstos y, por primera vez en nuestra historia, nos planteamos introducir medios telemáticos que han requerido modificaciones en los estatutos de la organización.
yyTras la renovación parcial de los cargos de la
Junta Directiva y el Consejo Asesor en 2020, la
composición de ambos órganos queda como sigue:
yyJorge Javier Frías Perles, presidente.
yyManuel Castro Villares, vicepresidente.
yyGuillermo Hernández Peña, tesorero.
yyJuan Rodríguez García, secretario.
yyAntonia de Oñate, directora ejecutiva.
yyJesús López Amigo, Gracia Morales Kucharski,
Marisa Marquina San Miguel, Soledad Luceño y
Coral Fernández, vocales.
yyConsejo Asesor: Juan José Reina, Pepe Trujillo,
Sacha Marquina, Emilio J. Molina, José Luis Ferreira, Miguel García, Miguel Aballe, Hugo Fernández, Álvaro Bayón, Borja Marcos. Además, a
él pertenecen los miembros de la Junta Directiva.

Presidencia
Se han redactado cartas a distintas entidades, algunas de apoyo a la celebración de eventos que promueel escéptico 6

ven el pensamiento crítico, otras como preocupación
o protesta cuando el evento es de carácter claramente
pseudocientífico o se han colado pseudociencias en él.
En abril de 2019 se redactó una carta de apoyo al
evento Desgranando Ciencia 6 por su interés divulgativo y social, dirigida a la FECYT, y como compromiso en la financiación del mismo. En diciembre de
2019 se hizo lo mismo para el evento Desgranando
Ciencia 7.
El 9 de julio de 2019 se envió al defensor del espectador de RTVE una queja para pedir la continuidad
del programa de radio A hombros de gigantes, de Manuel Seara Valero, ya que en ese momento se estaba
diseñando la programación de la siguiente temporada
y se iba a prescindir de este veterano programa (más
de diez años y quinientos programas). Respondió el
Defensor de la audiencia, Ángel Nodal, comentando
que ese tema se trataría en una emisión el 28 de julio
de ese mes. Finalmente, gracias a la presión de numerosas entidades y asociaciones, el programa ha seguido adelante.
En noviembre de 2019 se redactó una carta pública
al centro Bolunta de Bilbao, para llamarles la atención
sobre la conferencia de Katia Dolle «Intoxicación cerebral en el desarrollo infantil», que se llegó a celebrar
el 9 de noviembre. Dolle se presenta como experta en
«programas de salud para autismo, TGD, y TDA/H
con ciencia naturopática», y dirige una «escuela online de medicina integral». Según la responsable del
centro Bolunta, la actividad estaba programada por la
asociación Laztana, que había solicitado la utilización
del salón de actos, y el centro no entraba a valorar el
contenido de las actividades que proponen las entidades sociales, más allá de algunos límites morales y
políticos.
En febrero de 2020 se envió una carta pública al
Ayuntamiento de Mérida para llamar la atención del
evento «Extremadura Despierta 2020», que se celebró los días 15 y 16 de febrero en el Centro Cultural
Alcazaba. En él se impartían ponencias sobre temas
de salud, desarrollo personal y espiritualidad de muy
dudoso rigor. No se obtuvo respuesta.
Las cartas de protesta también se han publicado en
anuario 2020

la web y se han difundido por redes. En otras ocasiones la protesta o apoyo ha ido directamente desde la
cuenta de Twitter de la asociación. El problema de escribir cartas viene de largo: En primer lugar, nos suelen avisar de eventos locales o de los que no tenemos
gran conocimiento de quiénes son los promotores o
ponentes. Luego está la dificultad de llevarlo a cabo
en tiempo y forma, pues es difícil hacer llegar cartas a
los organismos y que respondan. Todas las que se dirigen a ayuntamientos se pasan por registro electrónico.
Seguimos participando en un grupo interasociativo sobre pseudociencias que sirve para compartir
información y coordinar acciones conjuntas entre
asociaciones implicadas en la lucha contra las pseudoterapias: ARP-SAPC, Círculo Escéptico, Red-UNE
(sectas), APETP, GEPAC y Farmaciencia, principalmente, y mediante la plataforma Telegram. Fruto de
la colaboración se han conseguido evitar charlas de
corte pseudocientífico en lugares públicos. Seguimos
además manteniendo relaciones con asociaciones internacionales (como se viene haciendo en la revista
El Escéptico, dando la oportunidad de presentarse a
colectivos de distintos países en la sección «Red escéptica internacional»), y seguimos participando con
la federación europea ECSO, a la que pertenecemos.
Respecto a las relaciones con las instituciones, este
año seguimos con la suerte de contar con dos socios
(Azucena Hernández y Moisés García Arencibia)
como asesores en el proyecto Ciencia en el parlamento, que pretende ofrecer el conocimiento científico para unas mejores decisiones políticas (véase El
Escéptico, 52). Por otro lado, la Directora Ejecutiva
representó como observadora a ARP-SAPC en la consulta ciudadana CONCISE (26 de octubre de 2019),
organizada por la Universidad de Valencia, cuyo objetivo era pulsar la opinión pública sobre el papel de
la ciencia en la sociedad.
En la asamblea general de socios de Logroño en
2019 se planteó el fomento de un grupo de trabajo de
docentes, que ya funcionara hace tiempo con los boletines EscolARP. En este caso, contando no solo con
socios, sino con cualquier docente interesado en el
tema. Con ello se quiere aprovechar el tirón que viene
suponiendo la celebración de las Jornadas de Ciencia
y Pseudociencia en Elche. Para la última edición de
estas, que hubo que cancelar a pocos días de su celebración por la COVID-19, se contaba con un gran
espacio en Alicante: el Museo de Arte Contemporáneo (MACA). Esta cancelación supuso un mazazo a
nuestras ilusiones y expectativas, aunque finalmente
se celebró online a lo largo del mes de noviembre de
2020, con considerable éxito de inscripciones (en este
mismo número se pueden leer los resúmenes de las
ponencias).

este período, el saldo es de 3 socios menos.
La brecha de género sigue siendo enorme y ha aumentado ligeramente en 2020 respecto a 2019. Actualmente hay un 84,5 % de hombres y un 15,5 % de
mujeres. En 2019, un 83 % de hombres y un 17 % de
mujeres; en 2018, los porcentajes eran 84 % y 16 %, y
en 2017, 86,5 % y 13,5 %.
Las brechas son muy importantes en otros aspectos, como la distribución territorial. Madrid, con 72
socios, agrupa al 20 % del total; los 55 socios de Cataluña suponen un 15 %. No obstante, conviene analizar
estos números comparando las cifras absolutas con la
población de cada territorio. Aún más llamativa es la
brecha de edad. La mayoría de nuestros socios tienen
entre 40 y 70 años (33 % entre 40-55 años; 24 % entre
55-70 años).
Comunicación
Antes de reseñar las actuaciones en los ámbitos
habituales, queremos expresar aquí nuestro reconocimiento a nuestro socio Luis Cortés Briñol por haber
dirigido y presentado una serie documental de ocho
capítulos titulada La navaja de Ockham, que tocaba varios aspectos clave del escepticismo. En la serie participaron como invitados tres socios de ARPSAPC: Javier Armentia, Vicente Baos y Antonia de
Oñate. La serie se emitió en La 2 de RTVE, en un
horario poco favorable; esperamos que la serie se redifunda en mejores condiciones y hacemos notar que
los programas con contenidos propios del pensamiento crítico merecen más y mejores espacios en los medios de comunicación.
El Escéptico
La revista sigue su consolidación.
Dirección: Continúa a cargo de Juan A. Rodríguez
desde 2015.
Formato: Se siguen publicando dos formatos de la
revista:

En qué ha empleado ARP-SAPC sus recursos en 2020

Socios y suscriptores
A fecha de 27 de julio de 2020 éramos 349 socios.
En el último período entre asambleas se incorporaron
17 nuevos socios; al haberse producido 20 bajas en
anuario 2020

7 el escéptico

yy Ordinario, con un dossier que engloba textos de
un tema común, artículos cortos y secciones periódicas. Su número de páginas es muy variable y ronda las 44-76.
yy Anuario, en general de mayor número de páginas (76-100), sin secciones y con artículos largos y
especializados, así como el resumen anual de actividades de la Asociación).
Periodicidad: La periodicidad planteada es de tres
números anuales: dos ordinarios y un anuario. Hasta
ahora se ha conseguido una periodicidad de tres números cada 14 meses, y se seguirá trabajando para
reducirla a los 12 meses fijados, si bien la situación
derivada de la pandemia del COVID ha supuesto un
retraso en la salida de los números del año 2020.
Actualidad y futuro inmediato: Desde la última
asamblea,
• Se ha sacado un anuario, el número 53 de la revista, dedicado especialmente al centenario de Mario Bunge, y que contiene otros muchos artículos
de temática variada: pseudoarqueología, hipnosis,
historia del escepticismo español… además del
resumen anual de actividades de la asociación, los
resúmenes de las III Jornadas sobre ciencia y pseudociencia de Elche o los relatos premiados en el III
Concurso Félix Ares de Blas.
• Se ha publicado un número ordinario, el 54, con
considerable retraso respecto a lo previsto debido
a la situación excepcional del coronavirus, y que
conllevó la no disponibilidad de imprenta ni de
distribuidora. Contiene un dossier dedicado a la
el escéptico 8

pseudohistoria; un par de artículos a raíz del fallecimiento de Mario Bunge, las secciones habituales
y un artículo dedicado a los fraudes que se llevan a
cabo desde dentro del propio sistema de la investigación científica.
• Se ha elaborado el presente número 55, correspondiente al Anuario de 2020, con un especial sobre el coronavirus.
El Escéptico Digital
Alfonso López Borgoñoz sigue trabajando como
director de la publicación El Escéptico Digital, desde
su último cambio de formato, junto a Jorge J. Frías,
Juanjo Reina (encargado de subir los contenidos a la
web), José Luis Moreno (encargado de maquetación),
Sacha Marquina y Luis Javier Capote. También hay
que tener en cuenta el gran trabajo de Guillermo Hernández en varios aspectos técnicos fundamentales.
Desde que Alfonso López Borgoñoz dirige el boletín,
se están publicando tres al año.
El año 2020 se han cumplido veinte años de El Escéptico Digital, y debemos reconocer la gran labor
que han realizado todas las personas implicadas en
este boletín desde entonces.
Página web
Sección Noticias
Esta sección se creó a finales de 2010 para difundir
las actividades de la asociación, denunciar actos pseudocientíficos y divulgar otras noticias del mundo del
pensamiento crítico y el escepticismo. Cumple ahora
diez años. Con motivo de los 50 números de El Escépanuario 2020

tico, se programaron una serie de posts homenajeando
cada uno de los números de la revista, que comenzó
en 2018 y terminó en abril de 2019. La idea es seguir
con los posts temáticos que promuevan las visitas al
fondo de archivo de nuestra web, el más extenso en
castellano sobre temas escépticos.
Redes sociales
Facebook
Tenemos dos herramientas:
Por una parte hay una página institucional en la que
se replican las publicaciones de la página web de la
Sociedad y las de Twitter. Es una página en modo «escaparate», es decir, que tiene la participación cerrada y en la que los comentarios son sistemáticamente
ocultados por los administradores de la página.
La segunda herramienta es un grupo de Facebook
en el que los miembros del mismo pueden realizar publicaciones, siempre relacionadas con los objetivos de
la sociedad, comentarlas y debatir entre ellos. La página está abierta al público en general. Uno de los problemas recurrentes en el grupo es la interpretación de
«pensamiento crítico» como opuesto al pensamiento
«oficial», lo que atrae a muchos que tratan de usar el
grupo para sus propios «pensamientos críticos», que a
veces derivan en «delirios críticos».
El grupo a 23 de julio tenía 9242 miembros. Unos
doscientos menos que hace dos años y setenta y cinco menos que hace un año. Estos resultados podrían
guardar relación con la política reciente de Facebook
de suprimir lo que considera falsos perfiles y bots.
anuario 2020

Twitter
Con 18.400 seguidores, la cuenta @escepticos ha
crecido un 22,6 % respecto al periodo anterior.
Beca Sergio López Borgoñoz
Se convocó la V Beca Sergio López Borgoñoz para
investigaciones en temas de pensamiento crítico. El
plazo para presentar proyectos expiró el 30 de septiembre de 2020, y se seleccionó una propuesta para
su financiación, la presentada por Azucena Santillán,
con el título «Seguimiento de los protocolos de revisiones sistemáticas y metaanálisis sobre acupuntura publicados en revistas científicas indexadas en el
Journal of Citation Reports». Queremos mencionar
aquí que Azucena ha sido reconocida recientemente
como una de las cien mejores enfermeras del mundo1.
Eventos
En el período 2019/2020 se han subvencionado un
total de 97 eventos, una cuarta parte de los cuales ha
sido organizada por ARP-SAPC:
yy Escépticos en el Pub: Barcelona, Madrid, Albacete...
yy Ciencia en los Bares (Almería)
yy Desgranando Ciencia
yy Jornadas Ciencia y Pseudociencia 2019 y 2020
Eventos subvencionados en quince provincias diferentes: 26 en Madrid, 17 en Barcelona, 12 en Almería,
9 en Alicante, 8 en A Coruña, 5 en Murcia, 5 en Granada, 3 en Tenerife, 3 en Zaragoza...
1 https://www.burgosconecta.es/sociedad/salud/burgalesaazucena-santillan-2...

9 el escéptico

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Sumario

Sección: 
SUMARIO
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3

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número 55



Sección Título Autor–Coordinador
PORTADA El Escéptico La Revista para el Fomento de la Razón y la Ciencia Redacción
CRÉDITOS Créditos Redacción
SUMARIO Sumario Redacción
PROMOCIÓN Promoción Redacción
EDITORIAL Editorial Rodríguez Juan A.
RESUMEN DE ACTIVIDADES DE LA ASOCIACIÓN Resumen de actividades de la asociación Junta Directiva de ARP-Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico
MANIFIESTO EUROPEO CONTRA LAS PSEUDOTERAPIAS Manifiesto europeo contra las pseudoterapias Asociación para proteger al enfermo de terapias pseudocientíficas, y otras organizaciones escépticas
MONOGRÁFICO COVID-19 Monográfico Covid-19 Presentación Castro Manuel

Virus, ciencia y sociedad Marquina San Miguel Marisa

La pandemia a ambos lados de la barrera sanitaria Baos Vicente

Informar en una pandemia Inma León

Crónicas víricas desde Montreal Mateos José María

Un guión para Berlanga, Covid-19 y la política nacional Campos Sánchez Elena

Webinar vs.covidiotas Molina Emilio J.

5G, pandemia de bulos en tiempos del corona virus Nájera López Alberto

Pandemia y salud mental Veiga Iria

Coronavirus, cuando el enemigo está en casa Carmona Campo Andrés

¿Hacia un nuevo conspiracionismo? Cavanilles Javier
INFORME DEL SEFITMA Evaluación crítica de la osteopatía craneal y craneosacra Fernández Matías Rubén
BECA DE INVESTIGACIÓN SERGIO LÓPEZ BORGOÑOZ Proyecto Seguimiento de los protocolos de revisiones sistemáticas y metaanálisis sobre acupuntura publicados en revistas científicas indexadas en el Journal Citation Reports Santillán-García Azucena, Romero Moreno María, Morán José M.
IV JORNADAS SOBRE CIENCIA Y PSEUDOCIENCIA, RIGOR Y EVIDENCIA EN LA EDUCACIÓN IV Jornadas sobre ciencia y pseudociencia, rigor y evidencia en la educación Redacción

Bases neuronales del aprendizaje y la memoria Delgado García José M.

La nueva moda de la educación positiva, falacias y problemas de enseñar felicidad en la escuela Cabanas Edgar

Feedback y aprendizaje, factores motivacionales clave para su eficacia Mañá Lloria Amelia

Programas de educación emocional con evidencia Muñoz Navarro Roger

Atención a la atención Duque San Juan

¿Comprendemos mejor en papel que en pantalla? Evidencia a partir de un metaanálisis Salmerón Ladislao

Cuando las innovaciones son historia García Doval Fátima

El papel clave de la memoria de trabajo en el aprendizaje Ruiz Martín Héctor

Tenemos un plan para acercar la práctica y la investigación educativas Monasor Ángela

Definir la innovación y la investigación en educación Hernández Antoni

Periodic fake news Cebollada José Luis

Lectura crítica como herramienta en la enseñanza-aprendizaje de las ciencias Oliveras Begonya

El sentido común y la verosimilitud de las creencias pseudocientíficas Molpeceres Mariangeles

¿Estamos formando en metodologías por encima de nuestras posibilidades? Ideas para una formación del profesorado rigurosa y factual Segura Carlos

Las puertas del campo, haciendo inventario de pseudociencias en educación Frías Jorge J.

Antes de las fake news, pseudohistoria y bulos de Oñate Antonia
JAMES THE AMAZING RANDI James the amazing Randi Toharia Manuel, García Castro Luis
FALACIAS LÓGICAS EXPLICADAS GRÁFICAMENTE Falacias lógicas explicadas gráficamente Redacción
HUMOR A tontos y a locos Revilla David

La pulga snob Diplotti Andrés

Favelis Martín Favelis Martín
CONTRAPORTADA ARP- Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico Redacción
autores: 
Página inicial: 
3

Tenemos un plan para acercar la práctica y la investigación educativas

Sección: 
IV JORNADAS SOBRE CIENCIA Y PSEUDOCIENCIA, RIGOR Y EVIDENCIA EN LA EDUCACIÓN
Traductores: 
Pagina final: 
75
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Tenemos un plan para acercar la práctica y la
investigación educativas
Ángela Monasor
Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT)
FECYT ha marcado tres objetivos para fomentar la
educación basada en la evidencia:
yy
Mejorar el conocimiento científico y pensamiento crítico del personal docente, dotándolo de las habilidades necesarias para tomar decisiones independientes y basadas en la evidencia.
yy
Acercar a los agentes educativos (docentes, investigadores, políticos, formadores de profesores, familias, etc.) para favorecer la colaboración mutua.
yy
Ayudar a los docentes a tomar conciencia de sus
propios sesgos y desterrar mitos extendidos en la comunidad educativa.
yy Para abordar estos objetivos, se ha constituido un
grupo de expertos —especialistas en neurobiología,
psicología, pedagogía, ciencias de la educación, responsables de formación docente y profesores— con
quienes se propone explorar estas iniciativas:
yy
Materiales que recopilen, en castellano, evidencias claras relativas a la educación.
yy
Curso/s de formación del profesorado.
yy
Filtros de calidad para recursos/programas educativos.
yy
Comunidades de innovación/aprendizaje.
yy
Repositorio online: materiales, organizaciones,
formación, eventos…
yy
Divulgación científica en el área de la educación.
Definir la innovación y la investigación en educación
Antoni Hernández
Universitat Politècnica de Catalunya
Es lamentable que en pleno siglo XXI todavía la
ciencia educativa no se haya desarrollado como corresponde. No es de extrañar que los docentes sucumban
ante determinadas prácticas pseudocientíficas que inundan los medios, e incluso las facultades de educación o
los másteres del profesorado. La hipótesis de partida

Pirámide de calidad de la evidencia en la educación

anuario 2020

de esta comunicación es que, en parte, eso es debido
a la confusión terminológica existente entre conceptos
como la «innovación educativa», las «buenas prácticas
docentes» y la «investigación educativa» [1].
Por eso, partiendo de la dificultad intrínseca de la investigación científica en educación [2], todo un sistema
complejo multifactorial, así como de los sesgos habituales en los seres humanos, se planteó una propuesta
teórica de delimitación conceptual de las denominadas
«buenas prácticas docentes» respecto a la «innovación
educativa» y a «la investigación educativa», basada
tanto en el diseño experimental como en la calidad
de las evidencias que aporta cada tipología de estudio
[1,3]. La idea es ayudar al profesorado a reflexionar y
a reconocer las investigaciones científicas propias de la
pedagogía, para así poder distinguirlas de estudios que
no poseen elementos suficientes para ser considerados
científicos aunque, en ocasiones, puedan aparentemente parecerlo o «funcionar» a algunos docentes. De hecho, este habitual «a mí me funciona» fue uno de los
temas planteados en la ponencia, en lo que se podría
denominar el «placebo educativo». ¿Es lícito emplearlo en el aula, aún a sabiendas de que los placebos, en su
mayoría, pueden no poseer base científica alguna? Fue
uno de los debates interesantes suscitados.
Así, se definieron, en función de la calidad de la evidencia [1]:
•Buenas prácticas docentes: metodologías que los
docentes aplican en sus clases y que, si bien implican
una mejora cualitativa o cuantitativa de las competencias de sus alumnos, son difícilmente replicables o extrapolables a otras aulas o contextos pedagógicos. En
ocasiones son la mayoría de casos de «placebo» educativo, del «a mí me funciona», y pueden tener base
científica o no.
• Innovación educativa: metodologías novedosas
—por definición— que conllevan cambios que pueden
ser locales (en un aula con un único docente), pero que
deben haberse podido contrastar al menos con más de
un grupo experimental del mismo docente, o en el mismo grupo con docentes distintos, controlando al máximo las variables y factores implicados en el estudio,
y siempre siguiendo un diseño experimental científico,
de los usuales en educación [4].
• Investigación educativa: para dar el salto de la innovación educativa a la investigación educativa, sucederá algo similar a lo que pasa en los ensayos clínicos
[3]: la investigación educativa implica que se ha realizado un estudio sólido y bien replicado, con aleatorización y con docentes distintos y, por tanto, en contextos
diversos y siguiendo protocolos de investigación bien
establecidos.
Porque, en general, pese al control y a la posibilidad
de réplica de los estudios de innovación educativa, para
que la calidad de la evidencia sea suficientemente buena los protocolos empíricos deberán haberse contrastado en numerosas ocasiones, con muestras grandes.
El tamaño muestral se antoja entonces imprescindible
para lograr solidez empírica, como por ejemplo han
75 el escéptico

autores: 
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75

Un guión para Berlanga, Covid-19 y la política nacional

Sección: 
MONOGRÁFICO COVID-19
Traductores: 
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29
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Un guion para Berlanga
COVID-19 y la
política nacional
Elena Campos Sánchez
Investigadora posdoctoral asociada a proyecto Grupo de Inmunología Viral
Centro de Biología Molecular Severo Ochoa (CBMSO, CSIC-UAM)
Presidenta Asociación para Proteger al Enfermo de Terapias Pseudocientíficas
(APETP)

Quién nos iba a contar que unos nanómetros de tamaño, lo que mide el virus
SARS-CoV-2, nos iban a mostrar lo esperpéntico de nuestra democracia actual

V

ivimos momentos cuya puesta por escrito
resulta más propia de un guion de Berlanga;
con la diferencia de que la mordaz ironía y las
ácidas sátiras habituales constituyen la cruel realidad,
superando la ficción del cineasta.
Hace unos días, el Reino Unido amanecía estupefacto ante la alarma de haber perdido el rastreo de
30.000 infectados por coronavirus debido a un error
humano, inconsciente de que el copy-paste entre archivos CSV y Excel no es infinito, y este último se
limita a un total de 1.048.576 filas, nada más y nada
menos1. Ante tal desacierto, una se cuestiona... ¿alarmados? ¿Y nuestros 2000 muertos resucitados en 24
horas2? Supera eso, Berlanga; ni los Monty Python
con Brian.
Tal ha sido el caos vivido durante estos meses,
que hablar de «fuentes oficiales» es casi sinónimo de

«tome el dato con pinzas y desempolve calculadora y
gafas de cerca». Esto es gravísimo; tanto como peligroso.
Indudablemente, el peor drama se ha vivido en el
sistema sanitario y, por ende, por todos los fallecidos,
víctimas directas o indirectas de la pandemia (es decir, infectadas por SARS-CoV-2 o afectadas por el colapso sanitario y la pérdida de oportunidad terapéutica). «Se veía venir», nos repetimos, rememorando los
recortes y privatizaciones que veníamos acumulando
independientemente del color político gestor. Podría
verse venir, sí. Y no hemos hecho nada por evitarlo.
De regreso al ámbito pandémico, tampoco hemos
superado el baile de cifras oficiales, siete meses después. 43.556 paisanos españoles por encima de lo previsto fallecieron en sesenta días, entre el 10 de marzo
y el 9 de mayo de 20203. No se ha confirmado que «un

Al menos aún no nos han recomendado
inyectarnos desinfectante, a lo Donald
Trump, aunque tampoco es que se persiga
contundentemente a quienes lo hacen

el escéptico 26

anuario 2020

Grafiti de J.Warx en Cataluña. Imagen de Francesc Fort en Wikimedia Commons

accidente de tráfico enorme» fuera parte de la causa4.
Además, duele observar que cuatro días antes del establecimiento del estado de alarma nacional (iniciado el 14 de marzo y que llegó hasta junio), ya había
exceso de mortalidad en España5. Exceso de mortalidad que volvía a contabilizar (al menos, hasta que
los muertos desaparecieron) un total de 2540 fallecimientos entre el 27 de julio y el 15 de agosto (a 24 de
agosto). Hoy, 10 de octubre, he vuelto sobre la última
actualización de estos informes de mortalidad fechada a 6 de octubre y, sorpresa, se ha devuelto la vida
a 502 personas fallecidas en dicho periodo, de coña6.
No sabemos cuánto tiempo durará este dato, ya que ni
los difuntos parecen estarlo: si desde el Gobierno se
restaron 2000 fallecidos en mayo7, desde el Instituto
de Salud Carlos III los resucitados vienen por fascículos (ver tabla adjunta). Se desconoce el procedimiento

anuario 2020

milagro o «fármaco resucitador».
La verdad es que restar importancia al uso de mascarillas motivado por la ausencia de stock de las mismas10, o comprar material sanitario a través de empresas de cosmética y jabones11,12, en lugar de a distribuidores consolidados de dicho material, auguraba consecuencias. Se llega a dudar entre si se nos miente o se
nos toma por tontos, considerando mentir ‘el hecho de
faltar a la verdad mediante incoherencias argumentales evidentes’. Al menos aún no nos han recomendado
inyectarnos desinfectante, a lo Donald Trump, aunque
tampoco es que se persiga contundentemente a quienes lo hacen; solo se les advierte13. Como atender a un
guion de película mala.
Grotesco, ya que nos dirigen porque los hemos votado. Hemos depositado nuestra confianza en su gestión.
Da prácticamente igual la administración que se mire.

27 el escéptico

Como extremeña, sigo los datos de mi región y de
mi pueblo. El Servicio Extremeño de Salud (SES)
refería un único caso de coronavirus activo a 25 de
septiembre14, cuando un día antes ya iban ocho confirmados por PCR informados por el alcalde a partir de pruebas realizadas en el centro de salud, ente
público y competencia del SES15. Esto sin comparar
con lo reportado por el Ministerio de Sanidad a partir
de los datos hipotéticos remitidos desde las autonomías… que por supuesto no coinciden, al menos en lo
referente a la Comunidad de Madrid. Comunidad de
Madrid, orgullosa de un hipotético descenso del 66.%
en los contagios cuando era un descenso de la aceleración; quizás derivado del hecho de dejar de examinar
a los contactos no convivientes, lo que evidentemente
revierte en un descenso del crecimiento del número
de positivos, junto a la pérdida de su trazabilidad16.
Detección precoz en toda regla. Comprensión de lo
que supone una pandemia.
Comunidad de Madrid y sus localidades que se debaten entre los modos ON, OFF y stand-by. En menos
de 60 segundos (viernes 9 de octubre) entendimos el
motivo de Schödinger para elegir un gato: apelativo
de madrileño, confinado sin confinar: opción 1, zona
sanitaria, vía Consejería de Sanidad; opción 2: por
municipio, a partir de la Orden Ministerial, luego mediante estado de alarma… ¿Quién ganaría la carrera
publicando en el Boletín Oficial? Saquemos el crono,
o esperemos tomando un café. Tal es la absurdidad,
que podrían permitirte o no ir a comprar fuera de tu
zona sanitaria (que en Madrid puede implicar cruzar
la calle) en función de qué boletín se publicase antes y hasta que el BOE desbancara al BOCM. ¿Por
qué y para qué se perdió tiempo impugnando la orden
ministerial previa para volver a la misma casilla de
salida? Y lo peor: en esas horas de total incertidumbre
práctica, de haber sufrido un infarto o accidente grave, hubieras sido con bastante probabilidad una nueva
víctima, ante el bloqueo circulatorio que se provocó.
Quedaba la opción helicóptero.
Ante tal guerra de guerrillas política, innegable
a día de hoy, y lejos de pretender justificarla lo más
mínimo, habría que cuestionarse: ¿de verdad nos sorprenden las actitudes pasotas o el resurgir mediáti-

co de ciertos movimientos negacionistas? Si no hay
quien se aclare ni tampoco manera de hacer un seguimiento certero de la situación; si tenemos diecisiete
autonomías cada una con su proceder, tal que pareciera estar hablando de realidades distintas... Y el papel
de la judicatura, ¿cómo lo entendemos? Invito a leer
la opinión de colegas internacionales17.
Vivir en la contradicción normativa no contribuye,
en absoluto, a la adherencia de la población hacia las
medidas preventivas que se le puedan pedir. Además,
¿para qué?, cuando la falta de ejemplo modélico se
evidencia día tras día, tras día y tras día, solo con fijarnos en nuestros queridos políticos. ¿Cómo contener
la desconfianza (social e individual) hacia las fuentes
pretendidas como seguras, objetivas u oficiales ante la
manifiesta y absoluta inconsistencia de los mensajes
emitidos por parte de quienes se supone están en la
cúspide gestora? Cuánto tardaremos en recuperar lo
perdido. Cuánto más aguantaremos esta falta de respeto y empatía. No es que hubiera ausencia de planificación en la primera ola, lo cual podría aceptarse;
es que no hemos aprendido nada. Seguimos prácticamente igual. La evasión de responsabilidades corre
más que la patata caliente del Grand Prix.
Recordando meses atrás, curioso resultó ver cómo
se apelaba a la ciencia cual bote salvavidas. Grande.
Como el Titanic, se mantiene medio hundida, pero
aún flota. Y ahí vimos a nuestros gestores y políticos
asiéndose a ella. Confiándole ganar la maratón, tras
haberla dejado morir de inanición. El 6 de mayo de
2020 asistimos a una intervención memorable en el
Congreso de los Diputados. Nuestros políticos, por
fin, hablaban de ciencia y utilizaban nombres de reconocidos investigadores… eso sí, como armas arrojadizas. Inaudito. Ahora todos creían en la ciencia, y
esta nos iba a sacar del atolladero18. Mejor dicho: fue
la excusa bienintencionada para mantener el estado
de alarma. Tras venirse demostrando científicamente
que a los investigadores nos sobra con poco, álguienes (y perdóneme la RAE) estimaron preciso destinar
76 millones de euros para proteger al sector cultural, y
30 para salvar a la humanidad19,20. ¿Herencia cultural?
Clara declaración de intenciones. Tal era la situación
de emergencia sociosanitaria y la necesidad imperiosa

Vivir en la contradicción normativa no contribuye,
en absoluto, a la adherencia de la población hacia
las medidas preventivas que se le puedan pedir

el escéptico 28

anuario 2020

Imagen de la Comunidad de Madrid en Flickr: https://www.flickr.com/photos/58726902@N05/50669110372

de que la ciencia trabajara a destajo que una de las primeras medidas fue someter a los investigadores a las
mismas pautas de confinamiento estricto que al resto
de trabajadores no esenciales: teletrabajo. Sin olvidar
que la burocracia que afea a este país no cesa ni en
tiempos de emergencia sanitaria.
Por cierto, las referencias constantes a la ciencia
y a nuestros científicos emitidas desde el Congreso
duraron poco; aunque algo más que el caso hecho a
sus propuestas, publicadas en la prestigiosa revista de
ciencia médica The Lancet por activa, en agosto21, y
por re-activa, un mes después22. Tremenda la paciencia y el estoicismo de nuestras Margaritas del Val.
Para recordar: primero, los impuestos salen de tu
esfuerzo; segundo, la única forma de frenar los contagios es controlar el vector de transmisión: nosotros.
Hoy, por antinatural que parezca, el mayor gesto de
cariño, amor y respeto por alguien consiste en vestir
mascarilla y guardarle la distancia.
1. https://www.lavanguardia.com/internacional/20201005/483861404090/alarma-...
2. https://www.rtve.es/noticias/20200525/sanidad-rectificacifra-total-falle...
3. https://www.isciii.es/QueHacemos/Servicios/VigilanciaSaludPublicaRENAVE/...
de%20agosto_CNE.pdf
4. https://www.elcomercio.es/sociedad/dgt-momo-mortalidadespana-fernando-si...
5. https://www.isciii.es/QueHacemos/Servicios/VigilanciaSaludPublicaRENAVE/...
de%20agosto_CNE.pdf
6. https://www.isciii.es/QueHacemos/Servicios/VigilanciaSa-

anuario 2020

ludPublicaRENAVE/EnfermedadesTransmisibles/MoMo/Documents/informesMoMo2020/MoMo_Situacion%20a%2024%20
de%20agosto_CNE.pdf
7. https://www.rtve.es/noticias/20200525/sanidad-rectificacifra-total-falle...
8. https://www.isciii.es/QueHacemos/Servicios/VigilanciaSaludPublicaRENAVE/...
Informes-MoMo-2020.aspx
9. https://momo.isciii.es/public/momo/dashboard/momo_dashboard.html
10. https://www.laopiniondemurcia.es/nacional/2020/05/20/
simon-reconoce-obligo-mascarillas-prudencia/1115320.html
11. https://www.diariofarma.com/2020/04/21/sanidad-comproa-interpharma-un-la...
12. https://www.elespanol.com/reportajes/20200505/sedes-cutres-grandes-pelot....
html
13. https://www.aemps.gob.es/informa/notasinformativas/
medicamentosusohumano-3/2020-medicamentosusohumano-3/
la-aemps-advierte-de-los-riesgos-graves-para-la-salud-por-elconsumo-de-dioxido-de-cloro-o-mms/
14. https://www.hoy.es/extremadura/cuantos-nuevos-casos20200925155335-nt.html
15. https://www.facebook.com/ayuntamientodeserradilla/photos/pcb.16404048696...
16. https://www.niusdiario.es/sociedad/sanidad/madrid-nohara-pruebas-contact...
17. https://www.thelancet.com/journals/lanpub/article/
PIIS2468-2667(20)30234-6/fulltext#%20
18. Intervención de Adriana Lastra y réplica del Presidente
del Gobierno. 6 de mayo de 2020. https://www.youtube.com/
watch?v=Lf1RJBYbU7Q
19. https://elpais.com/cultura/2020-05-05/el-gobierno-destinara-80-millones-...
20. https://www.ciencia.gob.es/portal/site/MICINN/menuitem.
edc7f2029a2be27d7010721001432ea0/?vgnextoid=7e59f67b7a8
e0710VgnVCM1000001d04140aRCRD&vgnextchannel=4346846
085f90210VgnVCM1000001034e20aRCRD
21. https://elpais.com/ciencia/2020-08-06/un-grupo-de-cientificos-reclama-un...
22. https://www.newtral.es/cientificos-sanitarios-presionan-politica-covid-1...

29 el escéptico

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Virus, ciencia y sociedad

Sección: 
MONOGRÁFICO COVID-19
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Virus,

ciencia y sociedad
Marisa Marquina San Miguel
ARP-Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico

¿Cuántas causas no inventamos para las desgracias que nos ocurren?
Michel de Montaigne

E

stas líneas pretenden ser una pequeña reflexión
sobre algunos aspectos relacionados con la
pandemia generada por la COVID-19.
Hasta donde se conoce hoy, se trata de una enfermedad infecciosa causada por el coronavirus SARSCoV-2. Esta vez un virus desconocido, con graves
repercusiones para la salud, ha alcanzado latitudes
y poblaciones que no habían vivido algo parecido
en propia piel. ¿Dónde han quedado la seguridad y
la certidumbre de las sociedades avanzadas? ¿Hay
algún asidero que permita evolucionar a la sociedad
con realismo, respetando los hechos, sin fantasía de
progreso?
No es momento de dar lecciones, y menos sermones desde púlpito alguno. Sí lo es de aprender, y mucho, sobre la vulnerabilidad del ser humano, la importancia del conocimiento y la necesidad de extender
y poner en práctica el mismo, tratando de evitar que
prejuicios e intereses interfieran en la asignación de
prioridades y en la toma de decisiones. Pero se ha de

ser cauto, pues la mente pura, la tabula rasa a veces
sin preconcepciones imaginada, es probablemente la
proyección de un ideal, una hipótesis de trabajo que
agrada presuponer más que una efectiva posibilidad.
Desde que comienza a rodar la interacción entre el
cerebro y el entorno, se produce un proceso de realimentación que es único en cada persona e inaccesible en su mayor parte para los demás. Se trata de
un proceso del que aún se desconocen muchas variables, posiblemente la mayoría, por más que la ciencia
continúe trabajando para averiguar claves con las que
tratar de esclarecer en algún grado la relación mentecerebro y su moldeado a través de la experiencia. La
conducta humana, en tanto que resultado de acciones
individuales diversas, puede ser desconcertante. La
aparición de este virus y la evolución de la pandemia
que ha generado han desnudado la frágil racionalidad
en la que se asienta la vida en las sociedades que en
muchos casos se autoetiquetan como «avanzadas».
No hay suficiente evaluación externa de esto, y quizá

¿Dónde han quedado la seguridad y la
certidumbre de las sociedades avanzadas?
¿Hay algún asidero que permita avanzar a la
sociedad con realismo, respetando los hechos,
sin fantasía de progreso?

anuario 2020

15 el escéptico

sí una suposición de arrogancia sobre una racionalidad aún no alcanzada.
Han pasado solo unos meses, aunque muy intensos,
desde que se comenzó a escuchar el eco de la existencia de un nuevo virus. A través de imágenes y audios
de diversos dispositivos llegaban noticias, primero
incipientes y lejanas, que parecían mostrar que el el
nuevo virus afectaba una vez más a sociedades asiáticas. Pero poco a poco esta percepción fue cambiando
porque el virus fue llegando a países que desde hacía
décadas no habían vivido algo parecido.
La ciencia, por boca de personas expertas en virología, epidemiología, salud pública y materias adyacentes comenzó a hablar sobre el proceso que podía estar
en ciernes. Esta expresión científica inicial aconteció
en un contexto de desconocimiento respecto a las características del virus que comenzaba a expandirse, lo
que no tardó mucho en desencadenar críticas —más
o menos incisivas— a la ciencia y a su capacidad de
dar pronto con la solución a un problema que rompía
la ¿lógica? de la vida cotidiana (al menos tal y como
estaba configurada hasta la declaración de la pandemia y la adopción de las medidas que en los distintos
países se fueron tomando para frenar la expansión del
virus).
Pasado el «susto inicial», no tardó en aparecer
una jauría de mensajes sobre el virus, sus orígenes,
su composición y estructura, su potencial infectivo y
patógeno, junto a lo que había que hacer para frenar
su propagación y, con ella, las dañinas consecuencias
para la salud de las personas y el tejido económico y
social. El pensamiento crítico no puede, no debe quedar en silencio frente al ruido mediático que ha irrumpido en la sociedad con ostentosa arrogancia y supina
ignorancia mientras, en el caso de España, la atención
sanitaria se desbordaba, los hospitales llegaban a colapsar y el número de personas que enfermaban y morían, muchas en la soledad de quien tiene la capacidad
de infectar, crecía sin misericordia terrenal alguna en
la que cobijarse de la mezquindad.

Si arriesgado es considerar que se conoce lo suficiente cuando se ha dedicado parte de la vida a estudiar algo, es de sumo peligro extender opiniones y
recetas sobre lo que hay que hacer para frenar a un virus que se estaba investigando sobre la marcha, o bien
para convivir con él sin asignarle mayor importancia
puesto que, al fin y al cabo, de algo se ha de morir. La
carencia de pensamiento crítico en diversas capas de
la sociedad (carencia que no es atribuible únicamente
a las menos formadas de ella) ha contribuido a hacer
crecer la incomprensión sobre lo que la pandemia estaba y está suponiendo.
La utilización de las herramientas que proporciona
la tecnología, sin referencias informativas, sin filtro
analítico, sin posibilidad mínima de contrastación ha
acrecentado la incertidumbre y ha conducido a una
parte importante de la población (que probablemente coincide con la más vulnerable) a un padecimiento
que, con unos mínimos de racionalidad y respeto al
principio de realidad, podría haber sido menor.
Pese a lo vivido durante estos meses del 2020, es
probable que solo se estén comenzando a experimentar las graves consecuencias de esta pandemia.
Es tiempo especial para valorar que el pensamiento
crítico no debe ser considerado una herramienta de
análisis solo para mentes eruditas, ni un lujo para ser
practicado por unos pocos. Debe ser una capacidad
que se cultive para fomentar la autonomía de pensamiento —también, y de forma especial— de quienes,
conociendo menos, con esa capacidad pueden desarrollar criterio para no dejarse llevar por la frivolidad de mensajes espurios. Al tiempo, pueden llegar a
comprender que la ciencia proporciona conocimiento,
limitado, sí, pero riguroso como ninguna otra construcción humana.
Que la ciencia llegue con claridad y humildad a la
ciudadanía es un reto que, acompañado de entrenamiento en pensamiento crítico, mejorará la vida humana. Es difícil dudar de esto.

Si arriesgado es considerar que se conoce lo
suficiente cuando se ha dedicado parte de la
vida a estudiar algo, es de sumo peligro extender
opiniones y recetas sobre lo que hay que hacer
para frenar a un virus que se estaba investigando
sobre la marcha

el escéptico 16

anuario 2020

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Webinar vs.covidiotas

Sección: 
MONOGRÁFICO COVID-19
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Webinar vs.
Covidiotas
Emilio J. Molina
ARP-Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico

Una recopilación de pensamientos negacionistas

E

l pasado 14 de octubre el CSIC llevó a cabo en
la plataforma de YouTube un seminario online
sobre vacunas y COVID-191.
Unos ponentes de lujo proponían, como en otras
ocasiones, acercar la realidad científica de las investigaciones sobre el desarrollo de vacunas contra esta
enfermedad a quienes quisieran asistir, gratuitamente,
y plantearles cualquier duda vía el chat de la propia
plataforma.
A priori cualquiera entendería que es un evento inmensamente de agradecer, por el tiempo y esfuerzo
que supone en gentes que, al nivel en el que están (y
más en este contexto), no van precisamente sobrados
de tiempo ni de energías. Sin embargo, la noche antes del mismo se detectó, en uno de tantos canales de
Telegram de adeptos de Josep Pàmies, una llamada al
boicot (Fig. 1).
Unas horas antes del inicio del evento, el chat ya
empezaba a presentar a los primeros alborotadores,
y quien esto escribe se dedicó a recopilar sus excrecencias (a falta de otro calificativo mejor) para su
posterior análisis de discursos. Dejé de hacerlo poco
después del inicio del evento, en cuanto la moderación empezó a borrar sistemáticamente las entradas
de varios de ellos y la labor de documentación se volvió incompatible con la de respuesta informativa a las
provocaciones de dichos troles. Aún así, el documento, de más de veinte páginas de texto, contiene una
serie de eslóganes o mantras que son interesantes de
reseñar y que he intentado resumir agrupadamente a
continuación:

yyNo a las vacunas.
yyLa teoría de las vacunas no se sujeta con nada.
yyLa composición al detalle de las vacunas es secreta.
yyLlevan todo tipo de compuestos perniciosos
el escéptico 30

(tungsteno, titanio, hafnio, vanadio, estroncio, bismuto, cromo, polisorbato 20 u 80, MRC-5, abortos de fetos humanos, restos animales, mercurio, aluminio...)
que provocan cáncer, epilepsia, problemas cardíacos,
renales, infertilidad, parálisis, diabetes infantil, leucemia, alergias, enfermedades «raras», enfermedades
autoinmunes, abortos, problemas neurológicos, «quedarse sin sentimientos», alzhéimer, párkinson, síndrome de Guillain-Barré…
yyLas vacunas bajan las defensas.
yyLas vacunas causan autismo / Un familiar sufrió
autismo por la vacuna.
yyLas vacunas son causantes de muertes. En la India, de parálisis por la de la polio.
yyVacunas del VPH se usaron para esterilizar a niñas en India y África.
yyVacuna=tiro en la cabeza.
yyUna vacuna mató a mi sobrina y tuvieron que
pagar por las consecuencias.
yyLos mayores que se han vacunado de la gripe
han muerto más.
yyLa vacuna de la gripe no acabó con la gripe.
yyHay que actualizar las vacunas cada 6 meses
para asegurar que te hagan daño.
yyLas vacunas no funcionan en los cuerpos biológicos (¿?).
yy¿Por qué en EE. UU. las vacunas están consideradas legalmente como «inevitablemente inseguras»?
yyUna vacuna con solo meses de prueba no puede
ser segura ni eficaz. No somos ratas de laboratorio.
yyPara vacunarte te infectan con el patógeno porque se crea de células de personas inmunizadas, ¿qué
pasa si mi sistema de defensa no puede contra la infección?
yyLa vacuna no evita el contagio del virus, sino
su desarrollo en el cuerpo, pero el virus lo puedes tener… y por tanto, lo puedes contagiar. De hecho, el
virus lo tienen todos los vacunados porque se lo inoculan precisamente con la vacuna. Por tanto, son los
anuario 2020

millones de vacunados los que contagian a los pocos
no vacunados, y por eso son estos (los no vacunados
que desarrollan la enfermedad) los primeros en ser visibles. Por lo demás, si fuera cierto que son los «no
vacunados» los que contagian a los vacunados demostraría que la vacuna no es fiable… porque si fuera
fiable los únicos perjudicados serían, obviamente, los
no vacunados.
yySi tan efectivas son las vacunas, que se realicen
debates entre médicos no defensores de ellas y que se
realicen estudios de doble ciego.
yy¿Cómo van a validar una vacuna de ARN si en
veinte años no se pudo?
yyVacunas recombinantes no, gracias.
yyRotundamente NO a la vacuna del covid. Es
transgénica.
yyLa retrotranscripción puede llevar a una inserción potencialmente mutagénica, que cambie la funcionalidad del ADN receptor. Validación 0.
yyEstas vacunas cambian nuestro ADN y ARN.
yySi dicen que el virus mutó o va a mutar, ¿funcionará la vacuna?
yyLos voluntarios presentan efectos secundarios
como fiebre y cuadros graves, ¿quién me asegura que
no me pasará nada?
yyMuchos médicos desaconsejan las vacunas.

anuario 2020

yyDeberían invitar a la Dra. Chida Brandolino a
debatir con ustedes.
yyLa vacuna no es necesaria para curar una enfermedad que no existe, ya hay tratamientos preventivos
y naturales que benefician el sistema inmunitario y no
es necesario vacunarse.
yy¿Por qué hacer una vacuna de un virus que no
está aislado? ¿Cuál es la finalidad real?
yyEl virus no ha sido codificado ni secuenciado,
no hay vacuna que exista para tener efectividad. Cada
año el virus corona es diferente. No hay un fundamento válido para una vacuna.
yy¿De qué nos salva la vacuna? Porque dicen que
se puede contraer covid-19 varias veces si se exponen
a la bacteria o al patógeno, entonces ¿eso quiere decir
que hay que ponérsela varias veces?
yyLa mejor vacuna es el sistema inmunitario fuerte
y de de forma natural, propio del sistema biológico,
así fue por millones de años y no hay un virus que lo
doblegue. Buena alimentación, vitamina C y D, tomar
el sol, sin estrés y que se vacune quien la promueva.
yyLas vacunas/mascarillas/confinamiento/distanciamiento social violan el principio de «inmunidad de
rebaño».
yyLa inmunidad de grupo se genera precisamente
sin vacunas. Se genera sí o sí de forma natural, no con

Imagen de Paul Becker en Flickr: https://www.flickr.com/photos/becker271/49790376433/
s
31 el escéptico

confinamiento.
yyLas vacunas son para exterminar de a poco a la
humanidad. Están diseñadas para causar daño. Siguen
múltiples agendas.
yyLas vacunas tienen nano chips (sic) para separar
mi alma de mi cuerpo.
yyJohnson & Jonhson suspendió la vacuna en Colombia. Esto es evidencia de que es un veneno mortal
para la humanidad.
yyLos fármacos son la tercera causa de muerte en
el mundo después de enfermedades cardíacas y del
cáncer. Con estas vacunas, serán la primera.
yyMis hijas no están vacunadas y están sanas.
yyLas vacunas son el único medicamento que se
administra a niños y bebés sanos. ¿Cómo se demuestra que cierta enfermedad desaparece debido a la vacuna?
yyLa declaración de Helsinki sobre consentimiento
informado va contra la obligatoriedad que tratan de
imponer.
yyPonéoslas vosotros / que se las pongan los políticos/Soros/Kill Gates (sic) primero.
yyMucha gente se ha recuperado sin vacunas del
coronavirus, solo es un negocio.
yySe supone que los niños son inmunes a la covid-19 y son la supuesta clave, ¿por qué se quiebran
la cabeza buscando una supuesta vacuna? Esto suena
a plandemia.
yyLas vacunas jamás erradicaron ninguna enfermedad. No hay ninguna prueba real de que alguna
vacuna haya obtenido resultados positivos contra ninguna enfermedad.
yyEl sistema y los políticos son cómplices de la
mafia y el negocio de la enfermedad.
yyLa NASA, al igual que la OMS, son una estafa.
Todo lleno de actores, que siguen lo que las Deep State les dice. Estamos despiertos.
yyUstedes indican que según la ONU las vacunas
son buenas. La ONU y la OMS ya no son un referente
creíble. Grupo de corruptos profarmacéuticas.
yyVacunas agenda de control del NWO (Nuevo
Orden Mundial).

yy¿Qué se siente al ser un títere de un títere?
yyEstoy seguro de que ellos no se ponen vacunas.
El médico de Kill Gates (sic) dijo de él que no permitió que sus hijos se vacunaran.
yyLos muertos son menos que el año pasado por
gripe normal. Es todo una mentira para causar miedo.
yySi acaso existe, tiene una mortalidad más baja
que la gripe común. Entonces, ¿tanta historia para
qué?
yyLas farmacéuticas han pedido inmunidad por
cualquier daño causado por las vacunas. Las productoras de vacunas y profesionales de la salud están eximidos por ley de responsabilidad en caso de lesión
o muerte. ¿Quién se responsabiliza de los daños que
cause a la población?
yyEl negocio es mantener a la gente enferma.
yyIntereses económicos que esconden algo detrás,
como micropolvo y nanotecnología.
yyMe preocupa la idea de depender de fármacos
dentro de mi cuerpo, no lo considero seguro y que
tengan intereses reales en la salud.
yySi las vacunas fueran algo natural gratuito no habría tanto interés en venderlas y ponerlas.
yyMejor todos a curarnos con homeopatía y herbolaria.
yy¿Por qué tanto interés en vacunar a todos los hispanohablantes?
yyLa vacunación no es obligatoria. ¿Qué intereses
hay?
yyLa vacunación es obligatoria [usuario de Argentina].
yy¿No hicieron un juramento al ser médicos?
yyOs pagan por decir mentiras sobre las vacunas,
sois cómplices de genocidio.
yyNo se vendan por dinero, digan la verdad: las
vacunas son veneno.
yy¿Son conscientes del karma que van a tener que
pagar por hacerle esto a toda la gente?
yy¿No les da vergüenza ser todos unos títeres de
personas que ni son reales, son arcontes creados por
nosotros mismos? Es como ser esclavo de tu imaginación.

En todos ellos permea la sensación (para varios,
certeza) de que nos ocultan algo. Muestran
carencias básicas en asuntos de ciencia, si no
es que directamente les importa un pimiento por
considerarla corrupta

el escéptico 32

anuario 2020

yyOh, tranquilos, preparen esos bots que aquí les
esperamos… Ya estuvimos un año entero en encierro
forzado, ¿qué son 28 minutos más? Se respiran juicios
de Núremberg a la legua.
yyVamos a ver, estafadores: ¿cuánto mide el virus
del sarampión? (Uy, no, que ese no existe). ¿Y el de la
gripe? No habéis visto un virus en vuestra vida, ¡estafadores!
yyOs pagan por cabezas muertas.
yyRoma no paga a traidores. Recuerden eso cuando sus líderes les den la espalda.
yyLa gente buscará responsables cuando todo se
destape.
yyRecordarán sus rostros cuando los efectos negativos sean innegables.
yy¿Están dispuestos a asumir lo que les ocurrirá
cuando acabe esta farsa?
yyCuando sea obvio para todos la farsa que están
haciendo, ¿cómo se van a esconder? Porque somos
muchos…
yyVan a ser acusados por crímenes de lesa humanidad. ¿Asumen esa carga los vacunadores?
yyCuando la gente se entere de esta farsa vamos a
salir todos juntos de cacería.
yySomos una legión.
yyNo olvidamos.
yyAsesinos.
yyInfórmate, investiga.
Todo esto entre profusión de bendiciones y luz y
muchas, muchas faltas de ortografía (que he ahorrado
al lector), emoticonos y mayúsculas.
Como se puede ver, hay una gran variedad de recelos: desde quien parece no estar del todo seguro
de que la vacuna vaya a ser funcional y segura, hasta
quien niega directamente la enfermedad; los que desconfían de la vacuna y los que desconfían del sistema
en su conjunto; los que no han entendido bien algún
concepto complejo relacionado con el desarrollo de
las vacunas de última generación y los que no han entendido bien la vida, así en general. Gente que parece
mostrar dudas muy sensatas (dentro de un desconocimiento comprensible) y gente que muestra haber perdido el oremus hace bastante tiempo.
En todos ellos permea la sensación (para varios,
certeza) de que nos ocultan algo. Muestran carencias
básicas en asuntos de ciencia, si no es que directamente les importa un pimiento por considerarla corrupta. Y no solo de ciencia: también de historia (y, salvo
muy escasas excepciones, de lengua).
Muestran una manipulación clásica de tipo sectario denominada «inversión de términos», presentando
a las fuentes fiables como corruptas, a quienes velan
por nuestra salud como asesinos, los esfuerzos para
curarnos como intentos de envenenarnos. Por contra,
dibujan a los charlatanes como fuentes fiables y a sus
remedios absurdos o insuficientes como la panacea.
anuario 2020

Llamada al boicot de la conferencia del CSIC en las redes sociales

Se presentan como «los despiertos», tildando de aborregados al resto. Instan a los demás a investigar.
Son inmunes a las incoherencias dentro de su propio
discurso: la enfermedad no existe pero la previenes o
la curas con una vida sana. Mueren por la vacuna de
la gripe pero la COVID-19 ha sido lanzada premeditadamente por la entidad X como «plandemia». Y no
sabemos los componentes de las vacunas pero están
llenas de malvados «químicos», lo cual ha demostrado una organización científica; pero a la ciencia no
hay que creerla porque está corrupta.
Además muestran, en su ignorante irresponsabilidad, el más descarado de los egoísmos: y qué si el
coronavirus mata, no es para tanto. A los míos y a mí
no nos van a vacunar. El resto, que se apañe.
Lo más irónico de todo quizá sea que, en varias
ocasiones, mientras ellos enarbolaban agitadamente
en el chat sus premisas falsas, los profesionales estaban dando en ese momento la información que les
hubiese permitido, de haber tenido el más mínimo interés real, aprender cómo son las cosas en la realidad.
En definitiva, os invito a ver el seminario, pero os
recuerdo la regla número uno de internet: no leas los
comentarios (en este caso, el chat).
1. https://youtu.be/3s3OlTAG9b0

33 el escéptico

Coordinador: 
Página inicial: 
30

¿Comprendemos mejor en papel que en pantalla? Evidencia a partir de un metaanálisis

Sección: 
IV JORNADAS SOBRE CIENCIA Y PSEUDOCIENCIA, RIGOR Y EVIDENCIA EN LA EDUCACIÓN
Traductores: 
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no tenemos ni idea. La dosis de tiempo atencional depende de tantos factores que verdaderamente es imposible darla: carga del trabajo a realizar, número de
interferencias, motivación, facilitadores, estrategias,
etc.
Entender la atención como una mesa de trabajo es
algo que puede ser útil. Si la mesa es firme (si el mantenimiento se mantiene estable y la inhibición hace
su función), podré trabajar encima de la mesa con los
datos que precise. Si la mesa va «desapareciendo»
y «apareciendo» en otros lados (cambio de foco de
atención), todo lo que está arriba de la mesa caerá una
y otra vez.
Facilitar la atención es un hecho, pues, clave para
cualquier profesional del ámbito educativo. Si no,
todo lo demás quedará en nada.
BLOQUE 2
¿Comprendemos mejor en papel que en pantalla? Evidencia a partir de un metaanálisis
Ladislao Salmerón
Coordinador de la ERI Lectura, Universitat de València.
En la actualidad muchos centros educativos están
inmersos en una carrera por incorporar más y más
tablets y otros dispositivos digitales en la mayoría
de áreas curriculares. Sin embargo, en muchos casos
esta carrera no está guiada por la evidencia sobre la
eficacia de dichos dispositivos. Concretamente, en el

ámbito de la comprensión lectora se han acumulado
numerosas evidencias en las últimas dos décadas sobre la efectividad de la lectura de textos en pantallas,
en comparación con textos en papel. A partir de un
metaanálisis sintetizamos dicha evidencia, con una
muestra de aproximadamente 171.000 estudiantes de
19 países y de todos los niveles educativos. Los resultados muestran un efecto positivo aunque limitado del
papel en relación a las pantallas. Varios factores modulan dicho efecto (género textual, tiempo de lectura
y generación), mientras que otros no afectan al efecto
del papel (nivel educativo o tipo de dispositivo, entre
otros). Estos resultados son una llamada de atención
contra la incorporación de dispositivos digitales en el
aula sin contar con la evidencia científica al respecto.
Cuando las innovaciones son historia
Fátima García Doval
Consellería de Cultura, Educación y Universidad.
Xunta de Galicia
Los seres humanos no somos particularmente buenos prediciendo el futuro. Si pensamos en el futuro
imaginado por éxitos cinematográficos de los años
ochenta, tales como Blade Runner, con cyborgs, coches voladores, etc., es claro que más que predecir el
futuro probable, tendemos a predecir un futuro deseado. La educación no es ajena a este fenómeno. Imaginar un futuro sin escuelas, incluso sin docentes, es
una constante.

Foto de Zen Chung en Pexels

anuario 2020

73 el escéptico

Coordinador: 
Página inicial: 
73

¿Estamos formando en metodologías por encima de nuestras posibilidades? Ideas para una formación del profesorado rigurosa y factual

Sección: 
IV JORNADAS SOBRE CIENCIA Y PSEUDOCIENCIA, RIGOR Y EVIDENCIA EN LA EDUCACIÓN
Traductores: 
Pagina final: 
77
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do con la lógica científica. Sin embargo, muchas de
ellas triunfan y se difunden ampliamente en la actual
sociedad de la información, con el gravísimo riesgo
que eso supone para la salud pública en un mundo
interconectado. En el actual contexto sobrevenido
de pandemia, en el que somos testigos diariamente
de la circulación de informaciones y creencias pseudocientíficas o acientíficas, cuando no directamente
anticientíficas, es inevitable preguntarse si realmente
el fracaso del sistema educativo es tan estrepitoso o
la capacidad de razonamiento humano es tan defectuosa.
Sin embargo, argumentamos aquí que el auge de las
pseudociencias no sucede porque la gente sea estúpida e ignorante: la inmensa mayoría de las personas
somos capaces de gestionar con bastante eficacia la
toma de decisiones en entornos complejos, y además
muchos de los militantes de movimientos anticientíficos son personas formadas. La clave del éxito de las
creencias pseudocientíficas es que resultan verosímiles para el pensamiento de sentido común —que tiene
una lógica muy diferente a la del razonamiento científico—, y además muchas de ellas resultan funcionales
para determinadas dinámicas sociales. Entender esto
es fundamental para desarrollar estrategias para neutralizarlas.
Por este motivo revisamos aquí brevemente algunos de los mecanismos heurísticos que facilitan la
aceptación y pervivencia de las creencias pseudocientíficas y supersticiosas, como la representatividad
heurística o los sesgos confirmatorios, y trataremos de
ubicarlos en el marco de las transformaciones que necesariamente sufre el conocimiento científico cuando
se populariza y es asimilado por público no experto.

plifica los procesos de enseñanza y aprendizaje.
En la segunda parte se propone vincular formación
del profesorado y desarrollo profesional. Para ello,
deberían utilizarse modelos de competencia docente
como el de Shulman (1989), con tres dimensiones
que permitirían clasificar la oferta formativa: conocimiento del contenido, conocimiento pedagógico y
conocimiento didáctico del contenido. Esta última es
la dimensión que más peso tiene en la competencia
docente.
En la tercera parte se apuesta por un modelo de
centros de formación del profesorado que concrete
la oferta formativa basándose en la investigación. Se
pueden emplear estudios como el Visible Learning de
Hattie (2012), que ofrece una síntesis de 800 metaanálisis sobre cuáles son las intervenciones educativas
que funcionan y cuáles no. El referente podría ser la
Education Endowment Foundation (EEF) del Reino
Unido, una institución que promueve y recoge estudios sobre propuestas educativas, y las clasifica según
el grado de beneficio, el coste y la fiabilidad de los estudios. EEF desarrolla amplios y ambiciosos programas formativos con aquellas propuestas que ofrecen
mejores resultados. Por último, se ofrecen ejemplos
de temas de formación en las tres dimensiones del
modelo de competencia de Shulman, desarrollando
una propuesta formativa basada en la observación de
vídeos de otros docentes dando clase.

¿Estamos formando en metodologías por encima de nuestras posibilidades? Ideas para una formación del profesorado rigurosa y factual.
Carlos Segura
Cefire-CTEM, Valencia
La formación continua del profesorado es una parte esencial del sistema educativo, aunque también
controvertida: una mirada cuidadosa nos descubrirá
propuestas de dudosa utilidad e incluso de calidad
poco contrastada.
En la primera parte de esta ponencia se discute la
etiqueta metodología, especialmente cuando se habla
de «nuevas metodologías» o «metodologías activas».
Abunda la oferta formativa asociada a estas etiquetas.
Pero, ¿qué hay detrás de las metodologías? Se utilizan
estrategias como el culto a la novedad, la exageración
de los logros o la enmienda a la totalidad y caricatura
de lo «tradicional», pero en educación no existen las
soluciones globales ni los milagros. Estas estrategias
esconden la realidad: las «metodologías» son modestas propuestas didácticas, cerradas, con ventajas y
desventajas que deberían valorarse en función de los
objetivos y medios concretos del docente. La palabra
metodología termina siendo un lugar común que sim-

Las puertas del campo: haciendo inventario de
pseudociencias en educación
Jorge J. Frías
ARP- Sociedad para el Avance del Pensamiento
Crítico
Las pseudociencias están ampliamente instaladas
en el mundo educativo, y con mucho éxito. ¿Se podría hacer un listado de pseudociencias en el mundo
educativo tal y como existe, por ejemplo, sobre terapias alternativas? La realidad es que sería demasiado
extenso, y hay que distinguir en qué ámbito se produce. Por ello, se antoja necesaria una clasificación «por
comprensión», antes que «por extensión».
En la clasificación podemos encontrar pseudociencias desde el mismo momento de la redacción de la
ley hasta la misma aplicación, donde el entorno editorial y del centro puede influir de forma importante.

anuario 2020

Bibliografía
Hattie, J. (2012). Visible learning for teachers: Maximizing impact on learning. Routledge.
Shulman, L.S. (1989). Paradigmas y programas de investigación en el estudio de la enseñanza: una perspectiva contemporánea. En M.C. Wittrock (ed.): La investigación de la enseñanza, I.
Enfoques, teorías y métodos. Barcelona: Paidós/MEC, 9-91.

Antes de las fake news: pseudohistoria y bulos
Antonia de Oñate
ARP- Sociedad para el Avance del Pensamiento
Crítico
Trabajo ya recogido en el número 54 de El Escéptico.
77 el escéptico

autores: 
Coordinador: 
Página inicial: 
77

¿Hacia un nuevo conspiracionismo?

Sección: 
MONOGRÁFICO COVID-19
Traductores: 
Pagina final: 
53
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¿Hacia un nuevo
conspiracionismo?
Javier Cavanilles
Periodista

Con la llegada de Trump a la Casa Blanca y su particular manera
de gobernar, algunos autores apostaron por hablar de un «nuevo
conspiracionismo», mucho más radical que el anterior y con elementos tan
novedosos que permite distinguirlo de lo que había hasta la fecha. Esto
y la llegada del coronavirus son un momento de tensión y de auge de las
conspiraciones que permiten poner a prueba esa teoría

P

ublicado en abril de 2019, dos años después de
la llegada de Donald Trump al poder, Russell
Muirhead y Nancy L. Rosenblum defendían en
su libro A lot of people are saying. The new conspiracism and the assault on Democracy (Princeton Univ.
Press) una teoría que ha cobrado actualidad con la
pandemia: ¿está mutando el fenómeno conspiranoico
de manera tan radical que ha adquirido características
estructurales nuevas? Profesores respectivamente del
Darmouth College y la Universidad de Harvard, estos
expertos en Ciencias Políticas defienden que sí, que
en los últimos años el fenómeno ha ido sufriendo una
profunda transformación que ha dado lugar a un nuevo
conspiracionismo con características diferenciadas,
como la aparición de «conspiraciones sin teoría» frente a las clásicas teorías de la conspiración: una suerte
de nuevo relato que solo busca confundir y entorpecer
el debate, sin que exista un enemigo claro que lo pro-

voque. La llegada al poder de Donald Trump primero
—en un contexto de aumento del populismo a nivel
mundial— y la pandemia de la COVID-19 favorecen
un escenario, tan propicio como poco habitual, para
analizar esta hipótesis.
El debate sobre la evolución de la conspiración no
es nuevo. Autores que en los últimos años se han enfrentado al fenómeno, como Jesse Walker, Michael
Barkun, Thomas Milan Konda1 o Lance deHavenSmith, coinciden en señalar que ni siquiera la irrupción de internet modificó sustancialmente el fenómeno. Los australianos Emma A. Jane y Chris Fleming2
añadían que el incremento de mensajes conspiranoicos con la aparición de la red ha sido paralelo a la proliferación de las webs que se encargan de combatirlas,
así que no hay nada nuevo bajo el sol. En definitiva,
siguen totalmente vigentes las conclusiones del estudio de Josep E. Uscinski y Jospeh M. Parent3 sobre

Según algunos, hay un nuevo conspiracionismo,
con «conspiraciones sin teoría» frente a las
clásicas teorías de la conspiración

el escéptico 44

anuario 2020

Foto de Ralf en Pixabay

la evolución de los mensajes conspiranoicos que desde 1890 hasta 2012 parecen confirmar la tesis de que
el fenómeno se ha mantenido inmutable a través del
tiempo.
Frente a este consenso, Murihead y Rosemblum
plantean que sí hay un «nuevo conspiracionismo»
y que su principal característica no es su capacidad
de deslegitimar —ese rasgo inherente a la conspiración— sino que la deslegitimación se ha convertido
en su verdadero objetivo4 y no es, como antes, una
consecuencia: «El nuevo conspiracionismo asegura haber descubierto odiosos planes contra el orden
constitucional, la base de la sociedad, los valores nacionales y la identidad nacional —pero no con el fin
de respaldar algún precepto constitucional o cuestión
social—. Las acusaciones conspiranoicas aseguran
que las instituciones, prácticas, políticas y cargos
electos son malignos, pero qué habría que poner en
su lugar no lo dicen. A lo mejor absolutamente nada.
El nuevo conspiracionismo es el rostro de la negatividad. La deslegitimación es su producto».
Entre los elementos que los autores consideran que
caracterizan el nuevo conspiracionismo figuran elementos tradicionales (negativa a aceptar los hechos,
rechazo a la opinión de los expertos y de los medios
tradicionales), junto a otros más novedosos como la
proliferación de las fake news. Ninguno de estos elementos es en sí nuevo, aunque es cierto que nunca
habían tenido tanta importancia como en los últimos
años. Es la combinación de todos los elementos lo que
crea una nueva situación que tiene tres características5: «Primero, en ausencia de una base común [para
el debate], sin la posibilidad de contar con un conjunanuario 2020

to de hechos compartidos, estándares de verificación
y modos de argumentar, [de manera que] los motivos
que sustentan una decisión se hacen ininteligibles
(…). La segunda consecuencia del asalto del conspiracionismo al conocimiento es preparar el terreno
para la aceptación popular de acciones extremas por
los conspiracionistas en el poder (…) El conspiracionismo incluye un tercer asalto: la desorientación de
los resultados por el bombardeo de sus fabulaciones».
No podemos perder de vista que Muirhead y Rosenblum publicaron su libro en 2019 y que su análisis
no incluye ninguna de las conspiraciones nacidas a
partir de coronavirus, de ahí que la situación creada
por la pandemia pueda ser utilizada para poner a prueba su análisis.
COVID-19, la fiebre conspiranoica
La posibilidad de una pandemia provocada por
un virus de origen animal pilló al mundo por sorpresa, aunque era de todo menos remota. De hecho, la
única duda que existía era el cuándo. La gripe A o
H1N1 (2009) o la crisis del ébola (2014) fueron los
primeros avisos serios de una eventualidad que ya fue
anticipada, por ejemplo, por la administración Bush
cuando en 2005 publicó el documento Estrategia de
seguridad nacional para una pandemia de gripe, o
por el Foro Económico Mundial en 2007 en un informe similar. En 2015, un informe del Consejo de
Seguridad Británico situaba una «gripe pandémica»
entre las principales amenazas para el país, lo que dio
lugar tres años más tarde a un plan específico titulado
Estrategia de seguridad biológica del Reino Unido.
En España, un documento similar fue aprobado en
2017. Hasta el propio Bill Gates lo anunció en una
45 el escéptico

charla TED en 2015, lo que muchos conspiranoicos
han aprovechado para acusarle de ser él uno de los
instigadores. En los últimos años, distintos libros de
divulgación científica ya habían apuntado en esa dirección. Un planeta de virus (Capitán Swing, 2020),
de Carl Zimmer, fue editado originalmente en 2011,
antes incluso de que se produjeran las crisis del ébola
y el MERS.
Pese a que la posibilidad de una pandemia era mucho más que una mera hipótesis, la inmensa mayoría
de la humanidad (preocupada por cuestiones más perentorias) no lo tenía entre sus principales preocupaciones. De ahí que, cuando se produjera, tampoco es
de extrañar la aparición de todo tipo de teorías sobre
las causas reales y consecuencias ocultas de la pandemia. Una conspiración mundial, si existía, bastante
mal planeada ya que sus autores se olvidaron de incluir unas simples líneas de código en Google, Facebook, Twitter… que habrían impedido a los «despiertos» alertar al resto de la humanidad.
En España, el día grande de los conspiranoicos
llegó el pasado 15 de agosto, cuando celebraron una
manifestación multitudinaria en Madrid a la que acudieron cerca de 3000 personas6. Como suele ocurrir,
los convocantes tenían en común su rechazo a la versión oficial, pero diferían en el motivo de su queja.
Para algunos, la plandemia (en honor al documental
del productor Mikki Willis, que convirtió a la doctora negacionista Judy Mikovits en reina por un día de
la conspiración) consistía en que el virus no existía y
era una maniobra de poderes ocultos para imponer un
Reseteo o un Nuevo Orden Mundial. También estaban
divididos entre que si la COVID-19 era una farsa o
que existía pero se estaba exagerando su efecto real.
Había dudas sobre si su origen era un laboratorio chino desde el que se había escapado el patógeno o lo habían dejado escapar, lo que no impedía a otros apoyar
la tesis de que se creó artificialmente en laboratorios
occidentales y enviado a China. Y, de telón de fondo,
el papel que había jugado la red 5G en su difusión,
y si todo no era más que un camelo para iniciar una
campaña de vacunación obligatoria y ponernos a todos «chips satánicos» para doblegarnos, como apun-

tó el fundador de la Universidad Católica de Murcia,
José Luis Mendoza7. Finalmente, una lista de posibles
candidatos a estar detrás de la conspiración: desde el
financiero George Soros, a Bill Vil Gates, pasando
por los Rothschild o, quién sabe, alguno de los trece
linajes reptilianos. En definitiva, un único punto en
común (existe una conspiración) y una amplia gama
de teorías (o mezcla de ellas) para que cada asistente
pudiera escoger la que más se adecuara a sus ideas
preconcebidas.
La proliferación de teorías por parte de personajes
de todo pelaje8 era tal que incluso el presentador Iker
Jiménez fue objeto de la furia de parte de su parroquia
por considerar real la amenaza del virus, aunque se
mostrara partidario de que se trata de una patógeno
cultivado en un laboratorio chino del que, probablemente, se escapó por error9. El presentador vitoriano
tuvo incluso que aclarar que no era ni masón ni judío para evitar más críticas. Menos relevancia tuvo el
editorial de Lorenzo Fernández, director de la revista
Enigmas / Más Allá, del pasado octubre sumándose a
la tesis de que el virus es auténtico y sus efectos, reales. Por su parte, el escritor Daniel Estulin —convencido de que ha sido candidato al nobel de la paz y de
que estuvo a punto de conseguir un premio Pulitzer—
considera que el virus es una excusa que utilizan los
financistas (que es como llama él a los financieros) internacionales para acabar con Trump, por su empeño
por enfrentarse al Nuevo Orden Mundial. César Vidal
(y, suponemos, el que le escribe los libros) habla en su
programa de «el gran reseteo», ese plan que están llevando a cabo los enemigos de Trump utilizando a Joe
Biden como marioneta para imponer en Estados Unidos un régimen comunista. Por suerte, el investigador
David Parcerisa10 intentó aportar un poco de sentido
común al debate y planteó la posibilidad de que detrás
de todo esté una raza alienígena que se encuentra incluso por encima de los dracos, lo más malos entre los
ya de por sí chungos reptilianos.
Coherencia incoherente
En contra de lo que pueda parecer, la unidad de acción de los grupos negacionistas de tan distinto pela-

El investigador David Parcerisa intentó aportar un
poco de sentido común al debate y planteó la
posibilidad de que detrás de todo esté una raza
alienígena

el escéptico 46

anuario 2020

je—con sus expertos ad hoc como los «médicos por
la verdad»11 o los firmantes de la Gran Declaración
de Barrington12— tampoco constituye un fenómeno
novedoso. El primero en advertir de la capacidad de
atracción de las teorías conspiranoicas fue el sociólogo canadiense Ted Goertzel a principios de los años
ochenta. Según él, una persona que asume una teoría
de la conspiración es proclive a aceptar otras, aunque
sean contradictorias. En 2012, los profesores Michal
J. Wood, Karen M. Douglas y Robbie M. Sutton publicaron un famoso paper13 en el que analizaban este
«sistema monológico de creencia» y llegaban a la
conclusión de que: «Cuando se presenta una nueva
teoría conspiranoica, inmediatamente parece mucho
más creíble porque encaja con este punto de vista férreamente sostenido y está en desacuerdo con la narrativa que cuenta con respaldo oficial. Estas creencias de orden superior pueden ser mantenidas con tal
fuerza que cualquier narrativa que se oponga a la
versión oficial tendrá cierto grado o apoyo o respaldo
por alguien que mantenga un punto de vista conspiranoico incluso en el caso de que contradiga otras
conspiraciones que considere creíbles».
Aunque hay puntos de estudio bastante cuestionables, y que quedan fuera de este artículo, lo importante
es cómo destaca la existencia de ese «orden superior»
en la creencia conspiranoica: no creen ni que el virus
sea un producto chino para empobrecer al mundo ni
que se escapó de un laboratorio, tampoco que detrás
esté Soros o los reptilianos; en lo que creen realmente
es en la conspiración, y adoptan cualquier argumento
(por contradictorio que sea) que apoye una creencia,
la suya, que tiene mucho de religiosa. Así como hacen
los seguidores de cualquier credo, cada quien construye un dios a su medida. El dios de los creyentes
del Opus Dei solo se parece al de los partidarios de la
Teología de la Liberación en su condición de ser supremo; el resto es accesorio, de ahí que cada uno está
plenamente convencido de que su interpretación es la
correcta. Si hablan entre ellos de la existencia de su
amigo invisible, no hay problema; si analizan lo que
se espera de él, la discusión está asegurada.
Aunque la teoría de Goertzel ha sido respaldada por
distintos estudios además del citado y sus seguidores,
es un error fiar toda la explicación del fenómeno a las
causas sicológicas. Cómo se ha construido el relato
conspiranoico a través del tiempo también es importante para entender el fenómeno y, de paso, analizar la
tesis propuesta por Murihead y Rosemblum.
El relato conspiranoico
La estructura del relato conspiranoico actual tiene
una importante deuda con el movimiento contracultural norteamericano de finales de los sesenta y explica
cómo pueden coexistir narrativas tan dispares sobre
un mismo fenómeno pero, sobre todo, explica la capacidad de mutación y el funcionamiento oportunista (es
decir, de tomar elementos de cualquier narrativa) que
tienen las nuevas teorías conspiranoicas. A partir, de
anuario 2020

los años sesenta, con el telón de fondo de los asesinatos de JFK, su hermano Robert y Martin Luther King,
operaciones encubiertas de distinto origen y alcance
(Operación Caos, Cointelpro, Mockingbird, Minarte,
MKUltra…), una reacción que cuestionara el modelo
oficial de «democracia perfecta» cultural era cuestión
de tiempo. Si hay que destacar a alguien, todos los
dedos señalan al periodista Paul Krassner y su revista
The Realist14 como uno de los grandes pioneros del
género y el primero en borrar la línea entre ficción y
realidad en lo que a conspiraciones se refiere.
The Realist fue una revista de periodicidad discontinua, de claro contenido político y un marcado mensaje antisistema que gozó de mucho reconocimiento
en ambientes liberales underground gracias a las aportaciones de colaboradores como Henry Miller, Wally
Wood, Ken Kesley o Timothy Leary. En en el número
74 (mayo, 1967) publicó «Las partes que quedaron
fuera del libro de Kennedy». El artículo, firmado por
Krassner y con llamada en primera página, se hacía
eco de la polémica entre el periodista William Manchester y Jacqueline Kennedy con motivo del libro La
muerte del presidente (Harper & Row, 1967). Poco
antes de publicarse, la ex primera dama se desdijo de
su promesa inicial y obligó al autor a retirar algunos
pasajes antes de autorizar su publicación. Manchester
accedió, lo que provocó un debate en los medios de la
época. Aprovechando el tirón del caso, Krassner inventó literalmente algunos de los trozos eliminados.
El más famoso era el que decía que Lyndon B. Johnson penetró la herida de la garganta de JFK para
hacer pasar la herida de salida de una bala por otra de
entrada. Krassner en ningún momento pretendió que
la anécdota fuera cierta, pero tampoco dijo nada que
indujera a pensar lo contrario. Así, fue dada por cierta
durante años incluso por otros investigadores. Según
explica el periodista Jesse Walker15, esa mezcla de
verdad y mentira, no como engaño sino como juego,
fue una práctica que pronto se extendió entre las publicaciones más underground y que dejó joyas como
Cover-Up Lowdown (Ripp Off Press, 1975), de Paul
Mavrides (dibujante de los Freak Brothers y fundador
de la Iglesia de los subgenios) y Jay Kinney (un apasionado del esoterismo occidental). Con el tiempo, su
herencia se pudo ver en revistas como Weekly World
News o The Sun (no confundir con su homónimo británico), cuyo efecto en el discurso conspiranoico no
se debería desdeñar.
El mismo año que nace The Realist (1957), Greg
Hill (Malaclypse el Joven) y Kerry Wendell Thornley
(Omar Khayyam Ravenhurst) fundan una religión satírica, el discordianismo, cuya máxima deidad es Eris,
la reina grecorromana de la discordia y el caos. Un
dato curioso es que las primeras copias de su texto
fundacional, Principia Discordia, fueron fotocopiadas en secreto en el despacho de Jim Garrison, fiscal
del caso JFK, por uno de sus colaboradores. Antes
de convertirse en la semilla de la que nacieron movimientos como la Iglesia de los Subgenios o la Magia
47 el escéptico

del Caos, el discordianismo dio lugar a la Operación
Mindfuck. Se trata de una guerrilla cultural sin la cual
es imposible entender el funcionamiento por acumulación del pensamiento conspiranoico actual.
Operación Mindfuck consiste única y exclusivamente en crear confusión per se y forzar una realidad
donde los conceptos de verdad o mentira no existen,
son solo puntos de vista. La estrategia incluye desde
enviar cientos de cartas a una cadena de televisión para
quejarse de un programa sin explicar el motivo de su
malestar, a aprovechar las secciones de correo con los
lectores de algunos medios para difundir teorías de lo
más disparatado. Entre sus miembros destacó el escritor Robert Anton Wilson quien, como responsable de
las misivas que recibía la revista Playboy, aprovechó
para colar algunas de estas bromas. Otras de las marcas de la casa era enviar anónimos acusando a todo el
mundo (del presidente para abajo) de ser miembro de
los Illuminati. Anton Wilson, junto a Robert Shea, fue
el encargado de escribir la gran contribución del discordianismo a la historia de la conspiración: la trilogía
Illuminatus! (1975, Dell Publishing), que se publicitó
como «un cuento de hadas para paranoicos».
Así, la herencia (totalmente vigente) de la conspiranoia actual es doble: como relato y como estrategia
para difundirse. Los ejemplos están a la vista, sobre
todo por cómo ha ido actuando la ultraderecha en los
últimos meses para crear el máximo de confusión y
tensión para presionar al gobierno. En la manifestación conspiranoica del 15 de agosto en Madrid, se hicieron virales varios vídeos de Miguel Bosé animando
a participar y a sumarse a la resistencia contra el régimen «semidictatorial» de Pedro Sánchez (mientras él
descansaba en su casa de México a salvo de posibles
multas). Un hecho que pasó prácticamente desapercibido es la instrumentalización que hizo la ultraderecha de los mismos. Como explicó en un genial hilo
de Twitter el activista contra la desinformación digital
Julián Macías Tovar16 , fueron cuentas automatizadas
de extrema derecha las responsables, en gran parte, de
la difusión de sus mensajes.
La estrategia de utilizar cualquier arma contra el
grupo contra el que se quiere actuar —y que puso de

moda Steve Bannon, exasesor de Trump— puede tener el efecto corrosivo en una democracia que describen Muirhead y Rosenblum en su libro, pero no
tiene nada de novedoso. Otro ejemplo tuvo lugar con
la campaña, también auspiciada por la ultraderecha,
con motivo del acto del 16 de junio para recordar a
las víctimas. La red se vio inundada de mensajes que
calificaban de ritual masónico o satanista la ceremonia de estado, la primera totalmente laica desde la instauración de la democracia. Como en la Operación
Mindfuck, el único objetivo fue crear un marco de
confusión en el que la verdad de los hechos ni estaba
ni se la esperaba.
La conspiración benevolente, o pronoia
La llegada de Trump a la Casa Blanca supuso, sin
duda, un hito en la historia de la conspiración casi
como lo fue en su día el 11-S. Aunque probablemente
las primeras acusaciones cruzadas de juego sucio entre aspirantes al gobierno de EE. UU. para hacerse con
el poder daten de finales del siglo xviii, ningún presidente había optado al título de Conspirador en Jefe al
llegar al poder. Un cargo al que, por cierto, sacó todo
el jugo que pudo con la llegada de la COVID-19, a la
que bautizó como «peste china» y acusó de ser parte
de la estrategia de Pekín para socavar la economía del
país. Esto, lógicamente, ha influido en el relato conspiranoico, pero, ¿tanto como para considerarlo una
característica del «nuevo conspiracionismo»?
El discurso conspiranoico de Trump tiene una larga tradición en la política norteamericana. Tras la II
Guerra Mundial, el anticomunismo propio de la Guerra Fría (que no era per se irracional) se plasmó en un
discurso que sí lo era, como en el caso del maccarthismo (que denunciaba la existencia de una infiltración
masiva de «rojos» en el Departamento de Estado).
Pero el tristemente célebre senador Joseph McCarthy fue un modesto aficionado comparado con Robert
Welch Jr. y su John Birch Society (fundada en 1958),
que defendía (y defiende) que todos los gobiernos
posteriores a la II Guerra Mundial estaban dominados
por agentes a sueldo de Moscú siendo el comunismo,
según aseguraba, el último escalón de los Illuminati

Ahora los enemigos son los liberales, los
antifascistas, las feministas, los Black Lives
Matter… En definitiva, los vecinos de la puerta de al
lado que no piensan como ellos

el escéptico 48

anuario 2020

Foto de Paul Becker en Flickr: https://www.flickr.com/photos/becker271/

para conquistar el mundo17.
A la lista se irán añadiendo pronto el grupo Bilderberg, la Trilateral o el Council on Foreign Policy
(CFR). De las filas de la sociedad John Birch saldrá el
gran enemigo de la extrema derecha americana de las
últimas décadas: el shadow government (gobierno en
la sombra), del que pocos hicieron tanto por difundir
como Gary Allen y Larry Abraham en su clásico None
Dare Call It Conspiracy (Concord Press, 1972). La
idea de que el verdadero poder no estaba en la Casa
Blanca no era patrimonio de la extrema derecha, pero
la diferencia es que otros libros que cuestionaban desde la izquierda el modelo democrático imperante en
EEUU —The Power Elite18, The Invisible Government19 o Who Rules America20— se basaban en hechos reales.
La llegada de Trump marca una diferencia con ambos discursos (gobierno en la sombra vs. plutocracia)
con la aparición del deep state (‘estado profundo’), un
concepto también antiguo pero que ha cobrado nuevo significado y que marca una profunda diferencia
con teorías anteriores. El «gobierno en la sombra»
está por encima del poder del presidente y lo controla
desde fuera, pero el «estado profundo» —establecido presuntamente por Obama y con apoyo de Killary
Clinton—parasita las estructuras del estado. El deep
state, es innegable, tenía elementos de verdad como
demostró el libro A Warning (Twelve, 2019), escrito
por un funcionario anónimo próximo a la Casa Blanca, que aseguraba —y celebraba— que algunos altos
cargos se habían confabulado para frenar las acciones
políticas del presidente21 . Pero lo importante es que
en el deep state el relato cambia, y ya no se habla
anuario 2020

de una lucha de los ciudadanos (víctimas) contra el
poder (verdugo) para salvar la democracia, sino que
esta lucha la capitanea el poder ejecutivo (el verdugo
se convierte en salvador). Los ciudadanos han dejado
de ser el motor de la batalla, aunque están llamados
a tomar parte de ella para no perder el protagonismo.
Estamos ante un raro caso de pronoia, o conspiración benevolente, en la que el poder no es el origen de
la conspiración sino el remedio. Es difícil no pensar
en las palabras de Karl Popper22, cuando destacaba
la «tendencia, en general, de toda tiranía a justificar
su existencia presentándose como salvadora del Estado (o del pueblo) frente a sus enemigos, tendencia
que debe conducir, forzosamente, a crear o inventar
nuevos enemigos cuando los viejos han sido sometidos». Hitler y los judíos, Franco y los masones,
Stalin y los burgueses o Pol Pot y los intelectuales.
Encontrar ejemplos de enemigos imaginarios en los
regímenes autoritarios es tarea sencilla, pero no tanto
en las democracias. Esto, sin duda constituye una diferencia con otros movimientos conspiranoicos (por
ejemplo, los truthers o buscadores de la verdad que
se enfrentaron a Bush tras el 11-S) y que puede servir
de argumento en favor de la tesis del «nuevo conspiracionismo». Este nuevo relato ha propiciado la aparición un movimiento, conocido como QAnon, que se
nutre de otros ya existentes (como las milicias, el Tea
Party, los Sovereign Citizens, los Oath Keepers…)
pero que han asumido una importancia antes no vista
en el milieu conspiranoico. El objetivo ya no es volar
otro edificio Murrah, como hizo Timothy McVeigh en
1995; ahora los enemigos son los liberales, los antifascistas, las feministas, los Black Lives Matter… En
49 el escéptico

definitiva, los vecinos de la puerta de al lado que no
piensan como ellos.
QAnon, los «camisas pardas» de Trump
La tendencia hacia el autoritarismo de Trump se
ha visto reflejada en el movimiento conocido como
QAnon, y cuyos símbolos se han visto en protestas
fuera de EE. UU. como Alemania (en el asalto al Parlamento por parte de neonazis)23, Francia, Inglaterra
o España. La Q se refiere a una acreditación del Departamento de Energía que permite tener acceso a información confidencial, y anon es como se conoce a
sus seguidores. Técnicamente, el movimiento QAnon
tiene fecha de nacimiento. El primer drop o breadcrumb (así se conocen sus mensajes) apareció en la
red 4Chan en octubre de 2017.
El movimiento QAnon —que el FBI considera una
amenaza terrorista24 y goza del apoyo del presidente
Trump— es interesante por varios motivos, pero ninguno de ellos es por constituir una novedad. La figura
del insider que decide hablar de manera anónima es
un clásico del milieu conspiranoico, y la ausencia de
pruebas (no solo de lo que dice, sino de su mera existencia) no es obstáculo para ir acumulando seguidores. En noviembre de 2000, en una web que todavía
estaba en pañales, empezaron a aparecer en aquellos
viejos tablones de anuncios conocidos como BBS,
que ya empezaban a caer en desuso, mensajes de John
Titor, quien se presentaba como un militar que había
viajado al pasado desde 2036 y, gracias a unas predicciones suficientemente vagas como para encajar en
casi cualquier cosa, gozó de cierto predicamento durante varios años. Más recientemente, y sin ánimo de
ser exhaustivos, se puede señalar que en el ámbito de
la exopolítica han ido apareciendo personajes como el
Comandante X, el Capitán Kaye (miembro de la Fuerza de Defensa de la Tierra)25, o el Comandante Adama
(representante de la Tierra de la Federación Galáctica
de Luz)26, y cuyo nombre coincidía casualmente con
el de uno de los protagonistas de la serie Galáctica.
Pero Q tampoco es exactamente una novedad27.
En 2006 se dio a conocer el primero de los presuntos agentes de inteligencia: FBIanon. Según explicó,

este «analista de alto nivel y estratega» poseía información muy interesante sobre la Fundación Clinton
(información que aún está por publicarse, si es que
existió). El siguiente en aparecer fue HLIanon (siglas
de High Level Insider) —quien difundió la teoría de
que mataron a Lady Di porque tenía información sensible sobre el 11-S y trató de impedirlo—, y más tarde CIA Anon, CIA Intern y WH Insider. Si Q triunfó
donde otros habían fallado fue por varios motivos. El
primero, por la intervención de dos moderadores del
foro empezaron a atraer a más usuarios al hilo, y se
pusieron en contacto con Tracy Diaz, una joven ultraderechista con un blog y un canal de YouTube, que
había demostrado cierta actividad siguiendo el caso
del Pizzagate28. Su vídeo Who Is QAnon?, del 2 de
agosto de 2018, supuso el despegue oficial del movimiento. En España, el más conocido apóstol de este
movimiento racista y ultaderechista es Iker Jiménez29,
aunque cuenta con apoyo de prácticamente toda la parroquia conspiranoica.
El segundo motivo del éxito de Q es que llovía sobre mojado. El éxito de Trump para llegar a la Casa
Blanca tras imponerse a Hitlary Clinton es haber
derrotado al Partido Republicano, en el que era un
auténtico outsider. En el mundo de la conspiranoia
extrema, al presidente de EE. UU. se le considera un
«sombrero blanco», una especie de profeta de la Hermandad de los Dragones Blancos (de origen chino)30,
la sociedad secreta más activa en la lucha contra los
Illuminati (a la sazón, pedófilos y satánicos). A este
telón de fondo se añade el relato de la lucha a muerte contra el llamado deep state. La suma de ambas
teorías explica en parte la capacidad que ha tenido el
movimiento QAnon de penetrar en distintas narrativas
conspiranoicas, desde los movimientos de supremacistas blancos hasta los supervivientes de la Nueva
Era, pasando por el loco mundo de los evangelistas
cristianos.
Precisamente, a estos les debe mucho el movimiento QAnon. Sus seguidores creen en The Storm (‘la tormenta’), el momento en el que Killary Clinton y los
rostros más visibles del deep state sean detenidos y,
tras unos enfrentamientos de duración incierta, llegará

Internet convirtió a muchos adictos a las
conspiraciones en «investigadores», eufemismo
con el que se describe al que dedica horas y
horas a ver vídeos de YouTube

el escéptico 50

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Foto de Wikimedia Commons.

Mike Pence, con agentes del SWAT. El hombre a la izquierda de la imagen muestra un parche "Q" rojo y negro, símbolo de QAnon

The Great Awakening (‘el gran despertar’), una especie de renacimiento de EE. UU. liderado por Trump.
Por supuesto, es fácil ver la deuda con el imaginario
evangélico popularizado en el siglo xix por el pastor
angloirlandés John Nelson Darby (1800-1882)31. Se
trata de una cosmología —en la que ni los propios
evangelistas se ponen de acuerdo—, cuya versión más
extendida incluye el Rapto o Arrebatamiento (los verdaderos creyentes ascenderán al cielo como en una
abducción extraterrestre o asunción mariana), y será
seguido de una gran lucha (Tribulación) entre los cristianos que se quedan en la Tierra (left-behinds) y las
fuerzas demoníacas. Una confrontación que acabará
con la Segunda Venida de Cristo y un reinado de mil
años.
Un dato interesante es que, primero con el Pizzagate y luego QAnon, la conspiranoia ha introducido un
elemento que sin duda ha llegado para quedarse y que
es lo que el historiador y periodista valenciano Carlos
Xavier Senso ha calificado como «ludificación de la
violencia»32. Internet convirtió a muchos adictos a las
conspiraciones en «investigadores», eufemismo con
el que se describe al que dedica horas y horas a ver
vídeos de YouTube que dicen lo mismo (o algo peor)
que otros sobre los mismos temas. El Pizzagate nace
con el robo de miles de correos del Partido Demócrata por parte de hackers rusos, que los «investigadores» pudieron analizar con tiempo hasta encontrar
lo que querían: una red de pederastas que utilizaba la
palabra pizza y sus derivados como claves. QAnon va
más allá ya que sus mensajes, siempre crípticos y, à
la Nostradamus, son analizados por miles de personas
con el fin de descifrarlos, como ocurre con los tuits
anuario 2020

de Trump (hasta las erratas o faltas de ortografía dan
lugar a interpretaciones que pueden ser la clave que
anuncie la tormenta). A esto se suman los crímenes
«en busca de likes» (Senso dixit), que consisten en
grabar y subir a las redes vídeos no solo de las intenciones de cometer un crimen, sino del propio crimen
(como ocurrió, por ejemplo, con el asesinato de Walter Lübcke en Alemania).
Satán te ama
Uno de los elementos fundamentales de la conspiración de QAnon es la existencia de una red global
de satanistas pederastas que, además de abusar de
menores, se beben su sangre para mejorar su estado
físico con el adrenocromo33, sin que a día de hoy esté
claro si este derivado de la adrenalina que metaboliza
el cuerpo en situaciones de miedo o gran estrés sea
una nueva fuente de la eterna juventud o una simple
droga con efectos lisérgicos. No hace falta estar muy
versado en la historia de la conspiración para ver ecos
de teorías antisemitas del famoso libelo de sangre34.
Pero sin necesidad de remontarse a la Biblia o a la
Edad Media, el mito tiene un origen más reciente y ha
ido moldeándose a través de los años hasta adaptarse
a la narrativa actual. Una prueba más a favor de los
que sostienen que el nuevo conspiracionismo tiene
más de lo segundo que de lo primero. La presencia
del satanismo en la ecuación conspiranoica no se entiende sin la figura de John Todd, quien en 1968 comenzó a labrarse un nombre en el circuito evangélico
al asegurar que había nacido en una familia de brujos.
Sacerdote experto en magia negra, aseguraba que incluso había sido consejero de JFK. Sus teorías en las
51 el escéptico

que vinculaba el satanismo con los illuminati siguen
vigentes hoy en día y, aunque su nombre ha caído en
el olvido, su mensaje ultraderechista llegó a millones
de personas a través de los cómics del dibujante Jack
Chick35 (que aún hoy se siguen publicando).
Aficionado a dar misa con pistola, expulsado del
ejército por problemas mentales y abusar de las drogas, y encarcelado por violar a una menor son solo
algunos de los hitos de una carrera, la de Todd, que inauguró un género fundamental: el lore conspiranoico,
testimonio personal basado en hechos que jamás ocurrieron. La lista (ni mucho menos exhaustiva) incluye,
por ejemplo, a Michelle Smith, cuya falsa autobiografía Michelle Remembers (Pocket Books, 1980) fue la
chispa que inició el pánico satánico de los ochenta, o
a Laurel Rose Willson, que cuando se descubrió que
su libro Satan’s Underground (Pelican Pub Co, 1991)
era un cúmulo de mentiras, se cambió el nombre por
el de Laura Grabowski y pasó de víctima del Maligno
a hacer caja con su nueva personalidad de judía superviviente de Auschwitz-Birkenau.
Pero la relación no puede estar completa sin citar
la reformulación de Cathy O’Brien, autora de Trance Formation of America (Reality Marketing, 1995),
quien introdujo el elemento político en la narrativa
satánica: según se inventó, había sido una víctima de
Proyecto Monarch (un spin off del proyecto MK Ultra). Allí nació el mito de una elite satanista dentro
del gobierno, con gran presencia en Hollywood. Menos conocida, pero en la misma línea, está su compañera Brice Taylor, que fue esclava sexual de Henry
Kissinger y del humorista Bob Hope, según narra en
su delirante Thanks For The Memories (Brice Taylor
Trust, 1999). Se podría hacer un ejercicio similar de
investigación histórica sobre la mayoría de elementos
que componen el actual paradigma conspiranoico, y
en prácticamente todos los casos veríamos que hay
más de aggiornamento de viejas narrativas que aparición de nuevas.
¿Un nuevo conspiracionismo, o más de lo mismo?
Aunque A lot of people are saying es un excelente
diagnóstico de la situación política de Estados Unidos
tras la llegada de Trump a la Casa Blanca, y de cómo

ese virus oportunista que es la conspiración ha sabido
adaptarse a esa nueva realidad, Muirhead y Rosenblum fracasan en su intento de demostrar la existencia de un «nuevo conspiracionismo». No hay una sola
narrativa, característica o estrategia que no se pueda
remontar durante décadas en el tiempo. Lo que sí hay
es el fenómeno propio que corresponde a cada momento, y más en un contexto de máxima polarización
de la sociedad norteamericana.
Si «las emociones negativas explican por qué la
conspiración florece a raíz de situaciones de crisis
sociales», por citar al psicólogo holandés Jan-Willem
van Prooijen36, podemos utilizar como referencia la
COVID-19 para ver si existen diferencias sustanciales
entre la llegada de Trump al poder y la pandemia, y
cómo ha afectado en EE. UU. y en España. La conclusión es que lo ha hecho siguiendo patrones ya conocidos. Y como uno de esos patrones es, precisamente, su
capacidad de adaptarse a una realidad cambiante, se
puede hablar de una nueva manifestación del «viejo
conspiracionismo», que se ha hecho visible con modos distintos a los de crisis anteriores, pero explicables por la nueva realidad.
En definitiva, las adaptaciones de la conspiración
son consecuencia pero no causa de un momento de
máxima polarización en EE. UU., con un presidente
con índices de popularidad tan altos como los de rechazo, y que llegó al cargo con tres millones de votos
menos que su oponente. El papel que juega la ultraderecha en el fenómeno tampoco constituye una novedad, aunque sí sea una tendencia cada vez más acusada; pero una vez más, el recurso a la conspiración
como arma de desestabilización está provocado, y no
al revés, por el incremento de la extrema derecha a
nivel global37 y la tibia respuesta por parte de las autoridades. La COVID-19 ha añadido más leña al fuego,
pero tampoco ha supuesto ningún cambio.
1. Conspiracies of conspiracies. University of Chicago Press,
2019.
2. Modern conspiracy. The importance of being paranoid.
Bloomsbury, 2014
3. American conspiracy theories. Oxford University Press,
2014. Cap. 3 (p. 54) Where our facts come from
4. A lot of people are saying. Pág. 58

Una vez más, el recurso a la conspiración como
arma de desestabilización está provocado por el
incremento de la extrema derecha a nivel global

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anuario 2020

5. A lot of people are saying. Pág. 120 - 121
6. https://www.rtve.es/noticias/20200816/negacionistaspandemia-protestan-ma...
7. https://cadenaser.com/emisora/2020/06/16/radio_murcia/1592307045_620018....
8. https://www.lavanguardia.com/vivo/lifestyle/20200824/482915473079/negaci...
9. https://www.youtube.com/watch?v=TmQShhz03Zw&t=160s
10. https://www.youtube.com/
watch?v=BaubnRqNRcc&t=923s
11. https://maldita.es/malditaciencia/2020/10/15/natalia-pregopcr-video-coro...
12. https://www.eldiario.es/sociedad/profesor-bacterio-riothink-tank-niega-c...
13. Dead and Alive: Beliefs in Contradictory Conspiracy Theories. Social Psychological and Personality Science (January 2012)
14. http://www.ep.tc/realist/
15. The United States of Paranoia. Págs 227-229. Harper Pernial, 2013
16. https://twitter.com/JulianMaciasT/
status/1299111508266356737?s=20
17. The Truth in Time. Robert Welch. American Opinion. (Nov.
1966)
18. Charles Wright Mills. Oxford University Press, 1956
19. Thomas B. Ross y David Wise. John Cape, 1964
20. G. William Domhoff. Prentice-Hall, 1967
21. https://www.elperiodico.com/es/internacional/20191110/libro-anonimo-a-wa...
22. La sociedad abierta y sus enemigos. Pág 198. Paidós,
2010
23. https://www.larazon.es/internacional/20200830/zybrcxaf2fdprcnxbg3mdgkws4...

anuario 2020

24. https://www.thedailybeast.com/fbi-warns-against-qanonpizzagate-in-report...
25. https://es.theepochtimes.com/el-marino-que-protegio-a5-colonias-de-seres....
html
26. https://rafapal.com/2008/09/27/comandante-adama-sobrela-nave-del-14-de-o...
27. https://www.nbcnews.com/tech/tech-news/how-threeconspiracy-theorists-too...
28. https://www.eldiario.es/politica/conspiracion-redes-provoco-tiroteo-wash...
29. https://www.diezminutos.es/teleprograma/programaciontv/a34261575/cuarto-...
30. https://lagacetadealmeria.es/que-es-la-sociedad-deldragon-blanco/
31. http://www.jasoncolavito.com/blog/q-anon-david-wilcockand-the-rise-of-a-...
32. Fasciscmo mainstream. Págs.150-158. Carles Senso. Autoeditado, 2020
33. https://magnet.xataka.com/un-mundo-fascinante/pixar-madonna-judios-ninos...
34. https://es.wikipedia.org/wiki/Libelo_de_sangre#:~:t
ext=%E2%80%8B%E2%80%8B%E2%80%8B%20Esta%20
pr%C3%A1ctica,cristianos%20durante%20la%20Pascua%20
jud%C3%ADa.
35. Jack Chick - The Cartoonist Who Terrified Sinners into
Seeing the Light. Fortean Times #389 (febrero 2020)
36. The psychology o Conspiracy Theories. Pág. 82. JanWillem Van Prooijen. Routledge, 2018
37. https://observatorioterrorismo.com/actividades/violencia-yterrorismo-de-...

53 el escéptico

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