III. Apelando a las Evidencias I

Teísta: Mi creencia en Dios no está basada en la fe ciega. Está basada en las evidencias. ¿Cómo puedes negar los incontables testimonios de milagros aparecidos desde miles de años atrás?

Ateo: Son simples anécdotas. La evidencia basada solamente en anécdotas no es nunca suficiente. Ésta debería estar sujeta a experimentos y observaciones controlados.

T: Pero, ¿cómo puedes explicar todos esos testimonios?.

A: Sin disponer de los detalles, sólo puedo ofrecerte posibles explicaciones.

T: Vale. ¿Cuáles serían esas explicaciones?.

A: Ilusiones, alucinaciones e incluso simples mentiras y fraudes.

T: No puedes probar que eso sea así. Y ¡cómo osas acusar a la gente de fraude sin pruebas!. ¿Qué ocurre con la presunción de inocencia?.

A: La presunción de inocencia está muy bien en un tribunal de justicia, pero lo que discutimos no son cuestiones legales sino científicas. En Ciencia uno es culpable mientras no demuestre lo contrario. De todas maneras, yo no he hecho ninguna acusación. Sólo estoy diciendo que voy a ofrecer explicaciones posibles. El fraude es una de las posibilidades entre otras muchas. Ese es el problema con los hechos anecdóticos: la falta de existencia de datos suficientes para poder determinar la verdadera explicación.

T: Entonces, tus explicaciones posibles no son mejores que la mía: que Dios está detrás de esos milagros.

A: No estoy de acuerdo que tu explicación sea igualmente posible. Mis explicaciones están basadas en hechos bien establecidos: es bien sabido que la gente puede tener ilusiones, alucinaciones y puede mentir. Esas explicaciones no son excepcionales y deberían ser descartadas antes de considerar explicaciones extraordinarias que no estén basadas en hechos bien establecidos.

T: Bueno, pero muchos milagros son hechos bien establecidos. Imágenes que lloran por ejemplo. De ello ha habido numerosos testigos, incluidos escépticos.

A: Es verdad, esos fenómenos han sido observados por escépticos. Pero no son milagrosos. Se han dado explicaciones naturales y los efectos han sido también duplicados por investigadores. Podrían ser efectos psicológicos perfectamente honestos, o simples engaños. Por ejemplo, entra en una iglesia temprana por la mañana y extiende algo de aceite de maíz sobre un vidriera de colores, por ejemplo sobre el rostro de la Virgen María. Cuando el sol empiece a brillar a través de la ventana, el aceite se calentará y goteará como lágrimas. Otras sustancias colocadas sobre estatuas en iglesias producen efectos similares, pareciendo lágrimas o sangre. A medida que la iglesia se llena de devotos, ésta se calienta y la sustancia funde. Como ocurre con devotos que han sido descubiertos produciéndose sus propios estigmas (1).

T: Entiendo que cientos de estudios científicos han encontrado beneficios para la salud en el comportamiento religioso (2).

A: Que no pueden ser tomados como evidencia para la existencia de Dios. Estos estudios meramente indican que ciertos tipos de comportamiento pueden ser buenos. Ir a la iglesia puede bajar la tensión arterial por unas horas, lo mismo que se puede lograr con muchas otra técnicas seculares de relajación. Lo que es más, ciertos comportamientos religiosos no son beneficiosos. Muchos niños inocentes mueren cada año porque sus padres confían más en la curación por la fe que en la medicina moderna (3).

T: He oído que un estudio mostró que los que acuden a la iglesia están más saludables que los que no lo hacen (4).

A: Yo también lo he oído. Uno de ellos no tuvo en cuenta el hecho de que gran número de personas enfermas están demasiado inmovilizadas como para ir a la iglesia. Cuando los autores tuvieron en cuenta este hecho, no se encontró ninguna diferencia (5).

T: Pero existen muchos estudios de ese tipo. Tiene que haber algo en todo esto.

A: Los estudios epidemiológicos son difíciles de interpretar por culpa de los denominados “factores de confusión” que no son controlados. Sólo porque se observe una correlación, eso no significa que se haya observado una conexión causal. Por ejemplo, si un estudio revelara una incidencia elevada de cáncer de garganta en la gente que lleva encima cerillas, eso no tendría que significar que las cerillas causaran cáncer de garganta (6).

T: Evidencias de que rezar tiene propiedades curativas han sido publicadas (7).

A: Lo que puede ser explicado si consideramos que la gente tiende a sentirse mejor cuando otros se preocupan por ellos, a pesar de que los datos indican que esto mismo no funciona en enfermos mentales y alcohólicos, quienes parecen recuperarse más despacio debido al estrés que provoca la interferencia de la familia (8).

T: Sin embargo, estudios cuidadosamente controlados han mostrado que rezar tiene poder curativo aún cuando los pacientes no saben que alguien reza por ellos (9).

A: Existen dos estudios recientes que hacen dicha afirmación, pero ninguno es estadísticamente significativo (10). Otros estudios, tal y como uno reciente y más amplio procedente de la Clínica Mayo, han fracasado en confirmar esas afirmaciones (11).

T: Dices que no son estadísticamente significativos, pero fueron publicados en revistas médicas de prestigio.

A: Las revistas médicas tienen un grado de exigencia bajo para publicación que puede ser apropiado para conseguir su objetivo de diseminación rápida de la información acerca de posibles terapias, pero que resulta inapropiado para valorar afirmaciones extraordinarias.

T: ¿Quién eres tú para decir que el criterio es inapropiado?

A: Estoy simplemente estableciendo un hecho. Déjame ser más preciso. Las revistas médicas, y las de otras ciencias de la salud tales como la psicología, permiten que un artículo sea publicado si el estudio tiene un “valor p” típico del 5% o incluso menor. A este nivel, 1 de cada 20 experimento encontrarían efectos que no son más que puros artefactos estadísticos. Puesto que habitualmente sólo se informa de resultados positivos, 19 experimentos similares que no muestran efecto alguno podrían fácilmente andar por ahí sin ser publicados por cada uno que sí se publica. En contraste, en el campo de la física el “valor p” típico que se usa como umbral de publicación es del 0.01%. Eso significa que de cada 10,000 experimentos donde no existiera efecto real, sólo 1 en promedio sería publicado. No se hace afirmación alguna de la proporción de experimentos que son publicados con p menor o igual que 0.0001, donde los efectos son reales. Más aún, ningún fenómeno nuevo es aceptado hasta que éste es replicado de manera independiente varias veces con un efecto cuantificable y del mismo orden en todos los experimentos. No ha ocurrido lo mismo con la oración u otras terapias alternativas. Aún cuando se informe de la repetición de los resultados, encontrarás que no se duplica exactamente el resultado que se pretende afirmar, muchas veces refiriéndose a una observación totalmente diferente. Este tipo de ciencia es pésimo y no merece de mayor atención (12).

T: No veo entonces cómo los estudios sobre la oración pueden probar algo de alguna manera. ¿Cómo se puede nunca controlar que no se ha rezado por el paciente?. El Papa reza diariamente por los enfermos.

A: Estoy de acuerdo que un resultado negativo puede ser explicado de esta forma. Pero tú has sacado el argumento de la eficacia de la oración como evidencia de la existencia de Dios. Estoy de acuerdo que, en principio, la existencia de un poder sobrenatural que responde a los que rezan podría demostrarse mediante un experimento bien diseñado que produjese un efecto notorio que no pudiera explicarse de forma naturalista. Eso no ha ocurrido.

T: Vale. Aunque incluso si la ausencia de evidencias convincentes fuera un hecho, esto no probaría la no-existencia de Dios.

A: Cierto. Pero yo pensaría que con los miles de millones de oraciones que han sido hechas durante miles de años, deberíamos ya contar con alguna evidencia de que funciona. Lo que parece una buena indicación de que la existencia de un Dios que responde a los que rezan es altamente improbable. Y, por supuesto, este hecho no dice nada acerca de un dios que no responda a lo que le rezan.

T: ¿Qué ocurre con los fenómenos psíquicos?. He leído que la existencia de la percepción extrasensorial (PES) está sólidamente confirmada. ¿No indica esto que la mente humana es algo más que un fenómeno puramente material del cerebro; que “fuerza espirituales” existen más allá de lo material?

A: Esa afirmación es incorrecta. La PES está lejos de haber sido confirmada. Como los estudios con la oración ya mencionados, ningún estudio de PES cumple los estándares de aceptación de un nuevo fenómeno que son convencionales en física y otras “ciencias duras”.

T: Pero los estudios de PES son publicados en revistas con arbitraje.

A: Sí, pero casi todas esas revistas son editadas por creyentes, y los árbitros que hacen la revisión son también creyentes (13). Muy pocos estudios de PES han sido publicados en revistas respetables que utilicen una más amplia selección de árbitros. Esos pocos estudios que se las han arreglado para llegar hasta las principales revistas científica como Nature han sido rebatidos en las mismas revistas (14).

T: ¿ Y qué ocurre con los resultados de Princeton en los que se ha demostrado que la mente afecta a los datos de salida de un generador de números aleatorios?. Tienen un valor p muy bajo. Y además han sido replicados (15).

A: Los resultados a los que te refieres jamás han sido replicados de manera independiente con el mismo nivel de efecto, que además es extremadamente pequeño. Ese mismo efecto a ese nivel pudiera ser producido de forma plausible por cualquier número de errores sistemáticos y los investigadores se niegan a corregir muchos defectos experimentales (16).

T: Dean Radin, en su libro The Conscious Universe (17), publica un meta-análisis de muchos experimentos con PES que demuestra que, aunque ninguno de ellos pudiera ser significativo, tomados en conjunto constituyen un cuerpo de datos que establece la realidad del fenómeno más allá de toda duda razonable.

A: Los meta-análisis son de poca confianza por su sensibilidad a la manera en que se hacen. Metes basura y sacas basura. Además, se ha encontrado que el método de meta-análisis de Radin es erróneo (18).

© 2002 Victor J. Stenger ([email protected])
© Traducido con permiso por Pedro J. Hernández ([email protected])
Documento original: How to answer theist argument. http://spot.colorado.edu/~vstenger/how.html

Notas y material para profundizar

1 Para detalles se puede consultar Nickell, Joe. Looking For A Miracle: Weeping Icons, Relics, Stigmata, Visions and Healing Cures (Prometheus Books: Buffalo, N.Y., 1993). http://www.amazon.com/exec/obidos/ISBN=0879758406/roberttoddcarrolA/
Se puede leer un artículo del mismo autor en http://www.infidels.org/library/modern/joe_nickell/miracles.html
Consultar también la entrada del diccionario escéptico http://www.skepdic.com/miracles.html

2 Matthews, Dale A.. Michael E. McCullough,David B. Larson, Harold G. Koenig, James P. Swyers, Mary Greenwold Milano 1998. "Religious Commitment and Health Status: A Review of the Research and Implications for Family Medicine." Archives of Family Medicine 7:118-124. Analizan la literatura al respecto y concluyen que "Una gran proporción de datos empíricos publicados sugieren que el compromiso religoso puede jugar un papel beneficioso en prevenir las enefermedades física y psíquicas, mejorando la manera en la que la gente hace frente a la enfermedad, y facilitando la recuperación”. Uno de los autores ha escrito un libro Koenig, Harold G. 1999. The Healing Power of Faith: Science Explores Medicine's Last Great Frontier. New York: Simon and Schuster. Courcey, Kevin 1999. "Religiosity and Health." The Scientific Review of Alternative Medicine. 3(2):70-6 ha mostrado cómo Koening y colaboradores seleccionan estudios favorables a su tesis.Un análisis más crítico de los mismo estudios ha sido realizado por Sloan, R.P., E. Bagiella, and T. Powell 1999. "Religion, Spirituality, and Medicine." Lancet 353 (9153):664-7 y Gundersen, Linda 2000. "Faith and Healing." Annals of Internal Medicine 132(2): 169-72. Ver http://www.skepdic.com/prayer.html

3 Asser Seth M. and Rita Swan 1998. "Child Fatalities From Religion-motivated Medical Neglect." Pediatrics 101(4): 625-629.

4 Comstock G.W., Partidge K.B. 1972. "Church Attendance and Health. Journal of Chronic Disease 225: 665-72.

5 Comstock G.W., Tonascia J.A. 1977. "Education and Mortality in Washington County,Maryland. Journal of Health and Social Behavior 18: 54-61.

6 El ejemplo es de Sloan, R.P., E. Bagiella, and T. Powell 1999. "Religion, Spirituality, and Medicine." Lancet 353 (9153):664-7

7 El pionero en este tipo de estudios fue curiosamente un primo de Darwin, Francis Galton en 1872 ("Statistical Inquiries into the Efficacy of Prayer." Fortnightly Review 12:125-35 http://www.mugu.com/galton/essays/efficacy-prayer.html ) no encontrando evidencia significativa, aunque la muestra era demasiado pequeña para extraer conclusiones significativas. Estudios más recientes y sus críticas pueden hallarse en http://www.skepdic.com/prayer.html

8 Walker, S., J.S. Tonigan, W.R. Miller, S. Corner, L. Kahlich." Intercessory Prayer in terh Treatment of Alcohol Abuse and Dependence." A Pilot Investigation. Altnerative Therapies in Health and Medicine 3(6):79-86.

9 Byrd, Randolph C, 1988. "Positive Therapeutic Effects of Intercessory Prayer in a Coronary Care Unit Population." Southern Medical Journal 81(7): 826-29. Benor, Daniel J. 1990. "Survey of Spiritual Healing Research." Complementary Medical Research 4(1): 9-33. Benor, Daniel J. 1993. Healing Research. Munich: Helix Verlag GmbH. Dossey, Larry 1993. Healing Words: The Power of Prayer and the Practice of Medicine. SanFrancisco: Harper. Harris, W.S., M. Gowda, J.W. Kolb, C.P. Strychacz, J.L. Vacek, P.G. Jones, A. Forker, J.H. O'Keefe, and B.D. McCallister 1999. A randomized, controlled trial of the effects of remote, intercessory prayer on outcomes in patients admitted to the coronary care unit. Archives of Internal Medicine 159:2273-78.

10 Una crítica detallada al trabajo de Byrd puede hallarse en Posner, Gary P. 1990. "God in the CCU?" Free Inquiry 10(2): 44-45 (http://www.infidels.org/library/modern/gary_posner/godccu.html ) y Tessman, Irwin and Jack Tessman 2000. "Efficacy of Prayer: A Critical Examination of Claims." Skeptical Inquirer 24(2):31-33. Humphrey. Nicolas 2000. The Power of Prayer." Skeptical Inquirer 24(3):61 (http://www.csicop.org/si/2000-05/prayer.html) ridiculiza el trabajo de Harris et al. Ver además Avalos. Hector 1997. "Can Science prove that Prayer Works? The Real Story Behind the Hype." Free Inquiry 17(3):27-31. Más información en http://www.skepdic.com/prayer.html . Ver también Victor J. Stenger The Epidemiología of Religion Skeptical Briefs, Vol 11, no. 3, September, 2001 (http://spot.colorado.edu/~vstenger/Briefs/Epidemiology.pdf)

11 Mayo Clin Proc 2001; 76: 1192-1198. Ver http://www.atheists.org/flash.line/prayer24.htm

12 Para una explicación detallada a nivel divulgativo del significado del “valor p” véase Victor J. Stenger. The Science of Prayer. Skeptical Briefs Vol. 11 No. 4 December 2001 (http://www.csicop.org/sb/2001-12/reality-check.html) . Higgs and Significance. Skeptical Briefs Vol. 11 No. 1 March 2001 (http://spot.colorado.edu/~vstenger/Briefs/Higgs.html). Para un desarrollo formal del contraste de hipótesis con ejemplos de estudios de Percecepción Extrasensorial, recomiendo los capítulos 4 y 5 de E.T. Jaynes PROBABILITY THEORY: THE LOGIC OF SCIENCE http://omega.albany.edu:8008/JaynesBook.html
Afortunadamente, parece que algunas revista dentro del mundo de la medicina están intentando mejorar los criterios estadísticos (http://www.newscientist.com/news/news.jsp?id=ns99992361)

13 Joseph Banks Rhine de la universidad de Duke por ejemplo creó su propia revista para publicar resultados que no publicaban revistas independientes (http://www.rhine.org). Curiosamente, ¡los árbitros nunca descartaban ni un solo artículo del propio Rhine!(ver Hansel, C.E.M. 1980. ESP and Parapsychology: A Critical Evaluation. Amherst, N.Y.:Prometheus Books. 1989. The Search for Psychic Power: ESP and Parapsychology Revisted. Amherst N.Y.: Prometheus Books. Stenger, V.J. 1990. Physics and Psychics: The Search for a World Beyond the Senses. Amherst,NY: Prometheus Books.). Otra publicación clásica que se edita de 1907 es Journal of the American Society for Psychical Research (http://www.aspr.com/jaspr.htm). Actualmente se puden encontrar publicaciones ajenas a la corriente principal de la investigación científica cuyos objetivos son permitir que estudios de tipo extraordinario y poco convencional tengan un medio de expresión. Un ejemplo es Journal of Scientific Exploration, una publicación de the Society for Scientific Exploration (http://www.scientificexploration.org/jse.html). En España tenemos el ejemplo de Cuadernos de Ufología dentro de La Fundación Anomalía (www.anomalia.org) en el tema OVNI.

14 Ejemplos de artículos publicados en Nature sobre fenómenos paranormales pueden verse en Hansen G.P. Journal of the Society for Psychical Research Vol. 51, No. 792, October 1982, pp. 343-367. http://www.tricksterbook.com/ArticlesOnline/Dowsing.htm.

15 Se refiere al experimento llevado a cabo por the Princeton Engineering Anomalies Research group (http://www.princeton.edu/~pear/) bajo la dirección de Robert G. Jahn. Jahn, R.G., B.J. Dunne, R.D. Nelson, Y.H. Dobbins, and G.J. Bradish 1997. "Correlations of Random Binary Sequences With Pre-Selected Operator Intention: A Review of a 12-year Program." Journal of Scientific Exploration 11(3):345-67.

16 Críticas exhautivas pueden hallarse en Alcock, J. E. 1988. "A Comprehensive Review of Major Empirical Studies in Parapsychology Involving Random Event Generators or Remote Viewing."Washington, D.C.: National Academy Press:99-102. Y Jefferys, W.H. 1990. Journal of Scientific Exploration 4(2):153-69. Los autores afirman sin embargo haber respondido a todas las críticas y que el efecto está ahí. Aún confiando en que esto fuera realmente así, sería necesaria la réplica de los resultados. Anteriores experimentos con generadores de números aleatorios como los realizados por Helmut Schmidt ( 1969. “Quantum Processes Predicted?” New Scientist 16 October:114-5.1992. J. Scientific Exploration 7:125-32. 1993. J. Parapsychol. 57:51) muestran un efecto cuantitativamente distinto, por lo que no pueden considerarse realmente réplicas del mismo resultado. Experimentos relacionados con la interacción mente-materia tampoco han mostrado resultados significativos (para un review, ver Freedman, Morris, Stanley Jeffers, and Karen Saeger 2001. "Intentionality, Random Processes, and Methodology." Pendiente de publicación en the Journal for Consciousness Studies), por lo que el PEAR, aún el caso de un resultado positivo, es un resultado básicamente aislado. Para más información ver la entrada del diccionario escéptico http://skepdic.com/pear.html

17 Dean Radin .1997. The Conscious Universe: The Scientific Truth of Psychic Phenomena. HarperEdge. http://www.psiresearch.org/book.html

18 En la sección de Book Reviews de la revista Nature, en el volumen 389 de Octubre de 1997, el estadístico I.J.Good denomina a los cálculos de Radin “una estimación a grosso modo” (http://members.cruzio.com/~quanta/review.html). La réplica de Good levantó un intercambio de réplicas y acusaciones que pueden verse en http://www.tcm.phy.cam.ac.uk/~bdj10/psi/doubtsregood.html. Curiosamente, Douglas Stokes, un estadístico simpatizante de la investigación en fenómenos psíquicos (Stokes, Douglas M. 1997. The Nature of Mind: Parapsychology and the Role of Consciousness in the Physical World. Jefferson, N.C. and London: McFarland) describió detalladamente el error de en el metaanálisis de Radin en The Skeptical Inquierer (Stokes, Douglas M. 2001. 'The Shrinking Filedrawer: On the Validity of Statistical Meta-Analysis in Parapsychology." Skeptical Inquirer 25(3): 22-5).