Michel de Notredame, realidad y leyenda

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Michel de Notredame, realidad y leyenda El 4 de mayo de 1555, se puso a la venta `Centurias', de Michel Nostradamus, en la librería de Macé Bonhomme de Lyon. Desde entonces, esta obra profética es famosa, aunque, paradójicamente, su autor es un gran desconocido JOSÉ LUIS CALVO BUEY ichel de Nostredame -nombre que después latinizó a Nostradamus- nació en Saint-Remy, en la Provenza francesa, el 14 de diciembre de 1503 y murió en Salon el 2 de julio de 1566. Perteneciente a una familia judeo-conversa acomodada, a imitación de su abuelo materno, decidió dedicarse a la medicina. Así que, en 1521, se matriculó en la Facultad de Montpellier, aunque, cinco años después, abandonó temporalmente sus estudios para dedicarse al cuidado de enfermos afectados por una gran epidemia de peste, no regresando a la universidad hasta 1529, cuando coincidió con el futuro escritor Rabelais. En 1531, se casó y, dos años más tarde, obtuvo el doctorado. La vida de Nostredame parecía discurrir por cauces tranquilos, pero, en 1534, sufrió una gran tragedia: su mujer y sus dos hijos fallecieron víctimas de la peste. El médico inició entonces una serie de frenéticas investigaciones sobre esta enfermedad: estudió las obras de Galeno y Paracelso, recorrió toda Francia en busca de información y desarrolló un remedio contra la peste a base de hierbas que experimentó en 1.546 en Aix durante una nueva epidemia. A partir de ese momento, su fama como médico creció hasta el punto de que le llamaban desde cualquier rincón del país. Volvió a casarse en 1547, esta vez con Anne Ponsard, con la que tuvo tres hijos. Publicó un recetario médico, Traité des confitures et fardements, en 1552 y, tres años después, las famosas Centurias. M 1560... Hasta finales del siglo XVII, se cuentan, al menos, dieciséis reimpresiones. Este entusiasmo inicial cesó en el siglo XVIII para resurgir con más fuerza en el XIX, cuando tienen gran éxito las ediciones comentadas -se consideran clásicas las de Laisné de 1816, Barestre de 1840 y Anatole Le Pelletier de 1867- y las populares entre las que se ha hecho tristemente célebre la de 1802 por los errores y falsificaciones que contiene. Por ejemplo: Los habitantes de las dos orillas del Sena En la estación que madura la uva Serán muertos a centenares y yugulados Y el vecino temerá por su vecino. Dentro de un siglo o dos se verá cosa extraña Disputas intestinas y trono derrocado Rey muerto, más digno de alabanza Que de expirar bajo el ancho machete. De Arcole y Lodi en país itálico En épocas futuras los gallos al águila rechazarán Tudescos húngaros lombardos ejército germánico Ante los galos vencedores bagajes doblarán. Las `Centurias' La primera edición de las Centurias -así denominadas por estar formadas por cien cuartetas- incluía un prólogo en forma de carta dirigida a su hijo menor, César, las tres primeras centurias y 53 cuartetas de la cuarta. En la edición de 1557, completó la cuarta centuria e incluyó la quinta, la sexta y 42 cuartetas de la séptima. Finalmente, en 1568, se añadieron póstumamente algunas cuartetas a la séptima centuria y la octava, novena y décima, así como una carta a Enrique II. El éxito del libro fue arrollador. Conocemos ediciones de 1556, 1557, 1558, 34 (Verano 1999) el escéptico Impresionantes predicciones de la Revolución Francesa, la ejecución de Luis XVI y el comienzo de las guerras napoleónicas... que buscaríamos en vano en las ediciones anteriores a 1802. Este anónimo émulo de Nostradamus, además de profetizar el pasado también quiso probar suerte como futurólogo: El negro que tendrá de todos los santos el nombre Conquistará la isla de Santo Domingo El blanco que acude al ruido de su fama Lo someterá a la gran República. Una clara referencia a la historia de Toussaints -literalmente, Todos los Santos- Louverture, héroe de la independencia de Haití. Para derrotarlo, se envió al gene- ral Leclerc con un ejército expedicionario. El autor de las cuartetas apostó por la derrota de los insurrectos... y perdió. En 1803, lo que quedaba de las tropas galas tuvo que regresar a Francia y los colonos fueron pasados a cuchillo. Extraña manera de estar sometidos a la gran República. Estas falsificaciones no eran nada nuevo. Ya en la época de Mazarino se habían introducido dos cuartetas laudatorias para el cardenal. Se ignora quién fue el pelota de turno. Pero estos añadidos espurios, si bien en su época cimentaron la fama de Nostradamus, no explican la popularidad de que goza hoy en día su obra. Mientras otros libros proféticos no sobrevivieron a su época y sólo son patrimonio de bibliófilos e historiadores -dudo que muchas personas hayan oído hablar de Las profecías de M. De Saint-Cesaire, obispo de Arles" o de La profecía de Orval-, las ediciones de las Centurias se multiplican, así como sus comentaristas, empeñados en dilucidar quién hace coincidir más cuartetas con cualquier hecho histórico -siempre a posteriori, claro está-, aunque para ello haya que tergiversar la Historia o la predicción. La palma en esta particular competición se la lleva Las maravillosas cuartetas de Nostradamus interpretadas por Colin de Larmor, abogado, doctor en ciencias herméticas, obra publicada en 1925. Más que interpretadas, las cuartetas son ejecutadas por Larmor, para quien si Nostradamus escribió Rapis, hay que entender que se refiere a París, le noir -el negro- se transforma por arte de birlibirloque en le roy -el rey-, Norlaris en Lorrains... Por este procedimiento, las páginas amarillas pueden metamorfosearse en un hermoso poema bucólico. Evidentemente, no podemos responsabilizar a Nostradamus de los excesos cometidos por editores sin escrúpulos y comentaristas con más entusiasmo que conocimiento. Así pues, una vez eliminada la morralla acumulada en torno a las Centurias ya podemos plantearnos la pregunta fundamental: ¿Nostradamus predijo el futuro o no? palabras inventadas como pempotam-, el desorden interno de la obra -las cuartetas no guardan ningún orden pre-establecido, nadie sabe qué cuarteta va después y antes de otra-, y, en especial se le acusó de que las supuestas profecías no profetizaban nada en concreto. Además, uno de los aspectos que más nos sorprenden hoy en día, el que estén redactadas en verso, no suponía ninguna novedad en su época. Ya Rabelais -que, como ya hemos dicho, compartió facultad con Nostradamus- se burló en su Gargantúa de las predicciones rimadas, incluyendo en la obra una de ellas que es interpretada de manera diferente por dos de los personajes. Veamos un ejemplo: Antes del conflicto el grande caerá, El grande ha muerto, muerto, demasiado súbita y lamentablemente, Nave imperfecta la mayor parte nadará Detrás del río de sangre la tierra tinta. (Cuarteta 42, Centuria 2)1 Esta cuarteta se ha interpretado como presagio de la toma de La Rochelle en 1628, de la toma de la bolsa alemana de Nantes en 1944, de la caída de Dunkerke en 1940, del asedio de Tolón por Bonaparte... La falta de referencias geográficas y temporales concretas -especialmente, de las segundas- es una constante en la obra de Nostradamus. No llegan a la decena las cuartetas fechadas; pero estas pocas permiten asegurar que el futurólogo se equivoca. Los errores ...que desde el presente en que esto escribo [la carta está fechada el 1 de marzo de 1.555] antes de ciento setenta y siete años, tres meses y once días, por pestilencia, larga hambruna y guerras y más aún por las inundaciones, el mundo entre este momento y el término prefijado, antes y ahora, por numerosas veces, será disminuido y quedará tan poca población que no se encontrará quien quiera cultivar los campos. (Carta a su hijo César Nostradamus.)2 ¿Se registró entre 1555 y 1732 el descenso en la población mundial que Nostradamus profetizó? La respuesta es un no rotundo. La población aumentó hasta el pun1 La polémica Desde un primer momento, se planteó la cuestión de si Nostradamus fue un profeta o un estafador. En 1558, se publicó Declaración de los errores, ignorancias y sediciones de Michel Nostradamus; en 1.560, Desmentidos a las falsas y abusivas profecías de Nostradamus, y, en esa misma época, circularon cientos de panfletos ridiculizándole. Incluso alguno de sus antiguos conocidos le volvió la espalda, como fue el caso de Julio César Scalígero, quien le tachó de inmundo tunante y charlatán malévolo. ¿Cuáles fueron las causas para esta crítica? Pues, curiosamente, las mismas que manejamos hoy. Se le reprochó la oscuridad del lenguaje -las cuartetas están redactadas en una confusa jerigonza mezcla de provenzal, francés, latín y griego, salpicada de Avant conflict la grand tumbera,/ Le grand à mort, mort, trop subite et plainte,/ Nay miparfaict la plus part nagera, Aupres du fleuue de sang la terre teinte. ...que de present que cecy i´escrits cuât cent septante sept ans trois mois unze iour par pestilence, longue famine, et guerres et plus par les inondations le monde entre cy et ce terme prefix, auant et apres par plusieurs fois, sera diminué, et si peu de monde sera, que l´on ne trouvera qui vueille prendre les champs. (Ad Caesarem Nostradamus filium.) 2 el escéptico (Verano 1999) 35 to de que algunos años después de la conclusión de ese plazo -en 1798, concretamente-, Malthus expresó el temor de que la humanidad se viera abocada a no poder alimentar a todos sus miembros. Mucho antes tales intrigas Los de Oriente por la virtud lunar: El año mil setecientos harán grandes cambios, Subyugando casi el rincón Aquilinario. (Cuarteta 49, Centuria 1)3 ricos; pero no es la profecía la que precede al acontecimiento, son los lectores de Nostradamus los que asignan los versos a un hecho pasado -para ellos- y, por consiguiente, ya conocido. Dado que el augurio no contiene ninguna referencia espaciotemporal, ¿cómo sabemos que Nostradamus no quiso predecir la (inexistente) conquista por los árabes de Granada en 1889? Otro tanto puede decirse de la famosa cuarteta napoleónica: Un Emperador nacerá cerca de Italia, Que el Imperio será vendido muy caro: Dirán con que gentes se reúne, Que se le encontrará menos príncipe que carnicero. (Cuarteta 60, Centuria 1)5 El Aquilón es el viento que sopla del Norte. Por lo tanto, podemos pensar que esta predicción se refiere a esa zona. ¿Sucedió allí algún acontecimiento histórico que implicara también a pueblos orientales? Sí. En la batalla de Narva, se enfrentaron los ejércitos sueco y ruso. ¿Estos últimos subyugaron el rincón Aquilonario? Pues, más bien, no... Fueron completamente derrotados por los suecos, que, evidentemente, no habían leído a Nostradamus para saber que debían perder la batalla. El tercer clima bajo Aries comprendido El año mil setecientos veintisiete en Octubre El rey de Persia por los de Egipto capturado Conflicto muerte, pérdida: a la cruz gran oprobio. (Cuarteta 77, Centuria 3)4 ¿Cómo podemos saber que estos versos no predicen, en realidad, el nacimiento en Niza del emperador Canuto I de Suiza? Parece que esto es un disparate, pero sólo porque sabemos, a posteriori, que Napoleón I existió mientras que Canuto I de Suiza es una invención. Son profecías de lo sé cuando lo he visto. Ésa es la trampa que ocultan las profecías de este grupo. Las razones aducidas por los comentaristas de Nostradamus para las profecías de la segunda categoría van de lo trágico a lo cómico. Veamos un ejemplo que nos atañe, la predicción de la Guerra Civil española: De castillo Franco saldrá la asamblea, El embajador no grato hará cisma: Los de Ribiere estarán en la lucha, Y en el gran abismo han denegado la entrada. (Cuarteta 16, Centuria 9)6 Vale, en octubre de 1727, el rey de Persia fue capturado por el de Egipto y nadie se enteró. ¡Estos historiadores...! Podríamos seguir analizando las demás cuartetas fechadas (Cuarteta 2, Centuria, 6; Cuarteta 54, Centuria, 6; Cuarteta 71, Centuria 8, Cuarteta 91, Centuria, 10), pero el resultado sería siempre el mismo: no existe correspondencia entre la profecía y los hechos históricos. Los supuestos aciertos ¿Nostradamus nunca acertó en sus predicciones? ¿Por qué entonces hay listas de profecías cumplidas? Dentro de éstas podemos establecer dos categorías, las cuartetas que son lo bastante vagas como para poder relacionarlas con algún acontecimiento histórico y las que se hacen cuadrar a martillazos Dentro del primer grupo, ya hemos visto la cuarteta que comienza: Antes del conflicto un gran muro caerá.... Hemos dicho que podía atribuirse a varios hechos histó3 Franco y de Ribiere juntos en una cuarteta, ¿puede haber otra explicación? La hay. La traducción -hemos empleado la que utilizan los defensores de esta profecía- es incorrecta. La traducción correcta sería: De castel Franco saldrá la asamblea.... Porque la palabra castel no es francesa -cuando Nostradamus habla de castillo utiliza la palabra francesa chateau, como en la Cuarteta 93, Centuria 2-, sino italiana. ¿Por qué ese italianismo? Sencillamente, porque castel Franco es un lugar del norte de Italia, una fortaleza de gran importancia estratégica que, en 1861, se convirtió en municipio con el nombre de Castel Franco dell´Emilia y que, desde 1929, pasó a denominarse Castelfranco Emilia, nombre que aún hoy en día conserva. Como 5 Vn Empereur naistra pres d´Italie/Qui à l´Empire sera vendu bien cher:/Diront auec quels gens il se rabie,/Qu´on trouuera moins prince que boucher. 6 De castel Franco sortira l´assemblee,/ L´ambassadeur non plaisant fera scisme:/ Ceux de Ribiere seront en la meslee,/ Et au grand goulfre desnie ont l´entree. Baucoup avant telles menees/Ceux d´Orient par la vertu lunaire:/L´an mil sept cens feront grands emmenees,/Subiungant presques le coing Aquilonaire. 4 Le tiers climat sous Aries comprins/L´an mil sept cens vingt et sept en Octobre,/Le roy de Perse par d´Egypte prins/Conflict mort, peste: à la croux grand opprobre. 36 (Verano 1999) el escéptico NASA podemos ver, esta predicción nada tiene que ver con España, y sí con Italia. Nostradamus y el fin del mundo Con mucha irresponsabilidad y un profundo desconocimiento de la obra de Nostradamus -En cuanto a las profecías las he oscurecido voluntariamente un poco por la manera en que las he ordenado: constituyen un perpetuo vaticinio de aquí al año 3797, declara el propio autor en la carta a su hijo César-, algunos agoreros de vía estrecha se lanzaron a pronosticar el fin del mundo para el pasado 11 de agosto. Llegaron a esta conclusión por la combinación de dos cuartetas: Cuando la falta del sol sea sobre el pleno día el monstruo será visto: De otra manera se le interpretará, La carestía no importa, nadie lo habrá previsto. (Cuarteta 34, Centura 3)7 En el mes siete del año mil novecientos noventa y nueve, Del cielo vendrá un gran rey de terror: Resucitar el gran Rey de Angolmois, Antes después Marte reinar por dicha. (Cuarteta 72, Centuria 10)8 7 Obviamente, el eclipse del 11 de agosto ya ha pasado y el fin del mundo debe haber quedado aparcado para mejor ocasión. O eso o el Apocalipsis ya ha sucedido y ninguno nos hemos enterado. Vigencia actual de las `Centurias' ¿Son, pues, las famosas Centurias de Michel de Notredame una obra estéril condenada al olvido? Espero que no. Si bien son inútiles como profecía, poseen otros valores por los que es recomendable su lectura. Los escritos augurales son un magnífico documento sobre el tiempo en que fueron redactados. Nada nos dicen sobre el futuro pero sí y mucho -para quien sepa leerlos- sobre la sociedad en la que surgieron. Nos revelan los anhelos y los terrores de aquellas gentes. Las continúas alusiones de Nostradamus a la peste nos dicen bien a las claras lo que representaba esta enfermedad en aquellos años, la figura del gran rey que unirá y pacificará el mundo es un reflejo de la esperanza de una Europa desgarrada por las guerras intestinas. Junto al valor histórico, las Centurias poseen un gran valor literario. La influencia de Rabelais planea sobre la obra de Nostradamus. El lenguaje voluntariamente oscurecido, las palabras inventadas, la búsqueda de sonoridades insospechadas, la desmesura, el conflicto entre orden y desorden... nos recuerdan el Gargantúa o el Pantagruel. Como dice Bechtel: Por esto es preciso también leerlo sin preocuparse demasiado de lo que es verdadero o falso, para placer del oído y por la belleza de la poesía. Quand le deffaut du Soleil lors sera/ Sur le plein iour le monstre sera veu:/ Tout autrement on l´interpretera,/ Cherté n´a garde nul n´y aura pourueu. 8 L´an mil neuf cens nonante neuf sept mois,/ Du ciel viendra vn grand Roy d´effrayeur:/ Resusciter le grand Roy d´Angolmois/ Auant apres Mars regner par bon-heur. el escéptico (Verano 1999) 37

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