Blog de El Escéptico Digital

OFENSIVA LAICA CONTRA LA CLASE DE RELIGIÓN

El Escéptico Digital Sáb, 01/10/2011 - 18:41
Edición 2011 - Número 250

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Esther Armora

(Noticia publicada originalmente en el diario ABC)

La asignatura de religión católica (de oferta obligatoria para los centros y de carácter voluntario para el alumnado) resiste en las aulas españolas pese al acoso laicista. En los últimos diez años, más de medio millón de alumnos han dejado de cursar la materia en España, lo que preocupa a las autoridades eclesiásticas, que en más de una ocasión han mostrado su malestar por la pérdida progresiva de peso de la asignatura en el currículo educativo. Sectores católicos atribuyen esta situación a una campaña de desprestigio contra la materia por parte de grupos laicistas y «al descenso de espíritu religioso de los padres que ceden a las presiones de sus hijos».

Los últimos datos del Ministerio de Educación y Ciencia, consultados por este diario, dan fe de esta sangría de alumnado. Según las mencionadas estadísticas, la demanda de religión católica en las etapas de educación básica (Infantil, Primaria y Secundaria) ha descendido en más de 500.000 estudiantes en los últimos diez años, un total de 158.483 en los colegios y 344.668 en los institutos.

El informe ministerial revela que el 75,5 por ciento de los 2.665.161 estudiantes españoles matriculados en Primaria (niños de entre 6 y 12 años) en el curso 2008-2009 —el último del que se tienen estadísticas oficiales—, y el 55,3 por ciento de los 1.813.572 alumnos de Educación Secundaria Obligatoria (ESO) estaban inscritos en la asignatura. Diez años antes, cursaba religión el 84,7 por ciento de los 2.562.785 alumnos de Primaria y el 71,3 por ciento de los 1.890.004 de ESO. Así, en virtud de los números, la asignatura ha perdido en diez años un 7,3 por ciento de estudiantes en los colegios y hasta un 25,5 por ciento en los institutos.

La Comunidad en la que la asignatura es menos aceptada es, con diferencia, Cataluña, donde hace dos cursos sólo un tercio del alumnado estudiaba religión. Ahora, según recientes estadísticas de la consejería de Enseñanza, la situación ha ido a más y sólo uno de cada diez alumnos la marca en su currículo básico. En Melilla, donde la materia tiene también muy poca presencia escolar, solo un 25% del alumnado de los centros públicos la elige. Por contra, en Extremadura, Andalucía y Cantabria cursan la materia entre nueve y ocho alumnos de cada diez.

Los casos de Cataluña y el País Vasco (sólo la elige el 35,5 por ciento del alumnado de Primaria y el 21,7 por ciento de ESO) han sembrado preocupación entre los defensores de la educación religiosa en la enseñanza básica. Una de las voces más beligerantes ha sido la del obispo de San Sebastián, monseñor José Ignacio Munilla, quien denuncia que desde hace años hay una campaña para desprestigiar la asignatura. «No es justo lo que ocurre con religión. Está padeciendo una agresiva estrategia de acoso y derribo», afirmó el prelado en declaraciones recientes.

Campaña de desprestigio

«Se empieza por poner palitos en las ruedas al estatus de la asignatura (evaluable o no evaluable; troncal o secundaria; con asignatura alternativa o sin alternativa; en horario escolar o extraescolar; etc...); se sigue por reivindicar su exclusión del sistema público de enseñanza, en nombre de un malentendido concepto de “escuela laica”; y se terminará por forzar su salida del curriculum», añadió.

Monseñor Munilla defiende la clase de religión asegurando que es un derecho y no un privilegio y advierte de que «algunos católicos pueden estar arrastrando una especie de complejo, como si hubieran aceptado que es una reminiscencia del antiguo régimen en esta sociedad democrática». La asignatura está regulada en una orden del Ministerio del 3 de julio de 2007, por la que el Gobierno garantiza a los estudiantes de Infantil, Primaria y Secundaria que lo soliciten el derecho a recibir esta asignatura.

URL: http://www.abc.es/20110829/sociedad/abcp-ofensiva-laica-contra-clase-201...

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LOS ALREDEDORES DE CHERNÓBIL NUNCA SERÁN APTOS PARA EL SER HUMANO

El Escéptico Digital Sáb, 01/10/2011 - 18:39
Edición 2011 - Número 250

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Pilar Bonet

(Noticia publicada originalmente en el diario El País)

La energía atómica es peligrosa y su explotación está plagada de incertidumbres, según las intervenciones realizadas este jueves en una conferencia internacional con motivo del 25 aniversario de Chernóbil. No obstante, ninguno de los ponentes en el pleno del evento, celebrado en Kiev, puso en cuestión el futuro de la energía nuclear, pese a las graves secuelas del accidente en aquella central nuclear, el peor en la historia del átomo civil. Superar esas secuelas llevará siglos.

A raíz del aniversario, Ucrania difundió un nuevo atlas actualizado de las zonas contaminadas por las fugas radioactivas de Chernóbil tras la explosión en el cuarto reactor en la madrugada del 26 de abril de 1986. Este valioso documento registra una intensa contaminación del suelo en torno a Chernóbil con cesio-137, estroncio-90, y plutonio 238, 239 y 240, y pronostica también el nivel de contaminación con americio para el año 2056. En esa fecha precisamente la concentración de americio-241 "alcanzará su máximo valor", a consecuencia de la desintegración del plutonio-241, señala el atlas.

La zona de exclusión y la zona de total reasentamiento en torno a Chernóbil "nunca" serán aptas para vivir en ellas, según Mykola Proskura, vicejefe del departamento encargado de administrar los territorios contaminados. Proskura aclaró que el territorio en cuestión tiene un total de 2600 kilómetros y "en el mejor de los casos se podrá reducir a 2000 kilómetros cuadrados, aunque eso será en el futuro lejano". El funcionario precisó que "entre 1500 y 2000 kilometros cuadrados nunca serán aptos para vivir" porque "hay isótopos radiactivos con un periodo de desintegración de 24.000 años y debido al cesio y al estroncio habrá que esperar por lo menos 300 años". La zona puede tener un uso limitado para la economía, opinó, mediante "alguna explotación limpia y que exija poco personal, como la producción de energía eólica". El atlas divulgado se limita al territorio de Ucrania y no da datos ni de Bielorrusia ni de Rusia, los otros Estados que, como parte de la URSS, fueron especialmente afectados por la catástrofe.

Pese al carácter común de la desgracia, desde la desintegración de la URSS en 1991, los tres países eslavos tienen sus propios enfoques y registros de afectados. La fragmentación afecta negativamente las investigaciones sobre las consecuencias del accidente, en opinión de fuentes médicas occidentales asistentes a la conferencia. Bielorrusia y Rusia están formando de nuevo un registro común, pero Ucrania tiene poco interés en participar en la empresa. "Kiev tiende a exagerar sus datos; Minsk a minimizarlos y a hacer como si todo estuviera superado, y unos y otros defienden la financiación de proyectos fragmentarios y sin establecer un riguroso orden de prioridades de interés común global", afirmaban las fuentes. Ucrania y Bielorrusia dedican a Chernóbil del orden del 6% de su presupuesto estatal anual, según Jerzy Osiatynski, del Organismo Internacional de Energía Atómica.

Existe una "evidencia clara" del aumento del número de cáncer de tiroides por exposición infantil a la radiación de yodo 131, según Ausrele Kesminiene, de la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer, dependiente de la Organización Mundial de la Salud. Kesminiene explicó que existen también pruebas de un aumento de casos de leucemia por exposición en el útero materno y un aumento de casos de cáncer de mama. La científica, sin embargo, se negó a relacionar estos aumentos con el accidente y a sacar conclusiones cuantitativas sobre el impacto concreto en la salud de la población afectada. "Hay que ver cómo protegerse, ya que el desarrollo de la energía nuclear continuará", dijo.

Los estudios científicos, que ahora responden a un "caótico sistema de financiación", deben concentrarse en los datos realmente importantes. "Hay estudios que plantean más preguntas que respuestas. No podemos darnos estos lujos. Debemos pensar que nuestros recursos son limitados. Chernóbil no es un caso particular, sino un tema de salud pública y debe haber un mecanismo específico para investigarlo", dijo Kesminiene. En su opinión, la UE debería tomar la iniciativa de coordinar investigaciones tales como una supervisión de por vida de un contingente de liquidadores.

"No podría contestar a la pregunta sobre cuanta gente ha muerto a causa de Chernóbil, porque todas las cifras son estimaciones y están basadas en datos diferentes", señaló Kesminiene. "Además, no hay que separar la radiación de otros factores, como el stress, la calidad alimenticia, las poblaciones obligadas a abandonar sus hogares. Por todo ello es posible decir que la salud de millones de personas ha sufrido a causa de Chernóbil", dijo. La científica lamentó la falta de cooperación de Bielorrusia en estudios conjuntos. Un proyecto de la UE sobre la incidencia del accidente en el aumento del número de cánceres de mama no pudo llegar a realizarse, porque Minsk prohibió la exportación de muestras biológicas, explicó.

Viacheslav Shestopálov, director de un centro científico y de ingeniería, manifestó que las dosis de baja radiación deterioran la elasticidad de los nervios y la memoria y señaló que los animales residentes en Chernóbil no están a salvo de las mutaciones. Afirmó también que las golondrinas de la zona de Chernóbil tienen 28% de posibilidades de llegar a la próxima estación, mientras que las golondrinas de zonas no contaminadas tienen un 40% y las de España, un 45%.La nube radioactiva de Chernóbil se extendió por toda Europa incluido el sur de Francia, pero se paró en los Pirineos y no llegó a afectar el territorio español.

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EDUARD RODRÍGUEZ FARRÉ: "FUKUSHIMA PUEDE CONTAMINAR NUESTRA ALIMENTACIÓN"

El Escéptico Digital Sáb, 01/10/2011 - 18:35

Cristina Mont

(Entrevista publicada originalmente en el diario La Vanguardia)

El radiobiólogo del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) Eduard Rodríguez Farré asegura que de momento en España no debemos preocuparnos por la radiación que llega desde el aire. El problema, según Rodríguez Farré, lo tendremos con el pescado por la radiación que se está expandiendo por el mar, las migraciones de los peces y la movilidad de los pesqueros españoles. Conozcamos más de cerca los peligros reales que Fukushima implicará para el otro lado del planeta.

¿Cómo nos puede afectar aquí el desastre de Fukushima?
Aquí lo que llega de la atmósfera es muy poco. Lo que no sabemos es cómo evolucionará porque sigue emitiendo radioactividad y son cuatro reactores. Desde el punto de vista cuantitativo puede ser más importante que Chernóbil. Aún así, hoy por hoy aquí no debemos preocuparnos por el aire. El problema está en toda la cantidad enorme de radioactividad que se está vertiendo en el mar, aquí hay isótopos de todo tipo, cesio 137, estroncio 90, plutonio y muchos otros que a nosotros nos pueden llegar a través de la cadena alimenticia.

¿Por qué habla de los distintos isótopos que contiene la radioactividad?
Los tecnólogos cuando hablan de radioactividad y exposición hablan de los milisieverts, pero la cuestión que científicamente es importante desde el punto de vista de la salud es la naturaleza de cada radioelemento, qué pasa con ellos y el tipo de emisión que hay. En la fisión del uranio hay muchos, se forman docenas de sustancias radioactivas, pero las que más nos importan son las que tienen afinidad biológica que son, fundamentalmente, el yodo 131, el cesio 137, el estroncio 90 y el plutonio. Todos son isótopos que no existen en la naturaleza, están creados a partir de la fisión del uranio 135. Entre estos tenemos que los isótopos que se comportan de forma similar a otros elementos necesarios biológicamente son los más peligrosos.

¿Por qué son peligrosos para la salud?
Porque sustituyen a los elementos reales que necesita el cuerpo. Por ejemplo, el cesio 137 es muy similar al potasio, que es un elemento esencial en nuestro organismo. Tenemos potasio en casi todos los músculos, las neuronas, en todos lados, y esto está irradiando desde el interior de las células. Esta es la gran disputa con los tecnólogos, la irradiación probabilística. Si se te pone un átomo o una cantidad de esta sustancia dentro de una célula, la radioactividad desde fuera no la verás porque es radiación beta, muy poco penetrante. Tú comes el alimento y la sustancia se te queda en el cuerpo e irradia la célula desde dentro. Esta energía ioniza los elementos de la célula, sobre todo el agua, que se convierte en agua oxigenada y todos hemos visto las burbujitas que hace cuando la ponemos en una herida. Ioniza también muchas otras moléculas haciendo radicales libres y esto junto con la radiación si el electrón te toca el ADN en un punto determinado dependerá del azar el efecto que tendrá.

¿Cuáles pueden ser las consecuencias?
Si el punto del ADN es un punto secundario no pasa nada, pero si te toca un punto muy crítico te puede matar la célula. Tampoco pasa nada si una se muere. Pero como te toque un gen que regula tumores o que es supresor de tumores o que está actuando sobre la inmunidad o sobre el desarrollo en el caso de un feto o un niño, puede tener una serie de manifestaciones determinadas o acabar con tumores. Además no se puede detectar. Las imágenes que vemos de Japón en que detectan la radiación de la gente con contadores es sólo para lo que se queda en la piel, lo que ya está en las células no se puede detectar así. Sólo se pueden detectar por las cantidades que se eliminan vía la orina o intestinal. No es sólo pasar el aparato.

¿Cómo nos llega aquí esta contaminación por alimentos?
Yo creía que las exportaciones alimenticias de Japón eran pocas, pero resulta que exportan 3.000 millones de euros en comida al año. Pero el problema no es lo que exporta Japón, sino que lo que se está vertiendo en el mar se incorpora en las llamadas cadenas tróficas largas. En tierra son cadenas tróficas cortas y se quedan en el mismo territorio, como el cesio en el agua de Tokio, si no tenemos en cuenta las exportaciones. Las cadenas largas marinas empiezan en el agua, las moléculas contaminadas del agua pasan al plancton, del plancton pueden pasar a los invertebrados, de los invertebrados pueden pasar a los vertebrados, de los vertebrados a los vertebrados carnívoros. Además las cantidades se magnifican porque estos seres las van acumulando y lo concentran. Los peces grandes como el atún o el pez espada concentran cantidades muy grandes de estos contaminantes. Encima muchos de ellos son migratorios y no sabes nunca dónde han estado.

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FUKUSHIMA ALCANZA EL MÁXIMO NIVEL EN LA ESCALA INES

El Escéptico Digital Sáb, 01/10/2011 - 18:33
Edición 2011 - Número 250

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María Sevillano (Noticia publicada originalmente en el Diario Público) Tras 30 días de trabajo y tensión, la Agencia de Seguridad Nuclear de Japón ha decidido elevar a 7 la gravedad del accidente nuclear de la central de Fukushima, alcanzando el máximo valor en la Escala Internacional Nuclear y de Sucesos Radiológicos (INES) del Organismo Internacional para la Energía Atómica (OIEA). Ahora, el incidente nuclear provocado por el terremoto y posterior tsunami del 11 de marzo tiene la misma categoría que el accidente de Chernóbil (Ucrania), de 1986, reservado para accidentes graves con liberación al exterior de materiales radiactivos con amplios efectos en la salud y el medio ambiente que requieren de la aplicación de medidas paliativas prolongadas. Durante este tiempo, según ha explicado la Agencia, los reactores dañados por el tsunami han liberado grandes cantidades de sustancias radiactivas al aire hasta corresponderse con el nivel 7 de la escala INES, que se utiliza para "comunicar al público de manera rápida y coherente la importancia desde el punto de vista de la seguridad de sucesos asociados a las fuentes de radiación", según ha explicado el Organismo Internacional de Energía Atómica. Las consecuencias de los sucesos nucleares y radiológicos son medidas según el impacto que tienen en tres áreas: sobre las personas y el medio ambiente, barreras y controles radiológicos (impacto en instalaciones) y defensa en profundidad (no afecta al primer área sino a lo que ocurre si el conjunto de medidas diseñadas para prevenir accidentes falla). Los índices de gravedad se gradúan del 0 al 7, siendo el valor más bajo para incidentes que no son significativos para la seguridad y 7 el más alto, para accidentes graves. Incialmente, el escape nuclear de Fukushima fue catalogado como de nivel 4, aplicable a accidentes con consecuencias de alcance local por una liberación menor de materiales radiactivos. Según explica el INES, conlleva al menos una muerte por radiación, se produce una fusión de combustible o se liberan cantidades considerables de radiación dentro de la instalación, pero no suelen ser necesarias las contramedidas, salvo los controles locales de alimentos. Japón ya había vivido un accidente a este nivel en 1999, en Tokaimura, al igual que Francia en 1980 en Sant Laurent des Eaux. Siete dias después el escape avanzó en la escala y alcanzó el nivel 5, correspondiente a accidente con consecuencias de mayor alcance, cuando se produce una liberación limitada de materiales radiactivos al exterior o se registran varias muertes por radiación, y también si el reactor sufre daños graves (como fue el caso de Fukushima) o si produce una liberación de grandes cantidades de materiales radiactivos dentro de la instalación. Este caso sí suele requerir la aplicación de contramedidas. También se habían producido dos sucesos de grado 5: los accidentes de las centrales de Windscale-Sellafield en Liverpool (Reino Unido), en 1957, y Three Mile Island, en Harrisburg, Pensilvania (EEUU), en 1979. Y este martes, la gravedad del incidente de Fukushima ha alcanzado el máximo nivel (7), el de mayor gravedad, después de que se haya producido la liberación al exterior de materiales radiactivos con nocivas repercusiones para el entorno. Como ya ha empezado a ocurrir, será necesaria la aplicación de medidas paliativas prolongadas durante un tiempo indefinido. Fukushima, sólo al 10% de Chernóbil Hasta el momento, Chernóbil era el único incidente de la historia registrado en el nivel 7, el accidente más grave conocido que había marcado el techo de la escala, que podría elevar, al igual que sucede en la escala de magnitud de los terremotos, el número de niveles si un incidente mayor requiriera otra calificación. Por el momento, el puesto ahora lo comparte con Fukushima. Sin embargo, la Agencia ha querido separar ambos hechos y ha recordado que las emisiones radiactivas de la central de Fukushima son un 10% de las que se liberaron durante el accidente de Chernóbil, que se produjo cuando el reactor operaba a máxima capacidad, mientras en Japón las operaciones se habían detenido a causa del terremoto. El portavoz de la Agencia de Seguridad Nuclear, Hidehiko Nishiyama, ha dicho que, a diferencia de Chernóbil, en Fukushima el nivel de radiación, pese a ser alto, permite que los operarios trabajen en las instalaciones para estabilizar las cuatro unidades más dañadas. Además, ha insistido en las diferencias al explicar que, mientras que en Chernóbil explotó el núcleo del reactor, en Fukushima las detonaciones de hidrógeno afectaron al edificio externo de las unidades. El aumento de la gravedad del accidente en la escala internacional está basado en los cálculos provisionales de la agencia nuclear japonesa, que ha detectado altas concentraciones de cesio y yodo radiactivo en la zona. Según Nishiyama, las emisiones de yodo 131 desde el inicio de la crisis superan los 10.000 terabecquerel, por debajo de los cientos de miles de terabecquerel que se emitieron en Chernóbil (Ucrania). Ayer lunes, el Gobierno decidió, además, que ampliará las zonas de evacuación a otras zonas fuera del perímetro de veinte kilómetros desde la central, entre ellas el pueblo de Iitate, a cuarenta kilómetros de distancia. URL: http://www.publico.es/internacional/370855/fukushima-alcanza-el-maximo-n...

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CONSUMO PROHÍBE LA PUBLICIDAD DE LAS BOLAS PARA LAVAR SIN DETERGENTE

El Escéptico Digital Sáb, 01/10/2011 - 18:30
Edición 2011 - Número 250

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Carmen Garde

(Noticia publicada originalmente en el Diario de Navarra)

Las ferreterías, droguerías, bazares o grandes superficies que comercializan las famosas "ecobolas" de lavar sin detergente deberán retirar cualquier publicidad que aparezca en el envase y que aluda a propiedades como que lavan sin detergente, que desinfectan o que blanquean, entre otros aspectos. "Las bolas se podrán seguir vendiendo, pero sin publicidad. Si alguien quiere comprarlas que las compre, pero que sepa que las cualidades que se anuncian no son ciertas. Tendrán que tachar o poner pegatinas en esos textos si quieren exhibirlas al público", afirma la directora del Servicio de Consumo, Blanca Berruete Cilveti. Su equipo se encargó ayer de comunicar la prohibición a los comercios, para lo que pidió colaboración a la Federación Navarra de Comercios y a la Cámara Navarra de Comercio.

Entre 6 y 40 euros

La decisión se ha adoptado después de un proceso que se inició a principios de año. Entonces técnicos de Consumo tomaron cinco muestras de estas "ecobolas" en diferentes establecimientos de Pamplona y se enviaron a analizar al Centro de Investigación y Control de la Calidad (CICC), un laboratorio dependiente del Instituto Nacional de Consumo (INC). En concreto, se han examinado bolas de las marcas Irisana (39,50 euros), Ecoball (9,05 euros), Mazzel Mondex (5,96 euros), Biowashball (27,89 euros) y Ecogenie ball (15,61 euros). Además de las enviadas desde Navarra, el laboratorio ha examinado "ecobolas" de otras marcas con un mismo fin: averiguar si es cierto que pueden lavar sin detergente.

El resultado no puede ser más diáfano. "La eficacia detergente de todas las ecobolas es similar a la de un lavado solo con agua y, por tanto, no comparable con la de los detergentes". Por tanto, según el estudio, el resultado de hacer la colada con agua y con una "ecobola" es exactamente el mismo.

El informe también echa por tierra otras alegaciones o argumentos que utilizan este tipo de producto, como por ejemplo que "desinfecta", "elimina moho" y "destruye gérmenes y bacterias". Blanca Berruete señala que son propiedades que no se cumplen. "Tampoco blanquean porque debería contener algún elemento blanqueante y no es así", agrega la directora, quien explica que el estudio ha aplicado la norma UNE-55-800-85.

El estudio va más allá y denuncia que en algunos casos el etiquetado de los envases y de las instrucciones de las bolas no es correcto, "ya que ni tan siquiera figura en español".
La sanción puede alcanzar los 3.000 euros

La decisión del Servicio de Consumo prohibirá que en los envases de algunas de estas bolas se lean explicaciones como ésta: "La radiación infrarroja y los iones negativos producidos por las cerámicas contenidas transforman la estructura molecular del agua favoreciendo la eliminación de los efectos contaminantes". Tampoco se podrá apelar al ahorro. "Ahorro en detergente de más de 400 euros" ni a otros argumentos como "previene la electricidad estática", "suaviza la ropa y acaba con los malos olores", "excelente desinfección incluso con agua fría", "evita alergias en la piel", etc.

La directora de Consumo, Blanca Berruete, explica que su departamento ha actuado de oficio, sin denuncia previa de algún consumidor afectado. "La única colaboración que hemos tenido ha sido la del Defensor del Pueblo de Navarra, quien nos avisó de ciertos anuncios".

Consumo dará "unos días" a los comercios para que cumplan con esta medida y eliminen la publicidad de las bolas. "En unos dos o tres días si vemos que no se cumple, entonces se abrirán expedientes", añade Berruete. En caso de que un establecimiento continuara comercializando bolas bajo enunciados de publicidad engañosa podría ser multado con hasta 3.000 euros según la Ley Foral 7/ 2006.

URL: http://www.diariodenavarra.es/noticias/navarra/mas_navarra/consumo_prohi...

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