ARP-SAPC
HAITÍ Y LOS DIOSES
EL ESCÉPTICO DIGITAL
Edición 2010 - Número 9 (235) - 14 de febrero de 2010
Javier Armentia Fructuoso
(Artículo publicado originalmente en la bitácora Por la boca muere el Pez)
Un tema recurrente en esa religiosidad azarosa y credulona que nos invade: la responsabilidad divina (del dios o dioses que se elija) en los sucesos terrestres. Queda bien pensar que es "graciasadiós" que las cosas salen bien, el día es luminoso o a la niña del bloque de al lado se le curó la leucemia porque le pusieron una estampita de tal santo. Las desgracias, los desastres, son sin embargo, cosa de los hombres o de los males que genera el hombre... o, ya cuando son impepinablemente independientes de la maldad humana, eso que en inglés se conoce como, en plan traducido, "actosdediós" (un ciclón, un terremoto, un tsunami, Belén Esteban...), se invoca a posibles pruebas que nos hace el dios, un poco à la Job... Vamos, que entran parte del propio plan divino, aunque a nosotros nos parezcan terriblemente injustas para quienes las sufren.
No todos: hay un tipo de hijodeputa muy específico, capaz de vivir de la credulidad de la gente, con engaños, trucos, corrupción, con televisión incluida... (ninguna alusión a Esperanza, ¡por favor!) que en los EEUU prolifera desde hace años. Uno de ellos, de los más famosos (y más pillados en renuncio, aunque ello no le impida seguir viviendo del cuento) ha dado un paso más en el tema de la divina intervención en los desastres naturales. Se trata de Pat Robertson, del que incluso la templada wikipedia cuenta de lo más granado (Pat Robertson controversies).
Según leo en Pharyngula (y veo que Luis Alfonso Gámez se hace eco también en Magonia) Pat Robertson dice que la culpa de la devastación del terremoto de Haití es un pacto con el diablo que hicieron los haitianos para liberarse de los franceses. Y así les va... Toma ya. Sodoma, Gomorra y Puerto Príncipe.
No es el único hijodeputa que hace algo así, es decir, que públicamente diga que la causa de los desastres naturales es precisamente el pecado original. Hay exégetas bíblicos (cuanto más integristas, mejor) que, aunque aseguran que de la misma forma que no alabamos siempre a Dios porque haga buen tiempo tampoco tenemos que maldecirle por permitir un terremoto, afirman que nuestro mundo refleja ese dolor por el pacto del pecado que marca a la humanidad desde Adán y Eva. Leo por ejemplo en gotquestions.org:
"In much the same way that God allows evil people to commit evil acts, God allows the earth to reflect the consequences sin has had on creation. Romans 8:19-21 tells us, “The creation waits in eager expectation for the sons of God to be revealed. For the creation was subjected to frustration, not by its own choice, but by the will of the one who subjected it, in hope that the creation itself will be liberated from its bondage to decay and brought into the glorious freedom of the children of God.” The fall of humanity into sin had effects on everything, including the world we inhabit. Everything in creation is subject to “frustration” and “decay.” Sin is the ultimate cause of natural disasters just as it is the cause of death, disease, and suffering".
En bibleinfo.com:
"Why is nature going wild and destructive?
When Adam and Eve sinned it brought a natural consequence to the earth. "And unto Adam He [God] said, "Because thou hast hearkened unto the voice of thy wife, and hast eaten of the tree of which I commanded thee, saying, `Thou shalt not eat of it,' cursed is the ground for thy sake; in sorrow shalt thou eat of it all the days of thy life (Gen. 3:17). The descendants of Adam became so violent and corrupt that God allowed the world to be destroyed by a global flood (Genesis 6:5,11). The fountains of the deep were broken up (Genesis 7:11). There was great volcanic activity. The layers of the earth's crust were formed and nature was turned out of its God-given course. The stage was set for earthquakes, and killer storms. The natural world is nearing the final consequence of the choice of our first parents, but God is in the business of rescuing, helping, healing. He holds out salvation and everlasting life to all who will receive Him".
Luego pasa a explicar el trabajo de Satanás contra Dios ("The chaos in this world is caused by the fact that Satan is fighting to hold on to his claim to be the god of this world"), aunque luego, como suele ser habitual, se lía en eso tan complicado de explicar cómo un omnipotente, perfecto, omnisciente y buenérrimo creador de barba blanca permite que un angel portador de la luz se le ponga chuleta y malvado, en una guerra en la que entre tanto quienes sufren son los adorados humanos, especialmente los más desvalidos y los más pobres. Pero les dejo el enlace para que descubran cómo lo solucionan. Por si les gusta engañarse con esas cosas-fresita del amor universal y tal y tal.
Personalmente, cualquier divinidad a la que se le adjudique el control del mundo natural en la mínima forma posible, o el poder para controlarlo, será siempre responsable de lo milagroso, de lo bueno, de lo malo y de las catástrofes. Y si a ese ser controlador o creador se le adjudica además poder y bondad, la cosa se hunde irremediablemente. Claro que la perspectiva de un dios que echó a andar esto y luego se le fue de las manos, de manera que sólo lo va a arreglar para cada uno cuando muramos, tampoco parece que mejora mucho. De hecho, nunca ha mejorado nada, realmente, algo así. En apologeticpress.org Bert Thompson explica:
"The natural laws that God created allow man to produce fire. But the same laws that enable him to cook his food also allow him to destroy entire forests. Laws that make it possible to have things constructive to human life also introduce the possibility that things destructive to human life may occur. How can it be otherwise? A car is matter in motion, and takes us where we wish to go. But if someone steps in front of that car, the same natural laws that operate to our benefit will operate in a similar fashion to our detriment".
Ah, y este genio de la apologética explica, por otro lado, que no sería tampoco conveniente que Dios actuara selectivamente en las fuerzas de la naturaleza para evitar las catástrofes. Para esta genial idea, cita a Bruce Reichenbach:
"Thus, in a world which operates according to divine miraculous intervention, there would be no necessary relation between phenomena, and in particular between cause and effect. In some instances one event would follow from a certain set of conditions, another time a different event, and so on, such that ultimately an uncountable variety of events would follow a given set of conditions. There would be no regularity of consequence, no natural production of effects.... Hence, we could not know or even suppose what course of action to take to accomplish a certain rationally conceived goal. Thus, we could neither propose action nor act ourselves".
En cualquier caso, y dejando de lado a los hijosdeputa de siempre, lo terrible de la catástrofe es lo que produce: cientos de miles de muertos, en el país más pobre de América, a poco más de un centenar de km del paraíso... Son putadas contra las que luchar, en lo que se pueda. Hace falta voluntad y dinero: por supuesto ahora la ayuda humanitaria, pero algo a más largo plazo y de caracter más global, como ese mínimo de los acuerdos del Milenio tan olvidado ya, no estaría nada mal.
Añadido por la noche del mismo día.
Cuando acababa de mandar la historia escuché en la SER a un obispo homófobo recién contratado decir que un mal mayor que lo de Haití era la pobreza espiritual. Cabe pensar que cuando un hijodeputa dice cosas así no está pensando en lo suyo, es decir, esa pobreza y asquerosa deshonestidad que le permite vestirse con ropas que cuestan miles de euros, en representación de una iglesia opulenta y fascistona, negando los derechos y el pan y la sal a quienes no son igual de intransigentes que ellos mientras pontifica sobre las miserias de la humanidad. En un país normal, a este sujeto le habrían caído ya las primeras denuncias, pero claro, si ni siquiera se actúa de oficio contra el instigador de maltratadores que es también, qué cosas, obispo, este en Granada. Lo único que me consuela es que si siguen así, lo mismo es cierto que el anticlericalismo se extienda por la sociedad. Lo cual sería justo y necesario, porque está claro que el clericalismo de estos tíos es completamente antisocial. Y delictivo.
MÁS CHARLATANES: LAS LÁMPARAS DE SAL DEL HIMALAYA
EL ESCÉPTICO DIGITAL
Edición 2010 - Número 9 (235) - 14 de febrero de 2010
J. M. Hernández
(Artículo publicado originalmente en la bitácora Desmontando mitos)
El producto que traemos hoy a nuestras páginas no es algo novedoso. Muy al contrario, lleva vendiéndose durante años, y en estas fechas navideñas suele verse en escaparates de tiendas de regalos, productos naturales o esoterismo. Se trata de las Lámparas de Sal del Himalaya, unos objetos luminosos que prometen sanear tu casa y beneficiar tu salud simplemente con enchufarlos en un rinconcito.
Las lámparas consisten en un bloque de sal que se ilumina desde el interior produciendo un agradable efecto luminoso, lo que puede convertirlas para mucha gente en un objeto decorativo muy atractivo. Sin embargo, los charlatanes rara vez se conforman con vender un peine normal y corriente, suelen atribuirle alguna propiedad mágico-ultratecnológica que atraiga irremisiblemente a los incautos.
En nuestros días, cuando resulta una labor poco menos que imposible comprar un brick de leche sin omega-3 o unas galletas que no prevengan el infarto, no podíamos conformarnos con unas simples lamparitas, faltaría más. Las lámparas de Sal del Himalaya, además de decorar, se supone que neutralizan los iones nocivos de los que andamos peligrosamente rodeados, a la par que liberan iones beneficiosos. Con ello, consiguen transformar el venenoso aire de nuestra vivienda en una atmósfera sana que mejorará nuestra salud física y mental. Ahí es nada…
Es habitual que en todos estos remedios milagrosos se recurra a algún tipo de sabiduría milenaria, en este caso el Feng-Shui.
Aunque depende mucho del vendedor que consultemos, casi todos coinciden en que nuestras casas están repletas de iones positivos (+), que son los responsables del deterioro de nuestro estado físico y emocional. Por el contrario, los iones negativos (-) contribuyen a mejorar nuestra salud. Los electrodomésticos tales como televisiones y ordenadores emiten muchos iones positivos, provocando que nos encontremos mal. Siempre según los lamparólogos, en la sal del Himalaya se encuentran todos los oligoelementos necesarios para nuestro organismo y “son ionizadores naturales que absorben el exceso de ondas electromagnéticas emitidas por radios, TV, Ordenadores...“
Por supuesto, esta sanación no se reduce a mejorar el estrés o la alergia (objetivios primordiales de toda terapia alternativa que se precie) sino que, como en todas ellas, los beneficios se extienden a jaquecas, asma, gripe y otras infecciones, reuma, trastornos digestivos y -cómo no- el nivel de colesterol.
¿Qué son los iones?
Un ión es un átomo o grupo de átomos que presenta carga eléctrica. Si ésta es positiva, se denomina catión; si es negativa, anión. Esta carga se produce, básicamente, por la pérdida o ganancia de electrones, los cuales tienen carga eléctrica negativa.
Por ejemplo, si un átomo de sodio (Na) pierde un electron (negativo), queda un catión sodio (Na+) es decir, un ión positivo. Pueden formarse iones mucho más complejos, como cuando un ión hidrógeno (H+) se une a una molécula de amoniaco (NH3) para dar el ión amonio (NH4+) que, obviamente, sería otro catión. Por el contrario, si un átomo de cloro gana un electrón, adquiere una carga neta negativa, convirtiéndose en un anión cloruro (Cl-).
Las causas por las que una partícula puede perder o ganar electrones son variadas: rayos ultravioleta, rayos cósmicos, descargas eléctricas durante tormentas, frotamiento de masas de aire o agua, radioactividad natural o artificial, etc.
Algo diferente a lo que referencian algunas webs de productos naturistas que venden la lámpara del Himalaya, donde podemos leer cosas como esta: “Un ión (-) es una molécula electrónicamente cargada compuesta de oxígeno. Un ión positivo en el aire es una molécula que ha perdido sus electrones con el proceso de la contaminación atmosférica “.
Definiciones aparte, existe un mito sobre el hecho de que los iones positivos son malos para la salud y los iones negativos son beneficiosos. Estos relatos se suelen acompañar de “demostraciones” tales como que uno se encuentra más feliz en un bosque junto a una cascada que en mitad de una autopista urbana (solo faltaba). Los vendedores llegan al punto de afirmar que “se ha comprobado científicamente que las emisiones de iones positivos son responsables de trastornos como fatiga, irritación, falta de concentración, insomnio, depresión, jaquecas y estrés“.
Sin embargo, aunque la toxicidad de ciertos cationes metálicos (Niquel, Cadmio, Cobalto) es ampliamente conocida, otros iones tóxicos son aniones (Arseniato, Arseniuro, Fluoruto, Cloruro). No existen datos contrastados sobre el pretendido beneficio de los iones negativos o aniones, ni sobre tales efectos de los iones positivos en fatigas, jaquecas y demás.
Aire bueno, aire malo
Utilizando el tema de los iones, los vendedores de lámparas y otros ionizadores aluden a que en nuestras casas existe un “desequilibrio” entre iones negativos y positivos, al aumentar éstos últimos por la utilización de electrodomésticos y otros productos de la civilización. Generalizan diciendo que este aire “cargado de iones positivos” es perjudicial para la salud, llegando a afirmar barbaridades como que “Los estudios demuestran que recibimos el 56% de nuestra energía del aire que respiramos, más que del agua y del alimento combinados“.
Pues o estos buenos señores han descubierto que somos organismos fotosintéticos, poiquilotermos que debemos ponernos al sol para alcanzar la temperatura óptima, o mienten como bellacos. En los organismos heterótrofos como el ser humano, la energía que utilizamos se obtiene fundamentalmente de forma química, mediante reacciones catabólicas que destruyen los alimentos y producen energía. No podemos obtener la energía “del aire” -salvo algunas reacciones mediadas por la radiación solar- y mucho menos un 56%. O comemos, o no hay energía que valga.
Obviamente, los elementos tóxicos presentes en el aire afectan a nuestra salud, sean iones o compuestos de cualquier otra naturaleza, sin embargo y como hemos mencionado más arriba, no conocemos con exactitud el papel de las concentraciones diferenciales de iones en el ambiente. Por ello, asegurar que nuestra salud depende de la concentración de iones positivos y negativos de nuestro entorno resulta, al menos, un poco temerario.
Sin duda, este tema del “equilibrio iónico” es otro guiño a las filosofías y creencias ancestrales: la escuela pitagórica fue la que desarrollo la noción de equilibrio y armonía, como el ajuste entre los contrarios y la opción del camino intermedio como situación óptima en general. Algo que también es asumido por muchas filosofías orientales y expresado en tendencias new age como el Feng-Shui.
La producción de iones
De por sí, ya resulta arriesgado lanzarse a fabricar ionizadores sin conocer los efectos reales que estos iones tienen en nuestra salud, pero aún hay más: ¿puede una simple bombilla “reequilibrar” la composición del aire de una estancia?.
Los iones negativos provienen fundamentalmente de la radiactividad y de la nebulización del agua. También los relámpagos, tormentas, y el fuego producen iones, pero dado que estos iones no se producen continuamente, generalmente es la radiactividad y el agua que se evapora los que producen los iones negativos presentes en el aire libre.
Muchos de los ionizadores eléctricos que se venden en el mercado ni siquiera son capaces de emitir iones. ¿Debemos creer que un trozo de sal con una bombilla de baja potencia en su interior es una fuente inagotable de iones negativos? Al menos cabría preguntar si se ha medido alguna vez este flujo de forma empírica, algo que me temo debe ser respondido negativamente.
Por si fuera poco, la publicidad de las lámparas de sal suele incluir otra curiosa propiedad, el absorber y neutralizar los cationes dañinos. Por supuesto, el mecanismo por el que un bloque de sal consigue incorporar e inmovilizar iones positivos no es explicado en ninguna parte.
La sal del Himalaya
A estas alturas, resulta inevitable hacerse otra pregunta: ¿porqué precisamente la sal del Himalaya?. Debemos suponer que la capacidad ionizadora de este tipo de sal es especialmente elevada, o bien que -tal y como afirman los vendedores- posee unas características y/o composición muy especiales.
Para empezar, esta sal milenaria proviene de las formaciones salinas de Khewra, en Pakistán, una región cercana pero que no constituye las “altas cumbres del Himalaya” y que se encuentra a casi 1.000 kilómetros del Karakorum, de donde habitualmente se dice que proviene este compuesto (Ver ubicación). Fue lanzada en la década de los 90 del pasado siglo por Peter Ferreira, un autodenominado “biofísico” que extendió por Alemania las propiedades de esta sal “proveniente de las altas regiones montañosas del Himalaya”, “no contaminada por el ser humano” y que contiene “84 elementos esenciales para la salud”.
Pero la sal común a la que nos referimos, sea ésta del Himalaya o de Cabezón de la Sal, no es ningún compuesto mágico. Se trata de un mineral formado por redes iónicas de cloro y sodio (NaCl) que cristaliza en forma cúbica. Dependiendo del origen y método de extracción, la sal puede presentar mayor o menor cantidad de impurezas, entre ellas precisamente algunas de las que se supone que forman iones positivos dañinos, como el Cadmio. La sal puede obtenerse de varias maneras: mediante la evaporación de salmuera (agua de mar o lagos salinos, generalmente) o mediante la extracción minera de la llamada “sal de roca”, producto de rocas sedimentarias de tipo evaporíticas o más raramente, producidas por procesos volcánicos.
Y aquí viene otra contradicción importante: mientras algunos vendedores afirman que la sal del Himalaya es la más pura del planeta, alcanzando el 99,9 de cloruro sódico, otros (o incluso los mismos) afirman que presenta gran cantidad de elementos importantes para la salud (que químicamente hablando, serían impurezas). Por último, se vende la “antigüedad” de la sal del Himalaya como si fuera garantía de pureza y calidad. ¿Acaso un mineral es más energético-terapeútico porque haya sido formado hace más millones de años?
Sin entrar en las pretendidas propiedades terapéuticas de esta sal, que darían motivo a otro artículo, resulta curioso un fenómeno que se repite frecuentemente en todo tipo de parafernalias “alternativas”: si un producto es bueno para ingerirlo, también será bueno para llevarlo colgado al cuello o fabricar una lámpara. Mediante este razonamiento, ¡una lámpara de penicilina cristalizada debería ser eficaz en la prevención de infecciones bacterianas!
Resumiendo, lo que nos están intentando vender es que un bloque de sal de roca común (por muy antigua que sea), al que se le ha practicado un orificio y se le ha introducido una bombilla, tiene la capacidad de neutralizar los iones positivos del ambiente y liberar de forma constante iones negativos, lo cual -aunque no sepamos cómo- resulta beneficioso para la salud. Personalmente me reservo al menos otro beneficio: el de la duda.
URL: http://cnho.wordpress.com/2010/01/07/mas-charlatanes-las-lamparas-de-sal...
LA DICTADURA DE LA SUPERSTICIÓN
EL ESCÉPTICO DIGITAL
Edición 2010 - Número 9 (235) - 14 de febrero de 2010
Sascha Porth
(Artículo publicado originalmente en la bitácora "El Rincón Socrático")
Un hombre ha perdido su trabajo, su situación económica es insostenible y pronto no podrá dar de comer a su familia. Pero ha encontrado una solución. Rociará a su hijo de ocho años con gasolina y le prenderá fuego. El niño está embrujado y su hechicería ha traído el infortunio a su familia. No muy lejos, otro hombre acusa a su hija de trece años de ser una hechicera y la ata a un árbol por el tobillo para dejarla morir de hambre a la intemperie, lejos del pueblo, donde su maléfica influencia no pueda alcanzarlos. Otro niño, de doce años, es rodeado por una muchedumbre furiosa armada con machetes ansiosa de despedazarlo para que su brujería no siga trayendo mala suerte sobre ellos. Estos casos, y otros similares, se han ido sucediendo en algunas de las zonas más empobrecidas de África con preocupante frecuencia. La supersticiosa ignorancia de muchos de sus habitantes está siendo explotada por fanáticos religiosos, pseudomédicos chamánicos y peligrosos políticos sin escrúpulos con el fin de enriquecerse y mantener bajo control a unas asustadas y empobrecidas poblaciones en Uganda, Gambia, Kenia, Somalia, Nigeria y muchas otras naciones donde todavía reinan supersticiones que permiten medrar y hacer fortuna a malvados propagandistas del miedo y la irracionalidad mística.
El egocéntrico tirano que gobierna en Gambia, Al-Haji Yahya Jammeh, ha acostumbrado a su pueblo a sus terribles métodos, entre los que se encuentran, aparte de una obligada adoración a su figura, remedios herbales que pretenden curar el SIDA, la persecución a homosexuales basada en teorías místicas propias de una influencia hitleriana o la persecución, tortura y desaparición de periodistas y políticos contrarios a su criminal ideología. Uno de los últimos actos de este terrible gobernante es, según Amnistía Internacional, el secuestro de aproximadamente mil personas como parte de una campaña anti-brujería y su detención en centros de retención secretos, donde fueron obligados a consumir extraños brebajes que les produjeron alucinaciones y alteraciones de conducta, así como intensos dolores de estómago, llevando a la muerte a algunos de ellos.
En Nigeria y Uganda, según denuncian algunos medios, los secuestros y asesinatos de niños y niñas acusados de brujería han ido en aumento durante los últimos años. Así como sacrificios rituales en los que infelices supersticiosos buscan que les sonría la fortuna con los asesinatos, a veces de sus propios hijos, perpretados por chamanes y doctores expertos en brujería que van amasando pequeñas fortunas en sangrientos espectáculos de muerte y sufrimiento. Estos “doctores” forman parte, al parecer, de redes criminales que utilizan a figuras religiosas e influyentes para sembrar el miedo a la brujería, buscando falsos culpables a los que acusar de atraer desgracias con su embrujada presencia. Las denuncias de varias organizaciones internacionales en defensa de los Derechos Humanos no ha servido para que los respectivos gobiernos detengan estas atrocidades, que callan mientras cientos de rituales en varios países extienden su maléfica influencia superticiosa cada año.
En un valiente esfuerzo por combatir la irracionalidad mística de estos crímenes, el Center For Inquiry (CFI), con el apoyo de varias organizaciones, se ha lanzado en una campaña para combatir las creencias que sustentan el miedo a la brujería y para educar a los pueblos afectados por estas matanzas. Aun bajo amenazas e incluso después de sufrir varios ataques, Leo Igwe, miembro del CFI, ha seguido con sus charlas en comunidades de vecinos y en universidades, especialemte dirigidas a estudiantes de medicina, sobre los peligros de la superstición. También se ha reunido con distintos humanistas africanos y ha organizado cursos con apoyo de diversas ONGs para promover la confianza en la medicina occidental, severamente dañada por las campañas de líderes religiosos en favor de las peligrosas creencias en rituales ancestrales. Mientras, en muchas zonas de África se sigue persiguendo y linchando a los homosexuales, se siguen matando niños albinos para extraer sus órganos porque creen que sirven para elaborar pócimas y remedios mágicos y se sacrifica a seres humanos acusados de estar poseídos por demonios, de practicar la brujería, de traer mala suerte. Por no hablar de las luchas entre clanes religiosos que ven enfrentadas sus respectivas creencias o las constantes luchas raciales que todavía se dan en gran parte del explotado continente, enriqueciendo a tanto vendedor de armas, a tanto señor de la guerra y a tanto político que hacen de la ignorancia y la muerte de su propia gente un próspero negocio.
Esperemos que los esfuerzos humanitarios den sus frutos algún día y podamos hablar de África en otros términos. Pero esto no será posible sin la ayuda de todos esos gobiernos de países prósperos que prefieren mirar hacia otro lado, mientras en el continente que vio nacer a la raza humana hace más de cien mil años sólo prosperan la pobreza, la enfermedad, la ignorancia, el miedo y la muerte.
URL: http://rinconsocratico.blogspot.com/2010/01/la-dictadura-de-la-superstic...
"NO VOY A DIMITIR. LOS ESCÉPTICOS ESTÁN DISPARANDO AL MENSAJERO"
EL ESCÉPTICO DIGITAL
Edición 2010 - Número 9 (235) - 14 de febrero de 2010
Pedro Cáceres
(Entrevista publicada originalmente en el diario El Mundo del S. XXI)
El presidente del panel científico de la ONU acude, junto a otras figuras internacionales, a la apertura de la II Convención sobre Cambio Climático y Sostenibilidad en España. Y llega en el ojo del huracán. El contenido de unos correos robados a la Universidad de East Anglia y el reconocimiento por parte del IPCC de un error en su último informe han puesto en solfa a la ciencia del clima. Él se defiende.
Pregunta.- El IPCC está siendo criticado duramente en los últimos días por ciertos errores en su último informe. ¿Qué tiene que decir?
Respuesta.- Lo primero que hay que señalar es que los informes de evaluación del IPCC son el esfuerzo colectivo de miles de científicos y el último de ellos se presentó hace dos años.
Encuentro muy curioso que sólo hasta después de dos años no hayan surgido las críticas a una de sus afirmaciones. Yo no voy a especular quién o qué está detrás, pero es curioso. Y sí, hay que reconocer que nosotros cometimos un error en la cifra que dimos sobre el deshielo de los glaciares en el Himalaya.
Y cometimos ese error a pesar que los procedimientos de trabajo son muy rigurosos y envuelven a muchas personas y no deberían permitir un fallo así. Hay muchos procedimientos de verificación de fuentes y debemos estar seguros de que cualquier dato de nuestros informes pueda ser comprobable y contrastado. No fue así en este caso y hemos reconocido ese error.
P.- ¿Es un error puntual? ¿Defiende la validez de las conclusiones generales?
R.- Ha sido un error humano y concreto en un informe de 3.000 páginas en el que intervienen 4.000 científicos. Se trata de un fallo que no era fundamental referido a la fecha estimada de fusión de los glaciares. Sin embargo, lo fundamental, que es que se están derritiendo, sigue siendo un hecho.
Los glaciares lo están haciendo en todas las montañas del mundo y en el Himalaya también, como demuestran las observaciones. Quiero enfatizar que la ciencia que hay detrás de todo el informe de evaluación no está en entredicho. Y tampoco lo está el hecho de que las acciones humanas están afectando al clima.
Eso no va a cambiar. Las personas que están cuestionando eso aparentemente no lo saben o quizás sólo quieran confundir el asunto. Gran parte de todo esto ha pasado durante el tiempo de la Cumbre de Copenhague, porque alguna gente no quería que esta cita no tuviera éxito.
P.- También se ha criticado a los científicos de la Universidad de East Anglia, cuyos correos electrónicos privados han salido a la luz, en lo que la prensa llama el Climategate. ¿Defiende la honradez de los científicos de East Anglia?
R.- Absolutamente. Son investigadores a los que han robado sus correos privados. Y a mí me gustaría preguntar quién ha robado esos correos, y para qué y por qué los ha dado a conocer justo antes de la cumbre de Copenhague. No quiero llegar a ninguna conclusión, pero todo esto parece muy extraño.
Yo he sido atacado, el IPCC ha sido atacado, Phil Jones, de East Anglia o el profesor Mann de Pensilvania State University han sido atacados. Ellos han hecho un gran trabajo toda su vida y ahora son científicos frustrados. En el caso del doctor Mann, afortunadamente, la universidad ha revisado el asunto y ha comprobado que su comportamiento ha sido totalmente honrado según los estándares académicos.
P.- Los escépticos del cambio climático y los lobbies han recrudecido sus opiniones estas semanas. También se ha reclamado que usted dimita. ¿Qué va a hacer?
R.- No voy a dimitir, porque los haría muy felices. Quieren que dimita porque yo hablo con la prensa, hablo con los líderes mundiales, hablo con todo el mundo y comunico lo que la ciencia dice sobre el cambio climático. Y esas conclusiones siguen en pie, de manera que tienen que disparar al mensajero, puesto que no pueden disparar al mensaje.
Hay un centro en Washington, el Center for Public Integrity, un centro público y fiable, que señala que existen 2.300 'lobbistas' en Washington D.C. cuyo único trabajo es conseguir que no haya política ni legislación alguna sobre el cambio climático y hay 770 empresas que están financiándolos.
P.- ¿Qué opina de la Cumbre de Copenhague? ¿Fue un fracaso?
R.- Yo no diría que fue un fracaso, pero sí una decepción. Yo veo el vaso medio lleno en lugar de medio vacío. Hay logros importantes en ese acuerdo y hay que seguir trabajando para lograr darle un carácter vinculante y objetivos más ambiciosos. Y no hay tiempo. El máximo de emisiones debe llegar en 2015 y a partir de ahí empezar a bajar.
URL: http://www.elmundo.es/elmundo/2010/02/11/ciencia/1265882599.html
¿ES ÉSTA LA PRIMERA PARTÍCULA DE MATERIA OSCURA?
EL ESCÉPTICO DIGITAL
Edición 2010 - Número 9 (235) - 14 de febrero de 2010
Judith de Jorge
(Noticia publicada originalmente en el diario ABC)
De confirmarse, podríamos encontrarnos ante el mayor descubrimiento en muchos años en el mundo de la Física, un hallazgo que daría la vuelta por completo a los parámetros científicos que manejamos ahora. Un equipo de científicos, entre los que se encuentran investigadores de la Universidad de Florida (EE.UU.), ha encontrado la que puede ser la primera partícula de materia oscura. Las pruebas aún no son concluyentes, pero sí muy esperanzadoras. No se trata de rumores. El estudio ha sido publicado en la edición online de la prestigiosa revista Science.
La materia «ordinaria», la que conocemos, da forma a todo lo que podemos ver, desde un pequeño insecto a una galaxia, pero los científicos creen que sólo suma el 4% del Universo. El resto, un inmenso 96%, está compuesto por materia y energía que no conocemos, razón por la que las hemos llamado «oscuras». La materia oscura daría cuenta, según los investigadores, de otro 20% de la masa total del universo (el restante 77% estaría hecho de energía oscura, un concepto aún más extraño y desconocido). Por eso, encontrar una partícula tan especial supondría un magnífico acontecimiento. Tras nueve años de búsqueda, quizás hayamos dado el primer paso. El detector CDMS (Cryogenic Dark Matter Search), construido en las profundidades de la mina Soudan, una antigua explotación de hierro en Minnesota, ha captado dos posibles partículas de este tipo, también conocidas como WIMPS. Entre sus características conocidas, se encuentran que sólo reaccionan ante dos de las cuatro fuerzas de la naturaleza (la gravedad y la fuerza nuclear débil, responsable de la radiación). Pero no todo está ganado. Según los expertos de la Universidad de Florida, hay una oportunidad entre cuatro de que estas partículas sean simplemente «ruido de fondo». «Es algo complicado, los números son demasiado pequeños», admite Tarek Saab, uno de los físicos que participa en el experimento junto a docenas de colegas.
En cinco añosLos científicos reconocieron hace décadas que la velocidad de rotación de las galaxias y el comportamiento de los cúmulos de galaxias no podían explicarse por las fuerzas tradicionales de la gravedad. Otra cosa -algo invisible, imperceptible pero muy potente- tenía que ejercer la fuerza necesaria para que la galaxias rotasen a más velocidad de la esperada y otras anomalías similares. A esto se ha llamado materia oscura -oscura porque no refleja ni absorbe la luz de ninguna forma-, que, a pesar de su innegable influencia, nunca ha podido ser observada directamente.
El nuevo hallazgo, aunque aún no puede confirmarse, ayuda a eliminar algunas teorías más o menos vigentes sobre la materia oscura, delimita el perfil de los WIMPS y puede acelerar la carrera para detectarlos. «Mucha gente cree que estamos extraordinarmente cerca, no sólo nosotros», afirma Saab. No falta mucho. «Ciertamente, en los próximos cinco años, alguien verá una señal clara».
URL: http://www.abc.es/20100211/ciencia-tecnologia-fisica/esta-primera-partic...
