Escepticismo
SERAFÍN SENOSIAÍN: "LAS RESISTENCIAS A UNA COLECCIÓN ESCÉPTICA Y DE CALIDAD COMO ¡VAYA TIMO! SON MUCHAS Y A TODOS LOS NIVELES"
Edición 2010 - Número 6 (239) - 5 de junio de 2010
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Entrevista al responsable de la Editorial Laetoli
Hace cuatro años vio la luz la colección ¡Vaya timo! ¿Qué balance haría de la experiencia?
Mi balance es positivo. Creo que nunca se había editado en castellano una colección semejante, y tampoco en otros idiomas de mucha tradición editorial. Y aún quedan bastantes títulos por salir... El mayor factor negativo es no haber sabido hasta ahora entrar más en el campo educativo, en el de la Educación Secundaria sobre todo. Muchos profesores de ciencias siguen sin conocer la colección, o sin sacarle todo el provecho que podrían. Otros afortunadamente ya la conocen, les gusta y la recomiendan a sus alumnos. En la mayoría de los títulos el lenguaje es muy accesible, para que llegue a los chavales de la ESO. Incluso el diseño de las portadas, tan llamativo, tan colorista, está pensado para acceder a ese público joven. Pero, sin embargo, hasta ahora no hemos entrado como deberíamos y podríamos hacerlo en el mundo de la educación. Y esta colección es fundamentalmente pedagógica, por ello este escollo es negativo.
Doce títulos que han ido desde el creacionismo hasta la homeopatía, pasando por los ovnis, las abducciones, la parapsicología o la religión. Aunque sea como pedirle a un padre que elija a uno de sus hijos ¿qué libro es el que le ha causado más satisfacciones?
Sí, es como elegir a un hijo entre los demás, algo casi imposible... Pero para no "escaquearme" diré que el primero, "El creacionismo ¡vaya timo!", de Ernesto Carmena, en gran parte porque es el primero, el que abrió la colección y marcó unas pautas que han tratado de seguir los autores siguientes. Aunque no todos: Gonzalo Puente Ojea siguió utilizando un lenguaje bastante difícil, aunque curiosamente "La religión ¡vaya timo!" es uno de los títulos más vendidos. Además, el libro de Carmena es una delicia.
¿Y más quebraderos de cabeza?
Quizá el mayor quebradero de cabeza es que no se vendan más... Cosa que realmente no comprendo, aunque en el mundo de los libros es fácil no comprender nada. Tienen un lenguaje accesible, son cortos, un precio bajo, son divertidos... y sin embargo, si no recuerdo mal, ninguno de ellos ha alcanzado una segunda edición. Ahora acabamos de editar la "Memoria contra la religión", de un ilustrado del siglo XVIII, Jean Meslier, un mamotreto de más de 700 páginas que se vende a 29 euros, a los pocos días no quedaban ya ejemplares en el almacén y ya está en prensa la segunda edición... ¿Alguien lo entiende?
Contaba Javier Armentia que de los tres primeros números se mandó ejemplar a lo que, en los términos de Miguel Gila, se podría llamar "el enemigo". ¿Qué reacción ha habido por parte del mundo de las pseudociencias?
No sigo los medios "enemigos", pero creo que ha sido la callada por respuesta. Saben que cualquier ataque sería hacer publicidad a la colección, así que mejor es mirar a otra parte, como si no existiese... Al enemigo, ni agua... y el agua es la publicidad, la presencia en los medios, el boca a boca...
La colección no ha tenido empacho en tocar temas que podrían ser consideramos más "tabú" por diversos motivos. La religión, el psicoanálisis o la homeopatía son los tres ejemplos paradigmáticos. Sin embargo, no ha habido movimiento por parte de las personas aludidas. ¿Quién calla otorga o a palabras necias, oídos sordos?
Creo que estos "establishment" siguen la misma política que los anteriores. Tienen bien aprendida aquella frase de Dalí, que decía algo así como que hablen de uno aunque sea bien... Saben que hablar mal de la colección es algo positivo para ella, así que prefieren ignorarnos. Sólo habría movimientos importantes en contra si la colección alcanzara el primer plano en los medios de comunicación, y hay que decir que por el momento no lo hemos conseguido. Parecía que "El País" iba a publicar un adelanto de "La homeopatía ¡vaya timo!", el responsable de la sección de Domingo estaba interesado, pero al final no se han decidido, y probablemente no saldrá. Sin embargo sí publicaron un reportaje a dos páginas (contestado por la SAPC y criticado por la Defensora del Lector), donde venían a poner al mismo nivel la homeopatía y la medicina.... Las resistencias a una colección escéptica y de calidad como ésta son muchas, y a todos los niveles.
¿Cuál es el futuro de la colección? ¿Y de Laetoli?
Siempre hemos pensado, tanto Javier Armentia como yo, que ¡Vaya timo! es una colección a largo plazo, que un título da a conocer los anteriores, que toda la colección forma un todo que se va ampliando y va tomando fuerza. Uno de los próximos títulos, ya en preparación, es "Las pseudociencias ¡vaya timo!", una colección de ensayos y artículos de Mario Bunge, algunos nunca traducidos al español, recopilada por Alfonso López Borgoñoz. Que un gran filósofo como Mario Bunge, una de las mayores figuras de la filosofía de la ciencia hoy en activo en el mundo, apoye la colección decidiendo publicar en ella --como antes hizo Puente Ojea-- es un motivo de orgullo para nosotros. Justamente acabo de leer esta tarde una frase suya que no me resisto a citar aquí:
"Los científicos y los filósofos tienden a tratar la superstición, la pseudociencia y hasta la anticiencia como basura inofensiva o, incluso, como algo adecuado al consumo de las masas; están demasiado ocupados con sus propias investigaciones como para molestarse por tales sinsentidos. Esta actitud, sin embargo, es de lo más desafortunada. Y ello por las siguientes razones. Primero, la superstición, la pseudociencia y la anticiencia no son basura que pueda ser reciclada con el fin de transformarla en algo útil: se trata de virus intelectuales que pueden atacar a cualquiera —lego o científico— hasta el extremo de enfermar toda una cultura y volverla contra la investigación científica. Segundo, el surgimiento y la difusión de la superstición, la pseudociencia y la anticiencia son fenómenos psicosociales importantes, dignos de ser investigados de forma científica y, tal vez, hasta de ser utilizados como indicadores del estado de salud de una cultura".
Nadie sabe cuál es el futuro de nada, ¿no es así?, pero espero que Laetoli siga adelante y supere estos momentos de crisis. Se ha firmado un acuerdo con la Universidad Pública de Navarra (UPNA) para coeditar la colección "Las dos culturas" --donde se publica la Biblioteca Darwin--, se ha firmado también un acuerdo con la Fundación Arquitectura y Sociedad para publicar una nueva colección, etc. Una editorial independiente y cultural, como es Laetoli, necesita estos acuerdos y estas ayudas económicas para seguir adelante.
¿Qué diría a la audiencia para animarles a leer unos cuantos "vayatimos"?
Los vayatimos son libros para poner la cabeza en marcha. Da igual el tema que sea, todos ellos nos invitan a dejar atrás los tópicos y las ilusiones y poner a trabajar la inteligencia. El lema de la colección podría ser también esa frase de Kant, "¡Atrévete a utilizar tu inteligencia!", que es el de otra colección de Laetoli, "Los ilustrados". Por ello mismo son perfectos para regalar a los más jóvenes, estudiantes de ESO por ejemplo y primeros cursos de universidad, tan bombardeados por libros de vampiros y otras supercherías y películas de Hollywood en las que se dan cita toda especie de patrañas.
CARLOS QUINTANA: "EL TRABAJO QUE HACEN LOS CHARLATANES HA SIDO, SISTEMÁTICAMENTE, MUY EFICIENTE"
Edición 2010 - Número 6 (239) - 5 de junio de 2010
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Entrevista al autor del libro "Crítica a la sinrazón pura"
¿Cómo surge la idea de escribir un libro como éste y de darle un título semejante?
En Argentina no hay textos locales que analicen críticamente la diversidad de disciplinas que se ocupan de alterar la realidad con fines económicos, de sometimiento o de prestigio. Cuando comencé a interesarme por estos temas me resultó muy dificultoso obtener información confiable, es el libro que hubiera necesitado en esa época. A través de una participación en un programa de radio en el que analizaba las pseudociencias, fui sistematizando mucha información, de este modo esas notas sirvieron de base del manuscrito inicial del libro.
Tuve muchas ideas de títulos, pero me pareció que usar una frase conocida "Señor Pata de Cabra" que además está vinculada con el origen del espiritismo, lo podía hacer atractivo en un escaparate de librería. Mientras que "Crítica a la sinrazón pura" es, al mismo tiempo, un mensaje sobre el enfoque del ensayo y un juego de palabras con títulos de Kant.
¿Cómo es posible que en la era de la comunicación existan todavía personas que creen en cosas como la astrología?
Argentina es un país en el que la ciencia tiene gran prestigio social, pero en lo cotidiano es científicamente analfabeto. El trabajo que hacen sistemáticamente los charlatanes ha sido muy eficiente, al extremo de acostumbrarnos a que todo puede ser "puesto en creencia". Para quien no se detiene a reflexionar, es igualmente válido creer o no creer en el pronóstico del clima, en la homeopatía o en el átomo. Esa sensación de poder individual que da definir al universo a través de una creencia es muy influyente y, desde la academia, mucho tuvo que ver el posmodernismo. El conocimiento científico, en cambio, nos muestra que los fenómenos de la naturaleza nos exceden, ocurren ya sea que creamos en ellos o no, y nos exigen un esfuerzo intelectual para comprenderlos.
Todo esto se revierte con una mejor educación y con funcionarios públicos más capacitados que diagramen políticas educativas más eficientes. En los últimos años en Argentina se ha generado un canal de televisión oficial con muy buenos contenidos educativos y científicos, y se ha creado el Ministerio de Ciencia y Tenología. Ambos programas han mejorado la difusion del conocimiento y el crecimiento del número de científicos. Sin embargo esto contrasta con que durante el mundial de fútbol se suspenderá el dictado de las clases para ver los partidos en la escuela.
¿Habrá siempre espacio para las pseudociencias en las sociedades?
Soy optimista en que de a poco las pseudociencias y las estrategias de pensamiento irracional van perdiendo terreno y prestigio. En parte es el efecto de las organizaciones racionalistas y que hay quienes se ocupan de denunciar judicialmente determinados fraudes que afectan a las personas. También en que el dejar hacer de las autoridades han ocasionado casos trágicos en el que han muerto personas o defraudado a miles de inversores, lo cual termina generando mala fama a las salidas mágicas.
Sin embargo la facilidad y la satisfacción que ofrece la pereza intelectual, que tiende a encontrar explicaciones sobrenaturales, son difíciles de erradicar completamente, principalmente en países subdesarrollados con sistemas educativos deficientes.
En el libro se hace un repaso de los principales exponentes del negocio pseudocientífico ¿se ha quedado alguno en el tintero por falta de espacio?
Si, por supuesto. Hay muchos temas en los cuales me hubiera gustado incluir o profundizar más. Por ejemplo los grandes temas de los fraudes religiosos (como las reliquias de santos o las sábanas santas), la pseudoarqueología o la criptozoología, entre otros que seguramente serán motivo de una segunda edición ampliada. Pero en el proyecto de este ensayo me preocupó más lograr una propuesta de clasificación del pensamiento irracional, tratar de definir sus características, y luego incorporarle los casos, más que generar un diccionario escéptico como el de Robert Carroll.
¿Qué hace falta para vacunar a la gente contra este tipo de males?
Como diría Daniel Dennet "romper el hechizo" mostrando las inconsistencias del pensamiento irracional. Algunas de esas inconsistencias son muy obvias, por ejemplo en Argentina está muy extendido el Reiki, pero pocos saben que no se trata de "conocimiento milenario de oriente" sino un invento norteamericano reciente con un mito de origen realmente ingenuo y absurdo. A veces sólo con mostrar la historia de estas disciplinas se puede generar la duda en el crédulo.
Pero también es importante difundir mucha ciencia básica y que los científicos asuman un compromiso público de denuncia frente al fraude. Recientemente la Universidad Nacional de Córdoba, la más antigua del país, anunció que la carrera de medicina ofrecía posgrados en pseudomedicinas: homeopatía, acupuntura y ayurveda. Los periodistas cordobeses tuvieron que llamar a 10.000 kilómetros de distancia para que un académico argentino expresara su opinión desde Canadá. En este caso el compromiso intelectual de Mario Bunge logró que los cursos fueran suspendidos.
¿Qué le diría a los lectores para animarles a acercarse al libro?
Que en el libro va a encontrar que algunas de sus creencias son cuestionadas. Que va a estar de acuerdo con algunos temas y con otros no, por lo que es posible que en determinados pasajes se enoje y que en otros se sonría con complicidad. Pero principalmente que este libro debe ser tomado como el desafío personal de plantearse honestamente si tiene sentido creer en afirmaciones que carecen de fundamentos que las sustenten como válidas.
CARTA ABIERTA AL VICERRECTORADO DE EXTENSIÓN DE LA UNED ARP-SAPC
Edición 2010 - Número 6 (239) - 5 de junio de 2010
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Le escribimos en relación a las IV Jornadas Interuniversitarias sobre la "Aplicación de terapias centradas en la persona", que, a merced de lo publicado en el programa de las mismas, dan espacio y el respaldo de instituciones educativas públicas a terapias pseudocientíficas, dotándolas de una autoridad y una credibilidad que podrían poner en riesgo la salud de los ciudadanos al hacer creer a éstos que pueden confiar en unas técnicas que no han demostrado científicamente su validez terapéutica.
La tendencia a considerar que cualquier terapia, por el hecho de ser milenaria, es válida, es una falacia habitual pero no por ello admisible; menos aún en unas jornadas organizadas por universidades públicas como son la UNED y la Universidad de Alcalá. La esperanza de vida media actual, muchos enteros por encima de la de hace simplemente un siglo -que decir comparada con la de hace miles de años- se debe a que tenemos una medicina basada en ciencia y no en la tradición.
Las terapias new-age, como el coaching o la arteterapia, de las que hay centenares de variantes, son rituales sin fundamento experimental, sin tan siquiera una explicación de por qué o cómo deberían funcionar, y sin más evidencias de su efectividad que el peligroso "a mi me funciona".
Caso aparte -por más grave, si cabe- es la inclusión del bioelectromagnetismo en dichas jornadas, por ser una práctica contra la que directamente hay advertencias de organismos sanitarios como la FDA estadounidense. Es un fraude que se sustenta sólo sobre un nombre rimbombante y de cariz científico -de hecho es un campo de la ciencia- para vender productos y tratamientos de efectividad nula. Pacientes de cáncer han dejado de visitar a su oncólogo para ser tratados con este tipo de "terapias" que les han privado de los tratamientos probados en estudios científicos de la medicina moderna.
El peligro de realizar jornadas o actos como el que se disponen a llevar a cabo reside no sólo en que regalan su credibilidad y nombre a un colectivo de charlatanes que promociona fraudes médicos amparándose que están "centrados en la persona", sino en que promocionan con ello que ciudadanos con enfermedades reales dejen de ir al médico a recibir tratamientos reales.
Confiamos en que, para futuras ocasiones, presten más atención a qué cursos y jornadas se desarrollan al amparo de sus respectivas instituciones, y no permitan que las pseudociencias se apropien de su buen nombre y credibilidad para lucrarse a través del fraude, especialmente cuando lo que está en juego es un tema tan sensible como la salud.
Atentamente
ARP - Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico.
EDITORIAL (EED 2010/6 - 239)
Edición 2010 - Número 6 (239) - 5 de junio de 2010
La crisis se recrudece, mientras los Gobiernos del mundo intentan hacerle frente como pueden. En este orden de cosas, todos los aspectos de la vida se ven tocados (o sacudidos) y la Ciencia y las pseudociencias no son excepciones. En el primer caso, parece que las buenas palabras del Gobierno de Rodríguez Zapatero en torno a los recursos y a la consolidación de la investigación en España se han ido por el sumidero de los recortes sociales, mientras que la Ley Audiovisual establece una franja para los espacios esotéricos de teletarot (que comparten la madrugada con otros espacios de telecuento), haciendo la vista gorda con un producto que genera pingües beneficios a las cadenas que tienen a mal perpetrarlo. Mientras, situaciones desesperadas requieren medidas desesperadas, y de nuevo tenemos un producto que intenta aprovechar la predisposición de la sociedad a la creencia, como son unas pulseras contra las que las organizaciones de consumidores han advertido. Todo está inventado y, en cierto sentido, no hemos avanzado gran cosa desde los días de la picaresca del Siglo de Oro.
El Escéptico Digital - Edición 2010 - Número 6 (239)
Submitted by El Escéptico Digital on Sáb, 05/06/2010 - 00:45EL ESCÉPTICO DIGITAL
Edición 2010 - Número 6 (239) - 5 de junio de 2010
Boletín electrónico de Ciencia, Escepticismo y Crítica a la Pseudociencia
Nº anteriores al 4/2009 consultar en:http://digital.el-esceptico.org/
© 2000-2009 ARP-Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico
http://www.escepticos.es/
SUMARIO
ARTÍCULOS
1.- CARTA ABIERTA AL VICERRECTORADO DE EXTENSIÓN DE LA UNED ARP-SAPC
2.- CARLOS QUINTANA: "EL TRABAJO QUE HACEN LOS CHARLATANES HA SIDO, SISTEMÁTICAMENTE, MUY EFICIENTE"
Entrevista al autor del libro "Crítica a la sinrazón pura"
Entrevista al responsable de la Editorial Laetoli
