"HAY QUE DEVOLVER A LOS CIUDADANOS LA CONFIANZA EN LAS VACUNAS"

Edición 2010 - Número 3 (237) - 3 de abril de 2010

Volver al sumario


LM. José Carrero

(Noticia publicada originalmente en el diario Correo)

«Hay que restablecer la confianza de los ciudadanos en la seguridad y la efectividad de las vacunas». Así lo creen los responsables vascos de Sanidad, empezando por el propio consejero, Rafael Bengoa. Y así lo expusieron ayer a los medios informativos para que, a su vez, lo trasladen a la población.
El invierno, una época propicia para la expansión de virus, ha quedado atrás. Con el estreno de la primavera, el equipo de Bengoa ha creído oportuno reflexionar en público sobre la gestión de la temida gripe A, la pandemia que, al final, no ha sido para tanto. «¿Qué lecciones hemos aprendido?», se plantearon ayer en alto, a la vez que trasladaron la pregunta a los periodistas. Aunque la cuestión tiene más de una respuesta, una de ellas es «mejorar» en la tarea de «sensibilizar al personal sanitario» sobre la importancia de vacunarse para prevenir el contagio.
A esta conclusión llegan los responsables gubernamentales al ofrecer el balance de la campaña de vacunación. De las más de 370.000 dosis compradas, sólo se han utilizado hasta ahora 104.884. Esto significa que sólo un 22,6% de la población destinataria del antídoto ha acudido a ponerse la inyección.
Rafael Bengoa explica este bajo porcentaje por el hecho de que «la población cree más a los médicos que a la Administración y a los medios de comunicación». Y los médicos no han dado ejemplo: sólo el 9,3% del personal sanitario se ha inmunizado. Ante esta realidad, la lección aprendida no es otra que incidir en las campañas dirigidas a los profesionales de la salud. Y es que el consejero vasco está convencido de la importancia de la vacuna «para salvar vidas».

¿Ha habido un exceso de alarma por parte de las administraciones y los medios de comunicación, como sostiene parte de la opinión pública? El Gobierno vasco justifica las alertas al tratarse de «un virus nuevo y desconocido que se expandía con gran rapidez, afectaba a jóvenes sanos y no había una vacuna para proteger a la población».

Ajustarse a la incidencia

Ahora bien, la lección aprendida en este sentido es la necesidad de «ajustar la información al nivel de incidencia de la epidemia», de forma que no se produzcan desajustes entre los mensajes que se envían a la población y lo que los ciudadanos viven en su entorno.

Frente a la idea generalizada de «un exceso de noticias», el viceconsejero de Sanidad fue la voz discordante. Jesús María Fernández no dudó en calificar de «éxito la gestión sanitaria e informativa» de la alarma que acarrea la declaración de una pandemia. «Claro que en el futuro podremos hacerlo mejor pero, en un mundo globalizado, donde cualquier blog en Internet puede alterar las medidas preventivas, no queda más remedio que insistir en los mensajes», razonó. «Con un mismo nivel de afección de la epidemia, en Suecia se ha vacunado el 60% de los colectivos de riesgo y aquí el 20%. Creo que la información facilitada ha sido ajustada; otra cosa es que aquí llamamos 'alarma' a lo en Suecia llaman 'información'».

En parecidos términos se expresó la directora de Salud Pública, Mercedes Estébanez. En su opinión, ante alertas sanitarias «el exceso informativo es bueno, siempre que la información sea veraz», anotó. Al igual que Fernández, expresó su preocupación «por las teorías conspirativas» que, con gran facilidad, se expanden por Internet «y hacen daño». En esta línea, los responsables sanitarios concluyen que ninguna de ellas «se ha confirmado». Recuerdan que se dijo que la vacuna no era segura «y no ha habido ningún problema. Se dijo que la Organización Mundial de la Salud estaba vendida a la industria farmacéutica, sin tener en cuenta que si la viruela se ha eliminado es gracias a la colaboración de las farmacéuticas, lo mismo que está ocurriendo con la polio».

Siguen las antenas puestas

Desde el convencimiento de que la gripe A constituye una pandemia, el Gobierno vasco anunció que «las antenas siguen puestas porque «un impacto menor de lo previsto no significa que en una segunda oleada no tenga peores consecuencias», comentó Rafael Bengoa.

Si esto llega a ocurrir, «estaremos mejor preparados para afrontarlo», comentó a modo de conclusión el director de Osakidetza, Julián Pérez.

URL: http://www.elcorreo.com/vizcaya/prensa/20100325/sociedad/devolver-ciudad...

Volver al sumario

El Escéptico: 
EED: